viernes, 25 de octubre de 2013
martes, 22 de octubre de 2013
OBITER DICTUM
“No existe una persona con quien yo pueda
mantener relaciones, no tengo siguiera un perro a quien tutear. Por suerte, aun
así, mi conciencia está tranquila. De lo contrario, ya habría ido a buscar el
descanso que Hamlet temía a causa de los sueños que en él adivinaba. En lo que
a mí concierne, no son los sueños los que me retienen, a pesar de la opinión de
Hamlet, y considero que es un consuelo, con respecto a la angustiante condición
humana, que una medida de pólvora cueste sólo unos centavos. Es espantoso vivir
cuando no se quiere vivir, pero mucho más terrible sería ser inmortal cuando se
quiere morir. De modo que toda esta agobiante carga está colgada de mí con un
hilo que podría cortar con un cortaplumas de un centavo.”
Georg C.
Lichtenberg.
lunes, 21 de octubre de 2013
sábado, 19 de octubre de 2013
ALLÁ EN LAS INDIAS
LA DESTRUCCIÓN DE LOS TUKUCHÉES
102.
Al
apuntar en el horizonte el día 11 Ah (18 de mayo de 1494) irrumpieron los
tukuchées desde el otro lado de la ciudad. Al instante se oyó el sonido de las
flautas y el toque de los tambores del rey Cay Hunahpú, quien estaba revestido
de sus armas de guerra, cubierto de plumas resplandecientes y guirnaldas
tornasoladas, con coronas de metal y pedrería. Cuando irrumpieron desde el otro
lado del río infundieron terror. No era posible contar a los tukuchées; no eran
ocho mil, no eran dieciséis mil.
Luego comenzó el ataque a la ciudad en el extremo
del puente, lugar que había escogido Chucuybatzín para la guerra y para llevar
a los tukuchées a la revuelta. Cuatro mujeres se habían armado de cotas de
algodón y de arcos, disfrazándose para la guerra como cuatro jóvenes guerreros.
Las flechas lanzadas por estas combatientes penetraron en la estera de
Chucuybatzín. Fue espantosa la gran revolución que hicieron los Señores
antiguamente.
Después de la lucha llevaron a enseñar los cuerpos de las
mujeres al cuartel de los zotziles y los xahiles, de donde procedían. De ahí
salió una división que apareció en el camino real junto al foso profundo, y
ella sola dispersó a los guerreros de Tibaqoy y Raxacán a lo largo del camino.
Sólo dos (hombres) cayeron cuando los pusieron en fuga. Y el que había ido al
otro lado de la ciudad a lanzar la revolución y la matanza y había sido hecho
pedazos era el Ahpop Achí Zinahitoh, Señor de Xechipekén.
103. En seguida hicieron pedazos a los
tukuchées. Pronto fueron derrotados; ya no peleaban y se echaron a huir. Los
soldados fueron aniquilados, y dieron muerte a las mujeres y a los niños. Murió
el rey Cay Hunahpú, murieron los jefes Tzirín Iyú y Toxqom Noh y todos los
padres e hijos de los Señores. Los de Tibaqoy y de Raxacán se fueron en seguida
al Quiché; otra parte se fue al territorio zutujil, se confundieron entre sus
vasallos y se dispersaron.
Así fue antiguamente la destrucción de los tukuchées ¡oh hijos
míos! La llevaron a cabo nuestros abuelos Oxlahuh Tzíi y Cablahuh Tihax. El día
11 Ah fue la dispersión de los tukuchées.
Francisco
Hernández Arana Xajilá. Memorial de Tecpán Atitlán.
