viernes, 7 de febrero de 2020

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE




SOBRE LOS CONTRATIEMPOS


«Aquí me detengo a contar la historia sobre la visita de Ernst Toller a Moscú, que escuché justamente aquel primer día. Toller sería recibido con todas las pompas. Toda la ciudad estaba llena de carteles que informaban su llegada. Tenía lista a su disposición una corte de asistentes, traductores, secretarios y mujeres hermosas; se anunciaban conferencias suyas. Sin embargo, el mismo día, también en Moscú, se celebra un congreso de la Komintern. Paul Frölich, archienemigo de Toller, se encuentra entre los delegados alemanes y escribe un artículo en el Pravda en el que afirma que Toller traicionó la Revolución y lo acusa de ser el culpable del fracaso en la constitución de una república soviética alemana. El Pravda agrega un editorial al final de la nota: «Lo sentimos mucho; no lo sabíamos». Después de esto, Toller pasa a ser persona no grata en Moscú. Al arribar al auditorio donde llevaría a cabo una de las tan publicitadas conferencias, se encuentra con el edificio cerrado y una nota del Instituto Kameneva: «Lo sentimos mucho, la sala no se encontraba disponible». Y al parecer el encargado de avisarle se olvidó de llamarlo.»


Walter Benjamin.
Diario de Moscú.
Ediciones Godot.

martes, 4 de febrero de 2020

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE



LOS AMIGOS MUERTOS


«Quizá nada hace sentir más el cariño y la gratitud que sentirse bajo el patronazgo de una amistad superior que, por su ascendiente sobre la sociedad, hace pasar vuestros defectos por cualidades, vuestras imperfecciones por encanto. Un hombre os protege por lo que él vale, una mujer por lo que vosotros valéis: he aquí por qué de estas dos formas de dominación una resulta tan odiosa, la otra tan dulce. Desde que perdí a esta persona tan generosa, de alma tan noble, de un espíritu que reunía algo de la fuerza del pensamiento de madame de Staël y la gracia del talento de madame de La Fayette, no he dejado de llorarla, de reprocharme las injusticias con que he podido afligir a veces a corazones que se habían consagrado a mí. ¡Hay que vigilar bien nuestro carácter! Pensemos que podemos, pese a sentir un cariño profundo, envenenar una vida que redimiríamos al precio de toda nuestra sangre. Cuando nuestros amigos hayan muerto, ¿cómo podremos reparar nuestros errores? Nuestros inútiles lamentos, nuestros vanos arrepentimientos, ¿son un remedio para las penas que les hemos causado? Hubieran preferido de nosotros una sonrisa en vida a todas nuestras lágrimas después de su muerte.»

François-René de Chateaubriand.
Memorias de ultratumba.
Acantilado

sábado, 1 de febrero de 2020

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE






CATEDRAL DE SAN BASILIO



«La muralla del Kremlin o Kreml se alza en el otro extremo con sus puertas abiertas en las torres de tejados puntiagudos y que permiten ver por encima de sus almenas las cúpulas, los campanarios y las agujas de las iglesias y conventos que encierra. En la otra esquina, extraña como la arquitectura de un sueño, se levanta quiméricamente la imposible catedral de San Basilio, Vasili-Blazhénoi, que hace que se dude de si los ojos son testigos fiables. Se la ve con todas las apariencias de la realidad, y uno se pregunta si no se trata de un espejismo, de un edificio hecho de nubes que el sol colorea y que el temblor del aire va a deformar o hacer que se desvanezca. Es, sin duda alguna, el monumento más original del mundo, no se parece a ninguno de los que hemos visto y no se relaciona con ningún estilo: se diría una gigantesca madrépora, una cristalización colosal, una gruta de estalactitas invertida. Pero no busquemos comparaciones para dar idea de algo que no tiene ni prototipo ni similar. »



Theophile Gautier. 

Viaje por Rusia.

Editorial Laertes.


viernes, 31 de enero de 2020

OBITER DICTUM






«Así como los griegos, en el mito del eterno retorno, buscaban satisfacer su sed metafísica de lo «óntico» y de lo estático (pues, desde el punto de vista de lo infinito, el devenir de las cosas que vuelven sin cesar en el mismo estado es por consiguiente implícitamente anulado y hasta puede afirmarse que «el mundo queda en su lugar»), del mismo modo el «primitivo», al conferir al tiempo una dirección cíclica, anula su irreversibilidad. Todo recomienza por su principio a cada instante. El pasado no es sino la prefiguración del futuro. Ningún acontecimiento es irreversible y ninguna transformación es definitiva. En cierto sentido, hasta puede decirse que nada nuevo se produce en el mundo, pues todo no es más que la repetición de los mismos arquetipos primordiales.»


Mircea Eliade

lunes, 27 de enero de 2020

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





                   O TEMPO DOS PROBES


Os probes teñen muito máis tempo que os ricos
— e tamén máis frío, máis fame, máis soedade,
máis choiva, máis sol, máis lúa, máis vento.
Coñécense entre eles, e teñen unha fala propia
feita de medo e de raiba, humildosa na coda
e por dedentro chea de dentes afiados.
Entre os probes da miña illa adeprendín
que cando morre un neno, a xente esquece a fala,
e soio ao día seguinte volven adeprender a falar,
pirmeiro os outros nenos, logo a nai, logo os cas.


