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viernes, 28 de febrero de 2014

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






                     FOTOGRAFÍA


En la pieza contigua
alguien revela el negativo de tu muerte.
El ácido penetra por el ojo de la cerradura.
De la pieza contigua, alguien entra en tu pieza.
Ya no estás en el lecho:
desde la la foto húmeda miras tu cuerpo inmóvil.
Alguien cierra la puerta.

Oscar Hahn.

lunes, 24 de febrero de 2014

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





ME VOY PORQUE LA TIERRA YA NO ES MÍA


Porque mis pies están cansados,
mis ojos ciegos,
mi boca seca
y mi cuerpo dócil y ligero,
para entrar en el aire.
Me voy porque ya no hay caminos para mí en el suelo.
Salí del agua, he vivido en la sangre
y ahora me espera el Viento
para llevarme al sol…
Salí del mar… y acabaré en el fuego.


León Felipe.

viernes, 21 de febrero de 2014

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE






PRENSA JUDÍA


“Es natural que también para nosotros los nacionalsocialistas, resulte difícil en nuestras propias filas, proclamar a Inglaterra como un posible aliado de Alemania en el futuro. La prensa judía, en nuestro país, supo concentrar siempre la animadversión sobre Inglaterra y más de un buen ingenuo alemán cayó en el ardid judío. La cháchara de esta prensa giraba en torno de un supuesto resurgimiento de nuestro poderío marítimo, protestaba contra el robo de nuestras colonias y no omitía recomendar la necesidad de reconquistarlas. Con todo esto no hacía otra cosa que suministrar el material que luego el judío bellaco se encargaba de remitir a sus compinches en Inglaterra, con fines de práctico aprovechamiento, en su propaganda germanófoba. Que hoy no estamos para luchar por poderíos marítimos ni cosas parecidas, es una persuasión que ya debe ir infiltrándose en las huecas cabezas de nuestros políticos burgueses. Orientar en este sentido las fuerzas de la nación sin tener asegurada previamente nuestra posición en Europa, constituyó, ya antes de la guerra, una locura. En la actualidad, una idea semejante se cuenta entre aquellas torpezas que, políticamente consideradas, merecen calificarse con la palabra crimen.
Cuántas veces podrá llegarse al límite de la desesperación, viendo cómo los instigadores judíos sabían entretener a nuestro pueblo con motivos hoy por hoy completamente secundarios; promoviendo demostraciones y protestas mientras, en aquellos mismos días, Francia desgarraba el tronco alemán pedazo a pedazo, despojándonos sistemáticamente de los fundamentos de nuestra autonomía.
Aquí debo mencionar particularmente un tema del cual el judío sabía servirse en aquellos años con extraordinaria habilidad: la cuestión del Tirol sur.
¡Sí, la cuestión del Tirol!
Quisiera subrayar que yo, personalmente, me cuento entre aquellos que desde agosto de 1914 a noviembre de 1918 --cuando se definía la suerte de Alemania y, con ella, la suerte del Tirol sur-- actuaron allí donde, realmente, tuvo lugar la defensa de este territorio: en el ejército. Yo también había combatido en aquellos años, no para que este territorio fuese, como los otros del suelo alemán, nuestro.
No cabe dudar de que la reintegración de territorios perdidos no se realiza por la sola virtud de invocaciones solemnes al Todopoderoso o por esperanzas piadosas en la justicia de una liga de naciones, sino únicamente con las armas.
Si Alemania quiere poner fin al peligro de exterminio que la amenaza en Europa, deberá tener cuidado de no reincidir en los errores de la anteguerra, haciéndose enemiga del mundo entero.
Fue la fantástica concepción de una alianza nibelunguesca con el cadavérico Estado de los Habsburgo, la que precipitó a Alemania a la ruina. Dejarse llevar de sentimentalismos, frente a las posibilidades de nuestra actual política exterior, será el mejor medio de impedir para siempre el resurgimiento alemán.“


Adolf Hitler. Mi lucha.

martes, 18 de febrero de 2014

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





LATE FRAGMENT


And did you get what
you wanted from this life, even so?
I did.
And what did you want?
To call myself beloved, to feel myself
beloved on the earth.


