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domingo, 21 de diciembre de 2025

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE





SOBRE EL BAILE Y LO BAILADO


«Pero no con referencia a ortodoxia alguna sino con relación a los hechos, el sentido común y el espíritu científico parecen en este caso estar del lado de Marx, Engels y Haya de la Torre; mientras que Lenin y los leninistas y estalinistas han obviamente acomodado a su manera la interpretación del pasado (la Revolución Mundial supuestamente comenzada felizmente en un país atrasado: Rusia); del período entre 1917 y 1945 (la Revolución en un solo país, la misma atrasada Rusia, con todos los corolarios estalinistas que sabemos); del período entre 1945 y el presente (con los “socialismos” de países mucho más atrasados que la Rusia de 1917, tales como China, Corea del Norte o Albania; y el “socialismo” cubano); y desde luego del futuro, para el cual esgrimen todavía las tesis del Segundo Congreso de la Internacional Comunista sobre las cuestiones nacional y colonial. Y particularmente la hipótesis de que lo que corresponde hacer a los países del Tercer Mundo es inmolarse en aras de la revolución mundial, mediante comportamientos que provoquen reacciones punitivas, contraproducentes, por parte de los países capitalistas avanzados, como el bloqueo a Cuba o la acción militar primero francesa y luego norteamericana en Viet Nam.»


Carlos Rangel.

Del buen salvaje al buen revolucionario.

Monte Ávila Editores.

sábado, 20 de diciembre de 2025

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE



COMUNISTAS Y ESPAÑOLES


[…]

«Somos nosotros los patriotas. A nadie le suene a extraña esta afirmación. Contra una turba de generales traidores y de verdugos traficantes de su país, asumimos la responsabilidad ante el mundo y la Historia de salvar la independencia de España y sentimos nuestras venas inflamadas de entusiasmo por el orgullo de ser españoles. Por eso en esta hora suprema de impedir que España perezca con todo lo que representa en la historia de la civilización, con todo lo que tiene derecho a ser, hay que esclarecer constantemente ante todos los españoles este carácter básico de la lucha. Hay centenares y millares de patriotas que sin estar adscritos a ninguna ideología revolucionaria se sienten ligados a nuestra contienda y se revuelven también en su dignidad ante el peligro de que España sea anulada bajo dominaciones extranjeras. Estos hombres nos son útiles, necesarios, indispensables. A nuestra lucha hemos de sumar, cada día, a costa de infinitos sacrificios, nuevas conciencias y nuevas voluntades. Ninguna nos debe ser indiferente o superflua. Porque en el derecho a defender la independencia y la libertad españolas ningún español nos es ajeno. Debemos, con todo cuidado, no hacernos extraños a estos patriotas, forzándoles a defender concepciones políticas que no se han acomodado aun a sus convicciones.»

[…]


01-04-1938


Jesús Hernández.

Miembro de Buró Político del PCE.

Ministro de Instrucción Pública y Sanidad.

Gobierno de la II República española.


miércoles, 2 de julio de 2025

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE




PLOMO Y FUEGO


«Aquel miliciano español, nuestro soldado elemental de una guerra disparatada, mandado por jefes y oficiales españoles profesionales y de milicias, ni siquiera recibía promesas de bandas, de premios ni de cruces; no se le excitaba con el retintín de las charangas, con arengas altisonantes, ni con desfiles pomposos, y solemnes… El sólo sabía del plomo, del fuego, de los muros que se derrumban, de las tierras que se revuelven, de los raíles retorcidos y erguidos hacia el cielo tras los bombardeos, del dolor, de la angustia, del lodo, del hambre, de la ansiedad por la suerte de la mujer y los hijos dejados atrás, en un sótano…; y al fin de la jornada, con los músculos relajados y los nervios tensos porque el peligro continuaba acechando, se sentía con la conciencia tranquila al haber podido conservar su puesto de combate; luego, la emoción por la ausencia definitiva del compañero caído, y la rutina del rancho miserable y frío, que se extrae, cuando se tiene, del fondo del macuto, del agua sucia que hay que ir a beber del balde oculto en un recodo de la trinchera…; y la noche en que se dormita, mientras otros velan y el cañón o el mortero no dejan de tronar.»


