domingo, 29 de marzo de 2026

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA



PALABRAS EN LA NOCHE

 

Cecilia, dulce amiga. Hoy yo quisiera hablarte

con la verdad que nace de un corazón pequeño.

Decirte cómo un día yo quise condenarte.

A ti que fuiste sólo la luz para mi sueño.

 

A ti que fuiste siempre la luz para mi vida,

la luz parada en medio de mi existencia vana,

la luz suave y callada, la luz dulce, esparcida,

valiente en la tristeza, luciente en la mañana.

 

A ti, blanca presencia del día silencioso,

escala de ternura, licor que yo he bebido.

a ti, prado o colina que esparce su reposo.

A ti a quien tantas veces mi amor ha entristecido.

 

Decirte, suavizarte, hablarte del rocío,

hablarte de la noche que baja lenta a verte,

cual baja ya tu vida, más dulce al pecho mío,

que quiso un día amarte y vino a deshacerte…


 Carlos Bousoño.


martes, 20 de enero de 2026

OBITER DICTUM

 




«Los consejeros soviéticos procedían como colonizadores, ignorando y vejando a las autoridades españolas. Los rusos expulsaron a Largo Caballero de la presidencia del Consejo de Ministros; los rusos impusieron a Negrín; los rusos decretaron la caída de Indalecio Prieto del Ministerio de Defensa; los rusos hacían lo que les daba la gana en la policía, en el Ejército y, siempre a través del Partido Comunista de España, en la política general del país; los rusos obstaculizaban o saboteaban las operaciones militares que no convenían al juego de los tahúres del Kremlin; los rusos tenían sus propios Estados Mayores que actuaban por y sobre los Estados Mayores del Ejército de la República; los rusos eran, en general, soberbios y engreídos; los rusos atropellaban el derecho, la ley y la dignidad de los españoles; los rusos jugaban con las entregas de armas y se hacían temer, pues sus enojos repercutían directamente en la marcha de nuestra guerra.»


Jesús Hernández.

lunes, 12 de enero de 2026

OBITER DICTUM

 



«Recorrí en automóvil y en compañía de Paredes y Beltrán toda la Costa Brava. Desde Tarragona hasta Torroella de Mongrí. La tranquilidad de los pueblos donde he estado, la bondad de sus habitantes, la belleza natural que los rodeaba, me hacen sentir más aferrado a este suelo. El mar, como allá en el Norte, tomó vida, Los acantilados me hablaron, sus arenas finas se me escapan entre los dedos. La lluvia, en algunos lugares, daba majestuosidad al horizonte. Los pueblitos parecían moradas de gnomos. Pienso en España.»


Francisco Tarazona.


ALLÁ EN LAS INDIAS


 






LO QUE TOCA A LA VERDAD III


«Y así, sería muy sano consejo a los historiadores entretener sus historias, no solamente los nueve años que Horacio manda en otras cualesquiera obras, pero aun noventa, para que los que proceden de los culpados tengan color de negar su descendencia, y los nietos de los virtuosos queden satisfechos con cualquier loor que vieren escrito dellos. El temor deste peligro me había quitado el atrevimiento de publicar por agora este libro, hasta que vuestra majestad me hizo a mi tanta merced, y a él tan gran favor, de leerle en el viaje y navegación que prósperamente hizo de La Coruña a Inglaterra; y recebirle por suyo y mandarme que le publicase y hiciese imprimir. Lo cual cumplí en llegando a esta villa de Amberes, los ratos que tuve desocupados de la labor de la moneda de vuestra majestad, que es mi principal negocio. A vuestra majestad suplico reciba en servicio mi trabajo, y tenga por suyo este libro, como lo es el autor del, porque desta manera estará seguro de las mormuraciones, que pocas veces faltan en semejantes obras. En lo cual rescebire señalada merced de vuestra majestad, cuya real persona nuestro Señor guarde, con acrescentamiento de más reinos y señoríos, como por sus criados es deseado.


De Amberes, 30 de marzo de 1555.»


Agustín de Zárate.

Historia del descubrimiento y conquista del Perú.


lunes, 29 de diciembre de 2025

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA

 







CANCIÓN

 

Si mi voz muriera en tierra,

llevadla al nivel del mar

y dejadla en la ribera.

 

Llevadla al nivel del mar

y nombradla capitana

de un blanco bajel de guerra.

