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viernes, 28 de abril de 2017

ALLÁ EN LAS INDIAS






DEL AYUNO Y LA PENITENCIA


         “Ya se ha dicho que los sacerdotes y religiosos de Méjico se levantaban a media noche, y habiendo incensado al ídolo los sacerdotes, y como dignidades del templo, se iban a un lugar de una pieza ancha, donde había muchos asientos, y allí se sentaban; y tomando cada uno una puya de manguey, que es como alesno o punzón agudo, o con otro género de lancetas o navajas, pasábanse las pantorrillas junto a la espinilla, sacándose mucha sangre, con la cual se untaban las sienes, bañando con la demás sangre las puyas o lancetas, y poníanlas después entre las almenas del patio hincadas en unos globos o bolas de paja, para que todos las viesen y entendiesen la penitencia que hacían por el pueblo. Lavábanse de esta sangre en una laguna diputada para esto, llamada Ezapán, que es agua de sangre; y había gran número de estas lancetas o puyas en el templo, porque ninguna había de servir dos veces.
         Demás de esto tenían grandes ayunos estos sacerdotes y religiosos, como era ayunar cinco y diez días arreo antes de algunas fiestas principales, que eran éstas como cuatro témporas. Guardaban tan estrechamente la continencia, que muchos de ellos, por no venir a caer en alguna flaqueza, se hendían por medio los miembros viriles, y hacían mil cosas para hacerse impotentes, por no ofender a sus dioses; no bebían vino; dormían muy poco, porque los más de sus ejercicios eran de noche, y hacían en sí crueldades, martirizándose por el diablo, y todo a trueco de que les tuviesen por grandes ayunadores y muy penitentes.”


José de Acosta. Historia natural y moral de las Indias.

miércoles, 26 de abril de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






  BALADA


Él pasó con otra;
yo le vi pasar.
Siempre dulce el viento
y el camino en paz.
¡Y estos ojos míseros
le vieron pasar!

Él va amando a otra
por la tierra en flor.
Ha abierto el espino;
pasa una canción.
¡Y él va amando a otra
por la tierra en flor!

Él besó a la otra
a orillas del mar;
resbaló en las olas
la luna de azahar,
¡Y no untó mi sangre
la extensión del mar!

Él irá con otra
por la eternidad.
Habrá cielos dulces.
(Dios quiere callar)
¡Y él irá con otra
por la eternidad!


Gabriela Mistral.

viernes, 21 de abril de 2017

OBITER DICTUM






“Lamento tener que decirle que los libros en la actualidad son considerados una especie en extinción. Por libros también quiero decir las condiciones de la lectura que posibilitan la literatura y sus efectos en el espíritu. Pronto, nos dicen, tendremos en “pantallas-libros” cualquier “texto” a nuestra disposición, y se podrá cambiar su apariencia, formularle preguntas, “interactuar” con él. Cuando los libros se conviertan en “textos” con los que “interactuamos” siguiendo criterios utilitarios, la palabra escrita se habrá convertido simplemente en otro aspecto de nuestra realidad televisada regida por la publicidad. Éste es el glorioso futuro que se está creando, y que nos prometen, como algo más “democrático”. Por supuesto, ello implica nada menos que la muerte de la introspección… y del libro. Esta vez no habrá necesidad de una gran conflagración.

         Los bárbaros no tienen que quemar los libros. El tigre está en la biblioteca. Querido Borges, créame que no me satisface quejarme. Pero ¿a quién podrían estar mejor dirigidas estas quejas sobre el destino de los libros –de la lectura misma– que a usted?

         Todo lo que quiero decir es que lo echamos de menos. Yo lo echo de menos. Su influencia decisiva continúa. La época en que ahora estamos entrando, este siglo XXI, pondrá a prueba al espíritu de maneras nuevas. Pero, se lo aseguro, algunos no vamos a abandonar la Gran Biblioteca.

         Y usted seguirá siendo nuestro patrono y nuestro héroe.”



Susan Sontang.

lunes, 17 de abril de 2017

OBITER DICTUM






Ginebra, 6 de mayo de 1986

Queridos amigos de la agencia E.F.E:


                           Les envío estas líneas para que las publiquen donde quieran. Lo hago para terminar de una vez por todas con el asedio de los periodistas y con las llamadas y las preguntas de las que estoy cansado.