Vicente Rojo.

Así fue la defensa de Madrid.

Ediciones Era. 

sábado, 4 de enero de 2025

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 





SINDICALISMO Y DICTADURA

MILITARISMOS Y DICTADURA


«Si la sociedad actual, en uso de un perfectísimo derecho de defensa, no quiere verse arrollada por el sindicalismo proletario y sufrir la tiranía de su dictadura cruel, de la que es triste ejemplo la Rusia de hoy, ya puede ir tomando medidas para hacer frente al alud, que aún es tiempo; mas si por creer lejano el peligro o fiarse del gubernamentalismo de unas docenas de socialistas aburguesados no dan importancia a la amenaza, tal vez se vea algún día sorprendida por lo inesperado, en condiciones que no pueda remediarse, pues toda la masa obrera, por natural instinto de solidaridad con los suyos, con los verdaderos trabajadores, se sumará, al movimiento, precipitando la catástrofe.»


Emilio Mola.

Obras completas.

Librería Santarén.


lunes, 2 de diciembre de 2024

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 




SIN UN CÉNTIMO


«A la fiebre se añadía la falta de fondos. Había llegado a la última libra de oro. La cuenta del hotel crecía. El conserje empezó a mirarme ceñudamente y yo cruzaba el vestíbulo lo más deprisa posible. En los intervalos entre dos accesos de fiebre iba tambaleándome hasta la oficina de telégrafos con la esperanza de que llegara dinero de América. Yo había mandado artículos desde todas las oficinas de correos. Sabía que Albert Nock era un hombre de palabra; había prometido publicar mis historias en freeman. Además existían los compromisos formales con el Tribune y el Metropolitan Magazine. Más tarde supe que el Metropolitan había quebrado con gran estrépito. Cuando vi que no llegaba nada tuve que usar mis últimos krans para mandar un telegrama a mi paciente tía en Nueva York pidiéndole doscientos dólares. Hay que haber estado sin un céntimo en un país extranjero para entender el placer sublime que proporciona un cable anunciando dinero en el banco.»


John dos Passos.

Años inolvidables.

Alianza Editorial.


miércoles, 2 de octubre de 2024

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE


 

EL PEZ ARISTOCRÁTICO EN EL AGUA

«En la corte de Bonaparte se sentía como pez en el agua, y el general revolucionario aprendía de él los grandes nombres y las costumbres aristocráticas del Antiguo Régimen con el fin de hacerlos revivir y de darle, en la medida de lo posible, un aire de antigüedad a su nueva dinastía. Puesto que había adquirido la habilidad de tratar con gente poderosa, monsieur de Talleyrand era el hombre que podía serle más útil a Bonaparte. El rostro imperturbable, un silencio de hierro, la insolencia bien combinada con una cortesía imponente, todo estaba perfectamente calculado para someter a los que hacían más de la mitad del trabajo. El origen ilustre de monsieur de Talleyrand y sus nobles modales persuadían a los embajadores de que trataban con un gobierno decente, y el espíritu revolucionario, así revestido bajo las formas más civilizadas, conservaba todo su temible poder. Estos miramientos dejaron de ser necesarios cuando la fuerza lo conquistó todo, pero Bonaparte continuó tendiendo sus garras con cierta dulzura.»


Madame de Staël.

Diez años de destierro.

Penguin Clásicos.


