viernes, 3 de marzo de 2017

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE





EL AROMA DEL VINO VIEJO


       “Navegaba por el Mediterráneo nuevamente en dirección a Eritrea después de un periodo de permiso en Italia, cuando a la altura de Candia un marconigrama desde Egipto me rogó que interrumpiese mi viaje, que desembarcase en Port Saíd y me dirigiese a Alejandría.
       Fue así como en una de estas jornadas otoñales que sólo se tienen entre el Nilo, Suez y Port Saíd, cuando el cielo, la tierra y el mar componen una armonía de tan lograda belleza que llega a ser molesta, como una luz demasiado cegadora, un ceremonioso señor perfectamente esférico, al que parecía que habían sacado brillo con aceito de coco, se me acercó a los pies de un escalón y me dirigió, casi rodando, por interminables corredores de color escarlata, a lo largo de pasillos estucados de blanco hasta una sala abierta que daba al mar; un mar tan azul y tan silencioso que parecía imposible que a dos kilómetros de distancia, frenado por los diques, llevase espuma verdosa y bituminosa en el puerto, entre chirridos de grúas, ululatos de sirenas, jadeos de locomotoras y zumbido de motores.
       El señor ceremonioso hablaba un correcto francés levantino, pero la señora que me esperaba en el salón abierto al mar se expresaba en un inglés que tenía la cadencia de Oxford.
       Había ya coincidido con esta mujer en otros países y en circunstancias completamente distintas. Ahora se había enterado de que tenía que atravesar el Canal para volver a Eritrea y había querido verme.
       Me encuentro con una mujer que ha pasado de los cuarenta hace bastante, a la cual el tiempo ha dado el aroma del vino viejo, la pátina que los siglos extienden sobre los mármoles preciosos. Al verla no se piensa en lo bella que tuvo que ser de joven, más bien parece que su perfección ha alcanzado un carácter definitivo. Alta, delgada, esbelta no esconde los frecuentes cabellos blancos en la masa leonada de su cabellera, no corrige con maquillaje las señales del tiempo, que no envejecen el rostro, sino que le confieren la nobleza de un esmalte.”


Alberto Denti de Pirajno. Medicina para serpientes. Ediciones del Viento.

jueves, 2 de marzo de 2017

OBITER DICTUM






«Volvimos a nuestra habitación verde con su demente mural, y nos dimos cuenta de que estábamos deprimidos. No nos podíamos imaginar exactamente por qué, y entonces caímos en la cuenta: hay muy poca risa en las calles, y raramente alguien sonríe. La gente camina, o más bien se va escabullendo, con la cabeza gacha, y no sonríen. Quizá es que trabajan demasiado, que tienen que viajar demasiado lejos para llegar al trabajo que hacen. Parece haber una gran seriedad en las calles, y quizá esto siempre era así, no lo sabemos. »

John Steinbeck.

lunes, 27 de febrero de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






           LETRA DE TANGO


La lluvia hace crecer la ciudad
como una gran rosa oxidada.
La ciudad es más grande y desierta
después que junto a las empalizadas del Barrio Estación
los padres huyen con sus hijos vestidos de marineros.
Globos sin dueños van por los tejados
y las costureras dejan de pedalear en sus máquinas.
Junto al canal que mueve sus sucias escamas
corto una brizna para un caballo escuálido
que la olfatea y después la rechaza.
Camino con el cuello del abrigo alzado
esperando ver aparecer luces de algún perdido bar
mientras huellas de amores que nunca tuve
aparecen en mi corazón
como en la ciudad los rieles de los tranvías
que dejaron hace tanto tiempo de pasar.


Jorge Terllier

miércoles, 22 de febrero de 2017

OBITER DICTUM






“Si es fácil atravesar la India rápidamente, de un extremo a otro, solo y sin temor mientras se está en las provincias inglesas, y siguiendo las grandes vías militares, ofrece mucha dificultad viajar lentamente cuando se pasa por poblaciones que, sin ser francamente hostiles, miran siempre al extranjero con desconfianza.”


