viernes, 17 de junio de 2016
miércoles, 15 de junio de 2016
ALLÁ EN LAS INDIAS
UN BOHÍO EN
SANTA MARÍA DE LA ANTIGUA DEL DARIÉN
“Las
casas en que estos indios viven son de diversas maneras, porque algunas son
redondas como un pabellón, y a esta manera de casa se llama caney. En la isla
Española hoy otra manera de casas, que son fechas a dos aguas, y a estas llaman
en Tierra-Firme buhio; y las unas y las otras son de muy buenas maderas, y las
paredes de cañas atadas con bejucos, que son unas venas o correas redondas, que
nascen colgadas de grandes árboles y abrazadas con ellos, y las hay tan gruesas
y delgadas como las quieren, y algunas veces las hienden y hacen tales como las
han menester para atar las maderas y ligazones de la casa; y las paredes son de
cañas, juntas unas con otras, hincadas en tierra cuatro o cinco dedos en hondo,
y alcanzan arriba, y hácese una pared de ellas buena y de buena vista, y encima
son las dichas casas cubiertas de paja o yerba larga, y muy buena y bien
puesta, y dura mucho, y no se llueven las casas, antes es tan buen cobrir para
seguridad del agua como la teja. Este bejuco con que se atan es muy bueno
majado, y sacado, y colado el zumo; y bebido; se purgan con él los indios, y
áun algunos cristianos he visto yo que la toman esa purga, y se hallan muy bien
con ella, y los sana, y no es peligrosa ni violenta. Esta manera de cobrir las
casas es de la misma manera y semejanza del cobrir las casas de los villares y
aldeas de Flándes. Los cristianos hacen ya estas casas con sobrados y ventanas
porque tienen clavazón, y se hacen tablas muy buenas, y tales, que cualquier
señor se pueden aposentar largamente a su voluntad en algunas de ellas y entre
las que había en la cibdad de Santa María de la Antigua del Darién, yo hice una
que me costó más de mil y quinientos castellanos, y tal,...”
Gonzalo Fernández de Oviedo.
Historia general y natural de las Indias.
Historia general y natural de las Indias.
lunes, 13 de junio de 2016
domingo, 12 de junio de 2016
OBITER DICTUM
«El desgaste es el carácter más sombrío y cruel que puede tener una
batalla para el que resiste al ataque. Porque, a través de la implacable
destrucción diaria, sistemática, sin discriminación de daños y objetivos, se
busca el agotamiento, el renunciamiento, la muerte lenta del rival por el
incesante decrecimiento de sus fuerzas morales, psíquicas, materiales y
orgánicas, es decir, de todas las fuentes de fuerza. Nuestro adversario no pudo
lograr en Madrid ese desgaste de manera cabal, a pesar de los inmensos daños
que sufrimos a lo largo de cinco meses. Por el contrario, provocaría su propio
desgaste viendo esterilizarse todos sus esfuerzos sin alcanzar sus objetivos.»
Vicente Rojo.
viernes, 10 de junio de 2016
OBITER DICTUM
“Para matar moscas,
desnudarse y untarse con pegamento líquido, mezclado con un poco de miel o
salpimentado de azúcar, y pasearse por la habitación. Las moscas vuelan a
pegarse a la piel. Las coges a manos llenas. Un procedimiento carente de
elegancia, pero infalible.”
Jules
Renard
miércoles, 8 de junio de 2016
lunes, 6 de junio de 2016
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
Siria
Dicevano gli antichi che la poesia
è scala a Dio. Forse non è così
se mi leggi. Ma il giorno io lo seppi
che ritrovai per te la voce, sciolto
in un gregge di nuvoli e di capre
dirompenti da un greppo a brucar bave
di pruno e di falasco, e i volti scarni
della luna e del sole si fondevano,
il motore era guasto ed una freccia
di sangue su un macigno segnalava
la via di Aleppo.
se mi leggi. Ma il giorno io lo seppi
che ritrovai per te la voce, sciolto
in un gregge di nuvoli e di capre
dirompenti da un greppo a brucar bave
di pruno e di falasco, e i volti scarni
della luna e del sole si fondevano,
il motore era guasto ed una freccia
di sangue su un macigno segnalava
la via di Aleppo.
Eugenio Montale.
sábado, 4 de junio de 2016
OBITER DICTUM
Charlando con Tashi, le pregunté si temía a la muerte. Me
sorprendió mucho que se echara a reír y me contestase:
—Dentro de noventa y
nueve años, todas las criaturas que hoy viven, hombres y animales por igual,
estarán muertos. ¿Va a temer el mundo entero? Sería ridículo.
Insistí entonces, preguntándole lo que pensaba de la muerte. —Yo no pienso —fue su respuesta—, ya que
nadie sabe por qué ha nacido y por qué morirá.