miércoles, 31 de julio de 2024

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE






LAS KELIDON, LOS REVOLUCIONARIOS Y LA BOCA

Cuando yo me dedicaba, con la boca semiabierta, a contemplar el vuelo  de las golondrinas, es decir, cuando era joven, creía  que el mundo progresaba, pero que no avanzaba. Y resultó que había unas  personas en los cafés que se dedicaban  a la profesión de tratar de hacer avanzar al mundo, y éstos  eran los revolucionarios. Pero luego observé que estos  revolucionarios pretendían hacer avanzar el mundo a base de  destruir lo que a ellos personalmente no les gustaba  y de conservar lo que a ellos les placía,  y que otras personas, por el contrario, pretendían  conservar lo que los revolucionarios querían destruir, y destruir lo  que los revolucionarios querían conservar. Me dijeron luego que este tira y  afloja hacía muchísimos  siglos que duraba —treinta o cuarenta—, en vista de lo cual creí pertinente continuar contemplando el vuelo  de las golondrinas. Las golondrinas, que los griegos llamaban «kelidon», fueron  cantadas —como las cigarras— por Anacreonte y los viejos poetas. Luego, en la mitad del camino de la vida me pareció que el mundo avanzaba, pero que no progresaba en ningún sentido. Es aquella triste edad en que se descubre que todas las ingeniosidades mecánicas del hombre no afectan para nada a su naturaleza íntima y que las pasiones y los instintos del hombre —y sus sombras, las ideas— no cambian jamás, porque son constantes, fijas. Asimismo se descubre que lo que nos da una sensación de avance es la labor incesante de destrucción que de una manera ciega e implacable realiza la Naturaleza. Es la muerte de lo que nos circunda lo que nos da la ilusión de la vida. Dicen.

Josep Pla.
La huida del tiempo.
Ediciones Destino.

domingo, 28 de enero de 2024

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 



EL GENEROSO Y SUS SOMBRAS


«Las proclamaciones de Bonaparte en Italia estaban orientadas a inspirar confianza en él. Reinaba en ellas un tono de nobleza y moderación que contrastaba con la afectación revolucionaria de los jefes civiles de Francia. El guerrero hablaba entonces como un magistrado y los magistrados se expresaban con violencia militar. Bonaparte no había aplicado aún las leyes bárbaras contra los emigrados. Se decía que amaba con pasión a su mujer, dotada de un carácter pleno de dulzura y bondad. En fin, nadie se había hecho jamás una idea tan falsa de un hombre como la que me hice yo entonces de Bonaparte, al que creí generoso y sensible.»


Madame de Staël.

Diez años de destierro.

Penguin Clásicos.


sábado, 20 de enero de 2024

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE







SOBRE ALGUNOS DESCEREBRADOS


«Pero, para lo sucedido en el barco alemán, dejo la palabra al hidalgo español que relata el asunto en un número de diciembre de 1936 del diario carlista de Pamplona El Pensamiento Navarro . He aquí lo que refiere: ...

Nos enteramos de que Clara Campoamor estaba a bordo del barco... Aquella misma noche, cuatro otros falangistas y yo mismo nos decidimos a echarla por la borda. pero habiendo consultado al capitán del barco éste nos hizo renunciar a nuestro proyecto que podía tener molestas consecuencias para él. Buscamos entonces lo que podríamos hacer para no dejar sin sangriento castigo a la introductora del divorcio en España, y nos resolvimos a mandar un radiograma a Génova para alertar el comité español fascista y la policía italiana... Al llegar a Génova la policía subió a bordo para buscar a Clara Campoamor y conducirla a la cárcel. Aquella noche festejamos alegremente nuestro triunfo y cuando dejamos Italia, al principio de octubre, estaba todavía en prisión, donde podría meditar a gusto sus proyectos de ley para la próxima vez que fuese diputada…”.»


Clara Campoamor.

La revolución española vista por una republicana.

Editorial Espuela de Plata.


sábado, 6 de enero de 2024

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE





EL EMBAJADOR Y LO AJENO


«—Es la hija del antiguo dueño de esta casa.


La muchacha, detenida en ese tiempo hipotético que antecede a las revoluciones y que la leyenda construye después de ellas, el de la douceur de vivre de Talleyrand, el de los happy few de Stendhal, que supo citar a Talleyrand en el contexto adecuado, esa muchacha, en el intermedio idílico de una historia salpicada de violencias y luchas, ajena a las convulsiones del pasado y del presente, que preparaban un parto doloroso y mucho más cercano de lo que ella había podido imaginar en el momento de posar para el retratista, sonreía contra un fondo de rosas y de nenúfares, bajo un cielo azul sin mancha, con la deliciosa curva de los hombros y la fresca piel de los brazos ocultas a medias por los tules del vestido, cuyo ruedo se confundía con el fondo vegetal y permitía divisar los tobillos y los delicados zapatos. El embajador mostraba el cuadro con una satisfacción evidente, como si entre él y la muchacha se hubiera establecido una relación sentimental y misteriosa.»


Jorge Edwards.

Persona non grata.

