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viernes, 29 de octubre de 2021

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






SEMPER EADEM

No he de apagar la luz
para pensar en ti: a pleno día
y ande haciendo lo que haga
(deambular por los parques, mirar nubes,
contestar a unas cartas, romper versos,
retener cuanto graban en el contestador,
bromear con el hijo, ver que llueve
y apenas lo registran mis calizos terrones
pues que la reja de tu sonreír
hace días que falta),
no afecta a tu presencia cercana o venidera,
eje y razón y fuerza y calor míos.

En las encrucijadas más confusas del sueño
oscuramente sé de tu vivir. Y cuando
la madrugada, a veces, mi dormir interrumpe
anunciando borrasca,
me oriento por el faro
de tu claro vivir siempre al alcance.


Antonio Martínez Sarrión.





miércoles, 27 de noviembre de 2019

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





ESLABONES IDÉNTICOS



Como la tea, que sirvió una vez

para alumbrar en el festín de bodas

y prender, de la novia, la pira funeraria,

con similar presura, desfilaron tus años.

Ni siquiera una ráfaga de viento

concedió tregua alguna a los instantes

que ahora, encadenados, se recuerdan.

Fue, asimismo, ilusoria suspensión

amar, leer, escribir y viajar. Y embriagarte.



Antonio Martínez Sarrión.


miércoles, 30 de octubre de 2013

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA


 



ANDRÉ BRETÓN EN TRANCE



un chorro de vitriolo entre los ojos

y a esta hora

uno de abril quizás siete de octubre

dadas las coordenadas geográficas

andré bretón arrodillado o en cuclillas

o más bien sentado como moro

oirá que dan los cuartos

y las medias

y las horas culata-de-faisán

en su oscuro recinto de parís

un chorro de vitriolo entre los ojos

y el maestro vería

tal pájaro adivino dormido en la ventana

las mejillas hundidas de gurdjieff

el teatro vacío donde seguramente dan fausto o berenice

y la loca alegría del grisú

como un murciélago por los altos plafones

entre los senos bien cumplidos de las matronas griegas y romanas

los sombreros de copa

y toda la adorable antigüedad


Antonio Martínez Sarrión.


miércoles, 3 de agosto de 2011

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA


 




CRÓNICA FABULOSA DE FERNANDO PESSOA



murió el oficinista tenía

una hinchazón horrible paperas

de diagnóstico turbio un diván

gayo papeles esparcidos

por todos los alvéolos de su historia

un jijo de cartón grifos corriendo

que erizaban el vello de los brazos

murió fumando erraba ciertas noches

por claveles de tinta por finos mecanismos

guarnecidos de piel por sellos antigripe

acompañados de un certificado inusitadas

pirámides de polvo hallaron

un orinal debajo de su mesa

postales pornográficas de indescriptible alcance

un libro muy oscuro sobre el maestro eckhart

una alcancía llena de coñac

según los más veraces testimonios

solía mirar al alba los enormes delfines

las joyas y los cuernos que trajeron de goa

una rodela del gran navegante botes de humo

mazmorras para herejes los despuntes

del día le cogían en éxtasis se llevaban

su abrigo de mezclilla a su aterrador paraguas

su personalidad que vaya usted a saber

y otra vez -sol muy tibio gaviotas-

lo devolvían a su inútil despacho

mientras doblaban quejumbrosamente

las verdes anclas del almirantazgo.



Antonio Martínez Sarrión.