lunes, 16 de agosto de 2021

OBITER DICTUM






Muchos gobiernos consideran que a nadie le incumbe su grado de éxito a la hora de impedir que sus ciudadanos se maten unos a otros. Y en ciertas partes del mundo en vías de desarrollo, los señores de la guerra disfrazan su bandolerismo con el lenguaje de los movimientos políticos de liberación, por lo que resulta difícil trazar una línea divisoria entre las víctimas de una guerra civil y los homicidios cometidos por el crimen organizado.

Steven Pinker.

jueves, 12 de agosto de 2021

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





           CANCIÓN


Nunca fue tan hermosa la mentira
como en tu boca, en medio
de pequeñas verdades banales
que eran todo
tu mundo que yo amaba,
mentira desprendida
sin afanes, cayendo
como lluvia
sobre la oscura tierra desolada.
Nunca tan dulce fue la mentirosa
palabra enamorada apenas dicha,
ni tan altos los sueños
ni tan fiero
el fuego esplendoroso que sembrara.
Nunca, tampoco,
tanto dolor se amotinó de golpe,
ni tan herida estuvo la esperanza.

Piedad Bonnet.

domingo, 8 de agosto de 2021

ALLÁ EN LAS INDIAS




ERA BURLA


Siete años estuve yo en su real corte, que a cuantos se fabló desta empresa todos a una dixeron que era burla. Agora cada uno se da por autor y dize maravillas, y fasta los sastres suplican por descubrir y se les otorga, que cobran con tanto perjuicio de mi honra y tanto daño del negocio. Bueno es de dar a Dios lo suyo y a César lo que le perteneze. Esta es justa sentencia, y de justo.
Toda la costa de la tierra de Paria e islas de la comarca, que son tantas, han sido robadas y muerto gran número de gente. En días que bivan los bivos, no serán amigos nuestros. Ricos son y no de tener en poca estima oro y perlas, especería con braxil, e mucho se tiene entre cristianos y moros y toda gente.
Las tierras que acá obedezen a vuestras altezas son más que todas las otras de cristianos y ricas. Después que yo, por voluntad divina, las ove puestas debaxo de su real y alto señorío y en hilo por haver grandísima renta, de improviso, esperando navíos para venir a su alto conspecto con vitoria y grandes nuevas del oro, muy seguro y alegre, contra su real mandado, fui preso y echado con dos hermanos en un navío, cargados de fierros, desnudo en cuerpo, con muy mal tratamiento, sin aver desobedezido ni ser llamado ni vencido por justicia. Previlegios, cartas, promesas ni asientos no me aprovechó cosa.

Cristobal Colón.
Cuarto viaje.

miércoles, 4 de agosto de 2021

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA









                                        RELIC

 I found this jawbone at the sea's edge:
There, crabs, dogfish, broken by the breakers or tossed
To flap for half an hour and turn to a crust
Continue the beginning. The deeps are cold:
In that darkness camaraderie does not hold.

Nothing touches but, clutching, devours. And the jaws,
Before they are satisfied or their stretched purpose
Slacken, go down jaws; go gnawn bare. Jaws
Eat and are finished and the jawbone comes to the beach:
This is the sea's achievement; with shells,
Verterbrae, claws, carapaces, skulls.

Time in the sea eats its tail, thrives, casts these
Indigestibles, the spars of purposes
That failed far from the surface. None grow rich
In the sea. This curved jawbone did not laugh
But gripped, gripped and is now a cenotaph.

Ted Hugues.

martes, 3 de agosto de 2021

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE




TRAIDORES URSS SL


«Desde el momento en que entró en la Subsecretaría, Baraibar fue agasajado por los rusos en el Hotel Metropol, cuartel general soviético en Valencia, y regularmente recibió sus visitas en el Ministerio de la Guerra, durante las cuales intentaron hacerle traicionar a Largo Caballero. Aunque no alude con detalle a estas ocasiones, sin embargo revela:

 «Yo recibía toda suerte de halagos, y se me otorgaba la consideración de ser acaso el único socialista —naturalmente, después de Álvarez del Vayo— capaz de comprender la perentoria necesidad de elevar las cuestiones al mundo de lo ideal y trabajar sin descanso por la fusión del proletariado. En una palabra: se me estaba criando amorosamente para desempeñar el papel traidor junto a largo Caballero».

Pero Baraibar se negó a abandonar a Largo Caballero, y desde el día en que hizo comprender al embajador soviético que no asumiría el papel que los rusos y sus ayudantes españoles esperaban de él, cesó de ser objeto de lisonjas. Su negativa causó una sorpresa brusca, puesto que su reciente apoyo de la idea de la unificación socialista-comunista, especialmente cuando su brillo había comenzado a declinar a los ojos de muchos de sus propios colegas, había animado a los comunistas a creer que él haría progresar sus intereses en el Ministerio de la Guerra; pero, lejos de cumplir estas esperanzas, Baraibar se convirtió en puntal de la política de Caballero y en semanas sucesivas ayudó al ministro de la Guerra a llevar a efecto su más riguroso asalto a las posiciones comunistas en las fuerzas armadas.»


Burnett Bolloten.

El gran engaño.

