lunes, 13 de febrero de 2017
domingo, 12 de febrero de 2017
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
UN
CORTO PASEO
Estos paisajes son de cuando
yo ya hubiese muerto
Algunos amigos de mi edad
han muerto y no verán estos paisajes
Dios mío yo me aprovecho y
los veo los miro antes de morir
Veo este progreso de la
ciudad este cielo que se compadece de toda esta juventud
[agobiada
por la dictadura del trabajo
bajo la enorme generación de
la especie humana
sin rincones de tabernas
inglesas con barriles pintados de negro y rojo
sin clima ni horizonte para
que sueñen lejanías mis ojos
sin fragatas ni islas
desconocidas donde se profundice mi virtud
sin recogimiento de cales
que archiven tragedias familiares
sin oro de retablo de
iglesias pueblerinas que me apartaron de alientos de mujeres
Estos espacios residenciales
estos bloques enormes de viviendas con sus pedruscos
[grises
exiliados en sus parterres
son fríos a mi recuerdo
Son extraños a mí
son para los jóvenes no para
que yo los disfrute
Parece que los estoy
mancillando con mi presencia
como si me recreara en los
pechos de una tanagra
Yo creo Dios mío que ya ha
llegado irremisiblemente
naturalmente
mi hora de morir
Supongo que voy muy
retrasado en mi muerte
Juan
Sierra.
sábado, 11 de febrero de 2017
viernes, 10 de febrero de 2017
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
COMO ES POSIBLE QUE LA PREDESTINACIÓN A VECES
LLEGUE TARDE
Cuando vivimos tanto que hay que pagar exceso
hay algo en el amor como una luz suicida,
tal vez es sólo eso,
y hay amores que duran algo menos que un beso,
y besos que han durado algo más que una vida.
Luis Rosales.
miércoles, 8 de febrero de 2017
OBITER DICTUM
“Amé a primera vista la tierra
soviética y comprendí que de ella salía no sólo una lección moral para todos
los rincones de la existencia humana, una equiparación de las posibilidades y
un avance creciente en el hacer y el repartir, sino que también interpreté que
desde aquel continente estepario, con tanta pureza natural, iba a producirse un
gran vuelo. La humanidad entera sabe que allí se está elaborando la gigantesca verdad
y hay en el mundo una intensidad atónita esperando lo que va a suceder. Algunos
esperan con terror, otros simplemente esperan, otros creen presentir lo que
vendrá.”
Pablo Neruda.
lunes, 6 de febrero de 2017
sábado, 4 de febrero de 2017
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
SVARTA VYKORT
I
Almanackan
fullskriven, framtid okänd.
Kabeln
nynnar folkvisan utan hemland.
Snövall
i det blystilla havet. Skuggor
brottas på kajen.
II
Mitt
i livet händer att döden kommer
och
tar mått på människan. Det besöket
glöms
och livet fortsätter. Men kostymen
sys i det tysta.
Tomas
Tranströmer
viernes, 3 de febrero de 2017
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
PROPOSICIONES DE PAZ
LIBRO
IV
XIII. Después de
esta función veía César no ser prudencia dar ya oídos a embajadas, ni escuchar
proposiciones de los que dolosamente y con perfidia, tratando de paz, le hacían
guerra. El aguardar a que se aumentasen las tropas enemigas y volviese su caballería,
teníalo, por otra parte, por grandísimo desvarío; demás que atenta la
mutabilidad de los galos, consideraba cuan alto concepto habrían ya formado de
los enemigos por un choque solo, y no era bien darles más tiempo para maquinar
otras novedades. Tomada esta resolución, y comunicada con los legados y el
cuestor, para no atrasar ni un día la batalla, ocurrió felizmente que luego, al
siguiente, de mañana, vinieron a su campo muchos germanos con sus cabos y
ancianos usando de igual alevosía y ficción, so color de disculparse de haber
el día antes quebrantado la tregua contra lo acordado y pedido por ellos mismos,
como también para tentar si, dando largas, podían conseguir nuevas treguas.
Alegróse César de tan buena coyuntura, y mandó que los arrestasen; y sin perder
tiempo, alzo el campo, haciendo que la caballería siguiese a la retaguardia,
por considerarla intimidada con la reciente memoria de su derrota.
XIV. Repartido el
ejército en tres cuerpos, con una marcha forzada de ocho millas se puso sobre
los reales de los enemigos primero que los germanos lo echasen de ver. Los
cuales, sobrecogidos de todo punto, sin acertar a tomar consejo ni las armas,
así por la celeridad de nuestra venida como por la ausencia de los suyos, no
acababan de atinar si sería mejor hacer frente al enemigo, o defender los
reales, o salvarse por medio de la fuga, manifestándose su terror por los
alaridos y batahola que traían. Nuestros soldados, hostigados de la traición
del otro día, embistieron los reales; aquí los que de pronto pudieron tomar las
armas hicieron alguna resistencia, combatiendo entre los carros y el fardaje,
pero la demás turba de niños y mujeres (que con todos los suyos salieron de sus
tierras y pasaron el Rin) echaron luego a huir unos tras otros, en cuyo alcance
destacó César la caballería.
