domingo, 12 de febrero de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






UN CORTO PASEO

Estos paisajes son de cuando yo ya hubiese muerto
Algunos amigos de mi edad han muerto y no verán estos paisajes
Dios mío yo me aprovecho y los veo los miro antes de morir
Veo este progreso de la ciudad este cielo que se compadece de toda esta juventud
[agobiada por la dictadura del trabajo
bajo la enorme generación de la especie humana
sin rincones de tabernas inglesas con barriles pintados de negro y rojo
sin clima ni horizonte para que sueñen lejanías mis ojos
sin fragatas ni islas desconocidas donde se profundice mi virtud
sin recogimiento de cales que archiven tragedias familiares                      
sin oro de retablo de iglesias pueblerinas que me apartaron de alientos de mujeres

Estos espacios residenciales estos bloques enormes de viviendas con sus pedruscos
[grises exiliados en sus parterres
son fríos a mi recuerdo
Son extraños a mí
son para los jóvenes no para que yo los disfrute
Parece que los estoy mancillando con mi presencia
como si me recreara en los pechos de una tanagra

Yo creo Dios mío que ya ha llegado irremisiblemente
naturalmente
mi hora de morir
Supongo que voy muy retrasado en mi muerte

Juan Sierra.

viernes, 10 de febrero de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






COMO ES POSIBLE QUE LA PREDESTINACIÓN A VECES LLEGUE TARDE

Cuando vivimos tanto que hay que pagar exceso
hay algo en el amor como una luz suicida,
tal vez es sólo eso,
y hay amores que duran algo menos que un beso,
y besos que han durado algo más que una vida.


Luis Rosales.

miércoles, 8 de febrero de 2017

OBITER DICTUM







                               “Amé a primera vista la tierra soviética y comprendí que de ella salía no sólo una lección moral para todos los rincones de la existencia humana, una equiparación de las posibilidades y un avance creciente en el hacer y el repartir, sino que también interpreté que desde aquel continente estepario, con tanta pureza natural, iba a producirse un gran vuelo. La humanidad entera sabe que allí se está elaborando la gigantesca verdad y hay en el mundo una intensidad atónita esperando lo que va a suceder. Algunos esperan con terror, otros simplemente esperan, otros creen presentir lo que vendrá.”

                                                                         

                                                                          Pablo Neruda.






sábado, 4 de febrero de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





    SVARTA VYKORT

  
        I
Almanackan fullskriven, framtid okänd.
Kabeln nynnar folkvisan utan hemland.
Snövall i det blystilla havet. Skuggor
           brottas på kajen.
       II
Mitt i livet händer att döden kommer
och tar mått på människan. Det besöket
glöms och livet fortsätter. Men kostymen
           sys i det tysta.


Tomas Tranströmer

viernes, 3 de febrero de 2017

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE




PROPOSICIONES DE PAZ


LIBRO IV
XIII. Después de esta función veía César no ser prudencia dar ya oídos a embajadas, ni escuchar proposiciones de los que dolosamente y con perfidia, tratando de paz, le hacían guerra. El aguardar a que se aumentasen las tropas enemigas y volviese su caballería, teníalo, por otra parte, por grandísimo desvarío; demás que atenta la mutabilidad de los galos, consideraba cuan alto concepto habrían ya formado de los enemigos por un choque solo, y no era bien darles más tiempo para maquinar otras novedades. Tomada esta resolución, y comunicada con los legados y el cuestor, para no atrasar ni un día la batalla, ocurrió felizmente que luego, al siguiente, de mañana, vinieron a su campo muchos germanos con sus cabos y ancianos usando de igual alevosía y ficción, so color de disculparse de haber el día antes quebrantado la tregua contra lo acordado y pedido por ellos mismos, como también para tentar si, dando largas, podían conseguir nuevas treguas. Alegróse César de tan buena coyuntura, y mandó que los arrestasen; y sin perder tiempo, alzo el campo, haciendo que la caballería siguiese a la retaguardia, por considerarla intimidada con la reciente memoria de su derrota.
XIV. Repartido el ejército en tres cuerpos, con una marcha forzada de ocho millas se puso sobre los reales de los enemigos primero que los germanos lo echasen de ver. Los cuales, sobrecogidos de todo punto, sin acertar a tomar consejo ni las armas, así por la celeridad de nuestra venida como por la ausencia de los suyos, no acababan de atinar si sería mejor hacer frente al enemigo, o defender los reales, o salvarse por medio de la fuga, manifestándose su terror por los alaridos y batahola que traían. Nuestros soldados, hostigados de la traición del otro día, embistieron los reales; aquí los que de pronto pudieron tomar las armas hicieron alguna resistencia, combatiendo entre los carros y el fardaje, pero la demás turba de niños y mujeres (que con todos los suyos salieron de sus tierras y pasaron el Rin) echaron luego a huir unos tras otros, en cuyo alcance destacó César la caballería.
XV. Los germanos, sintiendo detrás la gritería, y viendo degollar a los suyos, arrojadas las armas y dejadas las banderas, desampararon los reales; y llegados al paraje donde se unen el Mosa y el Rin, siendo ya imposible la huida, después de muchos muertos, los demás se precipitaron al río, donde, sofocados del miedo, del cansancio y del ímpetu de la corriente, se ahogaron. Los nuestros, todos con vida, sin faltar uno, con muy pocos heridos se recogieron a sus tiendas, libres ya del temor de guerra tan peligrosa, pues el número de los enemigos no bajaba de cuatrocientos treinta mil. César dio a los arrestados licencia de partirse. Mas ellos temiendo las iras y tormentos de los galos, cuyos campos saquearon, escogieron quedarse con él y César les concedió plena libertad.
        