Editorial Caralt.

martes, 27 de julio de 2021

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






IN NO DIRECTION


To go in no direction
Surely as carelessly,
Walking on the hills alone,
I never found easy.

Either I sent leaf or stick
Twirling in the air,
Whose fall might be prophetic,
Pointing «there»,

Or in superstition
Edged somewhat away
From a sure direction
Yet could not stray,


Or undertook the climb
That I had avoided
Directionless some other time,
Or had not avoided,

Or called as companion
An eyeless ghost
And held his no direction
Till my feet were lost.

Robert Graves.

sábado, 24 de julio de 2021

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE


 




LOS SCZUKA


«La familia Sczuka contempló el reflujo de la marea del poder ruso que había barrido su comunidad. El ejército de Rennenkampf, ahora enormemente reducido, fue pasando durante varios días junto a las casitas de Popowen. Los aldeanos veían hombres heridos; otros que habían perdido las armas y los pertrechos; carros rotos y caballos destrozados, que se dejaban abandonados en las cunetas cuando perdían una rueda o la infortunada bestia se derrumbaba. La pequeña Elisabeth Sczuka sintió un arranque de piedad por un asno agotado cuyo dueño ruso lo iba azotando por el camino. Algunos de sus vecinos padecieron en sus carnes el rencor de los derrotados. Una pareja de ancianos, los Olschewski, fueron expulsados de su casita por un oficial que blandía un knut ; este acercó una cerilla a la paja de su lecho y las llamas devoraron el edificio. Aun así, los Sczuka se regocijaron por la victoria. Como todos eran leales a Alemania, se sentaron en la seguridad de su hogar y, a la luz de las velas y en torno del piano, cantaron el himno prusiano Heil dir im Siegerkranz, mientras los rezagados de Rennenkampf iban pasando por fuera, toda la noche.»


Max Hastings.

1914

El año de la catástrofe.

Editorial Crítica.








viernes, 23 de julio de 2021

OBITER DICTUM






«Sólo nos resta, finalmente, hacer ver que entre la fe o teología y la filosofía no existe comunicación ni afinidad alguna, cosa que no puede ignorar nadie que haya conocido el objetivo y el fundamento de estas dos facultades, pues se diferencian radicalmente. En efecto, el fin de la filosofía no es otro que la verdad; en cambio, el de la fe, como hemos probado ampliamente, no es otro que la obediencia y la piedad. Por otra parte, los fundamentos de la filosofía son las nociones comunes, y debe extraerlos de la sola naturaleza; en cambio, los fundamentos de la fe son las historias y la lengua, y hay que sacarlos solamente de la Escritura y la revelación…«»

Baruch de Spinoza.

lunes, 19 de julio de 2021

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE






PARA VIAJAR EN EL TIEMPO


«Siempre me intrigó la memoria. Es increíble: recordamos a voluntad el primer día de clases en la escuela secundaria, la primera cita, el primer amor, y al hacerlo, no recobramos el mero suceso: también vuelven a nosotros el clima del momento, el panorama, los sonidos, los olores, el entorno social. Recordamos la hora, las conversaciones que se entablaron, la atmósfera emotiva en que todo transcurrió. Recordar el pasado es una manera de viajar en el tiempo; nos libera de los límites espaciales y temporales, y nos permite ir y venir sin ataduras recorriendo dimensiones muy diferentes. Esa suerte de viaje mental me permite en este preciso instante interrumpir lo que estoy escribiendo aquí, en el escritorio de mi casa que da al río Hudson, y trasladarme al pasado, a sesenta y siete años atrás, atravesando el Océano Atlántico para llegar a Viena, Austria, ciudad en la que nací y en la que mis padres tenían una pequeña juguetería. Es el 7 de noviembre de 1938, mi noveno cumpleaños. Mis padres acaban de darme un regalo que apetecí durante mucho tiempo: un auto de colección alimentado por baterías que obedece a un control remoto. Es un modelo hermoso de color azul brillante. Un cable largo conecta el motor con un volante mediante el cual controlo el movimiento del auto, su destino. Durante los dos días que siguen, llevo el auto por todos los rincones del pequeño departamento que ocupamos: la sala, la zona del comedor; lo hago circular entre las patas de la mesa a la que nos sentamos todas las noches mis padres, mi hermano mayor y yo para cenar; lo paseo por el dormitorio y lo hago volver manejando el volante con enorme placer y mayor confianza cada vez. Pero mi alegría no dura mucho. Dos días más tarde, al atardecer, nos sobresaltan fuertes golpes en la puerta. Recuerdo el sonido de esos golpes hasta el día de hoy. Mi padre no ha vuelto todavía de la juguetería y es mi madre.quien abre la puerta. Entran dos hombres que se identifican como miembros de la policía nazi y nos ordenan preparar algún equipaje y dejar la casa. Nos dan una dirección y nos dicen que debemos alojarnos allí hasta nuevo aviso. Mi madre y yo empacamos sólo una muda de ropa y artículos de higiene, pero mi hermano Ludwig tiene el buen sentido de llevarse consigo sus tesoros más queridos: la colección de estampillas y la de monedas.»

Eric R Kandel.
En busca de la memoria.
Katz editores.