miércoles, 15 de abril de 2020

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





     «SERÁN CENIZA...»


Cruzo un desierto y su secreta
desolación sin nombre.
El corazón
tiene la sequedad de la piedra
y los estallidos nocturnos
de su materia o de su nada.

Hay una luz remota, sin embargo,
y sé que no estoy solo;
aunque después de tanto y tanto no haya
ni un solo pensamiento
capaz contra la muerte,
no estoy solo.

Toco esta mano al fin que comparte mi vida
y en ella me confirmo
y tiento cuanto amo,
lo levanto hacia el cielo
y aunque sea ceniza lo proclamo: ceniza.

Aunque sea ceniza cuanto tengo hasta ahora,
cuanto se me ha tendido a modo de esperanza.


José Angel Valente

sábado, 11 de abril de 2020

OBITER DICTUM





Ni dos guerras mundiales ni la barbarie mecanizada de los campos de concentración han hecho vacilar la fe de esos adeptos al progreso científico. Ni siquiera los ha hecho meditar el que los peores excesos sucedieran en el país que más lejos había ido en el perfeccionamiento científico. El dogma sigue en pie. No importan las torturas, las gestapos y chekas. Todo eso no tiene importancia porque es transitorio: a la humanidad le espera una edad de oro, en que todos seremos iguales y en que la felicidad reinará para siempre. Mientras tanto, hay que perseguir o aniquilar a los que ponen en duda ese brillante futuro, hay que quemar sus libros y proscribir sus doctrinas, hay que denunciarlos como decadentes contrarrevolucionarios y vendidos.


Ernesto Sábato.

viernes, 10 de abril de 2020

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE




A CARA O CRUZ



«Estábamos a unos mil metros de Gagesti cuando algo entró en la carretera por delante de mi caballo. Levanté la vista y quedé más que sorprendido de ver a una escuadra de exploradores rumana de unos quince hombres con bayonetas caladas justo delante nuestro. Era demasiado tarde para dar la vuelta y escapar al galope, ya que cualquier indicio de un pretendido intento de huída me hubiese supuesto un par de balas. Me decidí rápidamente; avancé trotando hacia la escuadra de exploradores sin cambiar de paso, les saludé de manera amistosa, les di a entender que debían desarmarse, que eran prisioneros, y que debían ponerse en marcha hacia la iglesia en Gagesti, donde cuatrocientos de sus camaradas estaban reunidos. Dudo mucho que alguno de los rumanos entendiese mis palabras. Pero mi donaire y tono de voz calmado y amistoso tuvieron un efecto persuasivo. Los quince hombres dejaron sus armas sobre la carretera y se alejaron a través de los campos en la dirección indicada. Continué mi paseo otros cien metros y después galopé de vuelta a mi compañía por el camino más corto. Probablemente no hubiera encontrado adversarios tan simples una segunda vez.»


Erwin Rommel.
La infanteria al ataque.
Editorial Tempus.




martes, 7 de abril de 2020

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA




QUELQU'UN PLEURE DANS LE SILENCE...


Quelqu'un pleure dans le silence
Morne des nuits d'avril;
Quelqu'un pleure dans la somnolence
Longue de son exil;
Quelqu'un pleure sa douleur
Et c'est mon cœur!


                                     Émile Nelligan 

sábado, 4 de abril de 2020

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE


 



EL GRAN DICTADOR


«No satisfecho con los decretos que garantizaban la autoridad suprema de Bonaparte; no satisfecho con la esclavitud a la que estaba sometida la prensa ni con los sofismas que continuamente aparecían en los periódicos y que cada mañana atacaban con mentiras al espíritu tanto de los que leían como de los que no lo hacían, es decir, de los que eran incapaces de reflexionar sobre un libro y se divertían con un folletín; no satisfecho, digo, con todas esas medidas destinadas a ofuscar el juicio del pueblo, se preocupó de la educación, esto es, de los medios para preparar a la generación que en el futuro le sería servil, como si no fuera suficiente para ello el ejemplo que les daban sus padres. La revolución, que raramente ha producido instituciones perdurables, fundó para tal fin una escuela politécnica de la que han salido la mayoría de los hombres íntegros e independientes sobre los que Francia puede todavía fundar su esperanza. Un consejero de Estado encargado de supervisar la educación aseguró que en el futuro sólo habrían mentes sensatas, es decir, en términos de hoy en día, hombres que supieran someterse a la fuerza y amoldarse en todos los aspectos a las maniobras del interés.»


Madame de Staël.

Diez años de destierro.