Julio César. La guerra de las Galias. Ediciones Orbis.

miércoles, 1 de febrero de 2017

ALLÁ EN LAS INDIAS






A RÍO REVUELTO


“Y pareciéndole a don Pedro de Lovera que podía haber a río vuelto ganancia de pescadores, tuvo recelo de algún desmán que podía suceder en el valle de Maque y en el fuerte de Lliben por donde andaba el capitán Pedro de Aranda veinte leguas de Ia ciudad. Envió a Hernando de Salazar vecino della a visitar aquel distrito dando por él una vuelta a ver si el capitán Aranda estaba necesitado de su socorro. Caminó este caudillo con algunos soldados con gran trabajo por estar Ia tierra muy mojada y llena de troncos de árboles, y vascosidad que hacía el camino impertransible. Por lo cual cejó por otra vereda de un camino poco usado y a una legua poco más fue a dar en un puebleciIIo, donde se iban juntando los indios de guerra en tanta suma, que había ya diez i siete caciques con sus escuadras, mas como no les pasaba por pensamiento haber de llegar español allí en toda la vida estaban tan descuidados de tal suceso que aquellos pocos de españoles con no pasar de doce fueron bastantes a desbaratarlos por dar en ellos tan inopinadamente. Y aunque algunos acudieron a las armas, y se defendieron un breve rato, fueron muchos más los que huyeron por diversas partes procurando quitarse delante de los ojos de los españoles. Y fueron estos los mejor parados aunque anduvieron, porque los demás que se pusieron a hacer resistencia quedaron mal heridos, y algunos muertos y no pocos presos en manos de los yanaconas que iban en compañía de los españoles. A todos estos que eran más de doscientos mandó Hernando Salazar poner a recaudo en una casa que allí estaba en la encomienda de Esteban de Guevara, de donde envió aviso al capitán don Pedro de Lovera, el cual acudió a ello con veinte hombres y hizo justicia de los principales cabezas de los rebelados, y con esto se volvió a su casa dejando orden al capitán Salazar de que fuese prosiguiendo el castigo en los en los demás que eran sus secuaces aunque menos rigorosamente.
Poco después acudió el capitán Aranda a poner cerco al fuerte de Lliben, donde había gran suma de enemigos, y habiendo estado veinte días sin poder hacer suerte por estar mui trincheados y fortalecidos con todo jénero de pertrechos, se vino a meter en cólera cansado de tanto esperar, de modo, que quiso aventurarse por no perder más tiempo sin sacar fruto: para esto llevó su jente, a un lugar que caía sobre la fortaleza para entrar por un paso harto peligroso, por no haber otro descubierto, y aunque los enemigos les arrojaron menuda lluvia de piedras y saetas se abalanzaron por entre ellas, en razón de acabar de una vez con esta empresa. Acudieron los rebelados al lugar por donde eran acometidos dándole a los españoles que estaban fuera para arrojarse por entre las albarradas mientras ellos estaban entretenidos con la escuadra en que el capitán andaba, y desta manera les dieron trato por tres partes de suerte, que los desatinaron no dándoles vado a tomar acuerdo, y aunque acometieron a todas partes peleando por un rato cayendo, y levantando hubieron luego de dejar las armas, y desamparar la fortaleza poniéndola toda en los pies y aun quisieran tener para ello alas de ave. Mas con todo eso quedaron más de quinientos en el lazo. Unos que murieron en la batalla, y otros de quien se hizo justicia por haber sido causa della. Mas el efecto fue un gran temor que se metió en los corazones de los indios, con el cual se fueron rindiendo poco a poco a  los españoles acudiendo a dar la paz, y pedir perdón de lo pasado.”


Pedro Mariño de Lovera. Historia de la conquista de Chile

lunes, 30 de enero de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






    EPITAFIO


Esto es hoy,
algo perdido.

Brilla el césped.
Cae una hoja
y es como la señal esperada
para que vuelvas de la muerte
y cruces con resplandor
y silencio de estrella
mi memoria.

Blanca Varela

miércoles, 25 de enero de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





ESE BESO DE AYER...

Ese beso de ayer
me abrió la puerta
y todos los recuerdos
que yo creí fantasmas
se levantaron tercos
a morderme.


