viernes, 8 de abril de 2022
jueves, 7 de abril de 2022
OBITER DICTUM
«Cuando yo era pequeño, tenía un barquito de hojalata —no existía el plástico en aquellos días— que llevaba un diminuto motor de cuerda, y solía jugar con él mientras me bañaba. Un día, en su casco apareció un agujero, el barco se llenó de agua y se hundió.»
Roal Dahl.
miércoles, 6 de abril de 2022
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
SUEÑO
Para
Abelardo Linares
Anónimo, profundo, varado
en la negrura,
un viejo buque yace junto
al acantilado.
Un silencio pirata funde
su arboladura
con la grandeza inmóvil y
triste del pecado.
¿De qué amatista isla o
nodriza ternura
descolgó un mudo gajo de
horror lo inesperado?
Bajo aquel luto ciego de
coral y amargura
surge la pena en vilo de
cuerpo ajusticiado.
Y no son malhechores de
Cantón o de Riga
los que aflojan el pecho
mandíbulas y bocas
que amortaja la luna con
cintillos de guerra.
Ahorcados, tallados en
las húmedas rocas,
con el puñal del alba
cosido en la vejiga,
son marineros lentos de
la dulce Inglaterra.
Juan
Sierra.
lunes, 4 de abril de 2022
sábado, 2 de abril de 2022
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EL GRAN DANUBIO
«También
el Danubio, al igual que cada uno de nosotros, es un Noteentiendo, como la
figura dibujada en una de las dieciséis viñetas de la tabla «Las Castas», una
especie de juego de la oca del amor y de las estirpes que recuerdo haber visto
colgado en una pared del Museo de la Ciudad de México. Cada una de las
dieciséis viñetas de la tabla contiene tres figuras: el hombre y la mujer cuyas
sangres diferentes exigen imperiosamente unirse, y un apacible niño nacido de
su encuentro, que en la viñeta siguiente, ya adulto, es el protagonista del
nuevo connubio, del que nace otro hijo destinado a continuar la cadena del
mestizaje: el Mestizo, hijo del Español y de la India, el Castizo, su hijo, el
Mulato al que una Española regala un adornado Morisco y así sucesivamente hasta
el Chino, el Lobo, el Jíbaro hijo del Lobo y de la China, el Albarazado hijo de
la Mulata y del Jíbaro y padre de un Cambujo, padre a su vez de un Zambaigo. La
tabla aspiraría a clasificar y diferenciar rigurosamente –incluso mediante la
vestimenta– las castas, sociales y raciales, pero acaba por exaltar
involuntariamente eljuego caprichoso y rebelde del eros, el gran destructor de
cualquier jerarquía social cerrada, el disgregador y mezclador de cualquier
ordenada baraja, que alterna los oros con las copas o con las espadas para
hacer posible y placentero el juego. En la penúltima viñeta, el fruto de los amores
del Tente en el aire y de la Mulata deja perplejo el talento nomenclatorio del
anónimo clasificador, que, en efecto, lo define como Noteentiendo. Ese Danubio
que es y que no es, que nace en varias partes y de varios padres, nos recuerda
que cada uno de nosotros, gracias a la múltiple y oculta trama a la que debe su
existencia, es un Noteentiendo, como los pragueses de apellido alemán o los
vieneses de apellido checo. Pero esta tarde, a lo largo del río que en verano,
nos dicen, a veces desaparece, el paso junto al mío es tan irrefutable como el
curso de agua y en su onda, siguiendo la curva de las riberas, es posible que
sepa quién soy.»
Claudio
Magris.
El
Danubio.
Editorial
Anagrama.
jueves, 31 de marzo de 2022
lunes, 28 de marzo de 2022
OBITER DICTUM
«—Sería indigno de la gran confianza depositada en
mí si no hiciera todo lo que está en mis manos para mantener nuestra amada
Libertonia en paz con el mundo. Me complacerá enormemente reunirme con el
embajador Trentino y ofrecerle, en nombre de mi país, la mano derecha de la
fraternidad. Y estoy seguro de que él aceptará este gesto con el espíritu con
que es transmitido. Pero supongamos que no es así. Vaya. Yo le tiendo la mano y
él la rechaza. Esto aumentará mi prestigio, ¿verdad? Yo, el jefe de un país,
desairado por un embajador extranjero. ¿Quién se cree que es para venir aquí y
aporrearme delante de toda mi gente? Pensémoslo. Le tiendo la mano. Y esa hiena
se niega a aceptarla. ¡Vaya con el canalla ordinario y farolero! ¡No se saldrá
con la suya, créanme! [Entra
el embajador] Líder de
Libertonia: Así que se niega a estrecharme la mano, ¿eh? [Abofetea al embajador] Embajador. ¡Señora Teasdale, esto ya es el colmo!
¡Ahora no hay vuelta atrás! ¡Es la guerra!»
Groucho Marx.
sábado, 26 de marzo de 2022
jueves, 24 de marzo de 2022
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
SONETO PARA ACABAR UN
AMOR
He quemado el pañuelo por si acaso
se pudiera tejer de nuevo el lino.
Le sobra la mitad del vaso al vino
y más de media noche al cielo raso.
Tenía que pasar esto. Y el caso
es que estando yo siempre de camino
y estando tú parada, no te vi y no
me ha cogido el amor nunca de paso.
Puede que salga a relucir la historia
porque nunca se acaba lo que acaba,
que se queda a vivir en la memoria.
Echa a andar el amor que te he tenido
y se va no sé dónde. Donde estaba.
