miércoles, 13 de marzo de 2019
martes, 12 de marzo de 2019
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
BADEN
«Si la comida de Baden fuese
tradicionalmente pobre y escasa, los hoteleros podrían ahorrar dos tercios de
sus gastos y tener igualmente llenos sus establecimientos, porque la gente no
viene aquí por la comida, sino obligada por las contracciones de su nervio
ciático. Pero supongamos, a título de prueba, que en Baden se viviera de modo
racional, luchando contra el ácido úrico y la esclerosis no sólo con baños,
sino también con abstinencia y ayunos; ¿cuál sería la probable consecuencia?
Los bañistas recobrarían la salud, y al cabo de poco tiempo no quedaría en el
país ningún caso de ciática, la cual, como todas las formas de la naturaleza,
tiene derecho a existir y a durar. Los baños serían superfluos y los hoteles
tendrían que desaparecer. E incluso aunque no se diera importancia a este
último perjuicio o pudiera convertirse en ventaja, la falta de gota y ciática
en el plano mundial, el despilfarro de los magníficos manantiales no
significaría ninguna mejora para el mundo, sino todo lo contrario.»
Hermann Hesse.
En el balneario.
Editorial Bruguera.
lunes, 11 de marzo de 2019
OBITER DICTUM
.“Otra prueba de que el Quijote, libro
excepcionalmente vivo, no puede considerarse propiamente una novela es el hecho
de que sea una obra de la que se habla constantemente, pero que la gente lee
muy poco. Al igual que la Biblia, el Quijote es un libro que todo el mundo
tiene en su biblioteca, pero que nadie abre casi nunca. Y ese fenómeno se
explica perfectamente, porque, si se toma como cualquier otra novela, resulta
ilegible. Las mujeres —las mayores lectoras de novelas propiamente dichas—
apenas lo miran, porque se les cae de las manos. Y es porque secretamente,
instintivamente, les repugna: a causa de su áspera masculinidad esencial, de su
miseria incurable, de su ascetismo adusto, de su ironía cruel, de su absoluta
falta de ternura y suavidad femeninas, de la falta total de confort —y de ese
hedor a campo pelado, a bosque salvaje, a hostal en ruinas, a cama de madera
carcomida, a ropa sucia y a cocina apagada... No creo que ni siquiera en España
una mujer de cada cien mil haya leído el Quijote, ni que a las que por azar lo
leyeron les hayan quedado ganas de volverlo a hacer.”
Gaziel.
sábado, 9 de marzo de 2019
viernes, 8 de marzo de 2019
OBITER DICTUM
«Miss Stein era muy voluminosa, pero no alta, de arquitectura
maciza como una labriega. Tenía unos ojos hermosos y unas facciones rudas, que
eran de judía alemana, pero hubieran podido muy bien ser friulanas, y yo tenía
la impresión de ver a una campesina del norte de Italia cuando la miraba con
sus ropas y su cara expresiva y su fascinador, copioso y vivido cabello de
inmigrante, peinado en un moño alto que seguramente no había cambiado desde que
era una muchacha. Miss Stein hablaba sin parar y al principio de nuestra
amistad no hablaba más que de personas y de lugares.»
Ernest Hemingway.
jueves, 7 de marzo de 2019
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
A LA UNA MI FORTUNA A LAS DOS TU RELOJ
Estuve
toda la noche parado frente a tu puerta
Esperando
que salieran tus sueños
A la
una salió una galería de espejos
A
las dos salió una alcoba llena de agua
A
las tres salió un hotel en llamas
A
las cuatro salimos tú y yo haciendo el amor
A
las cinco salió un hombre con una pistola
A
las seis se oyó un disparo y despertaste
A
las siete saliste apurada de tu casa
A
las ocho nos encontramos en el Hotel Valdivia
A
las nueve los multiplicamos en los espejos
A
las diez nos tendimos en la cama de agua
A
las once hicimos el amor hasta el exterminio
Ahora
son las doce del día
Y
tengo entre mis brazos al cuerpo de todos mis delitos
Óscar
Hahn.