Penguin Clásicos.


viernes, 3 de abril de 2020

OBITER DICTUM





“Alguno de los delegados ha traído el libro de André Gide, ya su segundo libro acerca de la URSS. Lo he hojeado: eso ya son injurias y calumnias de corte abiertamente trotskista. Gide no lo disimula, cita abiertamente los nombres de trotskistas y antisoviéticos destacados que, «con mucha amabilidad», le han facilitado materiales. Y estos materiales constituyen una mezcla de recortes de periódico dogmáticamente seleccionados y de viejas anécdotas contrarrevolucionarias.”


Mijail Koltsov

lunes, 30 de marzo de 2020

ALLÁ EN LAS INDIAS





EL EJERCITO INCA


El modo que se tenía en elegir los hombres para la milicia, era éste: en cada pueblo había maestros de enseñar la manera de pelear y ejercitarse en las armas. Estos tenían cargo de tomar todos los niños de diez hasta diez y ocho años, en cierta hora o horas del día, e dábanles forma de reñir de burlas o de veras entre sí e [que] se ejercitasen como quiera en las armas; y los que destos salían de más fuerzas y más valientes, más ligeros y aptos para la guerra, y feroces, aquellos mandaba el Rey que los señalasen y fuesen dedicados al ejercicio bélico, y desde adelante cada día más usasen a pelear de burlas o de veras, hasta que fuesen de edad para servirse dellos en las guerras. Mandábales dar sueldo conveniente de que comiesen y se criasen, y que gozasen de sus privilegios.
Tenían otra manera de probar los niños y cognoscer lo que después de grandes harían en las peleas. Después de llegados a los diez y ocho años, poníanlos delante del capitán general o de aquel maestro que tenía cargo deste ejercicio, y mandaba a uno que tenía una porra o alguna otra arma en la mano, «ven acá, mátame aquél», [e] iba y alzaba la porra como que le quería dar; y si el mozo rehuía la cara de miedo, apartábalo y dejábalo para que toda su vida fuese labrador, y su oficio y ocupación fuesen obras serviles; pero al que no huía la cara, dedicábanlo para el arte militar, mandándole que siempre se ocupase en ella; y desde luego era hidalgo, y gozaba de los militares privilegios. Por estas vías tenían los Reyes de aquellos reinos de señalados hombres muchas grandes guarniciones.

Bartolomé de las Casas.

De las antiguas gentes del Perú.

viernes, 27 de marzo de 2020

OBITER DITUM




Hombre, Herráiz, dense ustedes una vueltecita por el Ampurdán con su tabor. Aunque no quede una gallina, Herráiz, aunque nos dejen sin una sola gallina...


Josep Pla.


jueves, 26 de marzo de 2020

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE





A Carlos o a Vicente. Incluso a ambos.

In memoriam. Supongo. 



AGUADORES, SERENOS Y MOZOS DE CUERDA


—Los gallegos andan constantemente con almadreñas por sus calles embaldosadas, lo que produce tanto ruido, que allí a todo el mundo le duele la cabeza. Podemos dividirlos en dos grandes grupos: uno, el de los serenos de comercio, y otro, el de los aguadores. Los serenos se ganan la vida abriéndoles las puertas a los aguadores; y los aguadores, llevándoles agua a los serenos. Cuando se desequilibra por exceso de personal una de las dos clases y hay más serenos que aguadores o más aguadores que serenos, se envía el remanente a Madrid. Debe considerarse también la existencia de un numeroso grupo de mozos de cuerda. Se reconoce asimismo la realidad de una pequeña minoría que pasa sus años bailando incesantemente la «muiñeira».
—Es maravilloso.
—¡Oh! —protestó modestamente—; no tiene importancia nada de lo que digo. Todo el mundo lo sabe. Añadiré que dentro de esa ley general que abarca a todos los gallegos, hay que abrir una subdivisión para los coruñeses; más que a otro oficio, se consagran al cultivo y a la fabricación del pescado, en lo que han hecho notables progresos. Es preciso imaginarse a los pobladores de La Coruña como hombres pensativamente inclinados sobre las retortas de donde han de salir los salmonetes, o sobre los alambiques donde se hace la destilación de la tinta de calamar, o bien regando amorosamente la bien abonada tierra en la que tienen las plantaciones de sardinas, harto preocupados del sol y de las lluvias, porque según sean éstas abundantes o no, así salen sardinas o salen boquerones…

Wenceslao Fernández Flórez.
Las gafas del diablo.

Espasa-Calpe Argentina.

domingo, 22 de marzo de 2020

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





555 EL MUERTO EN INCENDIO

Entramos en un bosque furiosamente quemado,
[violentamente abrasado.
Extraños árboles de pie nos ofrecieron frutos
[llamados ascuas, flores llamadas brasas.
De estos árboles o frutos o flores la quemadura
[es la sustancia, el ojo en llamas:
ascuas florales, quemaduras arbóreas, brasas
[frutales son.
Y había flamencos de carbón que cantaban pavesas.
Sólo al muerto en incendio le es dado ver
[esas canciones.

Óscar Hahn