Raymond Carver.

domingo, 16 de febrero de 2014

OBITER DICTUM





Lezama, Buda asmático, ocupaba un sillón ceremonial, y yo, recordando su intención de conversar conmigo, me senté a su lado en una silla baja. El se inclinó con esfuerzo, lanzando bocanadas de humo.
—Y usted —dijo—, ¿se ha dado cuenta de lo que pasa aquí? —Sí, Lezama —le contesté.
—¿Pero se ha dado cuenta —insistió— de que nos morimos de hambre?
—¡Sí, Lezama! ¡Me he dado cuenta!


Jorge Edwards

jueves, 13 de febrero de 2014

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






NOCHE DE SAN JUAN


Anticuado, interrogo las estrellas,
su desnudo, inapelable misterio,
mientras miro las llamas en la playa,
en esta noche cuando empieza el verano.
Lector de Drieu o Pavese, sé también
lo sencillo que puede ser acabar con la historia,
no preguntar ya nada, olvidar para siempre
esta apariencia de tarjeta postal.
Frente a mí, imperturbables, desveladas,
pasan, en silencio, vida y muerte,
evitando, con un rictus cansado,
este fantasma insomne, este papel en blanco,
esta hoguera apagada que perdura.


Juan Luis Panero

domingo, 9 de febrero de 2014

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE






IN NOMINE LENIN ET STALIN ET SPIRITUS SANCTI

 

«Ahora quiero hablar de mí mismo, de los motivos que me llevaron a arrepentirme. Ciertamente, hay que decir que las pruebas de mi culpabilidad juegan también un importante papel. Durante tres meses permanecí encerrado en mis negativas. Después inicié el camino de la confesión. ¿Por qué? El motivo estriba en que, durante mi encarcelamiento, pasé revista a todo mi pasado. En el momento en que uno se pregunta: «Si mueres, ¿en nombre de qué morirás?», aparece de repente y con sorprendente claridad un abismo profundamente oscuro. No había nada por lo que mereciese la pena morir, si pretendía hacerlo sin confesar mis errores. Por el contrario, todos los hechos positivos que resplandecían en la Unión Soviética tomaban proporciones diferentes en mi conciencia. Esto fue lo que en definitiva me desarmó, lo que me obligó a doblar mis rodillas ante el Partido y ante el país. Cuando me pregunto: «Bien, no vas a morir. Si por cualquier milagro quedas con vida, ¿cuál será- entonces tu objetivo? Aislado de todo el mundo, enemigo del pueblo, en una situación que no tiene nada de humana, totalmente alejado de lo que constituye la esencia de la vida...». Y en seguida recibo la misma contestación a esta pregunta. En estos momentos, ciudadanos jueces, todo personalismo, todo rencor, los restos de irritación, de amor propio y otras muchas cosas caen por sí mismas, todo desaparece. Y cuando llegan a nuestros oídos los ecos de la vasta lucha emprendida por el pueblo soviético, todo esto ejerce su acción, y nos encontramos ante la completa victoria moral de la U.R.S.S. sobre sus adversarios arrodillados. Una casualidad puso en mis manos un libro de la biblioteca de la cárcel, el de Feuchtwanger, donde se hablaba de los procesos de los trotskistas. Me produjo una gran impresión. Pero debo decir que Feuchtwanger no llegó al fondo de la cuestión, se detuvo a mitad de camino. Para él no todo está claro, mientras que en la realidad todo lo está. La historia mundial es un tribunal universal. Los líderes trotskistas han fracasado y han sido arrojados al foso. Es justo. Pero no se puede proceder como lo hace Feuchtwanger, principalmente en lo relativo a Trotsky, cuando lo coloca en el mismo plano que Stalin. En este punto, sus planteamientos son totalmente erróneos, puesto que, en realidad, todo el país está detrás de Stalin. Él es la esperanza del mundo, es el creador. Napoleón dijo en una ocasión: el destino es la política. El destino de Trotsky es la política contrarrevolucionaria.

Voy a acabar pronto. Estoy hablando, quizás, por última vez en mi vida.

