domingo, 12 de septiembre de 2021
sábado, 11 de septiembre de 2021
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EL MISMO DELITO
«Si él ha decidido que en cada ocasión hay que hacer algo que supere su situación y vosotros, por el contrario, que no hay que afrontar ningún asunto con vigor, considerad en qué punto cabe esperar que eso termine. ¡Por los dioses!, ¿quién es de vosotros tan tonto como para no ver que la guerra de allí vendrá aquí, si nos despreocuparnos? Pero, si eso llegara a pasar, tengo miedo, varones atenienses, de que lo mismo que quienes tomando en préstamo a la ligera dinero a gran interés, tras haber vivido en la abundancia un corto tiempo, luego pierden hasta el capital, así también nosotros nos demos cuenta de haber vivido en la molicie pagando por ello alto interés y quienes en todo buscábamos el placer vayamos luego a vernos en la obligación de hacer muchas de esas cosas que no queríamos y corramos el riesgo de perder las posesiones que tenemos en la propia región.»
Demóstenes.
Discursos Políticos I.
jueves, 9 de septiembre de 2021
ALLÁ EN LAS INDIAS
MAIZ O ZARA
miércoles, 8 de septiembre de 2021
martes, 7 de septiembre de 2021
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
EIN TRAUM
lunes, 6 de septiembre de 2021
sábado, 4 de septiembre de 2021
OBITER DICTUM
jueves, 2 de septiembre de 2021
martes, 31 de agosto de 2021
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
domingo, 29 de agosto de 2021
sábado, 28 de agosto de 2021
OBITER DICTUM
«¿Hay algo, en efecto, más ridículo que el progresismo? Un buen señor que no puede o no quiere o cree que no quiere creer en otra vida y se consuela pensando —¿pero es que piensa?— que el progreso traerá la felicidad… ¿a quién? Y luego es tan vulgar… ¡tan vulgar!…»
Miguel de Unamuno.
jueves, 26 de agosto de 2021
martes, 24 de agosto de 2021
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
A MEDIA VOZ
domingo, 22 de agosto de 2021
sábado, 21 de agosto de 2021
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
AFGANISTAN
«Afganistán es un país violento. En esa época tenía la tasa de homicidios más alta del mundo. Nunca pasabas por un cementerio sin ver las flameantes banderas de papel que indicaban que alguien había muerto recientemente de forma violenta. En caso de asesinato —y asesinato era cualquier cosa que quitara una vida, accidentalmente o de otro modo—, el acusado era llevado ante el gobernador local y la declaración se prestaba en lo que se llamaba un durbar , o lo que es mismo, un juicio. El gobernador sopesaba las pruebas y tomaba la decisión, que era definitiva. Si un hombre era considerado culpable en el durbar , se le entregaba a la familia del hombre asesinado, que entonces organizaba —normalmente de noche— lo que resultaba ser una subasta o venta del asesino. Los familiares de éste o sus amigos ofertaban por su vida camellos, cabras, ovejas, joyas o cualquier otra cosa de valor que tuvieran. Si la oferta era aceptable, el asesino era devuelto a su familia y todo el asunto quedaba olvidado. Si no era una persona decente y no tenía amigos o familia que se preocuparan por él, los subastadores simplemente lo mataban. Si el crimen era suficientemente horrible, no se aceptaba ninguna oferta, sin importar lo grande que fuera. Una vez fui testigo de una de estas «subastas». El asesino estaba tumbado en el suelo en cruz, y su familia se había congregado para ofertar por su vida. Pero la abuela del hombre asesinado no quería que se llevara a cabo la subasta o quizá se sintió insultada por la cuantía de la oferta, así que cogió un cuchillo y allí mismo le cortó al hombre la garganta.»
John Huston.
A libro abierto.
Espasa-Calpe.
viernes, 20 de agosto de 2021
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
El
GÉNESIS Y SUS LABERINTOS
miércoles, 18 de agosto de 2021
martes, 17 de agosto de 2021
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
«Cuando me paro a contemplar mi estado y a ver los pasos por donde he venido, me espanto de que un hombre tan perdido a conocer su error haya llegado. Cuando miro los años que he pasado la divina razón puesta en olvido, conozco que piedad del cielo ha sido no haberme en tanto mal precipitado. Entré por laberinto tan extraño fiando al débil hilo de la vida el tarde conocido desengaño, mas de tu luz mi oscuridad vencida, el monstruo muerto de mi ciego engaño vuelve a la patria, la razón perdida.»
Lope de Vega.



























