lunes, 14 de diciembre de 2015
sábado, 12 de diciembre de 2015
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
GARÚA
¡Qué noche llena de hastío y de
frío!
El viento trae un extraño lamento.
¡Parece un pozo de sombras la noche
y yo en la sombra camino muy
lento.!
Mientras tanto la garúa
se acentúa
con sus púas
en mi corazón...
En esta noche tan fría y tan mía
pensando siempre en lo mismo me
abismo
y aunque quiera arrancarla,
desecharla
y olvidarla
la recuerdo más.
¡Garúa!
Solo y triste por la acera
va este corazón transido
con tristeza de tapera.
Sintiendo tu hielo,
porque aquella, con su olvido,
hoy le ha abierto una gotera.
¡Perdido!
Como un duende que en la sombra
más la busca y más la nombra...
Garúa... tristeza...
¡Hasta el cielo se ha puesto a
llorar!
¡Qué noche llena de hastío y de
frío!
No se ve a nadie cruzar por la
esquina.
Sobre la calle, la hilera de focos
lustra el asfalto con luz
mortecina.
Y yo voy, como un descarte,
siempre solo,
siempre aparte,
recordándote.
Las gotas caen en el charco de mi
alma
hasta los huesos calados y helados
y humillando este tormento
todavía pasa el viento
empujándome.
Enríque Cadícamo
viernes, 11 de diciembre de 2015
miércoles, 9 de diciembre de 2015
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EL ALQUIMISTA
“En definitiva, el alquimista occidental en su
laboratorio, lo mismo que sus colegas chinos o indios, operaba sobre sí mismo,
sobre su vida fisio-psicológica tanto como sobre su experiencia moral y
espiritual. Los textos están de acuerdo en ensalzar las virtudes y cualidades
del alquimista: deber ser sano, humilde, paciente, casto; debe tener el
espíritu libre y en armonía con la obra; debe ser inteligente y sabio; debe al
mismo tiempo obrar, meditar, orar, etc. Vemos por todo ello que no se trata
aquí únicamente de operaciones de laboratorio. El alquimista se compromete por
entero en su obra. Pero estas cualidades y virtudes no pueden entenderse en una
acepción puramente moral. Ejercen la misma función en el alquimista que la
paciencia, la inteligencia, la ecuanimidad, etc., en el sadhana tántrico o en el noviciado que precedía a la iniciación en
los Misterios. Es decir, que ninguna virtud ni ninguna erudición podían
dispensar de la experiencia de iniciación, que era la única capaz de operar la
ruptura de nivel implicada en la «transmutación».”
Mircea
Eliade.
Herreros y alquimistas.
Alianza Editorial.
Herreros y alquimistas.
Alianza Editorial.
lunes, 7 de diciembre de 2015
domingo, 6 de diciembre de 2015
OBITER DICTUM
«Yo, en mi calidad de
secretario de la delegación chilena, había sido invitado para llenar un hueco
en la mesa, como se acostumbra en la diplomacia con los secretarios de
embajada, cuyas variadas funciones pueden ser de jurista, de redactor de
discursos o sesudos informes, de traductor, de cicerone, de comensal número
catorce cuando una excusa intempestiva deja una mesa con fatídicos trece
asientos, de correveidile, de alcahuete, de chófer y de mozo de cuerda…»
Jorge
Edwards.
viernes, 4 de diciembre de 2015
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
AL FINAL
«Tuve catorce meses la pierna escayolada. Pilar
pasaba sus angustias porque conocía, y me las ocultaba, las que tenía el médico
que me atendía, quien ante el casi nulo progreso de encallamiento de la
fractura, temía que llegase el momento de tener que amputar la pierna.
Afortunadamente, en el último trimestre se formó suficiente callo en las
fracturas, permitiendo quitarme, esta vez para siempre, el largo enyesado, apareciéndome
una pierna como una estaca de igual grosor desde el comienzo al final.
