martes, 29 de octubre de 2019
domingo, 27 de octubre de 2019
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
CORONA
Aus der Hand frißt der Herbst mir
sein Blatt: wir sind [Freunde.
Wir schälen die Zeit aus den Nüssen
und lehren sie [gehn:
die Zeit kehrt zurück in die
Schale.
Im Spiegel ist Sonntag,
im Traum wird geschlafen,
der Mund redet wahr.
Mein Aug steigt hinab zum
Geschlecht der Geliebten:
wir sehen uns an,
wir sagen uns Dunkles,
wir lieben einander wie Mohn und
Gedächtnis,
wir schlafen wie Wein in den
Muscheln,
wie das Meer im Blutstrahl des
Mondes.
Wir stehen umschlungen im Fenster,
sie sehen uns zu [von der Straße:
es ist Zeit, daß man weiß!
Es ist Zeit, daß der Stein sich zu
blühen bequemt,
daß der Unrast ein Herz schlägt.
Es ist Zeit, daß es Zeit wird.
Es ist Zeit.
Paul Celan
viernes, 25 de octubre de 2019
miércoles, 23 de octubre de 2019
OBITER DICTUM
«La situación del
parlamentarismo es hoy tan crítica porque la evolución de la moderna democracia
de masas ha convertido la discusión pública que argumenta en una formalidad
vacía. Algunas normas de derecho parlamentario actual, especialmente las
relativas a la independencia de los diputados y de los debates, dan, a
consecuencia de ello, la impresión de ser un decorado superfluo, inútil e,
incluso, vergonzoso, como si alguien hubiera pintado con llamas rojas los
radiadores de una moderna calefacción central para evocar la ilusión de un vivo
fuego.»
Carl Schmitt
lunes, 21 de octubre de 2019
sábado, 19 de octubre de 2019
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
EPITAFIO PARA UN POETA
No
le faltaron excusas
para
ser pobre y valiente.
Supo
vivir claramente.
Amó
a su amor y a la Musas.
Yace
aquí como ha vivido,
en
soledad decorosa.
Su
gloria cabe en la rosa
que
ninguno le ha traído.
Nalé
Roxlo
jueves, 17 de octubre de 2019
martes, 15 de octubre de 2019
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
MARINE
Les chars d'argent et de cuivre -
Les proues d'acier et d'argent -
Battent l'écume, -
Soulèvent les souches des ronces -
Les courants de la lande,
Et les ornières immenses du reflux,
Filent circulairement vers l'est,
Vers les piliers de la forêt, -
Vers les fûts de la jetée,
Dont l'angle est heurté par des
tourbillons de lumière.
Arthur Rimbaud.
ALLÁ EN LAS INDIAS
DESDE LA CUNA
«Los hijos criaban
extrañamente, así los Incas como la gente común, ricos y pobres, sin distinción
alguna, con el menos regalo que les podían dar. Luego que nacía la criatura la
bañaban con agua fría para envolverla en sus mantillas, y cada mañana que lo
envolvían la habían de llevar con agua fría, y las más veces puesta al sereno.
Y cuando la madre le hacía mucho regalo, tomaba el agua en la boca y le lavaba
todo el cuerpo, salvo la cabeza, particularmente la mollera, que nunca le
llegaban a ella. Decían que hacían esto por acostumbrarlos al frío y al
trabajo, y también porque los miembros se fortaleciesen. No les soltaban los
brazos de las envolturas por más de tres meses porque decían, que soltándoselos
antes, los hacían flojos de brazos. Teníanlos siempre echados en sus cunas, que
era un banquillo mal aliñado de cuatro pies, y el un pie era más corto que los
otros para que se pudiese mecer. El asiento o lecho donde echaban al niño era
de una red gruesa, porque no fuese tan dura si fuese de tabla, y con la misma
red lo abrazaban por un lado y otro de la cuna y lo liaban, por que no se
cayese de ella. Al darles la leche ni en otro tiempo alguno no los tomaban en
el regazo ni en brazos, porque decían que haciéndose a ellos se hacían llorones
y no querían estar en la cuna, sino siempre en brazos. La madre se recostaba sobre
el niño y le daba el pecho, y el dárselo era tres veces al día: por la mañana y
al mediodía y a la tarde. Y fuera de estas horas no les daban leche, aunque
llorasen, porque decían que se habituaban a mamar todo el día y se criaban
sucios con vómitos y cámaras, y que cuando hombres eran comilones y glotones:
decían que los animales no estaban dando leche a sus hijos todo el día ni toda
la noche, sino a ciertas horas. La madre propia criaba su hijo; no se permitía
darlo a criar, por gran señora que fuese, si no era por enfermedad. Mientras
criaban se abstenían del coito, porque decían que era malo para la leche y
encanijaba la criatura.»
Inca
Garcilaso de la Vega.