Alfaguara.


jueves, 4 de enero de 2024

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 



VOLUNTARIOS INVOLUNTARIOS


«En un momento de peligro, el coronel Ardid dispone que doscientos hombres vayan a cavar trincheras en un lugar por donde se teme una acometida inmediata. No hay los doscientos hombres. Los improvisados oficiales de ingenieros salen del ministerio de la Guerra con los camiones vacíos. No llevan en ellos más que los picos, palas y azadones necesarios para la obra. Cada camión se coloca ante una boca del Metro, los oficiales al pie con la pistola en la mano. Llega un tren y van saliendo incautamente los viajeros, a los que, sin explicaciones, se obliga, de grado o por fuerza a subir al camión. Claman al cielo las protestas:

¡Yo soy empleado de…!

Al camión.

¡Yo soy afiliado al…!

Al camión.

¡Yo soy hijo de…!

Al camión.

¡Yo soy antifascista!

Antifascistas son los que hacen falta. ¡Al camión!

Parten los camiones con sus doscientos hombres aterrorizados y llegan hasta las avanzadas.

Dadles coñac y a trabajar de firme. Mientras más pronto terminen más pronto volverán a sus casas.»


Manuel Chaves Nogales.

La defensa de Madrid.

Espuela de Plata.


domingo, 31 de diciembre de 2023

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 




TONTOS Y LISTOS


«Hay gentes que tienen cosas que decir y las dicen o no las dicen, y gentes que tienen cosas que callar y las callan o las pregonan; para nuestros efectos es lo mismo porque tanto las unas como las otras pueden funcionar con arreglo al esquema que aquí se esboza. Hay gentes que tienen cosas que dicen a todo el mundo; gentes que se las dicen tan sólo a sus mejores amigos; gentes, que ni a éstos siquiera; gentes, que a nadie, y gentes, por último, que ni a sí mismos y no sólo por vergüenza —⁠supuesto admisible⁠— sino también porque ni sabrían expresarlas. Esto de la locuacidad o la discreción son características no siempre fáciles de explicar serenamente, y unas veces ocultan y otras vocean la estulticia, que hay tontos cautelosos y listos deslenguados y voceras.»


Camilo José Cela.

El juego de los madroños.

Editorial Destino.


miércoles, 27 de diciembre de 2023

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE


 


BONAPARTE, EL GRANDE



«No es grande Bonaparte por sus palabras, sus discursos, sus escritos, por el amor a las libertades que nunca tuvo y que nunca pretendió establecer; es grande por haber creado un gobierno auténtico y poderoso, un código de leyes adoptado en diversos países por los tribunales de justicia, las escuelas, una administración fuerte, activa, inteligente, y con la que todavía nos regimos; es grande por haber resucitado, ilustrado y administrado excelentemente Italia; es grande por haber hecho renacer en Francia el orden del seno del caos, por haber levantado de nuevo los altares, por haber reducido a unos furiosos demagogos, a unos orgullosos eruditos, a unos literatos anárquicos, a unos ateos volterianos, a unos oradores de plaza pública, a unos estranguladores de prisiones y de calle, a unos muertos de hambre de tribuna, de clubes y de cadalsos, por haberlos reducido a servir a sus órdenes; es grande por haber aherrojado a una turba anárquica; es grande por haber acabado con las confianzas de una suerte común, por haber forzado a unos soldados, sus iguales, a capitanes, jefes suyos o rivales, a doblegarse a su voluntad; es grande sobre todo por ser hijo de sí mismo, por haber sabido, sin otra autoridad que la de su genio, por haber sabido, él, hacerse obedecer por treinta y seis millones de súbditos en la época en que ninguna ilusión rodea los tronos; es grande por haber derrocado a todos los reyes que se oponían, por haber derrotado a todos los ejércitos cualesquiera que fuesen su disciplina y valor, por haber dado a conocer su nombre tanto a los pueblos salvajes como a los pueblos civilizados, por haber superado a todos los vencedores que lo precedieron, por haber llenado diez años de prodigios tales que hoy en día nos cuesta comprenderlos. El famoso delincuente en lo que a triunfos se refiere ya no existe; los pocos hombres que todavía comprenden los sentimientos nobles pueden rendir homenaje a la gloria sin temerla, pero sin arrepentirse de haber proclamado lo que esta gloria tuvo de funesta, sin reconocer al destructor de toda independencia como al padre de la emancipación: Napoleón no tiene ninguna necesidad de que le atribuyan méritos prestados; estuvo bastante dotado de ellos al nacer.»


