domingo, 17 de enero de 2021
OBITER DICTUM
viernes, 15 de enero de 2021
miércoles, 13 de enero de 2021
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
lunes, 11 de enero de 2021
sábado, 9 de enero de 2021
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
NOCHE EN ARRAS
jueves, 7 de enero de 2021
martes, 5 de enero de 2021
OBITER DICTUM
domingo, 3 de enero de 2021
sábado, 2 de enero de 2021
ALLÁ EN LAS INDIAS
EL CACAO
viernes, 1 de enero de 2021
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
UN ARTISTA
«Es hora de comer, tengo hambre y en Via Veneto un camarero me ofrece el menú del día a un precio de 24,90 euros. La terraza, acristalada, es bonita y los platos apetitosos: gnocchi a la boloñesa y una saltimbocca (ternera) con salsa de no sé qué. Almuerzo con gusto. Y cuando llega la cuenta, son 50 euros, el doble de lo previsto. Reclamo, naturalmente. Pero el camarero, un tal Mauricio, es un verdadero artista de la vieja escuela de la comedia del arte, una suerte de intrigante con rostro de arlequín. Su réplica merece compensar al timo que me ha dado: —Verá, signore, yo soy un empleado, no el responsable de los precios. Pero sucede que Via Veneto es un lugar especial. Y lo que tiene de más en la factura es un impuesto por comer en Via Veneto, admitido por el municipio. ¿Y por qué no se lo informamos a los clientes? Imagine: si a alguien que viene del extranjero o de un lugar de la profunda Italia, de provincias, y le decimos que hay que sumar un impuesto por comer en Via Veneto, lo probable es que se ofenda porque piensa que le consideramos un pobre. El nuestro es un trabajo difícil. Imagine otra situación: aquí viene mucha gente vestida informalmente, morenos y bajos, incluso negros como el carbón que luego resultan ser miembros de la familia real saudí. ¿Podemos ofenderles diciéndoles que en Via Veneto hay un impuesto por estar en Via Veneto? Yo no sé si usted es un jeque árabe. Y si lo es, se molestaría, naturalmente, porque a los jeques árabes no les importa nada el dinero. Ya le digo: trabajar aquí es muy delicado. No imagina lo que sufrimos los camareros.
Le dejo una propina de 5 euros. A los artistas hay que cuidarles.»
Javier Reverte.
Un otoño romano.
Plaza & Janes Editores.
jueves, 31 de diciembre de 2020
OBITER DICTUM
«Sabido es que a la injusta ley que permitía la redención a metálico y otorgaba el privilegio de la sustitución a los reclutas nacidos en determinadas provincias siguió la que estableció el servicio militar obligatorio, que hizo más patente la división de clases con la creación de los llamados "soldados de cuota"; y aunque algún Gobierno quiso que pobres y ricos sufrieran por igual los peligros de la guerra, bien pronto los adinerados obtuvieron concesiones que les colocaron a cubierto de las penalidades de la vida de campaña y aún de las molestias de la de guarnición. Ello, sobre aumentar el antagonismo entre humildes y poderosos, sentó el siguiente absurdo: que la obligación de defender la Patria con las armas era mayor en quienes nada tenían que perder que en quienes tenían algo que guardar».
Emilio Mola.
miércoles, 30 de diciembre de 2020
lunes, 28 de diciembre de 2020
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EL ILIMITADO TERROR DE LA TINTA
sábado, 26 de diciembre de 2020
viernes, 25 de diciembre de 2020
jueves, 24 de diciembre de 2020
ALLÁ EN LAS INDIAS
MOROS
EN LANZAROTE
miércoles, 23 de diciembre de 2020
martes, 22 de diciembre de 2020
domingo, 20 de diciembre de 2020
OBITER DICTUM
Ring Lardner Jr.
sábado, 19 de diciembre de 2020
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EL RESPONSABLE
«Me interesó mucho la situación de la emigración española dentro de la URSS. Quitando los funcionarios, altos y bajos, de los distintos organismos de la Komintern y los seleccionados para las academias militares y la Escuela Política, todos los españoles habían sido destinados a fábricas, donde la inmensa mayoría lo estaba pasando muy mal. Mal preparados para competir en el trabajo a destajo, los sueldos eran ínfimos y el Socorro Rojo Internacional (MOPR) tenía, que completarle hasta los trescientos rublos, considerados, indispensables para sobrevivir. Todo eran quejas, problemas y luchas internas, en los colectivos españoles de las fábricas. La palabra «responsable» comenzaba a sonar con desprecio y a veces hasta con odio. El «responsable» era la persona nombrada por el Partido para dirigir los colectivos. En general, actuaba como un pequeño dictador; pero aun aquellos que trataban de ayudar, tropezaban con las dificultades y la escasez reinante.»
Manuel Tagüeña.
Testimonio de dos guerras.
Editorial Planeta.





