 

Oh mi voz condecorada

con la insignia marinera:

sobre el corazon un ancla

y sobre el ancla una estrella

y sobre la estrella el viento

y sobre el viento una vela!

 

Rafael Alberti.



Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA

 





Porterai con te lúltima ventata

di poesia; poi una nube gonfia

di presagi funesti oscurerà

la luce che ci fu concessa.

Non fosti un semplice bagliore,

giungesti inaspettata, voce di salvazione.

Un suono limpido emettono

i cristalli quando il vento

li sfiora, il chiarore li fa splendere

come incandescenti arcobaleni

che illuminano d´attorno.

Intorno il mondo scolora.


Eugenio Montale.


domingo, 21 de diciembre de 2025

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE





SOBRE EL BAILE Y LO BAILADO


«Pero no con referencia a ortodoxia alguna sino con relación a los hechos, el sentido común y el espíritu científico parecen en este caso estar del lado de Marx, Engels y Haya de la Torre; mientras que Lenin y los leninistas y estalinistas han obviamente acomodado a su manera la interpretación del pasado (la Revolución Mundial supuestamente comenzada felizmente en un país atrasado: Rusia); del período entre 1917 y 1945 (la Revolución en un solo país, la misma atrasada Rusia, con todos los corolarios estalinistas que sabemos); del período entre 1945 y el presente (con los “socialismos” de países mucho más atrasados que la Rusia de 1917, tales como China, Corea del Norte o Albania; y el “socialismo” cubano); y desde luego del futuro, para el cual esgrimen todavía las tesis del Segundo Congreso de la Internacional Comunista sobre las cuestiones nacional y colonial. Y particularmente la hipótesis de que lo que corresponde hacer a los países del Tercer Mundo es inmolarse en aras de la revolución mundial, mediante comportamientos que provoquen reacciones punitivas, contraproducentes, por parte de los países capitalistas avanzados, como el bloqueo a Cuba o la acción militar primero francesa y luego norteamericana en Viet Nam.»


Carlos Rangel.

Del buen salvaje al buen revolucionario.

Monte Ávila Editores.

sábado, 20 de diciembre de 2025

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE



COMUNISTAS Y ESPAÑOLES


[…]

«Somos nosotros los patriotas. A nadie le suene a extraña esta afirmación. Contra una turba de generales traidores y de verdugos traficantes de su país, asumimos la responsabilidad ante el mundo y la Historia de salvar la independencia de España y sentimos nuestras venas inflamadas de entusiasmo por el orgullo de ser españoles. Por eso en esta hora suprema de impedir que España perezca con todo lo que representa en la historia de la civilización, con todo lo que tiene derecho a ser, hay que esclarecer constantemente ante todos los españoles este carácter básico de la lucha. Hay centenares y millares de patriotas que sin estar adscritos a ninguna ideología revolucionaria se sienten ligados a nuestra contienda y se revuelven también en su dignidad ante el peligro de que España sea anulada bajo dominaciones extranjeras. Estos hombres nos son útiles, necesarios, indispensables. A nuestra lucha hemos de sumar, cada día, a costa de infinitos sacrificios, nuevas conciencias y nuevas voluntades. Ninguna nos debe ser indiferente o superflua. Porque en el derecho a defender la independencia y la libertad españolas ningún español nos es ajeno. Debemos, con todo cuidado, no hacernos extraños a estos patriotas, forzándoles a defender concepciones políticas que no se han acomodado aun a sus convicciones.»

[…]


01-04-1938


Jesús Hernández.

Miembro de Buró Político del PCE.

Ministro de Instrucción Pública y Sanidad.

Gobierno de la II República española.


miércoles, 3 de diciembre de 2025

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA


 


REVISIONISMO

 

No siempre.

Porque,

por ejemplo,

en Macao,

el opio

es el opio del pueblo.

 

Roque Dalton.


sábado, 1 de noviembre de 2025

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA




MAR Y CIELO

 

Había pájaros en el fondo del mar

aves que volaban con las plumas secas

y se desplazaban a gran velocidad

entre las algas danzantes y los arrecifes

Los peces los miraban estupefactos

Como si fueran espectros de alcatraces

que salían de algún buque fantasma

 

Había peces en lo alto del cielo

jibias que nadaban con sus tentácuos sepia

y se movían en cámara lenta

entre las nubes y las estrellas fugaces

Los pájaros las miraban con asombro

como si fueran ovnis del océano

o angeles de una catedral sumergida

 

Había algo enloquecedor en el mar y en el cielo



Oscar Hahn.


jueves, 30 de octubre de 2025

OBITER DICTUM




«Las noches eran realmente excitantes. Los combates con bombas de mano se prolongaban durante horas a lo largo de un amplio frente y se volvían tan confusos que nunca sabíamos si el enemigo había conseguido atravesar nuestras líneas en algún lugar o se había abierto camino hasta detrás de nuestra línea del frente o no. Añadido a esto, varias baterías enemigas se unían desde los flancos. Esta situación se repetía varias veces cada noche, y pronto se convirtió en un tormento para nuestros nervios.»


