viernes, 23 de mayo de 2014
ALLA EN LAS INDIAS
miércoles, 21 de mayo de 2014
lunes, 19 de mayo de 2014
viernes, 16 de mayo de 2014
OBITER DICTUM
jueves, 15 de mayo de 2014
miércoles, 14 de mayo de 2014
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
SOULAS EN LINDOS
lunes, 12 de mayo de 2014
domingo, 11 de mayo de 2014
OBITER DICTUM
viernes, 9 de mayo de 2014
miércoles, 7 de mayo de 2014
lunes, 5 de mayo de 2014
domingo, 4 de mayo de 2014
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EN HYDERABAD
sábado, 3 de mayo de 2014
viernes, 2 de mayo de 2014
OBITER DICTUM
«La venta de la revista de las JONS había dado motivo al primer incidente serio, delante de la Universidad en la calle de San Bernardo. Un grupo de nuestra gente se enfrentó a los vendedores, y cuando pensábamos en el clásico cambio de puñetazos, uno de los jonsistas, antiguo pistolero de la FAI, comenzó a disparar para proteger la rápida huida de sus camaradas. José Tuñón, hermano de Mateo y yo que íbamos armados, contestamos con unos cuantos disparos y en cuestión de segundos quedó la calle limpia de gente, sin que por fortuna hubiera ninguna víctima. Había empezado en la Universidad «la dialéctica de las pistolas.»
Manuel Tagüeña.
jueves, 1 de mayo de 2014
miércoles, 30 de abril de 2014
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
GOZAR DEL MOMENTO
«Mi actual opinión es que echar menos lo pasado a nada conduce, como no sea a los cuidados y a la tristeza que enflaquecen el cuerpo y acaban con la inteligencia, y que desazonarse por lo que ya no existe es ganas de fatigarse y atormentarse. Por eso los filósofos dicen que, supuesto que el hombre no encuentra placer en lo pasado y además ignora lo por venir, no le queda más que gozar del momento en que se halla, u obrar como pueda con vistas a su futura vida. Porque si Dios ha de darnos un buen fin, no nos aflijamos por lo pasado ni nos hagamos viejos antes de tiempo; si, en cambio, lo que ha de venir es peor que lo que tenemos, justo es que gocemos de nuestras horas, que por fiestas las tengamos y que hagamos obras que nos procuren el beneplácito divino, y si hemos de permanecer siempre como ahora estamos, sin mudanza alguna, cosa que no es nada segura, lo mejor y más consolador es que el alma se resigne a ese estado que sabe ha de durar siempre.»
Abd Allãh Nãsir.
«Memorias».



















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