Quiero explicar cómo llegué a la necesidad de capitular ante el poder judicial y ante vosotros, ciudadanos jueces. Nos alzamos contra la alegría de la nueva vida, con métodos de lucha completamente criminales. Rechazo la acusación de haber atentado contra la vida de Vladimir Ilich, pero reconozco que mis cómplices de la contrarrevolución, conmigo al frente, intentaron acabar con la obra de Lenin, continuada por Stalin con un éxito prodigioso. La lógica de esta lucha, bajo una capa ideológica, nos hacía descender paso a paso hasta el más oscuro cenagal. Una vez más se ha probado que el abandono de la posición bolchevique señala el paso al bandidismo político contrarrevolucionario. Hoy el bandidismo contrarrevolucionario ha sido aplastado; hemos sido derrotados, nos hemos arrepentido de nuestros horribles crímenes.

En realidad, no se trata de arrepentirse, ni tampoco de mi arrepentimiento. Incluso sin esto, el Tribunal puede dar su veredicto. Las confesiones de los acusados no son obligatorias. La confesión de los acusados es un principio jurídico medieval. Pero se ha producido la derrota interior de las fuerzas contrarrevolucionarias; y hay que ser Trotsky para no rendirse. Mi deber es demostrar aquí que, en el paralelogramo de fuerzas que ha trazado la táctica contrarrevolucionaria, Trotsky ha sido el primer motor del movimiento. Y sus más violentas manifestaciones -el terrorismo, el espionaje, el desmembramiento de la U.R.S.S., el sabotaje- provenían ante todo de esta fuente.»

 

Nikolái Bujarin.

 

Ultima declaración durante el Juicio de los 21 antes de ser fusilado.

viernes, 7 de febrero de 2014

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE









EGO TE ABSOLVO A PECCATIS TUIS...



«Me parece verosímil pensar que cada uno, de los que estamos ahora sentados en este banquillo de los acusados tenia un extraño desdoblamiento de conciencia, una fe incompleta en su tarea contrarrevolucionaria. No digo que no existiera esta conciencia, sino que estaba incompleta. De ahí esa especie de semiparálisis de la voluntad, esa lentitud de reflejos. Me parece que somos unas personas cuyos reflejos son hasta cierto punto lentos. Esto no proviene de la ausencia de ideas consecuentes, sino de la grandeza objetiva de la edificación socialista. La contradicción entre la aceleración de nuestra degeneración y esa lentitud de reflejos traduce la situación del contrarrevolucionario, o, con más precisión, del contrarrevolucionario que se desenvuelve en el marco de la edificación socialista en progreso. Se crea entonces una doble psicología. Cada uno de nosotros puede comprobarlo en su fuero interno, pero no quiero entregarme aquí a profundos análisis psicológicos.



A veces, yo mismo me entusiasmaba al glorificar en mis escritos la edificación del socialismo; pero poco después cambiaba de actitud debido a mis acciones prácticas de carácter criminal. Se formó en mí lo que, en la filosofía de Hegel, se llama una conciencia desgraciada. Esta conciencia desgraciada difería de la conciencia ordinaria porque era al mismo tiempo una conciencia criminal.



Lo que constituye el poder del Estado proletario no es solamente el haber aplastado a las bandas contrarrevolucionarias, sino también el haber descompuesto interiormente a sus enemigos, el haber desorganizado su voluntad. Esto no ocurre en ningún otro sitio, y no podría existir en ningún país capitalista.



Me parece que, cuando empiezan a manifestarse dudas y vacilaciones en ciertos sectores intelectuales de Occidente y América, a propósito de los procesos que han tenido lugar en la U.R.S.S., es debido, en primer lugar, a que estas personas no tienen en cuenta una diferencia radical: en nuestro país, el adversario, el enemigo, posee al mismo tiempo esa doble conciencia, esa conciencia desdoblada. Y me parece que esto es lo que hay que comprender ante todo.



Si me permito detenerme en estos problemas, es a causa de que yo tenía en el extranjero considerables relaciones entre calificados intelectuales, principalmente con científicos. Y debo explicarles lo que cada pionero sabe en nuestro país, en la URSS.



