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jueves, 30 de julio de 2020

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE






LA COCINERA O LA PRENSA


La astrología se basa en la creencia de que el hombre depende de las circunstancias cósmicas que lo rodean; Marx sostenía que es un producto de las circunstancias sociales. Creo que ambas proposiciones son válidas; de ahí surge la idea del horóscopo secular. Supongo que el motivo de que esta idea no se le haya ocurrido nunca a la gente es que, hasta la invención relativamente reciente de la prensa diaria, no poseían métodos exactos para descubrir qué sucedía en este mundo en el momento de su nacimiento; en cambio, poseían realmente los medios para saber con considerable exactitud lo que había sucedido en los cielos. Evidentemente, esto se debe a la inmensa confianza que inspiran los cuerpos celestes, comparados con los cuerpos humanos; uno puede calcular con una exactitud de una fracción de grado dónde se encontrará Sirio dentro de un millón de años, pero no puede predecir la posición espacial de su cocinera dentro de cinco minutos.

Arthur Koestler.
Memorias.
Editorial Lumen.

viernes, 14 de septiembre de 2018

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






                 SONNET II


When forty winters shall besiege thy brow,
And dig deep trenches in thy beauty's field,
Thy youth's proud livery, so gazed on now,
Will be a tatter'd weed, of small worth held:
Then being ask'd where all thy beauty lies,
Where all the treasure of thy lusty days,
To say, within thine own deep-sunken eyes,
Were an all-eating shame and thriftless praise.
How much more praise deserved thy beauty's use,
If thou couldst answer 'This fair child of mine
Shall sum my count and make my old excuse,'
Proving his beauty by succession thine!
This were to be new made when thou art old,
And see thy blood warm when thou feel'st it cold.


William Shakespeare