martes, 7 de enero de 2020

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






               ARROJADME UN ATAÚD NEGRO

Volvamos a la tierra
Bastante expuse mi esqueleto a la risa de las
lechuzas
cuando encerrado bajo llave en el sueño
hui hacia el más allá
Soy una perla caída en el fango

Estoy cansado cansado querría estar muerto
Graniza nieva sopla el viento
Estoy frío como el frío
Los ríos corrientes de mi cerebro se han
congelado


                                                Carlos Edmundo de Ory

viernes, 3 de enero de 2020

OBITER DICTUM



OTRO TIPO DE NUMERUS CLAUSUS



«El Numerus Clasus rige desde hace tiempo en Hungría, donde a la derrota de la revolución comunista siguió un período de terror antisemita. La persecución de comunistas, no menos feroz que la persecución de cristianos del Imperio Romano, se caracterizó por una serie de pogroms. Los judíos, bajo este régimen de terror, perdieron prácticamente todo derecho a la protección de las leyes y los tribunales. Se les atribuía la responsabilidad de la revolución sovietista. Este hecho parecía suficiente para condenar a toda la raza judía a una truculenta represión. No obstante el tiempo trascurrido desde entonces, el furor antisemita no se ha calmado aún. El fascismo húngaro lanza periódicamente sus legiones contra los judíos. Sus desmanes, cometidos en nombre de un sedicente cristianismo, han provocado últimamente una encendida protesta del Cardenal Csernoch, Príncipe Primado de Hungría. El Cardenal ha negado indignadamente a los autores de esos "actos abominables" el derecho de invocar el cristianismo para justificar sus excesos. "De lo alto de este sillón milenario, ha dicho, yo les grito que son hombres sin fe ni ley".»


José Carlos Mariategui

jueves, 2 de enero de 2020

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA

 



SEMPER EADEM



"D'où vous vient, disiez-vous, cette tristesse étrange,

Montant comme la mer sur le roc noir et nu ? "

- Quand notre coeur a fait une fois sa vendange,

Vivre est un mal. C'est un secret de tous connu,



Une douleur très simple et non mystérieuse,

Et, comme votre joie, éclatante pour tous.

Cessez donc de chercher, ô belle curieuse !

Et, bien que votre voix soit douce, taisez-vous !



Taisez-vous, ignorante ! âme toujours ravie !

Bouche au rire enfantin ! Plus encor que la Vie,

La Mort nous tient souvent par des liens subtils.



Laissez, laissez mon coeur s'enivrer d'un mensonge,

Plonger dans vos beaux yeux comme dans un beau songe,

Et sommeiller longtemps à l'ombre de vos cils !


Charles Baudelaire.









lunes, 30 de diciembre de 2019

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE






EL TURISMO Y LA INDIGESTIÓN


«Otra objeción es que tu llegada coincide inevitablemente con una gran afluencia de otros visitantes, lo cual ocasiona una erupción antinatural de rapacidad entre los habitantes de las poblaciones más pequeñas. Uno se inclina a aceptar la impresión de que toda la costa mediterránea está poblada exclusivamente por mendigos y vendedores de recuerdos. Además, cada lugar que visitas está relativamente lleno de gente. Esto es muy poco aplicable a un buque pequeño como el Stella, pero en el caso de los grandes barcos que efectúan cruceros el efecto es desastroso para cualquier apreciación auténtica del país. Ciudades como Venecia o Constantinopla engullen esta afluencia sin sufrir una indigestión excesiva, pero el espectáculo, que contemplé cierta vez durante la visita anterior, de quinientos turistas que llegan por carretera para observar la soledad de un pueblo en las montañas griegas resulta penoso y ridículo.»

Evelyn Waugh.
Etiquetas.

Ediciones Península.

jueves, 26 de diciembre de 2019

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






                             I

                                  Fue en marzo
siempre es en marzo
                                  la primavera
brotó mi adiós
como el árbol de mi patio
como los tulipanes
de la noche a la mañana
aventurando el cambio.
Le salió un verdor
                                 de supervivencia
y unos tintes ocres
de estaño amargo.