François-René de Chateaubriand.
Memorias de ultratumba.
Acantilado.

lunes, 25 de diciembre de 2023

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE





CREER O NO CREER


«Durante muchos años hemos formado parte de una organización de masas forjadas en la disciplina ciega, en la obediencia sumisa, en la intransigencia apasionada, en la intolerancia fanática que, impermeables a todo otro razonamiento, tienen como único norte el de la defensa de la URSS. Romper con lo que se ha amado entrañablemente, hacer añicos con nuestras propias manos los ídolos por ella creados, ídolos que llenaban por completo nuestra alma, no es un proceso fácil; es, por el contrario, un proceso lento, penoso, cruel. Dejar de creer en lo que se ha creído presupone un periodo de crisis donde las mentiras aceptadas como verdades luchan contra verdades que se nos figuraban mentiras. Es un forcejeo entre el ideal que se desploma y la conciencia que se resiste a la catástrofe espiritual. El hombre necesita creer por ese horror instintivo a la nada espiritual que le deshumaniza. Por temor a ese vacío opta por seguir aferrado a la ilusión muerta. O prefiere una fe endeble a no tener ninguna. Quien de la noche a la mañana se declara ateo es que nunca ha creído en Dios.»


Jesús Hernández.

Yo fui un ministro de Stalin.

Gregorio del Toro.


lunes, 18 de diciembre de 2023

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 


ALAS


«Para el individuo, viajar es renovarse. Los viajes modifican nuestro concepto del mundo, crean en nosotros un nuevo ser, acrecen el capital de nuestros conocimientos, nos inculcan la tolerancia, nos hacen más comprensivos e inteligentes, educan nuestra sensibilidad. Personas que vivieron consagradas a su útiles tareas, al viajar visitan museos y catedrales, se ponen en contacto, siquiera sea por un instante, con el alma de las ciudades místicas. Este contacto es inmensamente benéfico. Una persona inteligente, pero que jamás se haya preocupado de otras cosas que de sus asuntos, sentirá en Ávila, en Asís, o en Nuremberg, que su mundo se ensancha, que su concepto utilitarista se transforma. Podríamos decir que a esa persona le nacen alas.»


Manuel Gálvez.

El solar de la raza.

Editorial Saturnino Calleja.


miércoles, 6 de diciembre de 2023

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 













AS LAGARTEIRAS Y EL ESPAÑA


«El día seis de mayo de mil novecientos doce se botó al agua el acorazado España, el primero de un programa de construcciones navales relativamente ambicioso, aunque los avances de la guerra que sobrevino lo hubieran dejado muy pronto anticuado. En aquella ocasión, vino a mi pueblo el rey, con la reina, la corte y la escolta real. Un acontecimiento por todo lo alto, si bien es cierto que a mi pueblo habían venido los reyes otras veces, según se recordaba. Se botaban los barcos en mayo o en septiembre por ser el tiempo de las mareas vivas, que allí llamaban «lagarteiras», no sé si todavía les siguen dando ese nombre. Y hacía mucho tiempo que de aquellos arsenales, antaño famosos, no salía una pieza tan notable. Yo estuve en la botadura y no me acuerdo, quizá no me haya llamado la atención, o tal vez no haya logrado ver cómo se deslizaba el barco por las gradas de sebo, cómo saludaba su popa a la mar cuando esta lo recibía dejándose rasgar las ondas. Pero hubo fiestas, el aviador Piñeiro voló en el Prado de Caranza, y yo me acuerdo; la escolta real pasó por la calle Galiano camino de la estación, y me acuerdo también: son dos imágenes borrosas que, con su debilidad, sostienen el edificio entero de mi memoria.»


Gonzalo Torrente Ballester.

Los mundos imaginarios.

