lunes, 9 de enero de 2017
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
domingo, 8 de enero de 2017
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EN SACHION
sábado, 7 de enero de 2017
viernes, 6 de enero de 2017
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
SONNET LXXI
jueves, 5 de enero de 2017
OBITER DICTUM
miércoles, 4 de enero de 2017
Y ÉL OBOLO BAJO LA LENGUA
DILECTION
J'adore l'indécis, les sons, les couleurs frêles,
Tout ce qui tremble, ondule, et frissonne, et chatoie
Les cheveux et les yeux, l'eau, les feuilles, la soie,
Et la spiritualité des formes grêles ;
Les rimes se frôlant comme des tourterelles,
La fumée où le songe en spirales tournoie,
La chambre au crépuscule, où Son profil se noie,
Et la caresse de Ses mains surnaturelles ;
L'heure de ciel au long des lèvres câlinée,
L'âme comme d'un poids de délice inclinée,
L'âme qui meurt ainsi qu'une rose fanée,
Et tel cœur d'ombre chaste, embaumé de mystère,
Où veille, comme le rubis d'un lampadaire,
Nuit et jour, un amour mystique et solitaire.
martes, 3 de enero de 2017
domingo, 1 de enero de 2017
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
sábado, 31 de diciembre de 2016
viernes, 30 de diciembre de 2016
OBITER DICTUM
jueves, 29 de diciembre de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EL MODUS
miércoles, 28 de diciembre de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
TORMENTA SOBRE TEMPELHOF
«Vi, pues, muy claramente los racimos silbantes descender desde siete u ocho mil metros sobre Tempelhof y sobre las nuevas pistas del campo. Vi temblar la llanura bajo aquel machaqueo titánico. Vi abrirse la tierra, volatilizarse las casas, las reservas de carburante del campo de aviación extender sus llamas que abrasaron la tierra en centenares de metros. Vi una barriada de ciento cincuenta mil habitantes desaparecer en una cortina impenetrable de humo. Vi, con los ojos involuntariamente abiertos sobre el seísmo, árboles en grupos de diez elevarse del suelo como plumas tras una explosión espantosa. Oí los aviones en perdición aullar con toda la potencia de sus motores antes de ser destruidos. Vi sus cabriolas, sus explosiones, sus caídas. Vi, entre otros, un Focke Wulf soltar su depósito auxiliar, que cayó a cinco o seis metros de nuestro refugio, rociándonos de gasolina antes de estrellarse en la autopista. Sentí en el rostro el soplo ardiente de las explosiones. Vi también el terror en los ojos de Paula, que se había arrimado a mí. Restos incandescentes surcaban el aire como pájaros de muerte y nos obligaron a hacernos diminutos en el fondo de nuestro agujero.»
Guy Sajer.
El soldado olvidado.
Books4pocket.
martes, 27 de diciembre de 2016
lunes, 26 de diciembre de 2016
OBITER DICTUM
«Paso a considerar algunos destinos de un solo texto homérico. Interrogo los hechos comunicados por Ulises al espectro de Aquiles, en la ciudad de los cimerios, en la noche incesante (Odisea XI). Se trata de Neoptolemo, el hijo de Aquiles. La versión literal de Buckley es así: Pero cuando hubimos saqueado la alta ciudad de Príamo, teniendo su porción y premio excelente, incólume se embarcó en una nave, ni maltrecho por el bronce filoso ni herido al combatir cuerpo a cuerpo, como es tan común en la guerra; porque Marte confusamente delira. La de los también literales pero arcaizantes Butcher y Lang: Pero la escarpada ciudad de Príamo una vez saqueada, se embarcó ileso con su parte del despojo y con un noble premio; no fue destruido por las lanzas agudas ni tuvo heridas en el apretado combate: y muchos tales riesgos hay en la guerra, porque Ares se enloquece confusamente. La de Cowper, de 1791: Al fin, luego que saqueamos la levantada villa de Príamo, cargado de abundantes despojos seguro se embarcó, ni de lanza o venablo en nada ofendido, ni en la refriega por el filo de los alfanjes, como en la guerra suele acontecer, donde son repartidas las heridas promiscuamente, según la voluntad del fogoso Marte. La que en 1725 dirigió Pope: Cuando los dioses coronaron de conquista las armas, cuando los soberbios muros de Troya humearon por tierra, Grecia, para recompensar las gallardas fatigas de su soldado, colmó su armada de incontables despojos. Así, grande de gloria, volvió seguro del estruendo marcial, sin una cicatriz hostil, y aunque las lanzas arreciaron en torno en tormentas de hierro, su vano juego fue inocente de heridas. La de George Chapman, de 1614: Despoblada Troya la alta, ascendió a su hermoso navío, con grande acopio de presa y de tesoro, seguro y sin llevar ni un rastro de lanza que se arroja de lejos o de apretada espada, cuyas heridas son favores que concede la guerra, que él (aunque solicitado) no halló. En las apretadas batallas, Marte no suele contender: se enloquece. La de Butler, que es de 1900: Una vez ocupada la ciudad, él pudo cobrar y embarcar su parte de los beneficios habidos, que era una fuerte suma. Salió sin un rasguño de toda esa peligrosa campaña. Ya se sabe: todo está en tener suerte.»
Jorge Luis Borges.
sábado, 24 de diciembre de 2016
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
AL POEMA CONFÍO
viernes, 23 de diciembre de 2016
jueves, 22 de diciembre de 2016
OBITER DICTUM
miércoles, 21 de diciembre de 2016
ALLÁ EN LAS INDIAS
UN ZIPIZAPE
Relación de cosas del Yucatán.

