jueves, 17 de octubre de 2013
miércoles, 16 de octubre de 2013
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
BLASCO, VALLE Y RUANO
Cuando la muerte de Blasco Ibáñez tuve una pequeña historia
violenta con don Ramón. Había recogido yo unas opiniones para el Heraldo, y la
de Valle-Inclán, muy lacónico, fue algo así como que Blasco Ibáñez era un
burro. Sacaron defensores de Blasco a relucir unas dedicatorias autógrafas de
Valle al novelista valenciano llamándole maestro y no sé cuántas cosas, y
entonces Valle-Inclán dijo tan tranquilo que él no había escrito aquello. La casualidad
me tentó para hacerle una espectacular trastada. Tenía yo, compradas en una
librería de viejo, las Sonatas dedicadas al conde de San Jorge por la misma
época que las dedicatorias a Blasco. Escribí un artículo que mandé a Pueblo, de
Valencia, acompañando las dedicatorias al conde de San Jorge. Se solicitó una
prueba pericial que cotejara ambas dedicatorias; fue ésta, naturalmente,
afirmativa de que tanto unas como otras eran auténticas de Valle-Inclán, y se
armó el gran lío, un lío en el que me vi metido sin ninguna simpatía por Blasco
y mucha hacia don Ramón, pero jugando la carta a la que empecé a jugar. La
campaña contra Valle-Inclán arreció. Los libreros de Valencia devolvían todos
los títulos de Valle-Inclán y como era yo quien públicamente había promovido
todo aquello, no me atreví a volver a la tertulia de Valle. Pero una noche, con
la calle de Alcalá casi vacía, coincidimos los dos para entrar en la Granja del
Henar. Le saludé cediéndole el paso. Él me contestó ceremonioso invitándome a
que entrase yo antes. Volví a insistir y entonces me dijo don Ramón:
—Ande, angelito…
Pase usted primero, no me vaya a sacudir encima un leñazo…
César
González-Ruano.
Mi
medio siglo se confiesa a medias.
Editorial
Noguer.
lunes, 14 de octubre de 2013
OBITER DICTUM
“Desde la mañana, por los pasillos se
habla mucho del gran discurso de oposición que, al parecer, ha preparado para
hoy Largo Caballero. Pero al iniciarse la sesión se pone en claro que Caballero
hoy no va a hacer uso de la palabra. Tiene otras preocupaciones. Hoy debía
reunirse el Comité Nacional de la Unión General de Trabajadores. Los miembros
del comité pensaban condenar la actuación de Caballero —que ha carcomido la
organización— y destituirle del puesto de secretario general. Al terco y
enfurecido viejo no se le ha ocurrido nada mejor que encerrarse en el local del
secretariado y no dejar entrar a nadie. El Comité Nacional se ha reunido en
otro lugar y al atardecer ha destituido a Largo Caballero del puesto de
secretario general.”
Mijail
Koltsov
domingo, 13 de octubre de 2013
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
RIMA VI
Como la brisa que
la sangre orea
sobre el oscuro
campo de batalla,
cargada de perfumes
y armonías
en el silencio de
la noche vaga,
Símbolo del dolor y
la ternura,
del bardo inglés en
el horrible drama,
la dulce Ofelia, la
razón perdida,
cogiendo flores y
cantando pasa.
GUSTAVO
ADOLFO BÉCQUER
sábado, 12 de octubre de 2013
viernes, 11 de octubre de 2013
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
MADRID
“Y me persuadí de esta verdad: que se
puede estar diez años, treinta, cuarenta, en una ciudad extranjera; pero si no
se hace un esfuerzo desde el principio, si no se estudia de continuo durante
largo tiempo, si no se está siempre, como decía Giusti, con tanto ojo abierto,
o se hablará siempre mal. Conocí en Madrid italianos viejos que estaban en
España desde su mocedad, y que hablaban el español como perros. Ya de por sí no
es una lengua fácil, ni aun para nosotros los italianos: o por mejor decir, ofrece
la dificultad de las lenguas fáciles; que no es lícito hablarlas pobremente,
puesto que no es indispensable hablarlas para hacerse entender. El italiano que
quiera hablar español en una conversación de gente escogida, donde todos le
entenderían si hablase francés, debe justificar su atrevimiento manejando la
lengua con soltura y con donaire. Precisamente porque la española es mucho más afín
a la nuestra que la francesa, es demasiado más difícil hablar presto, y por
decirlo así de oído, sin incurrir en despropósitos. Se cae en el italiano sin
advertirlo; se altera la sintaxis a cada instante; se tiene siempre en el oído
y en los labios el idioma nativo, que nos embaraza, nos confunde, nos hace