Comentarios
Reales.
lunes, 14 de octubre de 2019
OBITER DICTUM
«Se
puede escribir un libro entero sobre las mujeres en la caballería
del Ejército Rojo. Escuadrones en combate, polvo, confusión, sables
desenvainados, continuas blasfemias, mientras ellas galopan delante
con las faldas arremangadas, polvorientas, con sus grandes pechos,
todas putas pero camaradas, y putas porque son camaradas, y esto es
lo más importante, sirven a todos, con lo que pueden, son heroínas,
y al mismo tiempo se las desprecia, dan de beber a los caballos,
llevan la paja, limpian los arneses; roban en las iglesias, y a la
población.»
Isaak
Bábel.
domingo, 13 de octubre de 2019
miércoles, 9 de octubre de 2019
lunes, 7 de octubre de 2019
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
CENIZAS
La noche se astilló de
estrellas
mirándome alucinada
el aire arroja odio
embellecido su rostro
con música.
Pronto nos iremos
Arcano sueño
antepasado de mi
sonrisa
el mundo está
demacrado
y hay candado pero no
llaves
y hay pavor pero no
lágrimas.
¿Qué haré conmigo?
Porque a Ti te debo lo
que soy
Pero no tengo mañana
Porque a Ti te...
La noche sufre.
Alejandra
Pizarnik
sábado, 5 de octubre de 2019
jueves, 3 de octubre de 2019
OBITER DICTUM
«Lo cierto es que, en el mundo
administrado y organizado a escala planetaria, la aventura y el misterio del
viaje parecen acabados; los viajeros de Baudelaire, que partían a la búsqueda
de lo inaudito y estaban dispuestos a naufragar durante el viaje, encuentran en
lo ignoto, pese a cualquier desastre imprevisto, el mismo tedio que han dejado
en casa. De todos modos, moverse es mejor que nada: se mira por la ventanilla
del tren que se precipita en el paisaje, se ofrece la cara al escaso frescor
que desciende de los árboles del paseo mientras uno se mezcla con la gente, y
algo corre y pasa a través del cuerpo, el aire se mete dentro de la ropa, el yo
se dilata y se contrae como una medusa, un poco de tinta sale del tintero y se
diluye en un mar color tinta. Pero esta blanda relajación de los nexos, que
sustituye el uniforme por un pijama, equivale sobre todo a la hora del recreo
en el programa escolar, más que a la promesa de la gran disolución, del loco
vuelo en que se supera el confín.»
Claudio Magris
martes, 1 de octubre de 2019
lunes, 30 de septiembre de 2019
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
DERNIER POÈME
J’ai rêvé tellement fort de toi,
J’ai tellement marché, tellement parlé,
Tellement aimé ton ombre,
Qu’il ne me reste plus rien de toi.
Il me reste d’être l’ombre parmi les ombres
D’être cent fois plus ombre que l’ombre
D’être l’ombre qui viendra et reviendra dans ta vie [ensoleillée
Robert Desnos
domingo, 29 de septiembre de 2019
viernes, 27 de septiembre de 2019
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
ME PARECE QUE NO
«Es la verdad. Te
bebes el sol, miras, observas, disfrutas de la vida, todo lo que Dios ha hecho
te parece bien hecho. Te interesan las lagartijas, y las libélulas, que,
plantadas la una sobre el cuello de la otra, vuelan de ramita en ramita, y se
posan, la una tiesa, la otra en línea quebrada, con la punta de la cola en el
agua. Te dices: antes de escribir, hay que observar. Pasearse es trabajar. Hay
que aprender a verlo todo, la hoja de hierba, las ocas que gritan en los
establos , el sol poniente, la cola rosada y purpúrea del crepúsculo que se
extiende por todo el horizonte como una vela desplegada en la que se posa el
arco de la luna. Te atiborras de mirar cuadros, con las manos en los bolsillos.
Levantas las compuertas de tu fantasía. Y esta se desborda a derecha e
izquierda, sale de su cuenca, se derrama al azar, a la aventura. Incluso se te
ocurren ideas tristes. Piensas en la muerte: cuando truena, con miedo, y sin
miedo cuando está despejado, cuando la luz difusa se cuela por todas partes,
mira por las rendijas de cada ventana y doblega las pesadas espigas, cuando
quisieras estar en otra parte, a la sombra, tranquilo, lejos del mundo, y te
ves, en absoluto emocionado, con los pies juntos, tumbado, recogido, casi
sonriente, un palmo bajo tierra, muy cerca de las flores, de la hierba, de la
vida y el ruido. Muy bien. Te escucho. Ya ni siquiera cazas. Te repugna matar
un pájaro. ¿Acaso no tienen derecho a vivir? No pescas. Los peces te parecen
seres vivos que tienen alas para volar en el agua, que luchan, que se escurren,
que existen. Te pones elegíaco. ¡Caramba, si es que lo comprendes todo!
Panteízas: ves a Dios por todas partes y en ninguna. Tienes ideas serenas que
te hacen sonreír benevolentemente. Degustas el tiempo. Te sientes perfectamente
bien, pero te lo repito: «¡No
trabajas, puerco!».»
Jules Renard.
Diario.
Penguin Random House Grupo Editorial.
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miércoles, 25 de septiembre de 2019
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