martes, 5 de marzo de 2019
domingo, 3 de marzo de 2019
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
CONSTANTINOPLA
“No existe ciudad que pueda comparársela en
grandeza. Londres o París son más enormes, pero el viajero se convence de esto
porque así lo dicen los libros, no porque lo vean sus ojos. Es imposible
encontrar en ellas una calle o una plaza que proporcione la sensación exacta de
la grandeza de la ciudad. Constantinopla, en cambio, puede abarcarse de un solo
golpe de vista. Basta colocarse en mitad del Cuerno de Oro sobre un caique,
ligero y movedizo como una piragua, o en el Gran Puente, para admirar toda la
importancia de la metrópoli musulmana. Ninguna ciudad del mundo, al decir de
viajeros famosos, tiene tal aspecto de inmensidad. Su vecindario es de millón y
medio de seres, pero cualquiera puede atribuirle cuatro ó cinco millones. Á lo
largo del Cuerno de Oro, en ambas riberas, el caserío ondula apretado sobre las
colinas. En primer término se ven dos ciudades, siguiendo las tortuosidades de
las orillas, y sobre éstas aparecen otras, en alturas que se alejan, y más allá
continúa el caserío hasta esfumarse en el horizonte, azuleando como las
montañas remotas. Y cuando la vista, cansada de esa inmensidad de edificios, se
vuelve hacia la extensión de agua azul, ve al través de un bosque de mástiles
una ribera que cierra el horizonte, la de Asia, y en ella nuevas agrupaciones
urbanas, que cubren llanuras, escalan montañas y son también Constantinopla. La
torre de Galata, pesada y enorme, mira desde lo alto de su península al viejo
Stambul, erizado de minaretes, sutiles y blancos como la plegaria del buen
creyente, y en cuya cima tiembla la flecha como una llama de oro. Las grandes
mezquitas son amontonamientos de plomizas cúpulas que ascienden en torno de la
cúpula central, rematada por una media luna que arde bajo los rayos del sol.”
Vicente
Blasco Ibáñez.
Oriente.
Sempere y Compañía Editores.
Oriente.
Sempere y Compañía Editores.
sábado, 2 de marzo de 2019
OBITER DICTUM
«Quizá en este punto
debamos tratar un asunto que molesta a la mayoría de los americanos. Nada en la
Unión Soviética escapa a la mirada de escayola, bronce, óleo o bordado del ojo
de Stalin. Su retrato no solo está expuesto en todos los museos, sino que
también se exhibe en todas las salas de todos los museos. Su estatua se levanta
al frente de todos los edificios públicos. Su busto está delante de todos los
aeropuertos, estaciones de ferrocarril, estaciones de autobús, en todas las
aulas, y a menudo su retrato está detrás de su busto. En los parques está
sentado en un banco de yeso, discutiendo problemas con Lenin. Los estudiantes
en los colegios bordan su retrato con aguja e hilo. Las tiendas venden millones
y millones de caras suyas, y todas las casas tienen al menos un retrato.
Seguramente el pintado, el modelado, el fundido, el forjado y el bordado de
Stalin es una de las grandes industrias de la Unión Soviética. Está en todas
partes, lo ve todo.»
John Steinbeck.
viernes, 1 de marzo de 2019
miércoles, 27 de febrero de 2019
ALLÁ EN LAS INDIAS
LA
MALA MÚSICA
"El
día siguiente vino de hazia el Oriente una gran canoa con veinte y cuatro
hombres, todos mancebos e muy ataviados de armas, arcos y frechas y tablachinas,
y ellos, como dixe, todos mancebos de muy linda disposición y no negros, salvo
más blancos que otros que aya visto en las Indias, y de muy lindo gesto y
fermosos cuerpos, y los cabellos llanos y largos, cortados a la guisa de
Castilla. Traían la cabeza atada con un pañuelo de algodón texido a labores y
colores, los cuales creía yo que era almaiçares, y otro destos pañuelos traían
ceñido y se cobijavan con él en lugar de pañetes. Cuando llegó esta canoa,
habló de muy lexos, e yo ni otro ninguno no les entendimos, salvo que yo le
mandé fazer señas que se allegasen, y en esto se pasó más de dos oras y, si se
llegavan un poco, luego se desviavan. Yo les fazía mostrar bacines y otras
cosas que relucían, por enamorarlos por que viniesen, y a cabo de un rato se
allegaron más que fasta entonces no avían.
E
yo deseava mucho aver lengua y no tenía ya cosa que me pareciese que era de
mostrarles para que viniesen, salvo que hize subir un tamborino en el castillo
de popa que tañesen e unos mancebos que danzasen, creyendo que se allegarían a
ver la fiesta. Y, luego que vieron tañer y danzar, todos dexaron los remos y
echaron mano a los arcos y los encordaron, y embrazaron su tablachina y
començaron a tirarnos flechas. Cesó luego el tañer y danzar y mandé sacar unas
ballestas, y ellos dexáronme y fueron a más andar a otra caravela, y de golpe
se fueron debaxo la popa de ella, y el piloto entró con ellos y dio un sayo y
un bonete a un hombre principal que le pareció de ellos, y quedó concertado que
le iría a hablar en la playa, adonde ellos luego fueron con la canoa
esperándole. Y él, como no quiso ir sin mi licencia, y como ellos le vieron
venir a la nao con la barca, tornaron a entrar en la canoa y se fueron, y nunca
más los vide ni a otros en esta isla."
Cristobal Colón.
Tercer viaje.
OBITER DICTUM
«Perseguir
imposibles es locura; imposible es que los
ruines dejen de hacer ruindades.»
ruines dejen de hacer ruindades.»