Louis Rousselet.

domingo, 19 de febrero de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






      PECUS

Vespertiliones.
ISAÏE.
Je suis l'Aristée
Des chauves-souris,
Abeille attristée
Aux miels fins et gris,
Aux miels gris de perle
Que, de ses pâleurs,
La lune déferle
Dans les froides fleurs
Dont toi seul adores,
Essaim fabuleux,
Le suc d'inodores
Hortensias bleus.


Robert de Montesquieu-Fézensac



viernes, 17 de febrero de 2017

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE







CON CINCO AÑOS


La Sociedad para la Prevención de la Crueldad con los Niños de Nueva York (S.P.C.N.) empezó su campaña el día de mi debut, a los cinco años, en el Tony Pastor’s Theatre. Por entonces las leyes de Nueva York prohibían trabajar como actores a los niños menores de siete años. El benévolo Tony Pastor esquivó este problema firmando gustosamente una declaración en la que juraba que yo ya tenía siete años. Casualmente, en nuestra siguiente aparición en el Pastor, un joven flacucho del East Side, llamado Izzy Baline, cobraba 5 dólares a la semana por cantar baladas desde el gallinero durante nuestro número. Era, naturalmente, el mismo Izzy Baline que más tarde cambió su nombre por el de Irving Berlin.
Sin desanimarse por la perjura declaración de Pastor, la Gerry Society, como entonces se conocía a la S.P.C.N., acusó a mi padre de maltratarme en el escenario. De ello hicieron una cuestión tan personal que el alcalde R. A. Van Wyck, un Tammany* de Nueva York, ordenó que me llevaran a su oficina y me desnudaran para cerciorarse de si yo tenía cardenales o moratones.
      ¡Pero si está tan ileso como cualquiera de mis hijos! –dijo su señoría, desestimando los cargos.
Ese mismo verano, la S.P.C.N. intentó una vez más apartarme del trabajo cuando nos contrataron en el Steeplechase Park, en Coney Island. Wilson, el superintendente de la sociedad, sostenía que Coney Island no era lugar para una criatura de tan tierna edad, porque estaba repleto de carteristas, vagabundos y otra gentuza.
Aunque esto era cierto, el alcalde se ofendió por aquellas difamaciones contra una circunscripción que votaba a los demócratas en todas las elecciones y consideraba dementes a todos los republicanos.
      –Muchos domingos he ido en mi bicicleta a Coney Island –declaró. He visto cincuenta mil, incluso sesenta mil personas allí, y nunca he advertido ningún desorden. Aquellas personas tienen tanto derecho a divertirse como los ricos. Permiso concedido.
      –Yo tampoco he visto ningún jaleo por allí –convino alegremente Mom.
El alcalde Van Wyck se volvió y clavó sobe ella una seca mirada.
     –Señora –dijo, siga mi consejo: cuando gane un pleito no diga ni una palabra más.
Los incansables salva-niños continuaban su batalla. Cuando Seth Low, un alcalde reformista, sucedió a Van Wyck, me llevaron ante él para que me desnudaran y examinaran, y también me llevaron ante un gobernador de Nueva York. Elevaron el límite de edad, pero nuestro abogado les ganó en los tribunales señalando que la ley sólo prohibía que los niños actuaran sobre un alambre, ya estuviera alto o bajo, trapecios, bicicletas o cosas así. No decía una sola palabra que convirtiera en ilegal que mi padre me exhibiera en el escenario como una bayeta humana o me pateara la cara.
Lo que más consumía a Pop era que entonces hubiera miles de niños de mi edad abandonados, sin casa y hambrientos, vagabundeando por las calles de Nueva York, vendiendo periódicos, limpiando zapatos, tocando el violín en las barcazas del río Hudson, y otros miles de niños aún menores que yo trabajando como esclavos con sus padres en los cuchitriles del Lower East Side. Pop no podía comprender por qué la gente de la S.P.C.N. no dedicaba todo su tiempo, energía y dinero a ayudarles.”

