domingo, 17 de enero de 2021

OBITER DICTUM






Recordaba las palabras del corresponsal con quien conversé durante mi primer día en Barcelona: «Esta guerra, como cualquier otra, es un fraude». El comentario, hecho en diciembre, me había desagradado profundamente y entonces no me pareció cierto; en mayo seguía sin parecerme cierto del todo, pero sí más que antes. Es sabido que toda guerra sufre una especie de degradación progresiva a medida que pasan los meses, porque cosas tales como la libertad individual y una prensa veraz no son compatibles con la eficacia militar.

George Orwell.

miércoles, 13 de enero de 2021

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





AMOR OSCURO

Si para ti fui sombra
cuando cubrí tu cuerpo,
si cuando te besaba
mis ojos eran ciegos,
sigamos siendo noche,
como la noche inmensos,
con nuestro amor oscuro,
sin límites, eterno...
Porque a la luz del día
nuestro amor es pequeño.

                                                             Manuel Altolaguirre.

sábado, 9 de enero de 2021

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE








NOCHE EN ARRAS


No tiene término en la noche la lívida llanura, y, en medio de la bruma, al claro lunar, se revela el espectro de una ciudad bombardeada: La ciudad de Arras. Negras y destripadas humean las casas; la catedral es un montón de piedras; los sillares desbordan por las bocas de cuatro calles y las ciegan: Rosetones y cruces, gárgolas y capiteles mutilados asoman entre los escombros. Las bombas caen abriendo grandes hoyos sobre la plaza de los porches, llena del recuerdo español, y muchas casas, con las puertas abiertas y las ventanas batiendo al viento, muestran la hondura tenebrosa del zaguán, donde se amontonan los ajuares. Se aleja un carromato: Bambolea su carga de huchas, cacerolas y colchones: En lo alto va una cuna. La ciudad parece abandonada: Hay parajes donde las casas se aplastaron y esparramaron por tierra como los castilletes que levantan los niños, y calles enteras donde los esqueletos permanecen en pie, con las fachadas en escombros, mostrando los interiores burgueses, en una angustia de abandono, llena de gritos de mujeres y llanto de niños asustados que se agarran a las faldas. En una costanilla, al abrigo del bombardeo, cargan otro carromato. Hay un grupo de mujeres que se besan. El mayoral pone prisa, y al cabo montan en el carro los que se van: Una viuda con dos hijas, dos muchachas pálidas, el cabello despeinado, los ojos llorosos. Llegaron poco hace huidas de Combles. El padre se fue a la guerra, y las dos muchachas están encinta de un soldado alemán.

Ramón María del Valle-Inclán.
La media noche…
Imprenta Clásica Española.

martes, 5 de enero de 2021

OBITER DICTUM







«Polonia es hasta hoy el país de más brutal antisemitismo. Ahí el antisemitismo no se manifiesta sólo en la forma de pogroms cumplidos por las turbas jingoístas. El gobierno es el primero en resistir a las obligaciones de la paz. Una reciente información de Polonia dice a este respecto: El antisemitismo gubernamental y social parece acentuarse en Polonia. Hasta ahora las leyes de excepción legadas a Polonia por la Rusia zarista no han sido abrogadas.»



