lunes, 9 de mayo de 2016
domingo, 8 de mayo de 2016
OBITER DICTUM
«Me contentaría, durante
el año que va a venir, que la Ciencia, en lugar de avanzar retrocediera, que
los pobres pudieran comer un poco más, que sin perjuicio de la buena marcha de
los intereses públicos un número de ladrones discreto quedara amortizado, que
hubiera paz en el mundo y buenas cosechas en todas partes y que el standard de
la estupidez y de la frivolidad humana no fluctuara excesivamente. No creo que
lo que pido sea mucho pedir en las circunstancias presentes. Mi programa es de
una modestia tan grande, que sospecho que no pueda ser aceptado ni por las personas
más prudentes. Y, sin embargo, tengo la vaga idea que ni yo mismo creo en mi
programa, sobre todo en su parte más general. La ciencia continuará avanzando,
la corrección retrocediendo, la estupidez fluctuará mucho más de lo debido… Y
ya verán ustedes como este verano, cuando la gente se vista de claro, oiremos
decir, una y otra vez en las terrazas de los cafés, hablando de esta época
apocalíptica:
—¿Pues qué? ¿Qué me dicen ustedes del interés apasionante
que tiene nuestra época? Es una auténtica maravilla…»
Josep
Pla.
sábado, 7 de mayo de 2016
viernes, 6 de mayo de 2016
OBITER DICTUM
EN TRANVÍA
“Por diez céntimos se puede él trasladar cómodamente de un punto
a otro, en el coche de mejor movimiento que existe, que es el tranvía; el
tranvía, del cual se dicen pestes, pero que es una cosa excelente, muy
práctica, muy barata, muy superior al parisiense ómnibus, con su peligrosa y
glacial impériale. Con el tranvía,
las ventajas del coche son accesibles a todas las clases sociales; no hay
cansancio, no hay distancias, no hay frío; es en verano el mejor abanico, en
invierno una garita protectora, y es además, para el pobre, un Casino, una
Bolsa donde se entera del alza y baja, recoge noticias, galantea, charla, dice
y oye donaires, hace política y hasta implora caridad. En el tranvía las
cocineras y criadas de servir se informan de las casas, comentan los precios de
los víveres, inician o desenredan intrigas amorosas; las modistillas se citan
con los horteras, las chulas se mofan de los señoritos, los rateros hacen su
agosto, los empleadillos fraternizan con sus jefes, y las Siervas de María y
las Hermanas de la Caridad se codean con los Tenorios callejeros y los
perdonavidas, sin que ni ellas se espanten, ni ellos se propasen y
desvergüencen. En el tranvía se recoge limosna, se deslizan cartas, se leen y
se comentan periódicos, se regalan fl , se hacen amistades, se contrata
verbalmente, se disputa, se curiosea, se ríe y se goza con la bulliciosa
expansión y la intemperante franqueza propias de nuestro humor y de nuestra
tradición democrática jamás desmentida.”
Emilia
Pardo Bazán.
miércoles, 4 de mayo de 2016
martes, 3 de mayo de 2016
lunes, 2 de mayo de 2016
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
XXXIII
O furum optime balneariorum,
Vibenni pater, et cinaede fili
(nam dextra pater inquinatiore,
culo filius est uoraciore):
cur non exilium malasque in oras
itis, quandoquidem patris rapinae
notae sunt populo, et natis pilosas,
fili, non potes asse
uenditare?
Catulo
domingo, 1 de mayo de 2016
OBITER DICTUM
“Si se necesita un grupo numeroso lo
bastante fuerte para imponer a todos los demás sus criterios sobre los valores
de la vida, no lo formarán jamás los de gustos altamente diferenciados y
desarrollados; sólo quienes constituyen la «masa», en el sentido peyorativo de
este término, los menos originales e independientes, podrán arrojar el peso de
su número en favor de sus ideales particulares.