Después
vino el período de rehabilitación, muy largo también, con ejercicios,
corrientes eléctricas, hidroterapia y ensayos con andaderas de ruedas. Las
muletas las deseché enseguida, por peligrosas y producir grandes dolores en el
nervio axilar. Y yo empeñando en que tenía que andar muy erecto; como si nada
hubiera ocurrido. Creo que lo logre finalmente. Pero hube de dejar el trabajo
de representante de ICI de México y acogerme, a los sesenta y ocho años de
edad, al subsidio de vejez que concedía el Seguro Social.
Todo lo
que tenía de bueno el Seguro Social en atenciones médicas para los
derechohabientes que se encontraban en el trance que pasé, lo tenía casi de
nula eficacia en lo que se refería a las pensiones para los jubilados. El costo
de la vida subía constantemente y las pensiones aparecían inamovibles. En
treinta y ocho años, el Seguro Social introdujo dos modificaciones a la tabla
de pensiones a pagar al derechohabiente: una del 34% y otra del 2%. En ese
lapso de tiempo, un pollo que costaba un peso pasó a costar 20, y el alquiler
del departamento, de 70 pesos había subido a 1.400 pesos mensuales.
Pilar
acudió al quite, como dicen en su Madrid de origen, y se dedicó a dar clases de
tejido de punto, tricot y crochet, para lo que parecía estar magníficamente
dotada, con lo que algo ganaba para sumarlo a las escasas reservas de que
disponíamos, cada día más mermadas por la inflación.
En
adelante, deberé contemplar el paso de los días, en la estricta soledad y el
nada hacer de quien, apartado del trabajo creador, ha de dedicarse a contar el
tiempo, el segundo empujando al minuto y el minuto a la hora. Y así hasta la
muerte.»
Juan
García Oliver. El eco de los pasos.
miércoles, 2 de diciembre de 2015
martes, 1 de diciembre de 2015
OBITER DICTUM
Yo, que últimamente
me he recogido en mi casa decidido en cuanto de mi voluntad dependa a pasar en
reposo y solo la poca vida que me queda, pareciome no poder prestar beneficio
mayor a mi espíritu que dejarlo en plena libertad, abandonado a sus propias
fuerzas, que se detuviese donde tuviera por conveniente, con lo cual esperaba
que pudiera en lo sucesivo adquirir mayor madurez mas yo creo que, como
Variam semper dant otia mentem...
ocurre precisamente
lo contrario. Cuando el caballo escapa solo, toma cien veces más carrera que
cuando el jinete lo —conduce; mi espíritu ocioso engendra tantas quimeras,
tantos monstruos fantásticos, sin darse tregua ni reposo, sin orden ni concierto,
que para poder contemplar a mi gusto la ineptitud y singularidad de los mismos,
he comenzado a poneros por escrito, esperando con el tiempo que se avergüence
al contemplar imaginaciones tales.
Michel
de Montaigne
lunes, 30 de noviembre de 2015
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
FANTASÍA ICONOGRÁFICA
La calva prematura
brilla
sobre la frente amplia y severa;
bajo
la piel de pálida tersura
se trasluce
la fina calavera.
Mentón agudo y pómulos marcados
por
trazos de un punzón adamantino;
y de
insólita púrpura manchados
los
labios que soñara un florentino.
Mientras la boca sonreír parece,
los
ojos perspicaces
que
un ceño pensativo empequeñece,
miran
y ven, profundos y tenaces.
Tiene sobre la mesa un libro viejo
donde
posa la mano distraída.
al
fondo de la cuadra, en el espejo,
una
tarde dorada está dormida.
Montañas de violeta
y grisientos
breñales,
la tierra
que ama el santo y el poeta,
los
buitres y las águilas caudales.
Del abierto balcón al blanco muro
va una
franja de sol anaranjada
que
inflama el aire, en el ambiente oscuro
que
envuelve la armadura arrinconada.