Claribel Alegría.

domingo, 22 de enero de 2017

OBITER DICTUM





«Consideraba muy interesante el estado de conciencia de la juventud, alimentada con la literatura de postguerra procedente de Rusia. Se daba el caso paradójico de que en familias burguesas, de abolengo monárquico, los hijos militaban, no ya en el campo republicano, sino en el socialista, y muy particularmente en el comunista. Era muy significativo observar la biblioteca de cualquier joven estudiante, llena de libros relativos a los llamados credos libertadores, a los que no llegaba, a los que no podía llegar la censura de Prensa, el arma más poderosa de que disponían los Gobiernos. Y así, saturándose de lecturas de esa índole, la intelectualidad de la nueva generación seguía su rumbo, adquiriendo un espíritu incompatible con los sistemas de gobierno que podía ofrecerle un régimen monárquico, por muy democrático que quisiera ser.»

Emilio Mola.

sábado, 21 de enero de 2017

OBITER DICTUM





“Nosotros hablamos de nuestros muertos queridos como si estuvieran en el cielo y al mismo tiempo muchos de entre nosotros piensan en ellos como si los tuviéramos cerca. Algunas personas de nuestra sociedad se aproximan a la idea de que están en el cementerio durmiendo su último sueño. Igualmente, el africano dirá, casi de un tirón, que los muertos se han ido a una gran ciudad subterránea donde todo es puro, donde cultivan los campos y recogen abundantes cosechas, que han partido hacia algún rincón lejano del este o del oeste; que se hallan en el bosque que rodea su residencia terrestre; que están en la casa habitada por los vivos; que vagan bajo la forma de animales salvajes; en fin, que se hallan en la tumba, que es la casa del muerto. Si añadimos por nuestra parte que la mayoría de los bantúes, si no todos, creen que los muertos, en su mayoría, vuelven a nacer de nuevo, nos haremos una idea de lo que ciertas personas llaman la confusión de pensamiento que caracteriza a los bantúes. Otros, quizá con la misma razón, consideran todo esto como sutileza metafísica.”


Edwin W. Smith.

lunes, 16 de enero de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






TRES LIRAS A EMILIA


Los ojos que no uso
cuando dormido estoy, cuando dormido
de mi sueño difuso
un ojo tengo herido...
¡Los ojos que no uso me han crecido!
 
La frente sombreada
de una sombra interior adolorida,
ya no me queda nada
de frente ni de vida.
¡La frente sombreada está partida!

Mi mano no se mueve
y a cada dedo muerto sé que gano
una pizca de nieve,
de nieve de gusano
¡Mi mano no se mueve por tu mano!

Carlos Edmundo de Ory.

sábado, 14 de enero de 2017

ALLÁ EN LAS INDIAS




AL HIJO DEL AGUA


       Otras veces llegarán a ríos que parecerá que van crecidos, los cuales se podrán pasar sin hacer puente con todo silencio, si estuvieren en tierra poblada, entrando dos buenos nadadores a tentar el río si lo pueden pasar a volapié, y pudiéndose pasar, irán pasando poco a poco en cuadrillas, porque no se revuelvan en la corriente, asidos unos de otros, y de una banda y de otra habrá nadadores en el agua hasta la cinta y al medio para ayudarlos. De esta manera pasarán los cargueros entre los soldados con quienes irán asidos. Y advertirán que arcabuces y municiones los llevarán en la cabeza con una mano y los indios sus cargas, porque no se mojen. En esto se han de guardar dos cosas: ir al hijo del agua y que sea paso limpio sin pedrería gruesa.
       Otro modo de pasar ríos usan los soldados baquianos, sin puentes ni balsas ni taravitas, que como son diestros saben de todo, y es, que si el río da a la cinta y es recio y está sucio de piedras, hay peligro mucho en la chusma por ir cargada con el bagaje. Los soldados que fueren nadadores cruzarán este río al hijo, no contra la corriente, porque no lo podrán sustentar, sino como digo y asidos unos de otros de una orilla a otra. De esta manera aseguran los que fueren pasando, así solados como cargueros y gente impedida, asiéndose uno de otro por la parte de abajo al socaire y remanso del río que bate en esta gente que hacen puente, y con este reparo pasarán sin que el agua trastorne ni lleve ninguna pieza, habiendo por debajo algunos buenos nadadores con sus bordones, forcejeando en medio del río para socorrer si alguno cayere y salvar la carga que soltare algún carguero.


Bernardo de Vargas Machuca. 
Milicia Indiana.

miércoles, 11 de enero de 2017

OBITER DICTUM






“La contraposición del «nosotros» y el «ellos», la lucha contra los ajenos al grupo, parece ser un ingrediente esencial de todo credo que enlace sólidamente a un grupo para la acción común. Por consecuencia, lo han empleado siempre aquellos que buscan no sólo el apoyo para una política, sino la ciega confianza de ingentes masas. Desde su punto de vista, tiene la gran ventaja de concederles mayor libertad de acción que casi ningún programa positivo. El enemigo, sea interior, como el «judío» o el «kulak», o exterior, parece ser una pieza indispensable en el arsenal de un dirigente totalitario.”


Friedich A. Hayek