SOBRE EL BAILE Y LO BAILADO
«Pero no con referencia a ortodoxia alguna sino con relación a los hechos, el sentido común y el espíritu científico parecen en este caso estar del lado de Marx, Engels y Haya de la Torre; mientras que Lenin y los leninistas y estalinistas han obviamente acomodado a su manera la interpretación del pasado (la Revolución Mundial supuestamente comenzada felizmente en un país atrasado: Rusia); del período entre 1917 y 1945 (la Revolución en un solo país, la misma atrasada Rusia, con todos los corolarios estalinistas que sabemos); del período entre 1945 y el presente (con los “socialismos” de países mucho más atrasados que la Rusia de 1917, tales como China, Corea del Norte o Albania; y el “socialismo” cubano); y desde luego del futuro, para el cual esgrimen todavía las tesis del Segundo Congreso de la Internacional Comunista sobre las cuestiones nacional y colonial. Y particularmente la hipótesis de que lo que corresponde hacer a los países del Tercer Mundo es inmolarse en aras de la revolución mundial, mediante comportamientos que provoquen reacciones punitivas, contraproducentes, por parte de los países capitalistas avanzados, como el bloqueo a Cuba o la acción militar primero francesa y luego norteamericana en Viet Nam.»
Carlos Rangel.
Del buen salvaje al buen revolucionario.
Monte Ávila Editores.