José Carlos Mariategui

sábado, 2 de enero de 2021

ALLÁ EN LAS INDIAS






EL CACAO


El cacao es una fruta de un árbol mediano, el cual luego como le plantan de su fruto, que son unas almendras casi como las de Castilla, sino que lo bien granado es más grueso, en sembrándolo ponen par de él otro árbol que crece en alto, y le va haciendo sombra, y es como madre del cacao; da la fruto en unas mazorcas, con unas tajadas señaladas en ella como melones pequeños; tiene cada mazorca de estas comúnmente treinta granos o almendras de cacao, poco más o menos: cómese verde desde que se comienzan a cuajar las almendras, y es sabroso, y también lo comen seco, y esto pocos granos y pocas veces; mas lo que más generalmente de él se usa es para moneda y corre por toda esta tierra: una carga tiene tres números, vale o suma este número ocho mil, que los Indios llaman xiquipilli; una carga son veinte y cuatro mil almendras o cacaos: adonde se coge vale la carga cinco o seis pesos de oro, llevándolo la tierra adentro va creciendo el precio, y también sube y baja conforme al año, porque en buen año multiplica mucho; grandes fríos es causa de haber poco, que es muy delicado. Es este cacao una bebida muy general, que molido y mezclado con maíz y otras semillas también molidas, se bebe en toda la tierra y en esto se gasta; en algunas partes le hacen bien hecho, es bueno y se tiene por muy sustancial bebida. 


Toribio de Motolinía.
Historia de los indios de la Nueva España.

viernes, 1 de enero de 2021

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 



UN ARTISTA


«Es hora de comer, tengo hambre y en Via Veneto un camarero me ofrece el menú del día a un precio de 24,90 euros. La terraza, acristalada, es bonita y los platos apetitosos: gnocchi a la boloñesa y una saltimbocca (ternera) con salsa de no sé qué. Almuerzo con gusto. Y cuando llega la cuenta, son 50 euros, el doble de lo previsto. Reclamo, naturalmente. Pero el camarero, un tal Mauricio, es un verdadero artista de la vieja escuela de la comedia del arte, una suerte de intrigante con rostro de arlequín. Su réplica merece compensar al timo que me ha dado: —Verá, signore, yo soy un empleado, no el responsable de los precios. Pero sucede que Via Veneto es un lugar especial. Y lo que tiene de más en la factura es un impuesto por comer en Via Veneto, admitido por el municipio. ¿Y por qué no se lo informamos a los clientes? Imagine: si a alguien que viene del extranjero o de un lugar de la profunda Italia, de provincias, y le decimos que hay que sumar un impuesto por comer en Via Veneto, lo probable es que se ofenda porque piensa que le consideramos un pobre. El nuestro es un trabajo difícil. Imagine otra situación: aquí viene mucha gente vestida informalmente, morenos y bajos, incluso negros como el carbón que luego resultan ser miembros de la familia real saudí. ¿Podemos ofenderles diciéndoles que en Via Veneto hay un impuesto por estar en Via Veneto? Yo no sé si usted es un jeque árabe. Y si lo es, se molestaría, naturalmente, porque a los jeques árabes no les importa nada el dinero. Ya le digo: trabajar aquí es muy delicado. No imagina lo que sufrimos los camareros. 

Le dejo una propina de 5 euros. A los artistas hay que cuidarles.»


Javier Reverte.

Un otoño romano.

Plaza & Janes Editores.


jueves, 31 de diciembre de 2020

OBITER DICTUM

 





«Sabido es que a la injusta ley que permitía la redención a metálico y otorgaba el privilegio de la sustitución a los reclutas nacidos en determinadas provincias siguió la que estableció el servicio militar obligatorio, que hizo más patente la división de clases con la creación de los llamados "soldados de cuota"; y aunque algún Gobierno quiso que pobres y ricos sufrieran por igual los peligros de la guerra, bien pronto los adinerados obtuvieron concesiones que les colocaron a cubierto de las penalidades de la vida de campaña y aún de las molestias de la de guarnición. Ello, sobre aumentar el antagonismo entre humildes y poderosos, sentó el siguiente absurdo: que la obligación de defender la Patria con las armas era mayor en quienes nada tenían que perder que en quienes tenían algo que guardar».