Antonio Machado.
domingo, 29 de noviembre de 2015
ALLÁ EN LAS INDIAS
EL NOMBRE DE PERÚ
«Pues hemos de tratar del Perú, será bien digamos aquí como se dedujo este nombre, no lo
teniendo los indios en su lenguaje; para lo cual es de saber que, habiendo
descubierto la Mar del Sur Vasco
Núñez de Balboa, caballero
natural de Jerez de Badajoz, año de mil y quinientos y trece, que fue el primer
español que la descubrió y vio, y habiéndole dado los Reyes Católicos título de
Adelantado de aquella mar con la conquista y gobierno de los reinos que por
ella descubriese, en los pocos años
que después de esta merced vivió
(hasta que su propio suegro, el gobernador Pedro Arias de Ávila, en lugar de muchas
mercedes que había merecido y se le
debían por sus hazañas, le cortó la cabeza), tuvo este caballero cuidado de
descubrir y saber qué tierra era y cómo se llamaba la que corre de Panamá
adelante hacia el sur. Para este efecto hizo tres o cuatro navíos, los cuales,
mientras él aderezaba las cosas necesarias para su descubrimiento y conquista,
enviaba cada uno de por sí en diversos tiempos del año a descubrir aquella
costa. Los navíos, habiendo hecho las diligencias que podían, volvían con la
relación de muchas tierras que hay por aquella ribera.
Un navío de éstos subió
más que los otros y pasó la línea equinoccial a la parte del sur, y cerca de ella,
navegando costa a costa, como se navegaba entonces por aquel viaje, vio en
indio que a la boca de un río, de muchos que por toda aquella tierra entran en
la mar, estaba pescando. Los españoles del navío, con todo el recato posible,
echaron en tierra, lejos de donde el indio estaba, cuatro españoles, grandes
corredores y nadadores, para que no se
les fuese por tierra ni por agua. Hecha esta diligencia, pasaron con el navío
por delante del indio, para que pusiese ojos en él y se descuidase de la celada
que le dejaban armada. El indio, viendo en
la mar una cosa tan extraña, nunca jamás vista en aquella costa, como
era navegar un navío a todas velas, se admiró grandemente y quedó pasmado y
abobado, imaginando qué pudiese ser aquello que en la mar veía delante de sí. Y
tanto se embebeció y enajenó en este pensamiento, que primero lo tuvieron
abrazado los que le iban a prender que él los sintiese llegar, y así lo
llevaron al navío con mucha fiesta y regocijo de todos ellos.
Los españoles, habiéndole
acariciado porque perdiese el miedo que de verlos con barbas y en diferente
traje que el suyo había cobrado, le preguntaron por señas y por palabras qué
tierra era aquélla y cómo se llamaba. El indio, por los ademanes y meneos que
con manos y rostro le hacían (como a un mudo) , entendía que le preguntaban mas
no entendía lo que le preguntaban y a lo que entendió qué era el preguntarle,
respondió a prisa (antes que le hiciesen algún mal) y nombre su propio nombre,
diciendo Berú, y añadió otro y dijo Pelú. Quiso decir: "Si me preguntáis
cómo me llamo, yo me digo Berú, y si me preguntáis dónde estaba, digo que
estaba en el río". Porque es de saber que el nombre Pelú en el lenguaje de
aquella provincia es nombre apelativo y significa río en común, como luego
veremos en un autor grave.»
Inca
Garcilaso de la Vega.
Comentarios Reales.
viernes, 27 de noviembre de 2015
miércoles, 25 de noviembre de 2015
OBITER DICTUM
“Así fue como hallamos alrededor de
media docena de cuevas cubiertas de pinturas encima de Ain Dua, aproximadamente
a la altura a la que debió de estar anteriormente el nivel del agua del lago.
