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lunes, 29 de diciembre de 2025

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA

 







CANCIÓN

 

Si mi voz muriera en tierra,

llevadla al nivel del mar

y dejadla en la ribera.

 

Llevadla al nivel del mar

y nombradla capitana

de un blanco bajel de guerra.

 

Oh mi voz condecorada

con la insignia marinera:

sobre el corazon un ancla

y sobre el ancla una estrella

y sobre la estrella el viento

y sobre el viento una vela!

 

Rafael Alberti.



sábado, 29 de julio de 2023

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA



ENGAÑO

 

Alguien detrás, a tu espalda

tapándote los ojos con palabras.

 

Detrás de ti, sin cuerpo,

sin alma.

Ahumada voz de sueño

cortado.

Ahumada voz

cortada.

 

Con palabras, vidrios falsos.

 

Ciega, por un túnel de oro,

de espejos malos,

con la muerte

darás en un subterráneo.

 

Y alguien detrás, a tu espalda,

siempre.


Rafael Alberti.


sábado, 1 de octubre de 2022

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA




BARCO CARBONERO


BARCO carbonero,

negro el marinero.


Negra, en el viento, la vela.

Negra, por el mar, la estela.


¡Qué negro su navegar!


La sirena no le quiere.

El pez espada le hiere.


¡Negra su vida en la mar!


Rafael Alberti.


martes, 5 de mayo de 2020

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






       TRENES

TREN del día, detenido
frente al cardo de la vía.

 —Cantinera, niña mía,
se me queda el corazón
en tu vaso de agua fría.

Tren de noche, detenido
frente al sable azul del río.

—Pescador, barquero mío,
se me queda el corazón
en tu barco negro y frío.


Rafael Alberti

domingo, 25 de agosto de 2019

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE






«Entonces es cuando escucho con los ojos, miro con los oídos, dándome vuelta al corazón con la cabeza, sin romper la obediente marcha. Pero ella viene ahí, sigue avanzando noche y día, conquistando mis huellas, mi goteado sueño, incorporándose desvanecida luz, finadas sombras de gritos y palabras.
       Cuando por fin, allá, concluido el instante de la última tierra, cumplida su conquista, seamos uno en el hundirnos para siempre, preparado ese golfo de oscuridad abierta, irremediable, quién sabe si a la derecha de otro nuevo camino, que como aquél también caminará hacia el mar, me tumbaré bajo retamas blancas y amarillas a recordar, a ser ya todo yo la total arboleda perdida de mi sangre.
       Y una larga memoria, de la que nunca nadie podrá tener noticia, errará escrita por los aires, definitivamente extraviada, definitivamente perdida.»


Rafael Albertí. 
La arboleda perdida. 
Alianza Editorial.

viernes, 20 de julio de 2018

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE





EL CANTO DE UN MOSQUITO

       Como andaluza criada entre patios de cal y jardines, mi madre cultivaba las flores, sabía del injerto y la poda de los rosales, conocía las leyendas mil veces reinventadas de los narcisos, las pasionarias, las anémonas, las siemprevivas...; recordaba por centenares los nombres de las florecillas silvestres, que ella me enseñaba en la práctica cuando los domingos salíamos al campo: la flor del candil, los zapatitos de la Virgen, varitas de San José, rabos de zorra, la palabra del hombre...; le gustaba, durante las noches de agosto, adormecerse junto a los jazmineros y en compañía del canto de un mosquito, gusto éste para mí incomprensible, pero que he comprobado luego en otros andaluces. Era, por todo esto, una mujer rara y delicada, que tanto como a sus santos y sus vírgenes amaba las plantas y las fuentes, las canciones de Schubert, que tocaba al piano, las coplas y romances del sur, que a mí solo me trasmitía quizá por ser el único de la casa que le atrayeran sus cultos y aficiones.


Rafael Alberti. 
La arboleda perdida. 
Alianza Editorial.

domingo, 2 de abril de 2017

OBITER DICTUM











En la ciudad gaditana del Puerto de Santa María, a la derecha de un camino, bordeado de chumberas, que caminaba hasta salir al mar, llevando a cuestas el nombre de un viejo matador de toros —Mazzantini—, había un melancólico lugar de retamas blancas y amarillas llamado la Arboleda Perdida.

Rafael Alberti

jueves, 9 de octubre de 2014

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE






    LA REVOLUCIÓN QUE LLEGA


«El Pravda del día 17 de diciembre, sin información completa aún, se expresaba en estos términos: “Los pequeños detalles que tenemos sobre los acontecimientos españoles permiten deducir, no obstante, que éstos tienen el carácter de un movimiento revolucionario de alcance mundial y son de una importancia capital para la suerte del movimiento obrero español. Los acontecimientos que se han producido en el seno del Ejército español no son comparables a los antiguos motines de oficiales. Se han desarrollado bajo la contraseña de “Abajo la Monarquía”; y por otra parte, y es la más importante, se han producido simultáneamente con huelgas cuya importancia era hasta el presente desconocida en la España fascista en cuanto a su amplitud y alcance. Las señales precursoras nos hacen creer que el proletariado revolucionario español, recobrando ya sus fuerzas después de un régimen de terror de seis años, bajo la dictadura fascista, y aprobando cada vez más el programa del partido comunista español, ha comprendido que éste es el que debe jugar un papel preponderante en el desarrollo de la revolución que llega”.»

Emilio Mola.Obras completas.Librería Santarén.


viernes, 31 de agosto de 2012

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






                                        MITIN

¡Camaradas!
Se acerca el alba de las manos arriba,
oídla,
el alba del espanto en los ojos biliosos de la usura,
el alba de la huida precipitada de los lechos
el alba de la toma de los bancos,
el alba del asalto a las minas y fábricas,
el alba de la conquista de la tierra,
el alba de la derrota y expulsión de los ángeles,
el alba del aniquilamiento total de la monarquía                                                               [celeste.
Ayer aún no se sabía el odio que las piedras y
                    [ladrillos guardan hacia las monjas.
hacia las cabezas peladas de los curas sifilíticos,
hacia los mercaderes de la fe y explotadores del
       [analfabetismo en que se hunden los pueblos.
¡Arriba!
Las guadañas en alto,
Segadores,
Las hoces a la altura del hervor y la fiebre de la sangre.
¡Arriba!
Los martillos en alto,
trabajadores,
obreros de las fábricas que os derriban y os tumban
             [en provecho del ansia de los buitres.
¡Arriba!
Las piquetas en alto,
hombres oscuros que arrojáis los pulmones y los ojos
                    [en la mazmorra negras de las minas.
¡Arriba!
Los fusiles en alto,
soldados que ignoráis el convenio con Francia para
                     [pronto apuntar vuestros cañones contra la
                                                            [Unión Soviética.
¡Arriba!
¡FRENTE ÚNICO!
Los relojes del Kremlin os saludan cantando la
                                                             [Internacional,
Las radios de la U.R.S.S. os envían los hurras del
                                        [Ejército Rojo,
de Madrid a Lisboa una estrella se agranda cubriendo
                                                                    [todo el cielo
Y silba el primer tren que no conoce las fronteras
                                                                    [antiguas.
¡Arriba, camaradas!
¡Viva la Unión de las Repúblicas Soviética Iberas!


Rafael Alberti.