XV. Los germanos,
sintiendo detrás la gritería, y viendo degollar a los suyos, arrojadas las
armas y dejadas las banderas, desampararon los reales; y llegados al paraje
donde se unen el Mosa y el Rin, siendo ya imposible la huida, después de muchos
muertos, los demás se precipitaron al río, donde, sofocados del miedo, del
cansancio y del ímpetu de la corriente, se ahogaron. Los nuestros, todos con
vida, sin faltar uno, con muy pocos heridos se recogieron a sus tiendas, libres
ya del temor de guerra tan peligrosa, pues el número de los enemigos no bajaba
de cuatrocientos treinta mil. César dio a los arrestados licencia de partirse.
Mas ellos temiendo las iras y tormentos de los galos, cuyos campos saquearon,
escogieron quedarse con él y César les concedió plena libertad.
Julio César. La guerra de las Galias.
Ediciones Orbis.
jueves, 2 de febrero de 2017
miércoles, 1 de febrero de 2017
ALLÁ EN LAS INDIAS
A RÍO REVUELTO
“Y pareciéndole a don Pedro de
Lovera que podía haber a río vuelto ganancia de pescadores, tuvo recelo de algún
desmán que podía suceder en el valle de Maque y en el fuerte de Lliben por
donde andaba el capitán Pedro de Aranda veinte leguas de Ia ciudad. Envió a
Hernando de Salazar vecino della a visitar aquel distrito dando por él una vuelta
a ver si el capitán Aranda estaba necesitado de su socorro. Caminó este caudillo
con algunos soldados con gran trabajo por estar Ia tierra muy mojada y llena de
troncos de árboles, y vascosidad que hacía el camino impertransible. Por lo
cual cejó por otra vereda de un camino poco usado y a una legua poco más fue a
dar en un puebleciIIo, donde se iban juntando los indios de guerra en tanta
suma, que había ya diez i siete caciques con sus escuadras, mas como no les
pasaba por pensamiento haber de llegar español allí en toda la vida estaban tan
descuidados de tal suceso que aquellos pocos de españoles con no pasar de doce
fueron bastantes a desbaratarlos por dar en ellos tan inopinadamente. Y aunque
algunos acudieron a las armas, y se defendieron un breve rato, fueron muchos más
los que huyeron por diversas partes procurando quitarse delante de los ojos de
los españoles. Y fueron estos los mejor parados aunque anduvieron, porque los demás
que se pusieron a hacer resistencia quedaron mal heridos, y algunos muertos y
no pocos presos en manos de los yanaconas que iban en compañía de los españoles.
A todos estos que eran más de doscientos mandó Hernando Salazar poner a recaudo
en una casa que allí estaba en la encomienda de Esteban de Guevara, de donde
envió aviso al capitán don Pedro de Lovera, el cual acudió a ello con veinte
hombres y hizo justicia de los principales cabezas de los rebelados, y con esto
se volvió a su casa dejando orden al capitán Salazar de que fuese prosiguiendo el
castigo en los en los demás que eran sus secuaces aunque menos rigorosamente.
Poco después acudió el capitán
Aranda a poner cerco al fuerte de Lliben, donde había gran suma de enemigos, y
habiendo estado veinte días sin poder hacer suerte por estar mui trincheados y
fortalecidos con todo jénero de pertrechos, se vino a meter en cólera cansado
de tanto esperar, de modo, que quiso aventurarse por no perder más tiempo sin
sacar fruto: para esto llevó su jente, a un lugar que caía sobre la fortaleza
para entrar por un paso harto peligroso, por no haber otro descubierto, y
aunque los enemigos les arrojaron menuda lluvia de piedras y saetas se abalanzaron
por entre ellas, en razón de acabar de una vez con esta empresa. Acudieron los rebelados
al lugar por donde eran acometidos dándole a los españoles que estaban fuera
para arrojarse por entre las albarradas mientras ellos estaban entretenidos con
la escuadra en que el capitán andaba, y desta manera les dieron trato por tres
partes de suerte, que los desatinaron no dándoles vado a tomar acuerdo, y
aunque acometieron a todas partes peleando por un rato cayendo, y levantando
hubieron luego de dejar las armas, y desamparar la fortaleza poniéndola toda en
los pies y aun quisieran tener para ello alas de ave. Mas con todo eso quedaron
más de quinientos en el lazo. Unos que murieron en la batalla, y otros de quien
se hizo justicia por haber sido causa della. Mas el efecto fue un gran temor
que se metió en los corazones de los indios, con el cual se fueron rindiendo poco
a poco a los españoles acudiendo a dar
la paz, y pedir perdón de lo pasado.”
Pedro Mariño de Lovera. Historia
de la conquista de Chile
lunes, 30 de enero de 2017
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
EPITAFIO
Esto es hoy,
algo perdido.
Brilla el césped.
Cae una hoja
y es como la señal
esperada
para que vuelvas de la
muerte
y cruces con
resplandor
y silencio de estrella
mi memoria.