traición. Ni es menos dura que la francesa la pronunciación española: la jota
árabe, fácil de pronunciar cuando va sola es dificilísima cuando caen dos en
una palabra o varias en una proposición; el sonido de la zeta, que se pronuncia
como pronuncian los tartajosos la ese, no se adquiere sino después de largo y
paciente ejercicio; porque es tal, que al principio se hace desagradabilísimo,
y muchos, aún sabiendo, no quieren dejarlo oír. Pero si hay una ciudad en
Europa donde se pueda aprender bien la lengua del país, esta ciudad es Madrid;
y lo mismo pudiera decirse de Toledo, Valladolid y Burgos. El pueblo habla como
los literatos escriben; las diferencias de pronunciación entre la gente culta y
la plebe de los arrabales son ligerísimas. Y aun aparte de aquellas cuatro
ciudades, la lengua española es sin comparación más hablada, más común, y por
lo mismo más determinada, y por consecuencia más eficaz en los periódicos, en
el teatro y en la literatura popular que la lengua italiana. Hay en España
dialecto valenciano, catalán, gallego, murciano, y la antiquísima lengua de las
provincias Vascongadas; pero se habla español en las dos Castillas, en Aragón,
Extremadura y Andalucía: esto es, en cinco grandes provincias. El equívoco que
gusta en Zaragoza gusta también en Sevilla; la frase villanesca que da golpe en
la platea de un teatro de Salamanca, obtiene el mismo efecto en un teatro de
Granada. Dicen que la lengua española de nuestros días no es ya la de
Cervantes, Quevedo y Lope de Vega; que el idioma francés la ha bastardeado; que
Carlos V, si resucitase no diría que es la lengua propia para entenderse con
Dios; que Sancho Panza, en fin, no sería ni comprendido ni gustado. Por poco
que haya uno metido las narices en los tugurios y teatruchos de los barrios
bajos, se acomoda de mal grado a esta sentencia.”
Edmundo de Amicis. España.
Librería de Vicente López
jueves, 10 de octubre de 2013
miércoles, 9 de octubre de 2013
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
El AMENAZADO
Es
el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen
los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La
hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre
es
la única. ¿De qué me servirán mis talismanes: el
ejercicio
de las letras, la vaga erudición, el aprendizaje
de
las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus
mares
y sus espadas, la serena amistad, las galerías de
amor
de mi madre, la sombra militar de mis muertos,
la
noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar
contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya
el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta
a la voz del ave, ya se han oscurecido los que
miran
por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es,
ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz,
la
espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es
el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay
una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya
los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta
habitación irreal, ella no la ha visto).
El
nombre de una mujer me delata.
Me
duele una mujer en todo el cuerpo.
Jorge
Luis Borges.
martes, 8 de octubre de 2013
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EL ENTUSIASMO REVOLUCIONARIO Y LOS RUBLOS
«Supongamos que se fija a un tornero la producción normal en el
curso de la jornada en diez piezas. Cada una de esas piezas se pagan a rublo.
El obrero gana 10 rublos diarios. Como el precio de la pieza está
conscientemente calculado bajo para incitar al obrero a producir más piezas si
quiere obtener el mínimo que necesita para vivir, éste se afana y se agota en
el esfuerzo por aumentar la producción.
Y en vez de producir diez produce quince. Y aquí entra en juego
la extorsión y el atraco de los jefes de industria. Cuando sudando sangre y
extenuado por el esfuerzo el trabajador consigue estabilizar su producción en
15 piezas, la dirección de normas de la fábrica estima que la «norma» de
producción en una jornada deben ser 15 y no 10. Y al modificar la norma se reajusta
el pago de las mismas, nunca en la misma proporción al viejo valor establecido,
sino a menor precio. El trabajador deberá producir ahora veinte piezas para
estabilizar su salario en lo que percibía por la producción anterior de 15.