                           Soy un hombre libre. He resuelto quedarme en Ginebra, porque Ginebra corresponde a los años más felices de mi vida. Mi Buenos Aires sigue siendo el de las guitarras, el de las milongas, el de los aljibes, el de los patios. Nada de eso existe ahora. Es una gran ciudad como tantas otras. En Ginebra me siento misteriosamente feliz. Eso nada tiene que ver con el culto de mis mayores y con el esencial amor a la patria. Me parece extraño que alguien no comprenda y respete esta decisión de un hombre que ha tomado, como cierto personaje de Wells, la determinación de ser, un hombre invisible,

                           Con todo aprecio se despide de ustedes


Jorge Luis Borges

miércoles, 12 de abril de 2017

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE





EL YIDDISH Y LAS AMIGAS


        «El estado en que se encontraba la lengua yiddish, y por ende su literatura, era tal que difícilmente podía deteriorarse aún más. La editorial Kleckin, con la cual yo había estado relacionado, se había declarado en quiebra, cesando todas sus operaciones. El periódico vespertino Radio ya no se interesaba por mis servicios. Los mismos colegas que sólo uno o dos años antes me reprochaban el que trabajase para la prensa burguesa, también conocida como prensa amarilla, y colaborara de ese modo en la difusión del opio entre las masas, ahora estaban dispuestos a ofrecer el kitsch que ellos producían, a mitad o incluso la cuarta parte del precio. La decepción del comunismo había llevado a muchos radicales a adoptar las tesis sionistas. En aquel momento, mi única fuente de ingresos era un periódico yiddish de París, que según todos los indicios tenía los días contados. Los cheques que me llegaban de París se retrasaban cada vez más. No sólo me era imposible seguir conservando dos habitaciones separadas, debido a mis dos amigas, sino que incluso tenía problemas para pagar una sola.»


Isaac Bashevis Singer. Amor y exilio. Ediciones B.

domingo, 9 de abril de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





                     CAVERNA


Es verdad que los muertos tampoco duran
Ni siquiera la muerte permanece
Todo vuelve a ser polvo

Pero la cueva preservó su entierro

Aquí están alineados
cada uno con su ofrenda
los huesos dueños de una historia secreta

Aquí sabemos a qué sabe la muerte
Aquí sabemos lo que sabe la muerte
La piedra le dio vida a esta muerte
La piedra se hizo lava de muerte

Todo está muerto
En esta cueva ni siquiera vive la muerte


José Emilio Pacheco.

viernes, 7 de abril de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





                      CAFÉ


      OS DOUS camareiros d’o espello
esmaltan o ar
pol-as bandas.

      Bañamos n-a sua auga de xabón
o suor d’as mañáns infladas
      o vapor que pita ámoras
      trai unha fríxida
      rafega trasmeridián
      O pianista matina resolver
o rompecabezas d’un tango jazzband
      o sonroxo d’un aplauso dormido
desculpas-se chamando ó camareiro.

      ESCOITEI voces novas
de par d’o meu sono
      e arrecadein-as ó despertar.

      Os meus xionllos cegos
adeprenderon unha oración

      Os reloxes sin senso
cordializaron o seu ritmo

      Botei a miña voz esquencida
n-os brazos abertos d’o alén

      Pol-os camiños desfechados
atopei o retorno
      Mais non retornóu ningúen


Manuel Antonio

miércoles, 5 de abril de 2017

OBITER DICTUM






“El sentimiento de los espectadores crea la comedia, y aborta al autor dramático. ¿Quiénes son espectadores de las comedias? Padres honrados y tenderos, niñas idiotas, viejas con postizos, algún pollo majadero, y un forastero. Los mismos que juegan la lotería en las tertulias de la clase media. Por eso los autores de comedias, desde Moratín hasta Benavente, parecen nacidos bajo una mesa camilla. Son fetos abortados en una tertulia casera. En sus comedias están todas las lágrimas de la baja y burguesa sensibilidad madrileña. Son los hijos de una sensibilidad y de un ingenio, que se estremece como ante un enigma alejandrino, cuando el bizarro capitán que agita la bolsa de la lotería, canta guiñando un ojo: “Los dos patitos”. En fin, cuente conmigo, si algo puedo hacer en pro de ese intento.”


Ramón María del Valle-Inclán.

domingo, 2 de abril de 2017

OBITER DICTUM











En la ciudad gaditana del Puerto de Santa María, a la derecha de un camino, bordeado de chumberas, que caminaba hasta salir al mar, llevando a cuestas el nombre de un viejo matador de toros —Mazzantini—, había un melancólico lugar de retamas blancas y amarillas llamado la Arboleda Perdida.

Rafael Alberti

sábado, 1 de abril de 2017

OBITER DICTUM






21 de mayo

Maurice se llevó la pistola de la mesita de noche, so pretexto de limpiarla. Papá, que esta noche se encuentra bien, dice:
        --Eso ha dicho, pero miente. Tiene miedo de que me mate. Pero si yo quisiera matarme, no usaría una herramienta con la que lo único que haces es desfigurarte.
        --¡¿Quiere no hablar de eso?! –dice Marinette.
        --Cogería directamente la escopeta.
        --Mejor harías cogiendo una lavativa --le digo.


Jules Renard