A menudo se justifica el arrepentimiento mediante toda una serie de cosas absurdas como, por ejemplo, el polvo del Tíbet, etcétera. En mi caso particular, diré que en la cárcel donde permanecí casi un año, trabajé, estuve ocupado, conservé la lucidez de espíritu. He aquí el mentís práctico a todas las tonterías, a todos los chismes contrarrevolucionarios.



Se habla asimismo de hipnosis. Pero en este proceso he asumido mi defensa jurídica, me he orientado sobre el terreno y he polemizado con el Fiscal. Y cualquier persona, aunque no tenga mucha experiencia en las diferentes especialidades de la medicina, tendrá que reconocer que no ha existido hipnosis.



A menudo se explica el arrepentimiento por un estado de espíritu a lo Dostoievski, por las cualidades físicas del alma (el «alma eslava»). Esto es cierto, por ejemplo, para personajes como Aliocha Karamazov, para los personajes de novelas tales como el Idiota y otros tipos de Dostoievski. Ellos están dispuestos a exclamar en público: «Pegadme, ortodoxos, soy un criminal».



Pero, no es ésta la cuestión. En nuestro país, el «alma eslava» y la psicología de los héroes de Dostoievski son cosas extinguidas desde hace tiempo: pertenecen al pluscuamperfecto. Estos tipos ya no existen en nuestro país, como no sea en los patios de las casas provincianas, ¡o quizá ni ahí! En cambio, esta psicología subsiste en Europa occidental.»





Nikolái Bujarin.



Ultima declaración durante el Juicio de los 21 antes de ser fusilado.

martes, 4 de febrero de 2014

OBITER DICTUM






“Sola entre todos los beligerantes, Gran Bretaña había ido a la guerra sin un plan concreto, sin las ordenes de movilización en los bolsillos de los que habían de ser incorporados a filas. Con la excepción del Ejército regular, todo había sido improvisado y, durante las primeras semanas, antes despacho desde Amiens, casi en un ambiente de vacaciones. Hasta aquel momento, la verdad del avance alemán había sido ocultada, por emplear la exquisita frase del señor Asquith, «por razones de reserva patriótica».


Barbara W. Tuchman

sábado, 1 de febrero de 2014

ALLÁ EN LAS INDIAS




IZAMAL

Hay aquí en Izamal un edificio entre los otros, de tanta altura y hermosura que espanta, el cual se verá en la figura y esta es la razón de ella: Tiene veinte gradas de a más de dos buenos palmos de alto y ancho cada una, y tendrán más de cien pies de largo. Son estas gradas de muy grandes piedras labradas, y aunque con el mucho tiempo y estar expuestas al agua, están ya feas y maltratadas. Tiene después labrado en torno, como señala la raya redonda, una muy fuerte pared de cantería en la cual, como a estado y medio de alto, sale una ceja de hermosas piedras, todo a la redonda, y desde ellas se torna después a seguir la obra hasta igualar con la altura de la plaza que se traza después de la primera escalera. Después de la cual plaza, se hace otra escalera como la primera, aunque no tan larga ni de tantos escalones, siguiendo siempre a la redonda la obra de la pared. Encima de estos escalones se hace otra buena placeta y en ella, algo pegado a la pared está hecho un cerro bien alto con su escalera (por la parte del) mediodía, donde caen las escaleras grandes, y encima está una hermosa capilla de cantería bien labrada. Yo subí a lo alto de esta capilla y, como Yucatán es tierra llana, se ve desde allí a maravilla tanta tierra como la vista puede alcanzar, y se ve el mar. Estos edificios de Izamal eran once o doce por todos, aunque este es el mayor, y están muy cerca unos de otros. No hay memoria de los fundadores y parecen haber sido los primeros. Están a ocho leguas del mar en muy hermoso sitio y buena tierra y comarca de gente, por lo cual los indios, con harta insistencia, nos hicieron poblar una casa en uno de estos edificios que llamamos San Antonio, el año de 1549, en la cual y en todo lo de la redonda se les ha ayudado mucho para su cristiandad y así se han poblado en este asiento dos buenos pueblos, aparte uno del otro.


Diego de Landa. 
Relación de las cosas de Yucatán.