¡Ese era el secreto de aquel ritmo enloquecedor que yo observaba en las
fábricas soviéticas y que lo atribuía al entusiasmo, cuando no era otra cosa
que la consecuencia de la explotación más despiadada y científica de la clase
obrera y la manera de succionar la plusvalía del trabajo por el Estado y la
casta burocrática! En definitiva, el sistema era una acabada manera de
apropiación capitalista en las condiciones del capitalismo de Estado.»
Jesús
Hernández.
En
el país de la gran mentira.
Gregorio
del Toro.
lunes, 7 de octubre de 2013
domingo, 6 de octubre de 2013
OBITER DICTUM
“Aparte de la significación gramatical
del lenguaje, hay otra, una significación mágica, que es la única que nos
interesa… El poeta crea fuera del mundo que existe el que debiera existir… El
valor del lenguaje de la poesía está en razón directa de su alejamiento del
lenguaje que se habla… El lenguaje se convierte en un ceremonial de conjuro y
se presenta en la luminosidad de su desnudez inicial, ajena a todo vestuario
inicial convencional fijado de antemano… La poesía no es otra cosa que el
último horizonte, que es a su vez la arista en donde los extremos se tocan, en
donde no hay contradicción ni duda. Al llegar a ese lindero final, el
encadenamiento habitual de los fenómenos rompe su lógica, y al otro lado, en
donde empiezan las tierras del poeta, la cadena se rehace en una lógica nueva.
El poeta os tiende la mano para conduciros más allá del último horizonte, más
arriba de la punta de la pirámide, en ese campo que se extiende más allá de lo
verdadero y lo falso, más allá de la vida y de la muerte, más allá del espacio
y del tiempo, más allá de la razón y la fantasía, más allá del espíritu y la
materia… Hay en su garganta un incendio inextinguible.”
Vicente Huidobro.
viernes, 4 de octubre de 2013
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
MÁS CORTÉS QUE CORTÉS
“Siempre supimos que iba a hacer cine.
Néstor escogió el arte más difícil, la fotografía. Joyce declaró una vez que él
era original por decisión propia, aunque estaba menos dotado que nadie para tal
tarea. Néstor se hizo fotógrafo por voluntad, por una veta férrea en su
carácter que asombraba a quienes no lo conocían. Empezó con una cámara
ordinaria y llegó a ser un fotógrafo de primera. Pero cuando me hizo mis
primeras fotografías, que estuvo dos horas fotografiando, al final de la sesión
descubrió ¡que había dejado la tapa sobre la lente! Era, desde muchacho,
sumamente distraído, y ya como fotógrafo profesional tenía asistentes para
asegurarse de que no olvidaba nada. Solía tropezar con todos los objetos que
estaban en su camino y aún con algunos que no lo estaban.
Néstor, al descubrir La Habana se descubrió a sí
mismo, y al declararse homosexual cambió su vida. Pero siempre fue la
discreción misma: en el vestir, al hablar, y uno piensa que así debió de ser
Kavafis. La Habana
fue entonces su Alejandría. Pero, entre amigos, solía bromear de una manera que
era asombrosamente cubana y a la vez muy suya. Néstor, tan serio, solía ser en
la intimidad devastadoramente cómico con sus apodos para amigos y enemigos: a
un conocido comisario cubano lo bautizó para siempre La Dalia.
Néstor se fue de Cuba cuando la dictadura
de Batista y regresó al triunfo de Fidel Castro. Casualmente había conocido a
Castro al fotografiarlo en la cárcel de su exilio mexicano. Pronto se
desilusionó al descubrir que el fidelismo era el fascismo del pobre. Tenía, me
dijo, su experiencia en la
España de Franco. “Esto es lo mismo. Fidel es igual que
Franco, sólo que más alto –y más joven--.” Ambos habíamos fundado, junto con
Germán Puig, la Cinemateca
de Cuba, que naufragó en la política. Ambos fuimos fundadores del Instituto del
Cine (ICAIC) de PM, un modesto ejercicio en free cinema que habían hecho mi
hermano Saba y Orlando Jiménez, Néstor, que había devenido crítico de cine de
la revista Bohemia, escribió un comentario elogioso. Fue echado de la revista
en seguida. Esta expulsión fue su salvación. Poco después salió de Cuba por
última vez.
