viernes, 30 de abril de 2021
jueves, 29 de abril de 2021
miércoles, 28 de abril de 2021
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
SOBRE
CHISMES Y OTRAS BIOLOGÍAS
Mi postura presentaba la
incomodidad añadida de que mi despacho y mi laboratorio se encontraban en el
edificio de los laboratorios biológicos, la cabeza de puente de la física y la
química, que pronto empezó a llenarse de biólogos moleculares generosamente
subvencionados. El ambiente se fue volviendo deprimentemente tenso. Watson ni
se dignaba darse por enterado de mi presencia cuando nos cruzábamos en el vestíbulo,
aunque no hubiera nadie cerca. Yo no sabía qué hacer: si pagarle con la misma
moneda, fingiendo no darme cuenta de su existencia (algo imposible) o si
humillarme insistiendo en mantener la cortesía sureña (imposible también). Me
decidí por saludarle con un gruñido. La actitud de los aliados de Watson
oscilaba entre la indiferencia y la gelidez, con la excepción de George Wald,
que adoptó una actitud olímpica. Se mostraba amistoso, pero absolutamente
pagado de sí mismo y con una condescendencia teatral. En las pocas ocasiones en
las que hablamos, no pude evitar la sensación de que Wald, en realidad, se dirigía
a un público imaginario, de cientos de espectadores, sentado detrás de mí. De
hecho a finales de los sesenta cedió a esta segunda vocación, dedicándose a la
oratoria política y moral ante las grandes audiencias. En los momentos álgidos de
la agitación estudiantil que afecto a Harvard y a todas las demás
universidades, Wald era el orador favorito de las multitudes de estudiantes
activistas. Era de esos intelectuales elegantes y poco mundanos que ponen en
marcha la revolución y son de los primeros ejecutados por ella. Y en lo
referente al futuro de nuestra ciencia, estaba de acuerdo con Watson: sólo
existe una biología, declaro en cierta ocasión, y es la biología molecular.
Edward
O. Wilson.
El
naturalista.
Editorial
Debate.
martes, 27 de abril de 2021
lunes, 26 de abril de 2021
sábado, 24 de abril de 2021
OBITER DICTUM
Aun cuando al concluir la guerra civil pusieran fin a las
masacres indiscriminadas de 1918-19, se aseguraron de dejar intactas las leyes
e instituciones que habían hecho posibles esos episodios. Una vez que Stalin se
convirtió en amo indiscutido de la Rusia soviética, tenía a su alcance todos
los instrumentos de que precisaba para reinstaurar el terror a una escala mucho
más vasta. Este hecho por sí solo demuestra que, para los bolcheviques, el
terror no era un arma defensiva, sino un instrumento de gobierno.
Richard Pipes.
jueves, 22 de abril de 2021
miércoles, 21 de abril de 2021
OBITER DICTUM
«Sobre la entrada principal del palacio, que lleva al salón de estado o cámara del concejo, de mármol, hay un cartel en el que está escrita en inglés la palabra «Bienvenidos». Dicen que cuando fue pintado el cartel hubo un ligero malentendido sobre su destino, y originalmente se lo colgó en la cárcel; pero al cabo de un tiempo se observó el error, y fue transferido a su ubicación actual.»
J.R. ACKERLEY.
martes, 20 de abril de 2021
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
Islas, flotantes islas que
salieron en busca
de los íntimos soles y las
lluvias amantes.
Por años sumergidas se asomaron
al mundo
para oír las canciones de
lejanas tabernas
y el derrumbe sonoro de campanas
fundidas
por los adolescentes
guerrilleros
y ver la extraña luz que anuncia
el maremoto
y las olas que traen restos de
proas náufragas
y lampreas gigantes que antes
aprisionaron
alevosas madréporas.
Pero yo estaba hablando del
rumbo de otras islas,
símbolos vagos de una actividad
poderosa, interior
como el resorte oculto de los
órganos
que aman las abadías y los
Café-Concert.