Friedich
A. Hayek
sábado, 30 de abril de 2016
ALLÁ EN LAS INDIAS
LOS DIOSES Y SUS NECESIDADES
Hay algunos pueblos grandes y bien concertados, las casas en las partes
que alcanzan piedra son de cal y canto, y los aposentos de ellas pequeños y
bajos muy amoriscados; y en las partes adonde no alcanzan piedra, hácenlas de
adobes y encálanlos por encima, y las coberturas de encima son de paja. Hay casas de algunos principales
muy frescas y de muchos aposentos, porque nosotros hemos visto más de cinco
patios dentro de unas solas casas, y sus aposentos muy concertados, cada principal
servicio que ha de ser por sí, y tienen dentro sus pozos y albercas de agua, y
aposentos para esclavos y gente de servicio, que tienen mucha; y cada uno de
estos principales tienen a la entrada de sus casas, fuera de ella, un patio muy
grande, y algunos dos y tres y cuatro muy altos con sus gradas para subir a
ellos, y son muy bien hechos, y con estos tienen sus mezquitas y adoratorios y
sus andenes, todo a la redonda muy ancho, y allí tienen sus ídolos que adoran,
de ellos de piedra, y de ellos de barro, y de ellos de palos; a los cuales
honran y sirven en tanta manera y con tantas ceremonias, que en mucho papel no
se podría hacer de todo ello a vuestras reales altezas entera y particular
relación; y estas casas y mezquitas donde los tienen son las mayores y menores
más bienobradas que en los pueblos hay, y tiénenlas muy atumadas con plumajes y
paños muy labrados y con toda manera de gentileza; y todos los días antes que
obra alguna comienzan, queman en las dichas mezquitas incienso, y algunas veces
sacrifican sus mismas personas, cortándose unos las lenguas, y otros las
orejas, y otros acuchillándose el cuerpo con unas navajas, y toda la sangre que
de ellos corre la ofrecen a aquellos ídolos, echándola por todas las partes de
aquellas mezquitas, y otras veces echándola hacia el cielo, y haciendo otras
muchas maneras de ceremonias; por manera que ninguna obra comienzan sin que
primero hagan allí sacrificio.
Hernán
Cortés.
Cartas de relación.
Cartas de relación.
viernes, 29 de abril de 2016
jueves, 28 de abril de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE PENDIENTE
EN EL LAGO LEMÁN
LIBRO
III
I. “Pasada
ya buena parte del invierno, y habiendo dado sus órdenes para el acarreo de las
provisiones, repentinamente le avisaron los espías cómo los galos, de noche,
habían todos abandonado el arrabal que les concedió para su morada, y que las
alturas de las montañas estaban ocupadas de grandísimo gentío de sioneses y
veragros. Los motivos que tuvieron los galos para esta arrebatada resolución de
renovar la guerra con la sorpresa de la legión, fueron éstos: primero, porque
les parecía despreciable por su corto número una legión, y ésta no completa,
por haberse destacado de ella dos cohortes y estar ausentes varios piquetes de
soldados enviados a buscar víveres por varias partes. Segundo, porque
considerada la desigualdad del sitio, bajando ellos de corrida desde los montes
al valle, disparando continuamente, se les figuraba que los nuestros no podrían
aguantar ni aun la primera descarga. Por otra parte, sentían en el alma se les
hubiesen quitado sus hijos a títulos de rehenes, y daban por cierto que los romanos
pretendían apoderarse de los puertos de los Alpes, no sólo para segundad de los
caminos, sino también para señorearse de aquellos lugares y unirlos a su
provincia confinante.”
Julio
Cesar. La guerra de las Galias. Ediciones Orbis.
lunes, 25 de abril de 2016
domingo, 24 de abril de 2016
IN PRINCIPIO CREAVIT
«En Londres, a principios del mes de junio de 1929, el anticuario Josep Cartaphilus, de Esmirna, ofreció a la princesa de Lucinge los seis volúmenes en cuarto menor (1715-1720) de la Ilíada de Pope.»