Marco Aurelio.»
martes, 26 de febrero de 2019
lunes, 25 de febrero de 2019
OBITER DICTUM
«España está hoy entregada al furor y los
excesos de dos locuras. Sin embargo es indiscutible, no sólo para nosotros sino
para cualquiera que conozca España que todos esos excesos no pueden ser
ordenados ni admitidos alegremente por los dirigentes, en uno y otro campo. Sin
embargo, a pesar de que los cometan una minoría de feroces energúmenos que,
tanto de un lado como del otro, imponen sus instintos criminales, es cierto que
son los dirigentes de las dos fuerzas combatientes quienes fatalmente habrán de
asumir su responsabilidad.»
Clara Campoamor.
sábado, 23 de febrero de 2019
viernes, 22 de febrero de 2019
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
Alguna
vez, en la alta noche, siento
por
mis hombros un río de tristezas
pasar,
y oigo las horas detenerse,
y
veo las sombras agruparse inquietas.
Digo
que es noche alta, y que el silencio
tirante
y duro, me devuelve en trémula
palpitación
jadeante, eco preciso,
el
latir de mis venas.
Solos
la noche y yo, con mis dos manos
sacudo
el tronco de feroz corteza
hasta
ver desprenderse de la copa
tiernos
luceros, pálidas estrellas,
y
me sonrío con mi secreto... dentro
de
mil años, caerán sobre la tierra.
Pedro
Garfias.
jueves, 21 de febrero de 2019
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
LA VIEJA GLOBALIZACIÓN
«Es, sencillamente, que el mundo, de
repente, ha crecido, y con él y en él la vida. Por lo pronto, ésta se ha
mundializado efectivamente; quiero decir que el contenido de la vida en el
hombre de tipo medio es hoy todo el planeta; que cada individuo vive habitualmente
todo el mundo. Hace poco más de un año, los sevillanos seguían hora por hora,
en sus periódicos populares, lo que les estaba pasando a unos hombres junto al
Polo, es decir, que sobre el fondo ardiente de la campiña bética pasaban
témpanos a la deriva. Cada trozo de tierra no está ya recluido en su lugar
geométrico, sino que para muchos efectos visuales actúa en los demás sitios del
planeta. Según el principio físico de que las cosas están allí donde actúan,
reconoceremos hoy a cualquier punto del globo la más efectiva ubicuidad. Esta
proximidad de lo lejano, esta presencia de lo ausente, ha aumentado en
proporción fabulosa el horizonte de cada vida. »
José Ortega y Gasset.
La rebelión de las masas.
Editorial Espasa-Calpe.
miércoles, 20 de febrero de 2019
OBITER DICTUM
«De regreso a La Habana, la puesta de sol era anaranjada y
amarilla detrás de un cielo lleno de palmas. La bahía de Matanzas, hermosísima,
y lo mejor de todo el regreso a Juan Ramón esperándome cariñosamente después de
mi ausencia de varios días y muy contento de que hubiera disfrutado tanto de
Varadero, pero sin querer ir, pues «lo que no es tuyo no te dice nada».
Definitivamente, un español de pura raza es como un alma perdida fuera de
España, pero no veo muchas oportunidades de regresar pronto sin que suframos
allá más que en el extranjero. »
Zenobia Camprubí.
martes, 19 de febrero de 2019
domingo, 17 de febrero de 2019
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
MONOLOG DLA
KASANDRY
To ja,
Kasandra,
A to jest
moje miasto pod popiołem.
A to jest
moja laska i wstążki prorockie.
A to jest
moja głowa pełna wątpliwości.
To prawda,
tryumfuję.
Moja racja
aż łuną uderzyła w niebo.
Tylko
prorocy, którym się nie wierzy, mają takie widoki.
Tylko ci,
którzy źle zabrali się do rzeczy,
i wszystko
mogło spełnić się tak szybko,
jakby nie
było ich wcale.
Wyraźnie
teraz przypominam sobie,
jak ludzie,
widząc mnie, milkli w pół słowa.
Rwał się
śmiech.
Rozplatały
ręce.
Dzieci
biegły do matki.
Nawet nie
znałam ich nietrwałych imion.
A ta piosenka o
zielonym listku -
nikt jej nie
kończył przy mnie.
Kochałam ich.
Ale kochałam z
wysoka.
Sponad życia.
Z przyszłości.
Gdzie zawsze jest pusto
i skąd cóż
łatwiejszego jak zobaczyć śmierć.
Żałuję, że mój
głos był twardy.
Spójrzcie na
siebie z gwiazd - wołałam –
spójrzcie na
siebie z gwiazd.
Słyszeli i
spuszczali oczy.
Żyli w życiu.
Podszyci
wielkim wiatrem.
Przesądzeni.
Od urodzenia w
pożegnalnych ciałach.
Ale była w nich
jakaś wilgotna nadzieja,
własną migotliwością sycący się
płomyk.
Oni
wiedzieli, co to takiego jest chwila,
och bodaj jedna
jakakolwiek zanim –
Wyszło na moje.
Tylko, że z
tego nie wynika nic.
A to jest
moja szmatka ogniem osmalona.
A to są moje
prorockie rupiecie.
A to jest
moja wykrzywiona twarz.
Twarz, która
nie wiedziała, że mogła być piękna.
Wislawa Szymborska.
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