Y ahora me distrae esta otra
búsqueda
de islas verdaderas con orillas
fragantes
como esas que vieron, Gauguin,
Conrad, Stevenson,
los misioneros locos, los
médicos borrachos,
las mujeres venidas de las
tierras calientes
en los barcos sin sueño,
traídas por el destino, la resaca,
la marea de Dios.
Raúl González Tuñón.
lunes, 19 de abril de 2021
domingo, 18 de abril de 2021
sábado, 17 de abril de 2021
viernes, 16 de abril de 2021
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
LAS CUPLETISTAS DE OSVALDO JOVE
"En Entrebo, en la
parroquia de Labrada de Buriz, partido de Villalba, condado de Montenegro y
diócesis de Mondoñedo, había un cojo llamado Osvaldo Jove. Sentado parecía un
gigante, pero se ponía de pie y aquel pecho poderoso y el vientre rotundo
descansaba en dos piernas curvas y cortas. Pero con ellas, teje que teje, hacía
Osvaldo mucho camino, y era cazador de fama. Iba al monte sin perros, pero
poseía más vientos que un perdiguero de Burgos en las mañanas tempranas.
Llevaba siempre Osvaldo en el bolsillo una libreta en cuyas páginas tenía
pegados retratos de las artistas que venían allá por los años diez en las cajas
de cerillas, y cuando se aburría, sacaba del bolsillo la libreta y se quedaba
como tonto admirando aquellas blancas mantecas, y siempre terminaba por
sonreírles, y sonreírse a sí mismo. Un día vio, en «El Progreso» de Lugo, la
esquela de un tal don Oswaldo, con lo cual pasó a escribir su nombre con la
misma ortografía, sustituyendo la v por la w. A Oswaldo, pues, las que menos le
gustaban de las fulanas del cupletismo, eran la francesa Cleo de Merode, y una
bilbaína que se llamaba Dora la Menchaca. Prefería la Chelito a la Fornarina, y
a Amalia Molina no le concedía mérito alguno. Cuando juntaba algún dinero, ya
porque vendiese unos pinos, ya porque había criado un par de muletos, bajaba a
Baamonde, tomaba el tren, y se iba a Madrid, a verlas de carne y hueso. En uno
de esos viajes, gastó todo el dinero y regresó a pie desde la capital, según él
cazando por Castilla y León conejos a pedradas, y pescando alguna trucha en los
ríos. En Lugo pidió prestadas cinco pesetas para poder llegar en tren a
Baamonde, fumando un puro que le diera un Montenegro de Begonte. De este viaje
trajo consigo un libro que enseñaba a predecir el tiempo y a curar dolencias
del ganado. También trajo la Desesperación de Espronceda, comprada en la Puerta
del Sol madrileña, y una oración contra el pedrisco."
Alvaro Cunqueiro.
Viajes imaginarios y reales.
Tusquets Editores.
jueves, 15 de abril de 2021
OBITER DICTUM
«La subversión fue tal que no sólo en el taller mandaba el aprendiz, en el Banco un ordenanza y en la Biblioteca Nacional un mozo de almacén, sino que en los propios centros oficiales y ministerios se colocaron sobre el ministro unos pequeños soviets o comités de control.»
Clara Campoamor.
miércoles, 14 de abril de 2021
lunes, 12 de abril de 2021
OBITER DICTUM
"Y, además, porque opino que el periodismo, aun el más ligero y el más
superficial, tiene cierto derecho a entrar en la Historia, si bien no pueda
nunca desempeñar en ella un papel mucho más brillante que el que desempeña en
un reloj una aguja de marcar los segundos."
Julio
Camba.
sábado, 10 de abril de 2021
viernes, 9 de abril de 2021
jueves, 8 de abril de 2021
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
VIAGEM
É o vento que me leva.
O vento lusitano.
É este sopro humano
Universal
Que enfuna a inquietação de Portugal.
É esta fúria de loucura mansa
Que tudo alcança
Sem alcançar.
Que vai de céu em céu,
De mar em mar,
Até nunca chegar.
E esta tentação de me encontrar
Mais rico de amargura
Nas pausas da ventura
De me procurar…
Miguel Torga.
martes, 6 de abril de 2021
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