Algunas figuras se encontraban en un estado excelente; no obstante, pudimos
comprobar enseguida que eran antiquísimas. Las figuras humanas están pintadas
con pigmento marrón oscuro, y los cabellos son de color amarillo rojizo. En la
mano llevan un arco corto, uno de cuyos extremos tiene un gancho; sobre el
hombro portan una aljaba sujeta a una correa blanca. Están adornadas con
cinturones blancos y lazos iguales en brazos y piernas y llevan en el pelo
plumas blancas. Los animales son exclusivamente bóvidos con cuatro formas distintas
de cuernos. Sólo en una gruta había una cebra o un onagro, y las figuras de dos
bóvidos raros de aquella raza ancestral, el Bos africanus, casi extinguida ya
en el Egipto de los faraones.”
Ladislaus Almasy.
martes, 24 de noviembre de 2015
lunes, 23 de noviembre de 2015
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
DOS AMIGOS
“Cuando
salí del cuartel, al año, nos fuimos en busca de trabajo a Quincemil, con un
amigo de Pomacanchi. Porque todo el mundo se iba a Quincemil y volvía con mucho
dinero.
--Hay oro
en el río para sacar con la mano –decían.
Y todos se
iban. Y también yo y mi amigo nos alistamos. Así partimos para Urcos. Cuando
llegamos a Ccatcca, se hizo de noche y nos alojamos en la casa de un conocido
de mi amigo. Nos dormimos. Pero el dueño de la casa había sabido andar de
noche, por ganados; era ladrón, y trajeron, a eso de la media noche, una vaca y
entre todos sus hijos y su mujer, degollaron en wayka. En una olla grande, pusieron agua para el caldo, y así
empezaron a sacar trozos de carne, uno para caldo, otro para kanka. Al poco rato, la kanka empezó a oler por toda la casa y
nosotros alojados en un rinconcito, sobre dos cueritos, haciéndonos los
dormidos, sin movernos. Comieron toda la noche, pura carne.
Ya cuando
estaba por amanecer nos invitaron un poquito de caldo. Y como no durmieron
todita la noche, comiendo carne, tampoco nos dejaron dormir a nosotros; después
de tomar caldo, nos habíamos dormidos todos, hasta de día. Mientras, los dueños
del ganado, junto con las autoridades: Gobernador, Teniente y otros
acompañantes, habían seguido las huellas del ganado hasta la casa de nuestro
amigo. Como los dueños habían dado parte y vinieron con otros acompañantes,
entraron a la casa. Y ya cuando estaban buscando y ante el ladrido de los
perros, despertamos. Encontraron carne en las ollas. Seguían buscando y
encontraron carne trozada que habían ocultado en la cancha, en unos costales,
enterrada con guano. También a nosotros nos encontró el Gobernador de Ocongate,
y nos dijo:
--A ver,
ustedes.
--No
papay, somos alojados, estamos de viaje a Marcapata.
El Gobernador
llamó al teniente:
--A ver,
teniente, a estos ladrones.
Así nos
tomaron presos.
Pero el
amigo de la casa no había robado sólo una vaca, sino tres. Cargados de carne en
hartas llamas nos trajeron a la cárcel de Urcos. Aquí después de estar
encerrados tres días en el calabozo, nos sacaron para prestar nuestra
declaración. Nuestro amigo declaró:
--Sí,
papay, señor Juez, empujado por mis pecados para hacer comer a mis hijitos,
robé esas vacas.
Escribieron
todo lo que hablaba el amigo en el papel y el juez dijo:
--Esos
alojados pasen: Gregorio ¨Condori, prestar declaración…
Primero me
preguntó a mí:
--Tu hijo,
¿has visto lo que trajo las vacas o han traído contigo más? Avisa, hijo para ti
no habrá pena. Entonces, ¿juntos han vaqueado esas vacas?, avisa sin miedo.
--No
señor, no nos hemos metido a eso nosotros. Éramos alojados. Cómo íbamos a robar
esa noche si sólo éramos alojados. Claro, el dueño de la casa caminaba esa
noche, pero no hemos visto que degolló la vaca esa noche.