What is the title of the book?
viernes, 22 de abril de 2016
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
In
The spin
Of
the sun
In the spuming
Cyclone
of his wing
For I was lost who am
Crying at the man drenched throne
In the first fury of his stream
And
the lightnings of adoration
Back to black silence melt and
mourn
For
I was lost who have come
To dumbfounding haven
And the finding one
And the high noon
Of his wound
Blinds my
Cry.
Dylan
Thomas
miércoles, 20 de abril de 2016
lunes, 18 de abril de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
MOHARUM
“No es
extraño encontrar en estas razas convertidas al islamismo muchas supersticiones
de su culto primitivo. A pesar de los sentimientos rigurosamente iconoclastas
de su religión, se observa la afición natural que tienen los mahometanos de la
India a las estatuas y ornamentos emblemáticos en sus fiestas públicas, donde
no es raro verlos figurar a centenares. Para la festividad del Moharum, que se
celebra a principios de su año, fabrican templos de papel dorado, o de metal
precioso, los cuales se asemejan más o menos a las tumbas de los imanes, y
después de pasearlos triunfalmente por la ciudad, los arrojan al mar. Al
proceder así practican, sin sospecharlo siquiera, la misma ceremonia que
aquella con que sus abuelos, indos ortodoxos, celebraban el día de Año Nuevo,
ofreciendo a la tierra un diezmo de sus bienes. Esos templos o tabouts están rodeados de estatuas de
hadas, de caballos y de monstruos, que inspiran la más profunda repugnancia a
los mahometanos rígidos, siendo la causa de frecuentes tumultos.”
Louis
Rousselet. Viaje a la India de los Rajas. Anjana Ediciones.
sábado, 16 de abril de 2016
viernes, 15 de abril de 2016
OBITER DICTUM
“Eran, sobre
todo, las noches de los sábados cuando las familias surgían al relajo absoluto,
cuando más feliz me hacía aquella panorámica de playas lejanas sobre las que
inventaba historias mientras el silencio más absoluto recorría los adoquines
adyacentes al gran tinglado del Mercado Central y sólo el chillido de las
ratas, huyendo por las alcantarillas perseguidas por gatos locos, estremecían
el aire quieto de esas noches recién inauguradas.”
José Antonio Labordeta.
miércoles, 13 de abril de 2016
lunes, 11 de abril de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EN EL CUMPLEAÑOS DE MAX
“Un día, Max, cuyo único trabajo consistía en llevar con su automóvil
boletines informativos para la Oficina Británica de Prensa, me dijo que era su cumpleaños
y que iba a derrochar una pequeña fortuna invitando a todos sus amigos y conocidos
a comer y beber con él. La fiesta que nos dio tenía algo desesperanzador. A pesar
del champaña que corría a discreción, la abundancia extravagante de los platos,
las mujeres, la música y el baile, la fiesta no fue un éxito. Los ingleses, naturalmente,
se emborracharon en seguida, y con esa especie de subacuático encanto que les caracteriza,
se deslizaron en su coma habitual. La velada me hizo pensar en una noche que pasé
en un salón de baile londinense, en compañía de un hombre de Bagdad. Durante toda
la noche me estuvo hablando de seguros, de trajes de etiqueta, y de la manera de
llevarlos. Max, que no bebió a causa de su quebrantada salud, se dedicó a llenar
los vasos y a brillar en mil facetas y reflejos, como si fuera un salón iluminado
con tintineantes arañas de cristal. Para terminar agradablemente la fiesta, sugirió
ir en automóvil hasta cualquier olvidado lugar y destrozar los coches. Con ocasión
de otra fiesta de este género, había subido con su automóvil los escalones del hotel
«King George», ante el asombro de todos los amigos. Dejé la fiesta a las tres de
la mañana aproximadamente, borracho, pero sin sentirme alegre.”
Henry
Miller. El coloso de Marusi. Editorial Seix Barral.
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