Néstor se hizo un fotógrafo famoso en
Europa. Ésta es una reducción de la realidad. Néstor pasó trabajo, necesidades
y hasta hambre, como lo atestiguó su amigo Juan Goytisolo, en París. No fue el
fotógrafo favorito de Truffaut y de Rohmer de la noche tropical a la mañana
francesa. Lo vi a menudo entonces y supe que llegó a dormir en el suelo de un
cochambroso cuarto de hotel que alquilaba un amigo. Néstor siempre fue
indiferente a la comida, pero lo que tenía que comer en la Ciudad Universitaria
no era nouvelle cuisine precisamente. Para proseguir su vocación, llegó a
rechazar una oferta de un lujoso colegio de señoritas americano (donde ya había
enseñado en su segundo exilio), y persistió en su empeño en Francia, donde se
sostenía haciendo documentales para la televisión escolar. Pasaron años antes
de que lo invitaran a fotografiar un corto en una película de historietas. Fue
así, con trabajo, a través de su trabajo, que se hizo el fotógrafo que fue.
Tengo que hablar, aunque sea brevemente,
de su oficio, que era una profesión, que era un arte, que era una sabiduría.
Néstor no era el escogido de Truffaut, de Rohmer, de Barbet Schoëder, de Jack
Nicholson, de Terry Malick y, finalmente, de Robert Benton por su cara linda,
que nunca tuvo, a pesar de su coquetería de lentillas y sombrero alón. (“Tengo”,
solía decir, “cara de besugo”) Todos esos directores, y otros que olvido,
usaban a Néstor una y otra vez porque Néstor no sólo fotografiaba sus
películas, sino que resolvía problemas de decorado, de maquillaje, de
vestuario, con su considerable cultura, sino que reescribía los guiones, como
hizo con la fracasada penúltima película de Benton. Trabajaba con el director
antes y después de la filmación, enderezando entuertos, que eran muchas veces
del director, y hasta resolvía problemas de actuación durante el rodaje. Y aún
antes, mucho antes. Hace poco, un guionista americano laureado le pidió que
leyera su guión sobre la vida y hazañas de Cortés. Néstor hizo sus comentarios
siempre sabios. Incluso evitó al escritor una metida de pata hercúlea cuando
descubrió Néstor que Cortés estudiaba en el cine su plan de campaña ¡sobre un
mapamundi! Néstor, más cortés que Cortés, le indicó al guionista que era un
anacronismo, como cuando Shakespeare en Julio César hace sonar 21 cañonazos a
la entrada de César en Roma. La comparación con Shakespeare no sólo era caritativa,
sino halagadora. Así era Néstor Almendros.”
Guillermo Cabrera Infante. Cine o sardina. Círculo de Lectores.
miércoles, 2 de octubre de 2013
OBITER DICTUM
“Alrededor de cien segundos después del
big bang, la temperatura habría descendido a mil millones de grados, que es la
temperatura en el interior de las estrellas más calientes. A esta temperatura
protones y neutrones no tendrían ya energía suficiente para vencer la atracción
de la interacción nuclear fuerte, y habrían comenzado a combinarse juntos para
producir los núcleos de átomos de deuterio (hidrógeno pesado), que contienen un
protón y un neutrón. Los núcleos de deuterio se habrían combinado entonces con
más protones y neutrones para formar núcleos de helio, que contienen dos
protones y dos neutrones, y también pequeñas cantidades de un par de elementos
más pesados, litio y berilio.”
Stephen W. Hawking.
martes, 1 de octubre de 2013
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
CANCIONCILLA
OTROS querrán mausoleos
donde cuelguen los trofeos,
donde nadie ha de llorar,
y yo no los quiero, no
(que lo digo en un cantar)
porque yo
morir quisiera en el
viento,
como la gente del mar
en el mar.
Me podrían enterrar
en la ancha fosa del
viento.
Oh, qué dulce
descansar,
ir sepultado en el
viento,
como un capitán del viento:
como un capitán del mar,
muerto en medio de la mar.
Dámaso Alonso.
domingo, 29 de septiembre de 2013
jueves, 26 de septiembre de 2013
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