Michel
Peissel
viernes, 3 de junio de 2016
miércoles, 1 de junio de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
“Desde aquellos tiempos lejanos han ocurrido muchas
cosas. De modo particular durante los últimos años, he comprobado la progresiva
y, finalmente, total desaparición de mi instinto sexual, incluso en sueños. Me alegro,
pues me parece haberme liberado de un tirano. Si se me apareciera Mefistófeles,
para proponerme recobrar eso que se ha dado en llamar virilidad, le contestaría:
«No, muchas gracias, no me interesa; pero fortaléceme el hígado y los pulmones,
para que pueda seguir bebiendo y fumando.»”
Luis Buñuel.
domingo, 29 de mayo de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
CREER O NO CREER
«Durante muchos años
hemos formado parte de una organización de masas forjadas en la disciplina
ciega, en la obediencia sumisa, en la intransigencia apasionada, en la
intolerancia fanática que, impermeables a todo otro razonamiento, tienen como
único norte el de la defensa de la URSS Romper con lo que se ha amado
entrañablemente, hacer añicos con nuestras propias manos los ídolos por ella
creados, ídolos que llenaban por completo nuestra alma, no es un proceso fácil;
es, por el contrario, un proceso lento, penoso, cruel. Dejar de creer en lo que
se ha creído presupone un periodo de crisis donde las mentiras aceptadas como
verdades luchan contra verdades que se nos figuraban mentiras. Es un forcejeo
entre el ideal que se desploma y la conciencia que se resiste a la catástrofe
espiritual. El hombre necesita creer por ese horror instintivo a la nada
espiritual que le deshumaniza. Por temor a ese vacío opta por seguir aferrado a
la ilusión muerta. O prefiere una fe endeble a no tener ninguna. Quien de la
noche a la mañana se declara ateo es que nunca ha creído en Dios.»
Jesús
Hernández.
Yo
fui un ministro de Stalin.
Gregorio
del Toro.
sábado, 28 de mayo de 2016
viernes, 27 de mayo de 2016
OBITER DICTUM
“Cualquiera que sea nuestro grado de cultura, si no
reflexionamos intensamente sobre la muerte, no seremos más que nulidades. Un
gran sabio que no sea más que eso es muy inferior a un analfabeto obsesionado
por los grandes interrogantes. En general, la ciencia embrutece los espíritus
reduciendo su conciencia metafísica.”
E.M. Cioran
jueves, 26 de mayo de 2016
miércoles, 25 de mayo de 2016
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
CALVO QUE NO QUIERE ENCABELLARSE
Pelo fue aquí, en donde calavero;
calva no sólo limpia, sino hidalga;
háseme vuelto la cabeza nalga:
antes greguescos pide que sombrero.
Si, cual Calvino soy, fuera Lutero,
contra el fuego no hay cosa que me valga;
ni vejiga o melón que tanto salga
el mes de agosto puesta al resistero.
Quiérenme convertir a cabelleras
los que en Madrid se rascan pelo ajeno,
repelando las otras calaveras.
Guedeja réquiem siempre la condeno;
gasten caparazones sus molleras:
mi comezón resbale en calvatrueno.
calva no sólo limpia, sino hidalga;
háseme vuelto la cabeza nalga:
antes greguescos pide que sombrero.
Si, cual Calvino soy, fuera Lutero,
contra el fuego no hay cosa que me valga;
ni vejiga o melón que tanto salga
el mes de agosto puesta al resistero.
Quiérenme convertir a cabelleras
los que en Madrid se rascan pelo ajeno,
repelando las otras calaveras.
Guedeja réquiem siempre la condeno;
gasten caparazones sus molleras:
mi comezón resbale en calvatrueno.
Francisco de Quevedo.
lunes, 23 de mayo de 2016
viernes, 20 de mayo de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
CON EL REAL DE A OCHO
“Los chinos nunca acuñaron monedas de oro o de plata.
A diferencia de los estados de Europa, el imperio chino tuvo desde su fundación
un sistema monetario compuesto solamente de monedas de bronce. Ni monedas de
oro ni monedas de plata. Las monedas de bronce eran adecuadas para pagar las
pequeñas transacciones locales y los salarios diarios, pero no eran adecuadas
para las transacciones de cierta importancia, para las compras al por mayor ni
para los intercambios internacionales. Para los pagos relacionados con este
otro tipo de transacciones, se recurría necesariamente a la plata. También se
necesitaba plata para pagar las tasas; de ahí que, aunque en China, como ya se
ha dicho no había monedas acuñadas en metal precioso, sin embargo, la plata circulaba
en abundancia en forma de panes o de fragmentos de monedas. Cuando había que
hacer un pago en plata, los chinos cortaban con las cizallas un lingote o una
moneda como el real de a ocho en piezas del peso requerido, de modo que
equivaliera al valor deseado. Dicho en otras palabras, la plata no era tratada
como moneda sino como mercancía y, por lo tanto, a peso. Lo paradójico era que
el real de a ocho era y seguía siendo la moneda preferida por los chinos, hasta
tal punto que se llega a decir en un documento que los chinos estaban «enamorados» de los reales de a ocho, y es cierto que insistían para que
los occidentales les pagasen en piezas de a ocho. Pero una vez obtenidos los
tan deseados reales, no los ponían en circulación como moneda, porque, como ya
se ha dicho, no existía en China la tradición de monedas corrientes fabricadas
en metal precioso. Lo que hacían los chinos con las enormes cantidades de
reales que llegaban a reunir era fundirlos para hacer lingotes, o bien
cortarlos con las cizallas en piezas del tamaño adecuado a la suma que debían
pagar.”
