sábado, 27 de mayo de 2023

OBITER DICTUM


 



«Cuando se llega a una determinada edad sin haber logrado tener intereses directos en la comedia humana, contribuye a aligerar el peso de la vida, badulaquear por el mundo —⁠por un pequeño rincón del mundo⁠— y distraerse con las cosas más nimias. Está ya uno curado de la petulancia de creer que sabe algo de las cosas y busca en los demás lo que a uno le falta y necesita. Uno se convence sin embargo de que los demás se encuentran, más o menos, en la misma situación, lo cual es muy satisfactorio, porque todo lo que sea establecer la inanidad humana contribuye a la propia conformación y al ejercicio de la paciencia.»


Josep Pla.


miércoles, 17 de mayo de 2023

OBITER DICTUM


 


«Perseguir imposibles es locura; imposible es que los ruines dejen de hacer ruindades.»


Marco Aurelio.


domingo, 14 de mayo de 2023

ALLÁ EN LAS INDIAS




EL PERRO AUCA


«Llegando a lo alto del cementerio, en derecho del cabildo de la ciudad, donde estaba Garcilaso de la Vega, mi señor, que era Corregidor entonces, y Teniente el Licenciado Monjaraz, que fue un letrado de mucha prudencia y consejo, desechó el indio cañari la manta que llevaba en lugar de capa, y uno de los suyos se la tomó de los hombros, y él quedó en cuerpo con otra manta ceñida (como hemos dicho que se la ciñen cuando quieren pelear o hacer cualquier otra cosa de importancia); llevaba en la mano derecha una cabeza de indio contrahecha asida por los cabellos. Apenas la hubieron visto los Incas, cuando cuatro o cinco de ellos arremetieron con el cañari y lo levantaron alto del suelo para dar con él de cabeza en tierra. También se alborotaron los demás indios que había de la una parte y de la otra del tablado donde estaba el Santísimo Sacramento; de manera que obligaron al Licenciado Monjaraz a ir a ellos para ponerlos en paz. Preguntó a los Incas que por qué se habían escandalizado. El más anciano respondió diciendo: 

—Este perro auca, en lugar de solemnizar la fiesta, viene con esta cabeza a recordar cosas pasadas que estaban muy bien olvidadas.»



Inca Garcilaso de la Vega.

Historia general del Peru.


viernes, 12 de mayo de 2023

PANEGÍRICO







A NOSA MARÍA



In memoriam.



Llueve. Podría no haber llovido, pero llueve.

A mi abuela le hubiese gustado ver esta lluvia, desde aquí, desde la iglesia. Viniendo con su coche, el que aprendió a conducir con 50 años. A mi abuela le hubiese gustado vernos aquí a todos, a su familia, desde la iglesia. Mi abuela María, las más combativa, la más guerrera.

Die Einzige, María!

Mi abuela no hubiese dudado en vender a cualquiera por su familia, por nosotros. Os hubiese vendido a todos por su marido, por sus hijas, por sus nietos, por su sangre.



Su marido, José, su favorito. 58 años que estuvieron casados. Un matrimonio formado por el día y la noche. La palabra y el silencio. Juntos siempre. Juntos en Alemania. Juntos en el Sixto. Mis abuelos, sentados en los sofás de piel que tanto detestaba yo de pequeña por el frío que me daban. Sus sillones.

Die Könige!

Los reyes. Juntos.



Su hija, Mosi, su favorita. Su primera hija. Que tanto, tanto, tanto se parecían. Las habitaciones estallaban de verborrea y locuacidad cada vez que estaban juntas. Podrían haber comenzado un conflicto internacional y haberlo terminado ellas solas. Y por el medio nos hubiesen llevado a todos al colegio, al médico, hubiesen encargado siete pollos asados, lavado treinta y dos potas y nos hubiesen gritado por no recoger nuestra habitación. Mamá, ahora tendrás que discutir conmigo. Su hija, Mónica, su favorita. Su pequeña, su pequeña alemana. A la que ayudó a discurrir durante toda su vida. Su hija, que ahora con lágrimas en los ojos aún no sabe que es la digna heredera de su trono. Del trono de la abuela.

Mónica, jefa, estoy deseando que me grites que encarte a roupa.



Su nieto, Martín, su favorito, con el que compartía la ira por la existencia de la estupidez, la visión pragmática de las cosas y el descomunal afecto por el ahorro del dinero. Tranquilo, Martín, que seguro que te quedas tú con las fincas. Su nieto, Daniel, su favorito, el de casa, al que crió como a su propio hijo. Al que defendía de perros, piedras, hasta de tus propios primos ¿verdad, Dani? ¿Qué vas a hacer ahora sin que ella te suba a la cama tu zumo de naranja? Y, por último, Rakel, yo, su nieta, su favorita. Hablar de mi relación con ella desde fuera me resulta demasiado vacío. Demasiado perdido. Solo quiero recordar aquellas veces que yo llevaba un vestido de volantes blancos y de mi cuello colgaba el mismo el mismo collar que llevo ahora puesto. El que me regaló cuando yo tenía 7 años. Recuerdo caminar de tu mano, tocar tu brazo que tan suave era, mirarte a los ojos que tan verdes eran y pensar: ¿me comprará unos gusanitos? Ahora pienso que aquello era la absoluta tranquilidad. La ternura de una infancia con una abuela que me adoraba. A la que yo adoraba.



