jueves, 15 de julio de 2021
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
miércoles, 14 de julio de 2021
martes, 13 de julio de 2021
domingo, 11 de julio de 2021
OBITER DICTUM
viernes, 9 de julio de 2021
miércoles, 7 de julio de 2021
ALLÁ EN LAS INDIAS
TEMISTITÁN, SANDOVAL Y MEDELLÍN
martes, 6 de julio de 2021
lunes, 5 de julio de 2021
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
domingo, 4 de julio de 2021
sábado, 3 de julio de 2021
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
LAS COSTUMBRES DURANTE EL GULAG
«A un visitante que va a cualquier localidad en Estados Unidos se le lleva a ver la Cámara de Comercio, el aeropuerto, los nuevos juzgados, la piscina y la fábrica de armas. Y a un visitante en Rusia se le lleva a ver el museo y el parque de cultura y descanso. En todas las localidades hay un parque de cultura y descanso, y ya nos estábamos acostumbrando a ellos: los bancos, los grandes parterres con flores, las estatuas de Stalin y de Lenin, las conmemoraciones en piedra de las batallas que tuvieron lugar en la localidad en tiempos de la Revolución. Rehusar ver el parque local de cultura y descanso sería de tan mala educación como negarse a visitar un nuevo desarrollo urbanístico en cualquier ciudad americana. Cansados como estábamos de haber sido sacudidos hasta la muerte en el jeep, quemados por el sol como estábamos, porque no llevábamos sombrero, tuvimos que ir al parque de cultura y descanso en Gori.»
John Steinbeck.
Diario de Rusia.
Editorial Capitan Swing.
viernes, 2 de julio de 2021
miércoles, 30 de junio de 2021
OBITER DICTUM
lunes, 28 de junio de 2021
sábado, 26 de junio de 2021
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
UNA DE COSTUMBRES Y DOS HUEVOS DUROS
jueves, 24 de junio de 2021
martes, 22 de junio de 2021
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
THE MESSENGER
domingo, 20 de junio de 2021
viernes, 18 de junio de 2021
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
LA MARIPOSA HUSTON
jueves, 17 de junio de 2021
OBITER DICTUM
«Nunca podré olvidar aquellos padecimientos. Jamás se sufre tanto como siendo cruel por necesidad. ¿No es un infierno para un blando corazón rechazar brutalmente a los sedientos heridos cuya fiebre les enloquece? Cumplía con mi obligación: cuestión de vida o muerte lo del agua y, sin embargo, aún me duran los remordimientos. Mi cometido no me permitía tener piedad y esto fue para mí lo más horrible del asedio. No pude tener piedad.»
Eduardo Pérez Ortiz.




























