domingo, 18 de octubre de 2015
sábado, 17 de octubre de 2015
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
AMOR
CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;
mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nada sabe mi llama el agua fría,
y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,
su cuerpo dejarán, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
Francisco
de Quevedo.
viernes, 16 de octubre de 2015
miércoles, 14 de octubre de 2015
OBITER DICTUM
martes, 13 de octubre de 2015
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
lunes, 12 de octubre de 2015
viernes, 9 de octubre de 2015
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
miércoles, 7 de octubre de 2015
lunes, 5 de octubre de 2015
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
SOBRE
LA REVOLUCIÓN
sábado, 3 de octubre de 2015
ALLÁ EN LAS INDIAS
LA CAÍDA DE LOS TEPANECAS
Crónica Mexicana.
viernes, 2 de octubre de 2015
jueves, 1 de octubre de 2015
miércoles, 30 de septiembre de 2015
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
ENTRE LIMA Y TEHERÁN
lunes, 28 de septiembre de 2015
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.
Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.
Y lo perdimos para siempre.
domingo, 27 de septiembre de 2015
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
INFORTUNIO Y FELICIDAD
«Has de saber que la razón necesita de la instrucción; que la instrucción nada vale sin la experiencia, y que la misma experiencia no se logra sino tras mucho esfuerzo y afán. El hombre es lo que el ejercicio ha hecho de él y nadie hay que pueda ser feliz sin haberse aprovechado de los consejos ajenos. Ahora bien: en la condición humana entra el dejar las cosas para más adelante y el contentarse con decir «tal vez» o «quizá», y sólo si se ve obligado a tomar una resolución, es cuando el hombre abrirá los ojos y adquirirá enseñanzas; pero aquel que recurra a su alma para ver claro, la encontrará vacía, si previamente no ha puesto su confianza en otros seres humanos. Al contrario, el hombre inteligente debe emplearse en hacer ejercicio y práctica de todo, antes de que las vicisitudes de la fortuna le obliguen a hacerlo. Ocupe, pues, su inteligencia y haga trabajar su atención pensando en las cosas, por miedo de tener que hacerlo un día a la fuerza, ya que el bienestar no es cosa que siempre dure. De este modo, si necesita recurrir a las experiencias de su alma, las encontrará, y si, por su suerte, no necesita recurrir a ellas, estimará en más la excelencia de su estado y sentirá mucho mayor placer, porque quien no conoce el infortunio no apreciará la felicidad como es debido.»
Abd Allãh Nãsir.
«Memorias».


