Desde que la abuela enfermó le he dedicado cientos de versos. Versos delgados y versos gordos. Desde que mi abuela enfermó tuve miles de pensamientos sobre el milagro. Sobre el milagro que te merecías, abuela. Y ahora, solo me gustaría hacer del vino: aire, oxígeno! Que nos llenase a todos los pulmones!



Mamá, Mónica: también mi segunda mamá.

Mamá, Mónica, respirad.



Eso es lo que la abuela nos enseñó. La dignidad. Las ganas de vivir. A respirar.



Abuela, ojalá poder volver a cogerte de la mano y decirte cuantísimo te quería.



Ich liebe dich, Mama!

Ich liebe dich, Oma!






martes, 9 de mayo de 2023

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 







ENTRE EUCALIPTUS Y ÁLAMOS


«Firmes al Norte, en el edificio de la Facultad de Filosofía y Letras, cuyas aulas se han convertido en nidos de ametralladora y al Sur en la Moncloa, que con su espeso arbolado es una defensa natural magnifica, los republicanos han conseguido estabilizar el frente en estas posiciones y durante semanas y semanas se lucha en los mismos lugares. Un avance de cincuenta metros cuesta muchas horas de combate y centenares de vidas. Las frondosas ramas de los eucaliptos y los álamos de la Moncloa van siendo poco a poco desgajadas por la metralla; sobre el césped de las praderas donde antes jugaban los niños madrileños, se pudren al sol los cadáveres de los combatientes y el agua de los regatos se estanca, sucia de sangre; alrededor de las obras de fortificación que van cambiando la fisonomía de los apacibles jardines y de los campos de deporte. Cada día, las fortificaciones son más perfectas y llega el momento en que es absolutamente imposible hacer ninguna salida, lo mismo a unos que a otros. Las trincheras están tan cerca que los adversarios dialogan fácilmente, pero sin poder levantar jamás la cabeza por encima del parapeto, pues los fuegos cruzados de las ametralladoras barren día y noche las posiciones.»


Manuel Chaves Nogales.

La defensa de Madrid.

Espuela de Plata.


martes, 2 de mayo de 2023

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 






EN UN BORODINO DISTINTO


«A bordo del Borodino solo viajaba el equipo de la película y la tripulación. Supe por el capitán que era insólito que el gobierno danés nos hubiese dado permiso para ir a Groenlandia. Ni siquiera los daneses obtenían la autorización, porque había que proteger a los esquimales. Después de tres días revelé mi secreto y les conté a mis amigos mi encuentro con Hitler. Como en Alemania, también aquí las opiniones estaban divididas; unos eran entusiastas, otros escépticos y la mayoría indiferentes. Hubo una gran emoción en cubierta en cuanto se avistaron las primeras ballenas. Sus aletas emergían en la popa del barco; pero más fuerte fue la impresión que nos causó el primer iceberg que desde el horizonte parecía dirigirse hacia nosotros. Este encuentro era más que una imagen insólita, ya que sentíamos que allí flotaba nuestra película. Entretanto, las noches se hacían cada vez más cortas y al final veíamos el sol tanto de día como de noche.»


Leni Riefenstahl.

Memorias.

Editorial Lumen.


sábado, 29 de abril de 2023

ALLÁ EN LAS INDIAS


 




SOBRE EL VENENO Y EL ACERO


«Llegó a una aldea de cien casas y trescientos vecinos. Combatióla, y retiróse sin tomarla. Defendiéronse tan bien los indios, que mataron setenta españoles y a Juan de la Cosa, segunda persona después de Hojeda, y se los comieron. Tenían espadas de palo y piedra, flechas con puntas de hueso y pedernal y untadas de yerba mortal; varas arrojadizas, piedras, rodelas y otras armas ofensivas. Estando allí llegó Diego de Nicuesa con su flota, de que no poco se holgaron Hojeda y los suyos. Concertáronse todos, y fueron una noche al lugar donde murió Cosa y los setenta españoles: cercáronlo, pusiéronle fuego, y como las casas eran de madera y hoja de palmas, ardió bien. Escaparon algunos indios con la oscuridad; pero los más, o cayeron en el fuego o en el cuchillo de los nuestros, que no perdonaron sino a seis muchachos. Allí se vengó la muerte de los setenta españoles. Hallose debajo de la ceniza oro, pero no tanto como quisieran los que la escarbaron.»