Editorial Espasa.


sábado, 2 de diciembre de 2023

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 



AQUELLA TERRIBLE MÚSICA


«No hubo en todo el tiempo de la batalla motivo para temer que aquella corriente espiritual produjese estragos en la línea de fuego ni en los hogares porque, en suma, representaba la voluntad de sobrevivir a una catástrofe. Por eso, aunque se alteró el ritmo de la ciudad, no modificó sus esenciales matices. No se interrumpieron los espectáculos públicos, ni siquiera en los locales que se hallaban próximos al frente de combate o bajo el fuego de los cañones, en los ejes de tiro preferidos por éstos; a las tiendas de las calles más frecuentemente visitadas por los proyectiles, las gentes acudían por igual en busca del sedante para sus nervios y para sus estómagos; y los escolares no dejaron de acudir a las aulas, ni los niños dejaron de jugar al sol, en las plazas y paseos alejados del frente, por fortuna, sin comprender la trágica armonía y el significado de aquella terrible música que llegaba a sus oídos.»


Vicente Rojo.

Así fue la defensa de Madrid.

Ediciones Era.


miércoles, 27 de septiembre de 2023

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 




MUY IMPROBABLE


«Es importante subrayar que posibilidades que a los contemporáneos les parecían muy improbables a menudo son las que se materializan. Cuando Constantino subió al trono en el año 306, el cristianismo era poco más que una secta esotérica oriental. Si alguien hubiera sugerido entonces que estaba a punto de convertirse en la religión del Estado romano, le hubieran expulsado de la sala entre risas, de la misma manera que ocurriría hoy si alguien sugiriera que en el año 2050 Hare Krishna será la religión oficial de Estados Unidos. En octubre de 1913, los bolcheviques eran una pequeña facción radical rusa. Ninguna persona razonable hubiera predicho que en solo cuatro años se habrían apoderado del país. En el 600 d.C., la idea de que un grupo de árabes que vivían en el desierto conquistarían pronto una extensión de tierras que iba desde el océano Atlántico hasta la India era incluso más ridícula.»


Yuval Noah Harari.

Sapiens.

Editorial Debate.


miércoles, 30 de agosto de 2023

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE


 

HIDALGOEPUTA


«Pero, para lo sucedido en el barco alemán, dejo la palabra al hidalgo español que relata el asunto en un número de diciembre de 1936 del diario carlista de  Pamplona  El  Pensamiento  Navarro. He aquí lo que refiere: ... Nos enteramos de que Clara Campoamor estaba a bordo del barco... Aquella misma noche, cuatro otros falangistas y yo mismo nos decidimos a echarla por la borda. pero habiendo consultado al capitán del barco éste nos hizo renunciar a nuestro proyecto que podía tener molestas consecuencias para él. Buscamos entonces lo que podríamos hacer para no dejar sin sangriento castigo a la introductora del divorcio en España, y nos resolvimos a mandar un radiograma a Génova para alertar el comité español fascista y la policía italiana... Al llegar a Génova la policía subió a bordo para buscar a Clara Campoamor y conducirla a la cárcel. Aquella noche festejamos alegremente nuestro triunfo y cuando dejamos Italia, al principio de octubre, estaba todavía en prisión, donde podría meditar a gusto sus proyectos de ley para la próxima vez que fuese diputada.»


Clara Campoamor.

La revolución española vista por una republicana.

Editorial Espuela de Plata.


jueves, 6 de julio de 2023

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 



A PUNTA DE FUSIL


«El proyectil, que pudo allí hacer estragos, sólo ha tocado y no muy gravemente en la cabeza y en la mejilla al médico Peña, a quien veo muy apurado y con la cara ensangrentada. Con ambas manos se cubre la cuenca del ojo izquierdo, que cree ha perdido. Se las separo y le aseguro que en el ojo tiene únicamente polvo de ladrillo. Mi atención entonces está en los heridos graves que se alojaban en la casa. Esta ha sido abandonada, incluso por la guardia, y es menester sacarlos de allí inmediatamente, antes de que otro proyectil les alcance. El pánico a que esto suceda tiene atemorizada a la tropa más próxima y me veo en necesidad de obligar fusil en mano a que los soldados más indecisos lo ejecuten rápidamente.»


Eduardo Pérez Ortiz.

18 meses de cautiverio.

Artes Gráficas Postal Express.