                                                                  Alvaro Cunqueiro

sábado, 25 de enero de 2020

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





MI LABERINTO ES CIRCULAR...


Mi laberinto es circular
voy cavando en el aire
con los ojos clavados
en la muerte
que me bebe
y me bebe
en cada vuelta.


Claribel Alegría.

jueves, 23 de enero de 2020

OBITER DICTUM





«La muerte es un espejo que refleja las vanas gesticulaciones de la vida. Toda esa abigarrada confusión de actos, omisiones, arrepentimientos y tentativas —obras y sobras— que es cada vida, encuentran en la muerte, ya que no sentido o explicación, fin. Frente a ella nuestra vida se dibuja e inmoviliza. Antes de desmoronarse y hundirse en la nada, se esculpe y vuelve forma inmutable: ya no cambiaremos sino para desaparecer. Nuestra muerte ilumina nuestra vida. Si nuestra muerte carece de sentido, tampoco lo tuvo nuestra vida. Por eso cuando alguien muere de muerte violenta, solemos decir: "se lo buscó". Y es cierto, cada quien tiene la muerte que se busca, la muerte que se hace. Muerte de cristiano o muerte de perro son maneras de morir que reflejan maneras de vivir. Si la muerte nos traiciona y morimos de mala manera, todos se lamentan: hay que morir como se vive. La muerte es intransferible, como la vida. Si no morimos como vivimos es porque realmente no fue nuestra la vida que vivimos: no nos pertenecía como no nos pertenece la mala suerte que nos mata. Dime cómo mueres y te diré quién eres.»


Octavio Paz

domingo, 19 de enero de 2020

ALLÁ EN LAS INDIAS





SOBRE LA MONTAÑA DE SOMA

«Y estando allí quieto, una mañana, martes 16 de diciembre, amaneció un gran penacho de humo sobre la montaña de Soma, que otros llaman el Vesubio, y entrando el día comenzó a oscurecerse el sol, y a tronar, y llover ceniza; advierto que Nola está debajo casi del monte, cuatro millas y menos. La gente comenzó a temer, viendo el día noche y llover ceniza, con lo cual comenzaron a huirse de la tierra. Y esa noche fue tan horrenda que me parece no puede haber otra semejante el día del juicio, porque, demás de la ceniza, llovía tierra y piedras de fuego como las escorias que sacan los herreros de las fraguas, y tan grandes como una mano, y mayores y menores; y tras todo esto había un temblor de tierra continuo, que esa noche se cayeron treinta y siete casas, y se sentía desgajar los cipreses y naranjos como si los partiesen con un hacha de hierro. Todos gritaban «¡Misericordia!», que era terror oírlo. El miércoles no hubo día casi, que era menester tener luz encendida. Yo salté en campaña con una escuadra de soldados y traje siete cargas de harina y mandé cocer pan, con lo cual se remediaron muchos de los que estaban fuera de la tierra por no estar debajo de techado. Había en este lugar dos conventos de monjas, las cuales no quisieron salir fuera aunque el Vicario les dio licencia para ello antes que se fuera; los cuales conventos se cayeron y no hizo mal a nadie, porque estaban en el cuerpo de la iglesia rogando a Dios.»

Alonso de Contreras
Vida de este capitán

Reino de Redonda

miércoles, 15 de enero de 2020

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





COPLILLA DESPUÉS DEL 5.° BOURBON

Pensaba que sólo habría
sombra, silencio, vacío.
Y murió. Estaba en lo cierto.
El mismo Dios se lo dijo.

José Hierro

sábado, 11 de enero de 2020

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE





LA PAJA EN EL OJO AJENO

«Estuve en  (una urbanización de Nueva York con una playa para la gente de clase media). Jamás había visto nada más asqueroso que los edificios que poblaban la orilla. No podría permanecer en semejante pitillera de Carelia ni siquiera dos horas. Todas las casas estandarizadas son iguales, como las cajas de cerillas de la misma marca, tienen la misma forma. Están tan apiñadas como los pasajeros de un tranvía que vuelve del parque de Sokólniki una tarde dominical de primavera. Al abrir la ventana del cuarto de baño puede ver todo lo que pasa en el cuarto de baño de al lado, y si su vecino tiene la puerta abierta, a través de su casa también puede ver el baño de la casa siguiente. Las casas están alineadas sobre las estrechas cintas de las calles como unos soldados durante un desfile: con una oreja pegada a la otra. Los materiales de construcción son tales que puedes escuchar no solo cada suspiro y susurro de tu vecino enamorado, sino también distinguir los matices más sutiles de los aromas de la comida en su mesa. Una urbanización de ese tipo es la base perfecta para el provincialismo y los rumores a escala mundial. Incluso los edificios más nuevos y confortables parecen temporales, porque los Estados Unidos en general, y Nueva York en particular, están siempre en obras, en obras permanentes. Derriban edificios de diez pisos para construir otros de veinte, derriban los de veinte pisos para construir los de treinta, y luego los de cuarenta, etcétera.»

Vladimir Maiakovski
America

Gallo Nero Ediciones