*Tammany: La Tammany Society  fue una organización política fundada, en principio, como hermandad, en Nueva York por miembros del partido demócrata que, entre 1865 y 1871 y bajo la dirección del jefe político William M. Tweed, se hizo con el control de la ciudad robando millones de dólares. Por extensión este término se asocia a quien forma parte de un grupo u organización que ejerce o busca el control político de una ciudad por métodos a menudo asociados a la corrupción y al caciquismo. (N. del T.)





Buster Keaton. 
Slapstick. Memorias… 
Plot Ediciones.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






 DILIGENCIA DE CARMONA



           III
Siete caballos caretos,
siete retacos de plata
siete, cupas de caireles,
siete mantas jerezanas.
Siete pensamientos puestos
en siete locuras blancas.

Tragabuches, Juan Repiso,
Satanás y Malafacha,
Jose Candio y el Cencerro
y el capitán Luís de Vargas,
de aquellos mas naturales
de la vega de Granada.

Siete caballos caretos
los Siete Niños llevaban.
           
Fernando Villalón.

domingo, 12 de febrero de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






UN CORTO PASEO

Estos paisajes son de cuando yo ya hubiese muerto
Algunos amigos de mi edad han muerto y no verán estos paisajes
Dios mío yo me aprovecho y los veo los miro antes de morir
Veo este progreso de la ciudad este cielo que se compadece de toda esta juventud
[agobiada por la dictadura del trabajo
bajo la enorme generación de la especie humana
sin rincones de tabernas inglesas con barriles pintados de negro y rojo
sin clima ni horizonte para que sueñen lejanías mis ojos
sin fragatas ni islas desconocidas donde se profundice mi virtud
sin recogimiento de cales que archiven tragedias familiares                      
sin oro de retablo de iglesias pueblerinas que me apartaron de alientos de mujeres

Estos espacios residenciales estos bloques enormes de viviendas con sus pedruscos
[grises exiliados en sus parterres
son fríos a mi recuerdo
Son extraños a mí
son para los jóvenes no para que yo los disfrute
Parece que los estoy mancillando con mi presencia
como si me recreara en los pechos de una tanagra

Yo creo Dios mío que ya ha llegado irremisiblemente
naturalmente
mi hora de morir
Supongo que voy muy retrasado en mi muerte

Juan Sierra.

viernes, 10 de febrero de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA






COMO ES POSIBLE QUE LA PREDESTINACIÓN A VECES LLEGUE TARDE

Cuando vivimos tanto que hay que pagar exceso
hay algo en el amor como una luz suicida,
tal vez es sólo eso,
y hay amores que duran algo menos que un beso,
y besos que han durado algo más que una vida.


Luis Rosales.

miércoles, 8 de febrero de 2017

OBITER DICTUM







                               “Amé a primera vista la tierra soviética y comprendí que de ella salía no sólo una lección moral para todos los rincones de la existencia humana, una equiparación de las posibilidades y un avance creciente en el hacer y el repartir, sino que también interpreté que desde aquel continente estepario, con tanta pureza natural, iba a producirse un gran vuelo. La humanidad entera sabe que allí se está elaborando la gigantesca verdad y hay en el mundo una intensidad atónita esperando lo que va a suceder. Algunos esperan con terror, otros simplemente esperan, otros creen presentir lo que vendrá.”

                                                                         

                                                                          Pablo Neruda.






sábado, 4 de febrero de 2017

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





    SVARTA VYKORT

  
        I
Almanackan fullskriven, framtid okänd.
Kabeln nynnar folkvisan utan hemland.
Snövall i det blystilla havet. Skuggor
           brottas på kajen.
       II
Mitt i livet händer att döden kommer
och tar mått på människan. Det besöket
glöms och livet fortsätter. Men kostymen
           sys i det tysta.


Tomas Tranströmer