Erwin Rommel.




jueves, 31 de julio de 2025

OBITER DICTUM





«La guerra marca a los hombres para toda la vida. Se olvidan las mujeres, el dinero, la felicidad, y, en cambio, no se olvida nunca la guerra. La guerra lo echa todo a perder, incluso la alegría que vendrá con la victoria. La risa de los hombres que han vivido la guerra tiene algo de desesperada. Por mucho que se diga que ahora conviene aprovecharse de él, el mecanismo ha funcionado excesivamente y está averiado. La risa tiene ya tan poco valor como las lágrimas.»


Guy Sajer.


jueves, 24 de julio de 2025

OBITER DICTUM

 




«En la mañana del acto, hice pasar aviso al General de que le esperaría en el recibimiento una hora más tarde para ir juntos al campo. El general me rogó, por la camarera, que pasase a su habitación. Estaba en el baño, desnudo, el muñón vibrante y las cicatrices a la vista. Le ayudaban su mujer y un par de legionarios, que le acompañaban siempre más como secretarios que como escolta. Se hizo secar y se enfiló el calzoncillo. Yo estaba en pijama. Así los dos, me invitó a acercarme a la ventana para hablarme aparte, mientras los suyos trajinaban preparando sus vestidos. Y me dijo algo parecido a esto:

Me eres muy simpático y además te estoy muy agradecido por haberte acordado de mí. No te pesará. Y quiero pagarte con un favor. Tengo que informarte de que tu nombre no suena bien en las alturas. Te consideran rebelde y poco de fiar. Yo estoy dispuesto a garantizarte, pero, para ello, tenemos que hacer aquí, ahora mismo, el juramento de La Legión.»

Dionisio Ridruejo.


miércoles, 2 de julio de 2025

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE




PLOMO Y FUEGO


«Aquel miliciano español, nuestro soldado elemental de una guerra disparatada, mandado por jefes y oficiales españoles profesionales y de milicias, ni siquiera recibía promesas de bandas, de premios ni de cruces; no se le excitaba con el retintín de las charangas, con arengas altisonantes, ni con desfiles pomposos, y solemnes… El sólo sabía del plomo, del fuego, de los muros que se derrumban, de las tierras que se revuelven, de los raíles retorcidos y erguidos hacia el cielo tras los bombardeos, del dolor, de la angustia, del lodo, del hambre, de la ansiedad por la suerte de la mujer y los hijos dejados atrás, en un sótano…; y al fin de la jornada, con los músculos relajados y los nervios tensos porque el peligro continuaba acechando, se sentía con la conciencia tranquila al haber podido conservar su puesto de combate; luego, la emoción por la ausencia definitiva del compañero caído, y la rutina del rancho miserable y frío, que se extrae, cuando se tiene, del fondo del macuto, del agua sucia que hay que ir a beber del balde oculto en un recodo de la trinchera…; y la noche en que se dormita, mientras otros velan y el cañón o el mortero no dejan de tronar.»


Vicente Rojo.

Así fue la defensa de Madrid.

Ediciones Era. 

martes, 1 de julio de 2025

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA


 


INTENSIDAD Y ALTURA

 

Quiero escribir, pero me sale espuma,

Quiero decir muchísimo y me atollo;

No hay cifra hablada que no sea suma,

No hay pirámide escrita, sin cogollo.

Quiero escribir, pero me siento puma;

Quiero laurearme, pero me encebollo.

No hay toz hablada, que no llegue a bruma,

No hay dios ni hijo de dios, sin desarrollo.

Vámonos, pues, por eso, a comer yerba,

Carne de llanto, fruta de gemido,

Nuestra alma melancólica en conserva.

Vámonos! Vámonos! Estoy herido;

Vámonos a beber lo ya bebido,

Vámonos, cuervo, a fecundar tu cuerva.

 

César Vallejo.