viernes, 29 de abril de 2016
jueves, 28 de abril de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE PENDIENTE
EN EL LAGO LEMÁN
LIBRO
III
I. “Pasada
ya buena parte del invierno, y habiendo dado sus órdenes para el acarreo de las
provisiones, repentinamente le avisaron los espías cómo los galos, de noche,
habían todos abandonado el arrabal que les concedió para su morada, y que las
alturas de las montañas estaban ocupadas de grandísimo gentío de sioneses y
veragros. Los motivos que tuvieron los galos para esta arrebatada resolución de
renovar la guerra con la sorpresa de la legión, fueron éstos: primero, porque
les parecía despreciable por su corto número una legión, y ésta no completa,
por haberse destacado de ella dos cohortes y estar ausentes varios piquetes de
soldados enviados a buscar víveres por varias partes. Segundo, porque
considerada la desigualdad del sitio, bajando ellos de corrida desde los montes
al valle, disparando continuamente, se les figuraba que los nuestros no podrían
aguantar ni aun la primera descarga. Por otra parte, sentían en el alma se les
hubiesen quitado sus hijos a títulos de rehenes, y daban por cierto que los romanos
pretendían apoderarse de los puertos de los Alpes, no sólo para segundad de los
caminos, sino también para señorearse de aquellos lugares y unirlos a su
provincia confinante.”
Julio
Cesar. La guerra de las Galias. Ediciones Orbis.
lunes, 25 de abril de 2016
domingo, 24 de abril de 2016
IN PRINCIPIO CREAVIT
«En Londres, a principios del mes de junio de 1929, el anticuario Josep Cartaphilus, de Esmirna, ofreció a la princesa de Lucinge los seis volúmenes en cuarto menor (1715-1720) de la Ilíada de Pope.»
What is the title of the book?
viernes, 22 de abril de 2016
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
In
The spin
Of
the sun
In the spuming
Cyclone
of his wing
For I was lost who am
Crying at the man drenched throne
In the first fury of his stream
And
the lightnings of adoration
Back to black silence melt and
mourn
For
I was lost who have come
To dumbfounding haven
And the finding one
And the high noon
Of his wound
Blinds my
Cry.
Dylan
Thomas
miércoles, 20 de abril de 2016
lunes, 18 de abril de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
MOHARUM
“No es
extraño encontrar en estas razas convertidas al islamismo muchas supersticiones
de su culto primitivo. A pesar de los sentimientos rigurosamente iconoclastas
de su religión, se observa la afición natural que tienen los mahometanos de la
India a las estatuas y ornamentos emblemáticos en sus fiestas públicas, donde
no es raro verlos figurar a centenares. Para la festividad del Moharum, que se
celebra a principios de su año, fabrican templos de papel dorado, o de metal
precioso, los cuales se asemejan más o menos a las tumbas de los imanes, y
después de pasearlos triunfalmente por la ciudad, los arrojan al mar. Al
proceder así practican, sin sospecharlo siquiera, la misma ceremonia que
aquella con que sus abuelos, indos ortodoxos, celebraban el día de Año Nuevo,
ofreciendo a la tierra un diezmo de sus bienes. Esos templos o tabouts están rodeados de estatuas de
hadas, de caballos y de monstruos, que inspiran la más profunda repugnancia a
los mahometanos rígidos, siendo la causa de frecuentes tumultos.”
Louis
Rousselet. Viaje a la India de los Rajas. Anjana Ediciones.
sábado, 16 de abril de 2016
viernes, 15 de abril de 2016
OBITER DICTUM
“Eran, sobre
todo, las noches de los sábados cuando las familias surgían al relajo absoluto,
cuando más feliz me hacía aquella panorámica de playas lejanas sobre las que
inventaba historias mientras el silencio más absoluto recorría los adoquines
adyacentes al gran tinglado del Mercado Central y sólo el chillido de las
ratas, huyendo por las alcantarillas perseguidas por gatos locos, estremecían
el aire quieto de esas noches recién inauguradas.”
José Antonio Labordeta.
miércoles, 13 de abril de 2016
lunes, 11 de abril de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EN EL CUMPLEAÑOS DE MAX
“Un día, Max, cuyo único trabajo consistía en llevar con su automóvil
boletines informativos para la Oficina Británica de Prensa, me dijo que era su cumpleaños
y que iba a derrochar una pequeña fortuna invitando a todos sus amigos y conocidos
a comer y beber con él. La fiesta que nos dio tenía algo desesperanzador. A pesar
del champaña que corría a discreción, la abundancia extravagante de los platos,
las mujeres, la música y el baile, la fiesta no fue un éxito. Los ingleses, naturalmente,
se emborracharon en seguida, y con esa especie de subacuático encanto que les caracteriza,
se deslizaron en su coma habitual. La velada me hizo pensar en una noche que pasé
en un salón de baile londinense, en compañía de un hombre de Bagdad. Durante toda
la noche me estuvo hablando de seguros, de trajes de etiqueta, y de la manera de
llevarlos. Max, que no bebió a causa de su quebrantada salud, se dedicó a llenar
los vasos y a brillar en mil facetas y reflejos, como si fuera un salón iluminado
con tintineantes arañas de cristal. Para terminar agradablemente la fiesta, sugirió
ir en automóvil hasta cualquier olvidado lugar y destrozar los coches. Con ocasión
de otra fiesta de este género, había subido con su automóvil los escalones del hotel
«King George», ante el asombro de todos los amigos. Dejé la fiesta a las tres de
la mañana aproximadamente, borracho, pero sin sentirme alegre.”
