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viernes, 30 de septiembre de 2022

ALLÁ EN LAS INDIAS

 



NOVATOS



«Para ejercitar los de grave armadura, hacían de mimbre teñido unos escudos redondos, que pesasen doblado que los escudos comunes, y así mismo unas mangas de palo, que también pesasen al doble que las espadas, e hincando en tierra unos palos que estando muy firmes se descubriesen seis pies de ellos, hacían que en tiempo de paz, o de quietud todos los soldados, especialmente los nuevos combatiesen una hora a la mañana, y otra a la tarde contra aquellos palos con los escudos y mangas sobredichas, haciendo todos los actos de herir, y preparar, y todos los movimientos, que si los palos fueran hombres enemigos les fuera necesario hacer. A los tiradores, arqueros, honderos, etc. hacían que cada día así mismo se ejercitasen dos horas en tirar cada uno con su arma, o instrumento, los de a caballo así mismo además de ejercitarse en el manejo de sus armas, aprendían a saltar armados a caballo, por saberlo hacer con destreza en las necesidades, que en fin ninguno teme tanto hacer lo que ha bien, aprendía, como lo que no sabe.»



Sancho de Londoño.

Discurso sobre la forma de reducir la Disciplina Militar a mejor y antiguo estado.


miércoles, 28 de septiembre de 2022

OBITER DICTUM

 





«Pareció quebrarse el cielo cuando salimos de Santa Maria del Popolo y arrancó algo parecido al Diluvio Universal. Sin duda, alguien andaba por ahí arriba enfadado con los hombres, o al menos conmigo, a causa de mi tendencia natural a lo irreverente. Le compré un paraguas plegable a un indio de las decenas que salían por todas partes vendiendo paraguas a la gente a 7 euros la pieza. Son los mismos que, cuando hace sol, venden sombrillas, y si aprieta la sed, ofrecen agua fría, y si abundan las parejas de enamorados, ponen en la mano de ellas una rosa roja, esperando que el novio se moje y suelte la guita. ¡Qué hombre enamorado no daría una rosa a una mujer en Roma! Incluso, ¿qué mujer se negaría a aceptarla, pese a que a la mayor parte de las mujeres le importan un bledo las flores? No se sabe a ciencia cierta de la existencia de mujeres románticas; eso es cosa de hombres. Pero en el caso de los indios, sobrevivir es un oficio noble.»


Javier Reverte.


sábado, 24 de septiembre de 2022

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA


 



Yo sé que ya mi voz se va perdiendo,

yo sé que ya mis ojos vuelan poco,

sé que de tanto ya sentirme loco

loco me estoy volviendo.


Sé que mi amor sé fue sin haber sido,

que mi vida se va porque así quiere,

y que mi anhelo de vivir se muere

en pasmo convertido.


Sé que esto ya no cuenta y que no es cuento

ni el velo ni el desvelo de la noche.

Apenas siento deslizarse el río.


Al corazón pongo el oído atento.

Como Rubén siento pasar un coche

y pasa por mi carne un largo frío.


Pedro Garfias.


martes, 20 de septiembre de 2022

OBITER DICTUM






« Con esa propaganda de Prieto, ayudada por el seráfico santo laico antimarxista don Fernando de los Ríos, se creó un ambiente contra las Ejecutivas de la Unión y del Partido que, para no dar un espectáculo nada edificante, no contestaban defendiéndose como era su derecho, esperando que se resolviera el asunto en los Congresos y sufriendo hasta las calumnias de la publicación «Hojas Libres» editada en Francia por los señores Unamuno y Eduardo Ortega y Gasset, que estaban emigrados. »

Francisco Largo Caballero.

viernes, 16 de septiembre de 2022

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE















UN POCO LIBERTAD


«Nos esperan cosas terribles. Hemos cruzado la vía del ferrocarril cerca de Zadvurdze. Los polacos penetran por la línea del ferrocarrril hacia Lvoz. Atacan por la tarde cerca de una granja. Una masacre. El comisario político y yo seguimos la vía del ferrocarril, suplicamos que no maten a los presos. Apanásenko se lava las manos. Sheko, que los maten y eso tiene consecuencias espantosas. No he mirado los rostros; cosidos a puñaladas, disparaban, cadáveres cubiertos de cuerpos, a uno lo desnudan, a otro lo rematan, gemidos, gritos, estertores, el ataque lo realizó nuestro escuadrón, Apanásenko no quiere saber nada, el escuadrón se ha vestido como Dios manda, a Matusévich le han matado el caballo, corre descompuesto, sucio, buscando un caballo. El infierno. Les traemos la libertad. Buscan una granja, lo sacan todo. Apanásenko dice: “No gastéis cartuchos, rájalo, raja a la enfermera, rajad a los polacos”…»

Isaak Babel.
Diario de 1920.

lunes, 12 de septiembre de 2022

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






ON VISITING THE TOMB OF BURNS

The town, the churchyard, and the setting sun,
The clouds, the trees, the rounded hills all seem,
Though beautiful, cold- strange- as in a dream
I dreamed long ago, now new begun.
The short-liv'd, paly summer is but won
From winter's ague for one hour's gleam;
Through sapphire warm their stars do never beam:
All is cold Beauty; pain is never done.
For who has mind to relish, Minos-wise,
The real of Beauty, free from that dead hue
Sickly imagination and sick pride
Cast wan upon it? Burns! with honour due
I oft have honour'd thee. Great shadow, hide
Thy face; I sin against thy native skies. 


jueves, 8 de septiembre de 2022

OBITER DICTUM






«Parece que Roth vive a lo grande; la habitación del hotel —de una apariencia tan europea como la del restaurante— ha de ser muy costosa, al igual que el viaje que lo llevó hasta Siberia, el Cáucaso y Crimea en busca de material para una crónica. Durante la conversación que siguió a su lectura lo insté a que pusiera las cartas sobre la mesa. Su opinión se puede resumir en una sola frase: llegó a Rusia como bolchevique (casi) convencido y la deja como realista. Como suele ocurrir, el país aparece siempre como responsable del cambio de color ideológico de aquellos que llegan aquí como políticos brillantes y de tintes rojizos (llevando la bandera de una oposición «de izquierda» y de un optimismo estúpido). Su rostro aparece recorrido por numerosas arrugas y tiene el aspecto desagradable de un fisgón.»

Walter Benjamin.

jueves, 1 de septiembre de 2022

OBITER DICTUM




¿Pero usted no sabe que aquí tenemos el último superviviente del combate de Trafalgar?


¡Oh, prodigioso hallazgo! 

Al siguiente día en la Plaza de Pombo me presentó Escalante un viejecito muy simpático, de corta estatura, con levita y chistera anticuada; se apellidaba Galán y había sido grumete en el gigantesco navío . Los pormenores de la vida marinera en paz y en guerra que me contó aquel buen señor, no debo repetirlos ahora.


Benito Pérez Galdós.