Francisco López de Gomara.

Historia de la conquista de México.


martes, 18 de abril de 2023

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE

 




EL TAMPÓN


«Entonces surgió un nuevo problema: el sellado de nuestros papeles. Del bolsillo de su casaca sacó un pequeño paquete envuelto en periódico y de él extrajo un tampón. Pero eso era todo lo que tenía, no tenía almohadilla de tinta. Sin embargo, al parecer nunca había tenido almohadilla, porque su técnica era de cuidadoso diseño. De otro bolsillo de su casaca sacó un lápiz; tras chupar el tampón de caucho, frotó el lápiz contra el caucho y lo probó en nuestros papeles. No pasó absolutamente nada. El tampón de caucho ni siquiera hizo una sugerencia de estampación. Para ayudarle, sacamos nuestras plumas goteando y mojamos nuestros dedos con la tinta y frotamos su tampón de caucho con ellos. Y al fin tuvimos una bonita impronta. Envolvió su tampón en su periódico y volvió a meterlo en el bolsillo, nos dio un caluroso apretón de manos y bajó del avión. Volvimos a hacer nuestras maletas y las apilamos en uno de los asientos.»


John Steinbeck.

Diario de Rusia

Editorial Capitan Swing


domingo, 16 de abril de 2023

OBITER DICTUM


 


«Galicia es una tierra de sardinas y de políticos. Las sardinas nacen unas de otras, y los políticos también. Para ser un político gallego, lo primero que se necesita es ser pariente de otro político gallego. El hijo de un gran político gallego tiene, desde su nacimiento, categoría de ministro; el sobrino tiene categoría de subsecretario o de director general, y así sucesivamente. Y cuando uno no es hijo ni sobrino de ningún político gallego —cosa rara, dada la portentosa facultad de reproducción que caracteriza a esta región—, entonces tiene uno que hacerle el amor a una de sus hijas o a una de sus sobrinas. Huelga advertir que a los que emparentan por este procedimiento con los prohombres de la política se llama parientes políticos.»


JULIO CAMBA.


viernes, 7 de abril de 2023

OBITER DICTUM


 


«Tomamos una aldea… Buscábamos agua. Entramos en un patio donde habíamos divisado un pozo con cigoñal. Un pozo artesanal, tallado a mano… En el patio yacía el dueño de la casa, fusilado… A su lado estaba sentado su perro. Nos vio y comenzó a gañir. Tardamos en comprender que nos estaba llamando. El perro nos llevó a la casa… En la puerta hallamos a la mujer y a tres niños… 


El perro se sentó y lloró. Lloró de verdad. Como lloran los humanos…».


Svetlana Aleksándrovna Aleksiévich.


lunes, 20 de marzo de 2023

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






S´addensarono nuvole

e cirri minacciosi.

Un ombrellone cadde

e il vento turbinando

lo portò verso il mare.

T´alzasti, come una

paradisea reale

per salvarmi da un colpo

a sorpresa. Chiudesti

L´ombrellone che minacciava

il mio capo, con agili

mani da pianista.


Eugenio Montale.


martes, 14 de marzo de 2023

ALLÁ EN LAS INDIAS

 





TIERRA QUEMADA


«Por un indio que tomé en el camino cuando venía acá, supe que todos los señores desta tierra estaban avisados de Mango Inga, con mensajeros que vinieron delante de mí, haciéndole saber, si querían que diésemos la vuelta como Almagro, que escondiensen el oro, porque como nosotros no buscamos otra cosa, no hallándolo, haríamos lo que él; y que asimesmo quemasen las comidas, ropa y lo que tenían. Cumpliéronlo tan al pie de la letra, que las ovejas que tenían se comieron y arrancaron todos los algodonales y quemaron la lana, no se doliendo de sus propias carnes, que por sólo que los viésemos no tener nada, se quedaron desnudos, quemando la propia ropa dellos y por temor de las sementeras, que dende a tres meses se recogían creyendo éramos más cristianos, nos sirvieron cuatro o cinco meses bien. Con recelo que se habían de rebelar los indios, como me decían lo habían acostumbrado, pareciéndome que éstos no podían hacer menos, siendo una la condición de todos, atendí a me velar muy bien y andar sobre aviso y a encerrar comida y metí tanta, que bastaba para nos sustentar dos años, porque había grandes sementeras, que es esta tierra fertilísima de comidas, porque si algo hiciesen no faltase al soldado de comer, porque con esto hacen la guerra.»


Pedro de Valdivia.