De donde no debiera haber salido
Manuel Alcántara.
martes, 22 de marzo de 2022
domingo, 20 de marzo de 2022
ALLÁ EN LAS INDIAS
DESPEDIDA FAMILIAR
«No se sabe de
cierto qué años vivió ni cuántos reinó, mas de que comúnmente se tiene que
fueron más de cincuenta los de su reinado; y así lo mostraba su cuerpo cuando
yo lo vi en el Cuzco, al principio del año de mil y quinientos y sesenta, que,
habiendo de venirme a España, fui a la posada del licenciado Polo Ondegardo,
natural de Salamanca, que era corregidor de aquella ciudad, a besarle las manos
y despedirme de él para mi viaje. El cual, entre otros favores que me hizo, me
dijo: «Pues que vais a España, entrad en ese aposento; veréis algunos de los
vuestros que he sacado a luz, para que llevéis que contar por allá». En el
aposento hallé cinco cuerpos de los Reyes Incas, tres de varón y dos de mujer.
El uno de ellos decían los indios que era este Inca Viracocha; mostraba bien su
larga edad; tenía la cabeza blanca como la nieve. El segundo, decían que era el
gran Túpac Inca Yupanqui, que fue bisnieto de Viracocha Inca. El tercero era
Huayna Cápac, hijo de Túpac Yupanqui y tataranieto del Inca Viracocha. Los dos
últimos no mostraban haber vivido tanto, que, aunque tenían canas, eran menos
que las del Viracocha. La una de las mujeres era la Reina Mama Runtu, mujer de
este Inca Viracocha. La otra era la Coya Mama Ocllo, madre de Huayna Cápac, y
es verosímil que los indios los tuviesen juntos después de muertos, marido y
mujer, como vivieron en vida. Los cuerpos estaban tan enteros que no les
faltaba cabello, ceja ni pestaña. Estaban con sus vestiduras, como andaban en
vida: los llautos en las cabezas, sin más ornamento ni insignias de las reales.
Estaban asentados, como suelen sentarse los indios y las indias: las manos
tenían cruzadas sobre el pecho, la derecha sobre la izquierda; los ojos bajos,
como que miraban al suelo.»
Inca Garcilaso de la Vega.
Comentarios Reales.
viernes, 18 de marzo de 2022
miércoles, 16 de marzo de 2022
martes, 15 de marzo de 2022
OBITER DICTUM
«La instalación era, en verdad, curiosa. En ella tienen
residencia los encargados de los principales servicios necesarios al sector,
desde el coronel jefe hasta el último de sus ordenanzas. La habitación y el
despacho del coronel se hallaban entre las cuevas del primer piso. Las oficinas
de escribientes, taquígrafos, dactilógrafos, delineantes, intérpretes y
telefonistas ocupan el piso segundo. En el tercero están los confeccionadores y
reparadores de uniformes y otras prendas de vestir, lo mismo para hombres que
para los brutos: sastres, zapateros, constructores de cascos y guarnicioneros.
Y en el cuarto piso, que es el último, viven en confusión fraternal varios
gremios modestos de peones, albañiles y «trincheristas». Las cocinas ocupan la
planta baja, y en el entresuelo hay, además, una sala de esparcimiento para los
oficiales, con piano, fonógrafo, un cornetín y diversas bandurrias.»
Gaziel.
lunes, 14 de marzo de 2022
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
LA ÚLTIMA INOCENCIA
Partir
en cuerpo y alma
partir.
Partir
deshacerse de las miradas
piedras opresoras
que duermen en la garganta.
He de partir
no más inercia bajo el sol
no más sangre anonadada
no más formar fila para morir.
He de partir
Pero arremete, ¡viajera!
Alejandra Pizarnik.
sábado, 12 de marzo de 2022
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
SOLEIL
Quelqu’un vient
de partir
Dans la chambre
Il reste un
soupir
La vie déserte
La rue
Et la fenêtre
ouverte
Un rayon de soleil
Sur la pelouse verte.
Arthur Rimbaud.
jueves, 10 de marzo de 2022
martes, 8 de marzo de 2022
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EN UN SUEÑO EN ULM
«En el corazón de aquella
madriguera se alzaba la catedral de Ulm, ceñida por un octágono de casas que se
encumbraba en el extremo occidental de la enorme nave, con la torre más alta
del mundo, cuya aguja transparente desaparecía en un deshilachado edredón de
nubes. Finalizaba un día de mercado. Estaban quitando la nieve de los toldos
alquitranados y formando columnas con los cestos encajados unos en otros.
Habían cargado los restos de verduras en las carretas, muchos de cuyos caballos
tenían aquellas hermosas crines y colas muy rubias, y los carreteros maldecían mientras
los hacían retroceder entre las lanzas de las carretas. Mujeres de mejillas
coloreadas, procedentes de una veintena de pueblos, llevaban cofias almidonadas
y provistas de cintas negras que debían de haber sido terribles receptáculos de
nieve. Se congregaban en torno a los braseros y pisoteaban el suelo con unas
botas extraordinarias como no las había visto antes ni las he vuelto a ver
desde entonces: unos cilindros inmensos, anchos como el calzado de los
postillones del siglo XVII , forradas de fieltro y rellenas de paja.
Incomprensibles gritos dialectales se mezclaban con los bufidos y relinchos.
Las aves de corral estaban agitadas, los cerdos chillaban, los ganaderos
azuzaban a las reses para que salieran de los corrales medio desmontados a
medida que colocaban las vallas. Aldeanos con sombreros de ala ancha, chalecos
rojos y látigos en las manos charlaban en las columnatas y en el tramo de
escalones bajos. Un estridente y jocoso murmullo de confabulación se mezclaba
con el humo entre las macizas columnas, y las bóvedas que sostenían aquellas
columnas eran los suelos de edificios medievales tan grandes y macizos como
antiguos tithe barns ingleses.»
Patrick
Leigh Fermor.
El
tiempo de los regalos.
Peninsula.
domingo, 6 de marzo de 2022
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