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domingo, 12 de junio de 2022

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






               IV

Entre la flecha y el punto
el insecto bordonea.
El arco del cejijunto
crea paréntesis, crea.

La lluvia, que no es conjunto,
arco y violín puntea.
Cuando la escala está en punto
el reloj suave gotea.

Siento que no me siento;
borro, y hostiga la nada.
Frente a la muralla el ojo
traza la ciudad cansada.

Rasgada flecha o rastrojo
suman un solo lamento.

José Lezama Lima.

jueves, 19 de noviembre de 2020

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





II

Sigo una voz, desconcierta;
si una huella, me revela
que la mansión más incierta
no es la que de noche vela.

Banal idea no recela
de la nube, la incierta,
fácil onda no se hiela
porque busque boca yerta.

Paradoja sonreída:
la pasión hecha jauría
quiere ser siempre vencida.

La serpiente es mano alzada.
Corona del desvarío,
Mano en la mano ocultada.

José Lezama Lima.

sábado, 30 de enero de 2016

OBITER DICTUM






«Un día de trabajo casi sin interrupciones, excepto por una pequeña caminata al correo por la mañana y otros pequeños encargos. Lezama Lima telefoneó para decir que el diálogo no va a aparecer hasta el tercer número, así es que seguiremos con las pruebas de la antología del verso cubano en 1936. Corregimos veinticuatro páginas por la mañana y veinticuatro páginas por la tarde. Esto es absurdo. J. R., que regula las horas del día como un monje, no tiene la menor idea para organizar su vida provechosamente, ni de una manera ideal, ni en un sentido material. Él descarta inconscientemente todas las oportunidades de hacer dinero, y pierde su tiempo corrigiendo pruebas para poetas cubanos o tirando periódicos después de observaciones minuciosas.»

Zenobia Camprubí.

domingo, 16 de febrero de 2014

OBITER DICTUM





Lezama, Buda asmático, ocupaba un sillón ceremonial, y yo, recordando su intención de conversar conmigo, me senté a su lado en una silla baja. El se inclinó con esfuerzo, lanzando bocanadas de humo.
—Y usted —dijo—, ¿se ha dado cuenta de lo que pasa aquí? —Sí, Lezama —le contesté.
—¿Pero se ha dado cuenta —insistió— de que nos morimos de hambre?
—¡Sí, Lezama! ¡Me he dado cuenta!


Jorge Edwards

viernes, 13 de julio de 2012

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





A LA FRIALDAD


                II

Disperso, suave y atado,
haciendo un fugaz saludo
al ángulo del desnudo
techo, frío y aprisionado.

Al saludar lo pensado,
colmo sutil del menudo
río que fue elaborado
por un tritón barbudo.

Olvido de la corriente,
esencia del sacrificio
y candelas de la orilla.

Cuerpo que se mancilla
ya con el nuevo artificio:
ausente, no estás ausente.


José Lezama Lima

martes, 4 de enero de 2011

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA

   


A LA FRIALDAD


                I

El sueño que se apresura
no es el mismo que revierte.
La muerte cuando es la muerte,
Pierde la boca madura.

La esencia que no se advierte
suele ser la más impura.
El amarillo en la muerte,
seda es contra natura.

Ser en el ser desafía
a la unidad mensajera
que de sí mismo se fía

y sólo un rumor desaltera.
Cuando el fruto está vecino
la mano yerra sin tino.


                                    José Lezama Lima