ALBERT PERCY GODBER
lunes, 15 de abril de 2013
sábado, 13 de abril de 2013
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
ESA PUERTA DE MÁRMOL, ESA LOSA...
Esa puerta de mármol, esa losa
que cae sobre mi alma
si ando, donde me voy dejando
nudillos, nudos, manos...
He de tirarla abajo.
Esa madera joven, en la que me he
clavado, con ranuras
estrechas, con bisagras gigantes,
que envuelta de recuerdos
me sale siempre al paso...
He de tirarla abajo.
Esa puerta que llama cuando sigo
adelante, esa puerta que avanza
cuando yo me he parado. Esa puerta
que escucha cuando yo estoy
llamando...
Esa puerta -que es mía-
he de tirarla abajo.
Paloma Palao
viernes, 12 de abril de 2013
miércoles, 10 de abril de 2013
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
"La mañana habita el jardín; lentamente se
adentra en él, por puertas y ventanas, se enclaustra, y silenciosamente
remansa. La luz es más fina que fuera del recinto, y una niña que juega la
lleva como un pequeño sol, como un verso rubio, un dáctilo, en el cabello.
¿Quizás sea en las femeninas cabelleras donde duermen los finos hilos con que
se tejen las ciaras mañanas? Un poeta, Pedro de Espinosa, le pregunta a Dios:”Señor,
¿quién te enseño el perfil de la azucena?”… Asomado a la bahía y la ciudad,
quisiera preguntarte, Señor, quién te enseñó a derramar así, sin límites ni
pausa, la luz de las mañanas… De los dones de Dios, decía Enrique Von Kleist,
dos amos sobre todo: las mañanas de sol y los sueños. Unas para cabalgar, los
otros para huir. “Huir”, es el mote de Kleist. También de lady Stanhope.
Cuentan los hermanos Tharaud que lady Stanhope había conocido en Antioquía a un
joven iraní, de santa estirpe, ciego por un sacrificio ritual, que se ganaba la
vida vendiendo a las gentes los sueños que éstas deseaban. Lady Stanhope le
compró sueños, entre ellos uno en el que ella, niña, corría por un prado
persiguiendo una paloma, bajo la dulce lluvia de mayo. Pudo comprarle también, digo yo, un sueño
con una mañana de sol en el jardín de San Carlos, y el dux británico en sus
brazos y el amor… Pero no, ni aun un ciego iraní, engendrado a la vista de las
estrellas, discípulo de la araña y el fuego, capaz de vestir el aire con sus
sueños, y de vender las Mil y Una Noches a Harun-al-Raschid, podía venderle a
la amada de Moore una mañana como ésta, una luz tan dorada, tan calco mar y tan
alegres gaviotas. Una mañana que te
obliga a quedarte quieto, junto a un ciprés de San Carlos, por temor de
pisarla, de pisar estos hilos luminosos que Dios, como quien teje Camariñas o
“point d’Aleçon”, ordena sobre el mundo y sus estancias."
Alvaro Cunqueiro.
100 artigos.
La Voz
de Galicia.
100 artigos.
:
lunes, 8 de abril de 2013
domingo, 7 de abril de 2013
OBITER DICTUM
Las atrocidades
cometidas por Pizarro y sus sucesores han llevado a idealizar la era incaica
como un monumento de paz, justicia social y racionalidad política, olvidando
que ese estado murió de su propia medicina, y que los españoles tuvieron --desde
el principio y hasta el extermino del último Inca— no solo a varios sino a
muchos aliados entre los pueblos oprimidos por la estirpe de Manco Capac.
Antonio Escohotado
sábado, 6 de abril de 2013
viernes, 5 de abril de 2013
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
QUÉ HAS HECHO DE TU HERMANO?
en el torbellino de las mochilas
los ojos de la hormiga
no perdona
yacen allí
jamás
todo fue
consumado
todo fue
arrebatado
por un
viento
impasible
que se llamaba
ol
vi
do o
des
truc
ción
Miguel Labordeta
miércoles, 3 de abril de 2013
martes, 2 de abril de 2013
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
GERTRUDE BELL
«Me invitó a tomar el té. Me recibió
sentada junto a una mesita de té perfectamente inglesa, colocada bajo una
polvorienta palmera en el jardín de dátiles que circundaba su villa. No había
ninguna otra mujer. Los invitados eran jóvenes de uniforme, la mayor parte
miembros de su plana mayor. Nada más verla decidí que la Reina Virgen tenía que
haber sido precisamente así. Era una inglesa más bien pequeña y con cara de
caballo —me parece recordar que su cabello era rojizo tirando a gris— pero
había algo de majestuoso en su persona. Tenía un increíble dominio de las
lenguas del Oriente Medio. Conocía todos los dialectos. Sabía al dedillo las
historias tribales y familiares de los Bedawi. Viéndola, no era difícil creer
lo que me habían contado de cómo llegaba en su avión a los campamentos de los
árabes rebeldes y les soltaba tales rapapolvos en su propio dialecto que
inmediatamente recogían sus tiendas y desaparecían.»
John dos Passos.
Años inolvidables.
Alianza Editorial.
lunes, 1 de abril de 2013
domingo, 31 de marzo de 2013
IN PRINCIPIO CREAVIT
«Si busco una fórmula práctica para definir la época de antes de la Primera Guerra Mundial, la época en que crecí y me crié, confío en haber encontrado la más concisa al decir que fue la edad de oro de la seguridad.»
Qual’è il titolo del libro?
viernes, 29 de marzo de 2013
miércoles, 27 de marzo de 2013
OBITER DICTUM
“Obsérvese que no dudo que todo
esto sea para el mayor bien de todos. De todos, sí; pero quizá no de cada uno.
Juego con las palabras para intentar extraer aquí la verdad tan valiosa que nos
enseñaba el Evangelio, según el cual, como escribí antes, cada uno es más
precioso que todos.
Esto
ha sido conquistado: no hay ya, en la URSS, explotación de un gran número para
provecho de unos pocos; pero puede decirse, sin forzar demasiado las cosas: la
felicidad de todos se obtiene a expensas de cada uno.”
André Gide
martes, 26 de marzo de 2013
lunes, 25 de marzo de 2013
OBITER DICTUM
Además de deberles mi alma a los
libros y a los muertos, se la debo a los árboles y a los montes. El campo me
educó tanto como la biblioteca. Un cierto y determinado campo: todo lo que hay
de poético, de melancólico, de gris y de solitario en mí, lo debo a la campiña
de Toscana, a la campiña que hay en los alrededores de Florencia.
Giovanni Papini.
jueves, 21 de marzo de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
CABALLOS
Yo he visto a los caballos,
yo vi la gloria
del viento y de los rayos
y de la serenísima victoria
cuando vi a los caballos.
Cuando vi su mirada
que no responde nada a nada,
que no es sino mirada,
entonces fue que en un momento
me hundí en su eternidad ensimismada,
descubrí en su quietud la gloria pura
del esplendor del viento
y de los rayos,
la
figura
del simple movimiento
en magnificencia oscura
naciendo de los mágicos caballos.
Eliseo Diego
lunes, 18 de marzo de 2013
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