domingo, 5 de abril de 2020
sábado, 4 de abril de 2020
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EL GRAN DICTADOR
«No satisfecho con los decretos que garantizaban la autoridad suprema de Bonaparte; no satisfecho con la esclavitud a la que estaba sometida la prensa ni con los sofismas que continuamente aparecían en los periódicos y que cada mañana atacaban con mentiras al espíritu tanto de los que leían como de los que no lo hacían, es decir, de los que eran incapaces de reflexionar sobre un libro y se divertían con un folletín; no satisfecho, digo, con todas esas medidas destinadas a ofuscar el juicio del pueblo, se preocupó de la educación, esto es, de los medios para preparar a la generación que en el futuro le sería servil, como si no fuera suficiente para ello el ejemplo que les daban sus padres. La revolución, que raramente ha producido instituciones perdurables, fundó para tal fin una escuela politécnica de la que han salido la mayoría de los hombres íntegros e independientes sobre los que Francia puede todavía fundar su esperanza. Un consejero de Estado encargado de supervisar la educación aseguró que en el futuro sólo habrían mentes sensatas, es decir, en términos de hoy en día, hombres que supieran someterse a la fuerza y amoldarse en todos los aspectos a las maniobras del interés.»
Madame de Staël.
Diez años de destierro.
Penguin Clásicos.
viernes, 3 de abril de 2020
OBITER DICTUM
miércoles, 1 de abril de 2020
lunes, 30 de marzo de 2020
ALLÁ EN LAS INDIAS
EL EJERCITO INCA
domingo, 29 de marzo de 2020
sábado, 28 de marzo de 2020
viernes, 27 de marzo de 2020
OBITER DITUM
—Hombre, Herráiz, dense ustedes una vueltecita por el Ampurdán con su tabor. Aunque no quede una gallina, Herráiz, aunque nos dejen sin una sola gallina...
Josep Pla.
jueves, 26 de marzo de 2020
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
A Carlos o a Vicente. Incluso a ambos.
In memoriam. Supongo.
AGUADORES, SERENOS Y MOZOS DE CUERDA
miércoles, 25 de marzo de 2020
martes, 24 de marzo de 2020
domingo, 22 de marzo de 2020
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
555 EL MUERTO EN INCENDIO
Entramos en un bosque furiosamente quemado,
[violentamente
abrasado.
Extraños árboles de pie nos ofrecieron frutos
[llamados ascuas,
flores llamadas brasas.
De estos árboles o frutos o flores la quemadura
[es la sustancia, el
ojo en llamas:
ascuas florales, quemaduras arbóreas, brasas
[frutales son.
Y había flamencos de carbón que cantaban pavesas.
Sólo al muerto en incendio le es dado ver
[esas canciones.
Óscar Hahn
viernes, 20 de marzo de 2020
jueves, 19 de marzo de 2020
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EN EL PATIO DEL PADRECITO
«Por donde quiera que fuéramos en Rusia —en Moscú, en Ucrania, en Stalingrado—, el nombre mágico de Georgia surgía constantemente. Gente que nunca había estado allí, y que posiblemente nunca podría ir, hablaba de Georgia con una especie de nostalgia y gran admiración. Hablaban de los georgianos como superhombres, como grandes bebedores, grandes bailarines, grandes músicos, grandes trabajadores y amantes. Y hablaban del país del Cáucaso y de las orillas del Mar Negro como una especie de segundo cielo. De hecho, empezamos a creer que la mayoría de los rusos esperan que si llevan una vida muy buena y virtuosa, cuando mueran no irán al cielo, sino a Georgia. Es un país privilegiado por el clima, de suelo muy rico, y tiene su pequeño océano. Los grandes servicios al Estado se premian con un viaje a Georgia. Es un lugar de recuperación para la gente que ha estado enferma durante mucho tiempo. E incluso en la Guerra fue un lugar privilegiado, porque los alemanes nunca llegaron allí, ni con aviones ni con tropas. Es uno de los lugares que no sufrieron ningún daño. »
John Steinbeck.
Diario de Rusia.
Editorial Capitan Swing.
