Henry
Miller. El coloso de Marusi. Editorial Seix Barral.
sábado, 9 de abril de 2016
viernes, 8 de abril de 2016
OBITER DICTUM
«Heráclito tras haber
estudiado tanto la naturaleza de la conversión en ruego del universo murió
lleno de agua por dentro y embadurnado de boñiga. A Demócrito lo mataron los
piojos, otros piojos a Sócrates. ¿Qué quiere decir eso? Te embarcaste,
navegaste, arribaste. Desembarca. Si es a otra vida, nada está vacío de dioses,
tampoco allí. Si es en la insensibilidad, dejarás de soportar sufrimientos y
placeres, dejarás de ser esclavo para un recipiente tan inferior como superior
es la parte que manda comparada con la que sirve, porque mandan la inteligencia
y el espíritu divino mientras que son sirvientes la tierra y los despojos
sanguinolentos.»
Marco
Aurelio.
jueves, 7 de abril de 2016
miércoles, 6 de abril de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EL PRÁCTICO
“En la mañana del octavo día vimos, lejos
aún, cinco o seis pequeñas velas al norte y al oeste. Eran los prácticos, en
sus pequeños y veloces yates, con los que se aventuran a veces hasta doscientas
y trescientas millas de Nueva York, corriendo un verdadero steeple-chase en busca de navíos que conducir
al puerto. Hay dos compañías rivales, felizmente, lo que explica esa solicitud.
En realidad, el puerto de Nueva York es tan conocido y está tan bien balizado,
que los capitanes no necesitan del auxilio del piloto para entrar con seguridad.
Pero, como en caso de un contraste, siempre posible, las compañías de seguros
no pagan si no se han tomado todas las precauciones, el personaje se hace indispensable.
Como el viento les era contrario, pasamos un buen rato observando las
habilísimas maniobras, las maravillosas bordadas que hacían para ganar terreno,
aproximándose al vapor. Por fin, uno de los yates, cuando su rival estaba sólo
a veinte brazas, logró tomar una amarra que se le echó por babor; el otro viró
de bordo en el acto, sin hacer la menor observación y puso la proa a un punto
negro que se divisaba en el horizonte, algún buque sin duda, que seguía nuestra
ruta. Un hombre, con toda la barba, pero sin bigote, de levita y sombrero alto,
grave y solemne, apareció en la cubierta del yate, con un diario en la mano. Es
el último número del New York Herald que han tomado antes de partir, para
obsequiar al capitán. El que olvida ese requisito está seguro de ser evitado
por el capitán en el próximo viaje, por medio de una simple maniobra, si el
número de su yate –pintado en la vela – se ve entre los candidatos probables.
La llegada del práctico es siempre un
acontecimiento a bordo; parece tener un aire de ciudad, cierto aspecto a tierra
que alegra el espíritu. Viene de entre los vivos, sabe lo que ha pasado en el
mundo, es la encarnación de esa esperanza de la llegada que en los últimos días
se hace áspera y violenta… Estábamos todos apiñados en la escalera. El práctico
saludó gravemente. ¿Qué hay de nuevo? –preguntó alguno. Garibaldi is dead. Así
tuve la primera noticia de la muerte del héroe de San Antonio. No sé qué me
hizo más impresión, si la noticia en sí misma o la manera como la recibí. En
1870, al subir a bordo el práctico que debía introducirnos en el puerto de
Southampton, nos dijo, al ser interrogado sobre las novedades: “Carlos Dickens
ha muerto”. A mi regreso, en 1871, supe también por un práctico, en un puerto
de tránsito, la muerte de Alejandro Dumas. Esas curiosas coincidencias me
impresionaron de una manera inexplicable, y desde entonces miro a los prácticos
como aves de mal agüero.
Ahora bien, ¿quién obtendría el New York
Herald, después del capitán? Cuestión grave. El lobo se encerró en su cuarto y
creo que, no sólo leyó hasta los avisos el muy miserable, sino que corrigió
hasta las faltas tipográficas. Cuando lo conseguimos, no encontramos nada capaz
de satisfacer nuestra curiosidad. Parece mentira que las cosas humanas marchen
de una manera tan monótona, que haya tan pocos choques de ferrocarriles, dada
la extensión de líneas férreas y tan raros crímenes horribles, dadas las
condiciones de nuestra amable especie.”
Miguel Cané. En viaje. Biblioteca Ayacucho.
lunes, 4 de abril de 2016
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
REMONTANDO DÍAS CUMPLIDOS
Bienvenida al fin
la comprensión
del alma
en desarrollo, el
demorado aprendizaje,
los cambios
accidentales,
el retorno
de lo dado y la
manifestación compleja
del poema terso
todavía en la boca
última y hábil
de este dueño
nombrado.
Rodolfo Godino.
domingo, 3 de abril de 2016
sábado, 2 de abril de 2016
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
DILIGENCIA DE CARMONA
II
Remolino en el camino,
siete bandoleros bajan,
por los alcores del Viso
con sus hembras a las ancas.
siete bandoleros bajan,
por los alcores del Viso
con sus hembras a las ancas.
Catites, rojos
pañuelos,
patillas de boca de hacha.
Ellas, navaja en la liga;
ellos, la faca en la faja;
ellas, la Arabia en los ojos;
ellos, el alma en la espalda.
patillas de boca de hacha.
Ellas, navaja en la liga;
ellos, la faca en la faja;
ellas, la Arabia en los ojos;
ellos, el alma en la espalda.
Por los alcores del
Viso
siete bandoleros bajan.
siete bandoleros bajan.
Fernando Villalón.
viernes, 1 de abril de 2016
jueves, 31 de marzo de 2016
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