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martes, 16 de junio de 2020

OBITER DICTUM





Ya se ve qué es lo que, con la muerte en la cruz, había llegado a su final: un punto de arranque completamente originario para un movimiento budista de paz, para una efectiva, no meramente  prometida, felicidad en la tierra. Pues, ya lo he destacado, la diferencia fundamental entre ambas religiones de décadence continúa siendo ésta: el budismo no promete, sino que cumple, el cristianismo promete todo, pero no cumple nada.


                                                          Friedrich Nietzsche.

martes, 3 de julio de 2018

OBITER DICTUM





“Nietzsche extremó este escepticismo en un escepticismo frente a la ciencia. La ciencia coincide, en efecto, con el fanático en ser tan intolerante como él porque exige y da siempre demostraciones. Nadie es tan intolerante como aquel que pretende demostrar que lo que dice ha de ser la verdad. La ciencia es intolerante, según Nietzsche, porque es un síntoma de debilidad, un producto tardío de la vida, un alejandrinismo, un legado de esa decadencia que Sócrates, el inventor de la dialéctica, trajo a un mundo en el que no existía aún la «incidencia de la demostración», sino que una soberana autocerteza se limitaba a señalar y decir, sin demostración alguna. “


Hans George Gardamer

miércoles, 7 de diciembre de 2016

OBITER DICTUM






“Lo que distingue a los caracteres poéticos, aunque constituye también un peligro para ellos, es esa imaginación suya que agota las cosas de antemano: una imaginación que anticipa lo que ha de suceder o lo que puede suceder, que goza o sufre previamente por ello y que, cuando llega al momento de actuar, se encuentra ya cansada. Lord Byron, que sabía mucho de esto, escribió en un diario: “Si alguna vez tengo un hijo, le haré algo prosaico: abogado o pirata.”

Friedrich Nietzsche

domingo, 28 de junio de 2015

OBITER DICTUM







“Cuando nos transformamos radicalmente, nuestros amigos, los que no se han transformado, se convierten en los fantasmas de nuestro propio pasado; su voz resuena en nuestros oídos como si viniera de la región de las sombras, como si nos oyésemos a nosotros mismos, más jóvenes, pero más duros y menos maduros.”

Friedrich Nietzsche

domingo, 1 de mayo de 2011

OBITER DICTUM






“Los hombres que viven momentos de sublime arrebato y que, en estado normal, se sienten miserables y desconsolados a causa del contraste y de su enorme desgaste de fuerza nerviosa, consideran esos momentos como la auténtica manifestación de ellos mismos, de su yo, y piensan, por el contrario, que la miseria y la desolación son efectos de su no-yo. Por eso quieren vengarse de los que les rodean, de su época y de todo lo que significa su mundo. La embriaguez les parece la verdadera vida, el verdadero yo, no viendo en los demás sino enemigos que tratan de impedirles o de obstaculizarles el disfrute de su embriaguez, ya se sea ésta intelectual, moral, religiosa o artística. Una buena parte de los males de la humanidad se debe a estos ebrios entusiastas, ya que siembran incansablemente la semilla del descontento con uno mismo y con el prójimo, del desprecio del mundo y de la época en que viven, y sobre todo el desaliento.”


Friedrich Nietzsche.