Blanca
Varela
viernes, 27 de enero de 2017
miércoles, 25 de enero de 2017
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
ESE BESO DE AYER...
Ese beso de ayer
me abrió la puerta
y todos los recuerdos
que yo creí fantasmas
se levantaron tercos
a morderme.
Claribel Alegría.
lunes, 23 de enero de 2017
domingo, 22 de enero de 2017
OBITER DICTUM
«Consideraba
muy interesante el estado de conciencia de la juventud, alimentada
con la literatura de postguerra procedente de Rusia. Se daba el caso
paradójico de que en familias burguesas, de abolengo monárquico,
los hijos militaban, no ya en el campo republicano, sino en el
socialista, y muy particularmente en el comunista. Era muy
significativo observar la biblioteca de cualquier joven estudiante,
llena de libros relativos a los llamados credos libertadores, a los
que no llegaba, a los que no podía llegar la censura de Prensa, el
arma más poderosa de que disponían los Gobiernos. Y así,
saturándose de lecturas de esa índole, la intelectualidad de la
nueva generación seguía su rumbo, adquiriendo un espíritu
incompatible con los sistemas de gobierno que podía ofrecerle un
régimen monárquico, por muy democrático que quisiera ser.»
Emilio
Mola.
sábado, 21 de enero de 2017
OBITER DICTUM
“Nosotros hablamos de nuestros
muertos queridos como si estuvieran en el cielo y al mismo tiempo muchos de
entre nosotros piensan en ellos como si los tuviéramos cerca. Algunas personas
de nuestra sociedad se aproximan a la idea de que están en el cementerio
durmiendo su último sueño. Igualmente, el africano dirá, casi de un tirón, que
los muertos se han ido a una gran ciudad subterránea donde todo es puro, donde
cultivan los campos y recogen abundantes cosechas, que han partido hacia algún
rincón lejano del este o del oeste; que se hallan en el bosque que rodea su
residencia terrestre; que están en la casa habitada por los vivos; que vagan
bajo la forma de animales salvajes; en fin, que se hallan en la tumba, que es
la casa del muerto. Si añadimos por nuestra parte que la mayoría de los bantúes,
si no todos, creen que los muertos, en su mayoría, vuelven a nacer de nuevo,
nos haremos una idea de lo que ciertas personas llaman la confusión de
pensamiento que caracteriza a los bantúes. Otros, quizá con la misma razón,
consideran todo esto como sutileza metafísica.”
Edwin W. Smith.
jueves, 19 de enero de 2017
lunes, 16 de enero de 2017
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
TRES LIRAS A EMILIA
Los ojos que no
uso
cuando dormido
estoy, cuando dormido
de mi sueño
difuso
un ojo tengo
herido...
¡Los ojos que no
uso me han crecido!
La frente
sombreada
de una sombra
interior adolorida,
ya no me queda
nada
de frente ni de
vida.
¡La frente
sombreada está partida!
Mi mano no se
mueve
y a cada dedo
muerto sé que gano
una pizca de
nieve,
de nieve de
gusano
¡Mi mano no se
mueve por tu mano!
Carlos Edmundo de Ory.
sábado, 14 de enero de 2017
ALLÁ EN LAS INDIAS
AL HIJO DEL AGUA
Otras veces llegarán a ríos que parecerá que van
crecidos, los cuales se podrán pasar sin hacer puente con todo silencio, si
estuvieren en tierra poblada, entrando dos buenos nadadores a tentar el río si
lo pueden pasar a volapié, y pudiéndose pasar, irán pasando poco a poco en
cuadrillas, porque no se revuelvan en la corriente, asidos unos de otros, y de
una banda y de otra habrá nadadores en el agua hasta la cinta y al medio para
ayudarlos. De esta manera pasarán los cargueros entre los soldados con quienes
irán asidos. Y advertirán que arcabuces y municiones los llevarán en la cabeza
con una mano y los indios sus cargas, porque no se mojen. En esto se han de
guardar dos cosas: ir al hijo del agua y que sea paso limpio sin pedrería
gruesa.
Otro
modo de pasar ríos usan los soldados baquianos, sin puentes ni balsas ni taravitas,
que como son diestros saben de todo, y es, que si el río da a la cinta y es
recio y está sucio de piedras, hay peligro mucho en la chusma por ir cargada
con el bagaje. Los soldados que fueren nadadores cruzarán este río al hijo, no
contra la corriente, porque no lo podrán sustentar, sino como digo y asidos
unos de otros de una orilla a otra. De esta manera aseguran los que fueren
pasando, así solados como cargueros y gente impedida, asiéndose uno de otro por
la parte de abajo al socaire y remanso del río que bate en esta gente que hacen
puente, y con este reparo pasarán sin que el agua trastorne ni lleve ninguna
pieza, habiendo por debajo algunos buenos nadadores con sus bordones,
forcejeando en medio del río para socorrer si alguno cayere y salvar la carga
que soltare algún carguero.
Bernardo
de Vargas Machuca.
Milicia Indiana.
viernes, 13 de enero de 2017
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