Carlo M. Cipolla. La Odisea de la plata española. Editorial Crítica.
miércoles, 18 de mayo de 2016
lunes, 16 de mayo de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
SOBRE VERLAINE
“Paul Verlaine murió hace pocos días, no
en el hospital como han de suponer algunos de sus admiradores americanos, sino
en una casita del Barrio Latino, muy modesta, muy limpia y muy burguesa. Murió
tranquilamente, sin sufrimientos, sin desesperaciones, casi sin agonía, entre
los brazos de una musa compasiva que quiso endulzar los últimos años del poeta
con sus caricias maduras.
Yo conocí a Verlaine hace seis años y
según creo la primera vez que de él se habló en español fue cuando se publicó
en Madrid mi folleto titulado Esquisses.
¡Pobre "Lelian"! Mi artículo
sobre su vida y sus obras le pareció verdaderamente desagradable como lo prueba
la siguiente carta de Alejandro Sawa:
"París: enero de 1891.
Querido Enrique:
He entregado a Verlaine el ejemplar de tu libro que para él me envías. ¿Debo decirte
la impresión que le ha
producido? No lo sé; pero como creo que si esto te apena, más te apenaría
aún no saber la verdad, paso por encima de todas las consideraciones que
pudieran cerrarme la boca y (en estilo de notario) digo:
1° que los primeros capítulos en los cuales dices indistintamente
al hablar del genio en general «Shakespeare,
Homero, Verlaine, Víctor Hugo,
etc.», le parecieron de perlas:
2° que la publicación que haces de las
cartas que te ha escrito desde el hospital
le ha gustado:
3° pero que el capítulo de las
anécdotas privadas, le ha puesto de mal humor…
¿por qué?... ya lo verás… Dices tú al comentar una frase erótica suya:
"estas palabras pronunciadas por labios marchitos de sesenta años,
suenan de un modo macabro en mis
oídos" y él exclama al oír tus líneas "¡Verdaderamente ese Carrillo
está loco!... ¿Yo sesenta años?... No...
debe de estar chiflado... De hoy en adelante no volveremos a ser amigos.
Adiós querido. Tuyo siempre-. Alex Sawa".
Empero, a mi regreso a París fuimos de
nuevo amigos o, mejor dicho, seguimos siéndolo, pues a decir verdad, los
rencores el autor de Sagesse no duraban
nunca sino "el espacio de un ajenjo" como solía decir él mismo.
En el año 1893 la vecindad llegó a
convertir nuestras relaciones en una verdadera e íntima amistad. El vivía
entonces en el hotel de Lisboa, en la rue de Vaugirard y yo en el hotel de
Médicis en la rue Monsieur-le-Prince. Cuando alguien llamaba a mi puerta a las
cinco de la madrugada ya se sabía, era Verlaine.
--¿A dónde va usted? --le preguntaba yo.
Y él me respondía invariablemente: --Al
café...
Los que al encontrarle algo más temprano
o algo más tarde le hubieran hecho la misma pregunta habrían recibido una respuesta idéntica.
"Verlaine --dice Louis Le Cardonnel- no conoce sino el camino del
café".
A veces sin embargo, su ruta iba hasta el
puente San Miguel en donde vivía en aquella época su buen editor Vanier.
Recuerdo que una mañana de invierno al
pasar frente al cabaret del Sol de Oro, oí que alguien
me llamaba. Era Verlaine, que tenía un papel
en la mano y que me decía en alta voz:
--He aquí mi último soneto... es
necesario llevárselo a Vanier para que me dé cinco francos...pero yo no puedo
ir... no... no puedo ir... tengo aquí una taza de café y antes de marcharme es
necesario que la pague... Vanier es un lagarto que no quiere darme un céntimo
mientras no le lleve algo escrito...
Y luego me contó, detalladamente, la
historia editorial de sus libros:
--Mis únicos versos que han sido escritos
con cuidado, con tranquilidad y con tiempo --me dijo - son las estrofas de Sagesse:
desde la primera hasta la última fueron compuestas en la cárcel.”
Enrique Gómez Carrillo. La
vida parisiense. Biblioteca Ayacucho.
viernes, 13 de mayo de 2016
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