Magdalena Lasala.

domingo, 22 de diciembre de 2019

ALLÁ EN LAS INDIAS






TEMIXTITÁN

«Esta gran ciudad de Temixtitán está fundada en esta laguna, y desde la Tierra Firme hasta el cuerpo de la dicha ciudad, por cualquier parte que quisiesen entrar en ella hay dos leguas. Tiene cuatro entradas, todas de calzada hecha a mano, tan ancha como dos lanzas jinetas. Es tan grande la ciudad como Sevilla y Córdoba. Son las calles della, digo las principales, muy anchas y muy derechas, y algunas destas y todas las demás son la mitad de tierra y por la otra mitad es agua, por la cual andan en sus canoas y todas las calles, de trecho a trecho, están abiertas, por do atraviesa el agua de launas a las otras, e en todas estas aberturas, que algunas son muy anchas, hay sus puentes, de muy anchas y muy grandes vigas juntas y recias y bien labradas, y tales, que por muchas dellas pueden pasar diez de caballo juntos a la par. E viendo que si lo naturales desta ciudad quisiesen hacer alguna traición tenían par ello mucho aparejo porser la dicha ciudad edificada de la manera que digo, y que quitadas las puentes de las entradas y salidas nos podrían dejar morir de hambre sin que pudiésemos salía la tierra, luego que entré en la dicha ciudad di mucha priesa a facer cuatro bergantines, y los fice en muy breve tiempo, tales que podían echar trecientos hombres en la tierra y llevar los caballos cada vez que quisiésemos. Tiene esta ciudad muchas plazas donde hay continuos mercados y trato de comprar y vender. Tiene otra plaza tan grande como dos veces la ciudad de Salamanca, toda cercada de portales alrededor, donde hay cotidianamente arriba de sesenta mil ánimas comprando y vendiendo.»

Hernán Cortés.

Cartas de relación.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






Perturbará de nuevo con turbulento paso,
con mórbida apariencia, con cálido mirar
las sosegadas aguas de mi estanque.
Sombría paz recorre
un porvenir varado, ya vacío;
invocamos el fuego y se nos da tiniebla,
requerimos amor y el frío nos traspasa.


Luis Gutiérrez del Arroyo

sábado, 14 de diciembre de 2019

OBITER DICTUM






«Hay en el mundo, por tanto, por lo menos, tres clases de hombres: unos son los que se resignan, los que ponen al mal tiempo buena cara, y éstos son dignos de respeto; otros son los que luchan e intervienen, los que van contra viento y marea, y éstos son merecedores de admiración; otros, finalmente, son los que no se resignan, pero tampoco luchan, sino que se limitan a quejarse, y éstos son acreedores de piedad y misericordia.»


José Ferrater Mora.

martes, 10 de diciembre de 2019

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE





EL RAPTO DE LAS MARXIANAS


«Una noche en Ann Arbor, ciudadela sagrada de la universidad de Michigan, cerca de cuatrocientos estudiantes aguardaban a la puerta del teatro, decididos a raptar a las chicas que formaban parte de nuestro número. Vociferaban, chillaban y ojeaban la presa, ignorando todas nuestras súplicas para que se retirasen. El empresario del teatro salió muy nervioso y les rogó que se marcharan a sus casas, pero no estaban de humor para dejarse convencer con discursos. Estaban dispuestos a apoderarse de aquellas ocho jóvenes... o a hacer lo que fuera. Por lo visto, aquello no constituía ninguna nueva experiencia para el empresario. No, no llamó a la policía. No había suficientes guardias en Ann Arbor para hacer frente a cuatrocientos muchachos desatados y enloquecidos por el sexo. Nos dio una escolta mucho más eficaz. Llamó a los bomberos. Éstos sacaron rápidamente las mangueras de los coches, las enchufaron en los surtidores de agua más cercanos y empezaron a remojar a los estudiantes con incesantes chorros de agua a alta presión. La multitud fue retrocediendo poco a poco, nos montamos todos en los coches de bomberos y fuimos transportados sanos y salvos hasta nuestros alojamientos.»

Groucho Marx

Groucho y yo

sábado, 7 de diciembre de 2019

OBITER DICTUM






«Não há nada que resista ao tempo. Como uma grande duna que se vai formando grão a grão, o esquecimento cobre tudo. Ainda há dias pensava nisto a propósito de não sei que afecto. Nisto de duas pessoas julgarem que se amam tresloucadamente, de não terem mutuamente no corpo e no pensamento senão a imagem do outro, e daí a meia dúzia de anos não se lembrarem sequer de que tal amor existiu, cruzarem-se numa rua sem qualquer estremecimento, como dois desconhecidos. Essa certeza, hoje então, radicou-se ainda mais em mim.»


Miguel Torga