Mi lista de blogs

jueves, 5 de enero de 2017

OBITER DICTUM




«La orden fue dada a la una de la tarde y la hora de partida eran las seis. La policía transmitía la orden a los taxistas en la calle y estos, entusiasmados, hacían bajar a sus pasajeros explicando orgullosos que tenían que ir al combate. Después de llenar sus depósitos en sus garajes, se alinearon seiscientos taxis en perfecta formación en el lugar fijado. Gallieni, que los inspeccionó, estaba encantado: “Eh bien, voilà au moins qui n`est pas banal!”.»


Barbara Tuchman.