Emilio Mola.


lunes, 28 de diciembre de 2020

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE






EL ILIMITADO TERROR DE LA TINTA


Y recuerdo con mayor nostalgia una especie de Mil y una noches de la naturaleza, un librote con el talón verde todo deshilachado, con las páginas grandes, largas, arrugadas, rojizas de humedad, muchas veces rotas por la mitad o sucias de tinta, pero que yo abría con la certeza de ver aparecer ante mí, siempre nueva, una ya conocida maravilla. Allí los pólipos gigantes, de redondos ojos crueles, surgían del mar para apoderarse de los grandes veleros del Pacífico; un joven alto, con la cabeza descubierta, arrodillado en la cima de un monte, producía sobre un obscuro cielo alemán su sombra enorme; por en medio de las altísimas y abruptas paredes de un valle español, estrecho y obscuro, pasaba un pequeño jinete, apenas iluminado por un rayo del alto cielo, todo atemorizado por aquel silencio de abismo; un tierno demiurgo chino, vestido solamente con un trapo en la cintura, con el escalpelo en una mano y el martillo en la otra, estaba terminando de hacer el mundo en medio del desorden de una rígida selva de estalactitas que surgían de la tierra: un fiero explorador, lleno de pieles, plantaba una gran bandera negra, agitada por el viento, en la punta extrema de un promontorio, frente al mar Polar, blanco, solitario y furioso… Y hojeando las páginas enrojecidas, aparecíanse de pronto, rostros atontados de naturales de la Polinesia, islas madrepóricas posadas sobre el mar como ligeros colchones; siniestros cometas amarillentos en el ilimitado terror del cielo negrísimo de tinta, y esqueletos de reptiles colosales…

Giovanni Papini.Un hombre acabado.Ediciones Calamo.

jueves, 24 de diciembre de 2020

ALLÁ EN LAS INDIAS





MOROS EN LANZAROTE



Aunque esta isla está sometida al rey de España no hay en ella sino una sola ciudad habitada por cristianos. Está situada al levante y se llama Lanzarote, como la isla. Pero habiéndonos impedido los vientos llegar ahí, entramos en un puerto situado al norte de la isla, que se llama Rabicán. Según lo que nos habían informado los tripulantes del buque, esperábamos encontrar agua en ese lugar.
Fui a tierra con diez hombres, de ellos cuatro alemanes, no desconfiando de nada porque este sitio está ordinariamente deshabitado. Pero Dios y nuestra desgracia quisieron que a causa de una gran sequía se hubiera permitido a los árabes de Berbería, que moran en la costa, a diez y siete leguas frente a esta isla, venir a apacentar sus cabras y camellos. Desde allí llevan con la Berbería comercio de leche, bestias y queso y pagan por este favor un tributo al Gobernador. Habiendo pues venido los árabes, según su costumbre, a abrevar sus rebaños en el puerto de Rabicón, nos percibieron y nos tomaron por franceses, porque en esa época la Francia estaba en guerra con España y la flota francesa navegaba por las cercanías de esas islas para atacar los navios que iban de Indias a España y apresarlos.
Los moros se reunieron en una altura a diez pasos de nosotros, en número de cerca de ochenta y comenzaron en el momento en que menos lo esperábamos, a tirarnos grandes piedras, ordinario modo de pelear suyo y ejercicio en que son muy diestros. Estos bárbaros son ágiles en la lucha, corren rápidamente y saltan como siervos. Muchos daños nos causaron, hirieron varios de los nuestros y a mi mismo en la cabeza.

Nikolaus Federmann.
Narración del primer viaje a Venezuela.

domingo, 20 de diciembre de 2020

OBITER DICTUM






Los magnates del cine empleaban diferentes procedimientos para conseguir que a sus dictámenes se les otorgara la atención debida. Darryl Zanuck, por ejemplo, convocaba al menos una sesión plenaria para estudiar cada guión: el productor asociado, el guionista, el director y los demás prebostes envueltos en el asunto eran allí conminados a entablar un debate franco y prolijo sobre la futura película. También asistía un taquígrafo, y al día siguiente toda la concurrencia recibía los comentarios de Zanuck pulcramente transcritos, pero ni una mísera palabra de los demás participantes.

Ring Lardner Jr.