En ese
rato, yo pensé para mí: ya estamos perjudicados cuatro días de viaje. Avisaré
lo que comieron carne toda la noche.
--Sí,
señor, han comido toda la noche.
Y el Juez.
--¿Comieron
toda la noche?
--Sí,
señor han comido toda la noche.
--Y a
ustedes ¿no les invitaron siquiera un poquito para comer?
--No nos
dieron nada para comer.
--¿Cómo?
Avisa, entonces, si han robado con ustedes más. Avisa toda la verdad, yo no te
voy a castigar.
--No,
papay.
--Entonces,
nada les invitó.
--Nada,
papay.
Así
preguntaba. Pero después volvía a preguntar:
--Y cómo
¿nada les ha invitado? ¿Ni siquiera un poquito?
Entonces,
como tanto preguntaba, yo le dije:
--Sí, nos invitó
sólo caldito, pero no su carne; sólo su caldito.
Y el Juez
decía:
--No,
hijo; ahora, de eso vas a ir a la cárcel. Ese caldo vale, era sustancia de la
vaca. La carne no vale sin el caldo, en el caldo está la sustancia. De eso vas
a ir a la cárcel. Si estabas comiendo carne robada has debido avisar a la
justicia; ésa es tu culpa: no haber avisado.”
Wayka: trabajo en común.
Kanka: carne asada en la brasa del fogón.
Gregorio Condori. De nosotros los runas. Ediciones
Alfaguara.
domingo, 22 de noviembre de 2015
OBITER DICTUM
«El anochecer nos
sorprendió en los bulevares. Nos asombraron las huestes de prostitutas. Muchas
eran jóvenes y algunas bonitas. En los cafés el ambiente era de orgía costara
lo que costara. «Porque mañana moriremos». Encontramos ingleses y canadienses
que aseguraban estar corriendo la última juerga de su vida. Le escribí a Arthur
que los hombres parecían encontrar una extraña y siniestra alegría en la
certeza de la muerte. »
John Dos Passos.
viernes, 20 de noviembre de 2015
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
EPITAFIO
Nacque;
Fu sempre solo
tra tanta gente;
In molte parole
Tacque;
Indi mori, s´accomiatò dal Sole.
Tommaso
Landolfi
miércoles, 18 de noviembre de 2015
lunes, 16 de noviembre de 2015
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
SEMPRE COM FOME
“Pobres-diabos sempre com fome — ou com fome de
almoço, ou com fome de celebridade, ou com fome das sobremesas da vida. Quem os
ouve, e os não conhece, julga estar escutando os mestres de Napoleão e os
instrutores de Shakespeare.
Há os que vencem no amor, há os que vencem na
política, há os que vencem na arte. Os primeiros têm a vantagem da narrativa,
pois se pode vencer largamente no amor sem haver conhecimento célebre do que
sucedeu. É certo que, ao ouvir contar a qualquer desses indivíduos as suas
Maratonas sexuais, uma vaga suspeita nos invade, pela altura do sétimo desfloramento.
Os que são amantes de senhoras de título, ou muito conhecidas (são, aliás, quase
todos), fazem um tal gasto de condessas que uma estatística das suas conquistas
não deixaria sérias e comedidas nem as bisavós dos títulos presentes.
Outros especializam no conflito físico, e mataram os
campeões de box da Europa numa noite de pândega, á esquina do Chiado. Uns são
influentes junto de todos os ministros de todos os ministérios, e estes são
aqueles de que menos há que duvidar, pois não repugna.
Uns são grandes sádicos, outros são grandes
pederastas, outros confessam, com uma tristeza de voz alta, que são brutais com
mulheres. Trouxeram-nas ali, a chicote, pelos caminhos da vida. No fim ficam a
dever o café.
Há os poetas, há os (...)”
Fernando Pessoa. Livro do
desassossego. Editora
Brasiliense.
sábado, 14 de noviembre de 2015
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