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domingo, 21 de diciembre de 2025

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE





SOBRE EL BAILE Y LO BAILADO


«Pero no con referencia a ortodoxia alguna sino con relación a los hechos, el sentido común y el espíritu científico parecen en este caso estar del lado de Marx, Engels y Haya de la Torre; mientras que Lenin y los leninistas y estalinistas han obviamente acomodado a su manera la interpretación del pasado (la Revolución Mundial supuestamente comenzada felizmente en un país atrasado: Rusia); del período entre 1917 y 1945 (la Revolución en un solo país, la misma atrasada Rusia, con todos los corolarios estalinistas que sabemos); del período entre 1945 y el presente (con los “socialismos” de países mucho más atrasados que la Rusia de 1917, tales como China, Corea del Norte o Albania; y el “socialismo” cubano); y desde luego del futuro, para el cual esgrimen todavía las tesis del Segundo Congreso de la Internacional Comunista sobre las cuestiones nacional y colonial. Y particularmente la hipótesis de que lo que corresponde hacer a los países del Tercer Mundo es inmolarse en aras de la revolución mundial, mediante comportamientos que provoquen reacciones punitivas, contraproducentes, por parte de los países capitalistas avanzados, como el bloqueo a Cuba o la acción militar primero francesa y luego norteamericana en Viet Nam.»


Carlos Rangel.

Del buen salvaje al buen revolucionario.

Monte Ávila Editores.

martes, 12 de julio de 2022

OBITER DICTUM







«Esa versión había sido lanzada en su origen por Fray Bartolomé de las Casas en su Brevísima Relación de la Destrucción de las Indias (1552). Las Casas escribió apasionadamente, como testigo y actor (arrepentido) de la crueldad y codicia de los conquistadores y colonizadores españoles. Ahora los descendientes y herederos de los privilegios de aquellos mismos conquistadores y colonizadores, llegaron en la pasión de la guerra a convencerse de que eran más bien descendientes de los indios asesinados y esclavizados (cuyos verdaderos herederos seguían y seguirían siendo esclavos) y que la guerra era de liberación contra un invasor y ocupante extranjero; que el destino había hecho a la generación de 1810 vengadora de Cuauhtémoc y Atahualpa. »

Carlos Rangel.

lunes, 25 de octubre de 2021

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE





CRIOLLOS Y PODER


«En este ocaso del Imperio Español de América, los criollos americanos, cepa de la estructura de poder de todas las futuras repúblicas independientes, viven emociones y sentimientos contradictorios. La rebeldía exitosa de los colonos ingleses de América del Norte los fascina. Aspiran a ejercer todo el poder, a tener todos los honores, en lugar de tener que admitir la tutela de España, ejercida por funcionarios peninsulares. Pero a la vez, como amos en una sociedad esclavista, se saben rodeados de enemigos. No sólo los indios en apariencia sumisos, pero que de vez en cuando estallan en rebelión, como en el Perú en 1780; o como en México en 1624 y 1692; sino además los negros bárbaros y violentos y los pardos humillados y resentidos. En el motín de 1692 los esclavos negros, los pardos y hasta los blancos pobres, llamados en México saramullos , para distinguirlos de los orgullosos criollos, habían terminado por hacer causa común con los indios en una explosión de cólera contra toda autoridad y toda riqueza.»


Carlos Rangel.

Del buen salvaje al buen revolucionario.

Monte Ávila Editores.


lunes, 2 de octubre de 2017

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE



CRIOLLOS Y PODER


«En este ocaso del Imperio Español de América, los criollos americanos, cepa de la estructura de poder de todas las futuras repúblicas independientes, viven emociones y sentimientos contradictorios. La rebeldía exitosa de los colonos ingleses de América del Norte los fascina. Aspiran a ejercer todo el poder, a tener todos los honores, en lugar de tener que admitir la tutela de España, ejercida por funcionarios peninsulares. Pero a la vez, como amos en una sociedad esclavista, se saben rodeados de enemigos. No sólo los indios en apariencia sumisos, pero que de vez en cuando estallan en rebelión, como en el Perú en 1780; o como en México en 1624 y 1692; sino además los negros bárbaros y violentos y los pardos humillados y resentidos. En el motín de 1692 los esclavos negros, los pardos y hasta los blancos pobres, llamados en México saramullos , para distinguirlos de los orgullosos criollos , habían terminado por hacer causa común con los indios en una explosión de cólera contra toda autoridad y toda riqueza.»


Carlos Rangel.

Del buen salvaje al buen revolucionario.

Monte Ávila Editores.