Cartas que trata del descubrimiento y conquista de Chile.


miércoles, 1 de marzo de 2023

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA

 




Dictum: After great distances oleander and rose. The rubble of earth’s other air—where the hummingbird flies in the shadow of the hawk. And through each wall, the opening earth of August, like a stone that cracks this wall of sun. Mountains. And then the lights of the town beyond the mountain. The town that lies on the other side of light. We dream that we do not dream. We wake in the hours of sleep and sleep through the silence that stands over us. Summer keeps its promise by breaking it.


Paul Auster.


martes, 28 de febrero de 2023

ALLÁ EN LAS INDIAS

 




LO QUE TOCA A LA VERDAD II


«Cuando acabé esta relación salí de la opinión, en que hasta entonces estuve, de culpar a los historiadores porque en acabando sus obras no las sacan a luz, creyendo yo que su pretensión era que el tiempo encubriese sus defectos, consumiendo los testigos del hecho; pero agora entiendo la razón que tienen para lo que hacen en esperar que se mueran las personas de quien tratan, y aun algunas veces les venía bien que peresciesen sus descendientes y linaje; porque en recontar cosas modernas hay peligro de hacer graves ofensas, y no hay esperanzas de ganar algunas gracias, pues el que hizo cosa indebida, por livianamente que se toque, siempre quedara quejoso de haber sido el autor demasiado en la culpa de que le infama, y corto en la desculpa que él alega. Y por el contrario, el que merece ser alabado sobre alguna hazaña, por perfectamente que el historiador la cuente, nunca dejara de culparle de corto, porque no refirió mas copiosamente su hecho hasta hinchir un gran volumen de solas sus alabanzas. De lo cual procede necesitarse el que escribe a traer pleito, o con el que reprende, por lo mucho que se alargó, o con el que alaba, por la brevedad de que usó.


De Amberes, 30 de marzo de 1555.»


Agustín de Zárate.
Historia del descubrimiento y conquista del Perú.

domingo, 26 de febrero de 2023

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





MIEDO

 

A Julio Cortázar

 

Un ángel solitario en la punta del alfiler

oye que alguien orina.


Roque Dalton.


miércoles, 22 de febrero de 2023

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





MALÁ STRANA

 

El ámbito soy yo. Qué importan las fachadas

 

o su moho o caliche si antaño fueron nobles

 

y aún lo son a esta luz tibia y roja de otoño.

 

Cruza una joven grávida de una acera a otra acera.

 

Cruzan su claridad y su azahar perdurado.

 

Cruzo yo misma, niña, nombre que se perdiera

 

si una niebla subiese, espesa, desde el río.



María Victoria Atencia.


miércoles, 15 de febrero de 2023

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





CUERPO PRESENTE

 

En la noche se acostó vivo

y al alba se levanto muerto

 

Caminó hacia lo desconocido

y de él nunca más se supo

 

El que pusieron en el feretro

ya no era él

 

Nadie notó nada

«Quedó igualito» dijeron

pero no era él

Tampoco

el que metieron en el nicho

era él

 

El que se perdió en el infinito

era él


Oscar Hahn.


lunes, 6 de febrero de 2023

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA


 




You ask for a poem.

I offer you a blade of grass.

You say it is not good enough.

You ask for a poem.

 

I say this blade of grass will do.

It has dressed itself in frost,

It is more immediate

Than any image of my making.

 

You say it is not a poem,

It is a blade of grass and grass

Is not quite good enough.

I offer you a blade of grass.

 

You are indignant.

You say it is too easy to offer grass.

It is absurd.

Anyone can offer a blade of grass.

 

You ask for a poem.

And so I write you a tragedy about

How a blade of grass

Becomes more and more difficult to offer,

 

And about how as you grow older

A blade of grass

Becomes more difficult to accept.



Brian Patten.


viernes, 3 de febrero de 2023

OBITER DICTUM






«Cuando escuchó la Pasión según San Mateo cayó en un estado que recuerdo porque no pudo conversar de veras conmigo durante varios días. No pudo leer durante toda una semana. Abría un libro pero no era capaz de ver una sola línea; en su lugar sólo oía a la contralto Ilona Durigo. Una noche apareció en mi cuarto con lágrimas en los ojos y me dijo: «Para mí se han acabado los libros, ya no podré leer nunca más». Traté de consolarla y le propuse sentarme junto a ella mientras leía, así dejaría de oír aquellas voces; si las oía era porque estaba sola; pero si yo me sentara junto a ella siempre podría decirle algo con lo que las voces tendrían que desaparecer: «Pero yo quiero oírlas. ¿Entiendes? ¡No quiero oír otra cosa que no sean esas voces!». Fue un estallido tan apasionado que me asusté. Pero estaba, maravillado por ella y guardé silencio. Durante los días siguientes de vez en cuando la miraba interrogante; ella entendía mi mirada y me respondía en una mezcla de felicidad y desesperación: «Todavía las oigo».»


Elías Canetti.