lunes, 18 de octubre de 2021
sábado, 16 de octubre de 2021
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
HOTEL ANTIGUO
viernes, 15 de octubre de 2021
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
LA VENECIA DE WHISTLER
«Estos escrúpulos quedaron olvidados con la excitación de hacer un inesperado viaje a Venecia. Nos habíamos quedado sin leche condensada. No sé cómo, conseguí convencer al teniente de que en Venecia y sólo en Venecia sería posible comprar leche condensada. Fairbanks y yo recibimos nuestros salvoconductos y nos embarcamos en el vaporcito que hacía la travesía a Venecia desde Fuchina. Era un día de helada blanca y el sol daba apenas una débil luz rosada. Del norte llegaba el redoble distante de un fuego concentrado de artillería. El barco cortaba el encaje de hielo sobre la laguna con un sonido vibrante. Por encima de una tierra de color tórtola, los techos, las cúpulas y los campanarios se alzaban hacia un cielo también color tórtola. Era la Venecia que Whistler había pintado. Durante una tregua de la artillería pudimos oír el repicar dé las campanas al otro lado de la laguna. De puro milagro encontramos dos cajas de leche condensada en una tienda de ultramarinos. Sisamos un poco de tiempo para dar una vuelta por la Piazza de San Marco y el palacio de los Dogos. La mayor parte de los grandes cuadros habían sido escondidos, así como los caballos romanos, pero aunque yo estaba demasiado bajo el influjo de Giotto para apreciar el sombrío esplendor de los techos de la escuela veneciana, gocé extraordinariamente con los mosaicos que se veían detrás de los sacos terreros y con la señal más insignificante del cincel románico en las piedras de color gris cremoso.»
John dos Passos.
Años inolvidables.
Alianza Editorial.
jueves, 14 de octubre de 2021
martes, 12 de octubre de 2021
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
LLAMADA VIVA
lunes, 11 de octubre de 2021
domingo, 10 de octubre de 2021
ALLÁ EN LAS INDIAS
martes, 5 de octubre de 2021
lunes, 4 de octubre de 2021
OTRA BALSA EN EL AQUEROTE
DE ALCOHÓLICOS, MUJERES Y ALGO DE JAZZ
«Y nosotros somos especímenes bastante normales. Nos encanta un tobillo bien torneado o incluso unas pulgadas por encima del tobillo, vestido, si es posible, con unas medias de nailon bien ajustadas. Somos aficionados a los trucos, y a las mentiras, y a las falsedades que usan las mujeres para engañar y atrapar a los inocentes y estúpidos hombres. Nos gustan mucho esas cosas: bonitos peinados, y los perfumes, y la ropa bonita, y el esmalte de uñas, y el carmín, y la sombra de ojos, y las pestañas postizas. Teníamos un ansia definitiva de ser engañados y mentidos. Nos gustan las intrincadas salsas francesas, y los vinos de cosecha, y el champán Pierre-Jouet, aproximadamente de 1934. Nos gusta que el jabón de baño huela dulce, y nos gustan las camisas blancas suaves. Nos gusta la música cíngara tocada por todo un batallón endiablado de violines. Nos gusta el son enloquecido de la trompeta de Louis Armstrong, y la risa histérica del clarinete de Pee Wee Russell. Y ahora llevábamos una vida de prístina virtud. Nos mostrábamos circunspectos a conciencia. Los ataques más comunes contra los extranjeros en la Unión Soviética se basan en la embriaguez y la lascivia. Y a pesar de que solo somos razonablemente alcohólicos, y no más lascivos que la mayoría de la gente, aunque esto es algo variable, estábamos decididos a vivir una vida de santos.»
John Steinbeck.
Diario de Rusia.
Editorial Capitan Swing.
domingo, 3 de octubre de 2021
sábado, 2 de octubre de 2021
OBITER DICTUM
viernes, 1 de octubre de 2021
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
UNA YIHAD MATERIALISTA
«La ciudad de Elvira, situada en una llanura, se hallaba poblada por gentes que no podían sufrirse unas a otras, hasta el punto que había persona que se hacía construir delante de su casa un oratorio y unos baños para no tropezarse con su vecino. Por un lado, no querían someterse a nadie ni aceptar las decisiones de un gobernador; pero, de otra parte, eran las gentes más cobardes del mundo, y temían por la suerte de su ciudad, ya que eran incapaces de hacer la guerra a nadie, aunque fuese a las moscas, de no ser asistidos por milicias [extranjeras] que los protegieran y defendieran. Viendo los conflictos que habían surgido entre los principados de Al-Andalus, así como el fuego que los devoraba, y temiendo ser víctimas de algún golpe de mano, enviaron al mencionado Zāwī mensajeros que le expusiesen la crítica situación en que se hallaban con estos términos: “Si antes de hoy vinisteis para hacer la guerra santa, nunca tendréis mejor ocasión que ésta de ahora, pues no os faltan almas que devolver a la vida, casas que defender y honra que ganar. Dispuestos estamos a asociarnos a vosotros con nuestras personas y bienes, de tal suerte, que nosotros pondremos el dinero y la residencia, a cambio de que nos protejáis y defendáis”.»
Abd Allãh Nãsir.
«Memorias».



























