martes, 21 de agosto de 2012
domingo, 19 de agosto de 2012
jueves, 16 de agosto de 2012
OBITER DICTUM
No creo que ni en la
vida ni en la literatura el puritanismo sea una virtud. La propia expiación,
sí. Y también el amor propio, si es tan altivo y humilde, exigente y resignado,
rebelde y conformista, tan lleno de temor y de asombro como debe ser el amor
hacia los demás. Aquel que no se ama a sí mismo no sabe amar bien; y aquel que
no se odia a sí mismo no sabe odiar bien; y el odio al mal es tan necesario
como el amor, si queremos que el mundo no llegue a un punto muerto. La
tolerancia es una virtud adquirida; la indiferencia, un vicio natural.
Arthur Koestler.
martes, 14 de agosto de 2012
lunes, 13 de agosto de 2012
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
SINFONÍA EN ROJO
Roja,
toda roja...
Roja,
toda roja vi siempre la vida;
como
una inmensa hoguera
donde
quemaba bien
mi
pobre corazón, rojo también.
Todo
rojo el camino,
todo
rojo el sendero
a
seguir
y
el día a vivir.
Y
rojo el mundo entero.
Rojo
de amor.
Y
de dolor y de horror...
En
este vasto incendio
(brasa,
flama, carbunclo),
que
todo centelleante apareció
en
esa luminaria,
¿qué
habia de ser yo,
alma
furtiva
y
temeraria?
¿Qué
habria de ser yo
sino
una llama viva?
Elisabeth Mulder
domingo, 12 de agosto de 2012
sábado, 11 de agosto de 2012
OBITER DICTUM
“En mi opinión es justo decir
(y aquí, sin duda, radica la tragedia esencial de la empresa freudiana) que no
hubo confirmación clínica o experimental alguna. Conceptos clave como la
libido, el complejo de castración, el ello, siguen sin ser sustentados por una
estructura correspondiente, ni siquiera análoga, de la neurofisiología humana.
La definición de lo que podría constituir la curación sigue siendo igual de
problemática que la cuestión de si se puede decir alguna vez que el análisis ha
terminado. La fuerza sugestiva, la sutileza descriptiva de las clasificaciones
y categorías freudianas, no se ponen en duda. Lo que no está claro es su
estatuto con respecto a las pruebas, al control, a la falsación.
Progresivamente, hemos llegado a comprender que los modelos y conceptos
freudianos son imágenes, escenas, metáforas cautivadoras; que están anclados no
en un cuerpo de hechos externos científicamente demostrables, sino en el genio individual
de su fundador y en circunstancias locales.”
George Steiner
jueves, 9 de agosto de 2012
miércoles, 8 de agosto de 2012
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
EL TIGRE
Soy el tigre.
Te acecho entre las hojas
anchas como lingotes
de mineral mojado.
El río blanco crece
bajo la niebla. Llegas.
Desnuda te sumerges.
Espero.
Entonces en un salto
de fuego, sangre, dientes,
de un zarpazo derribo
tu pecho, tus caderas.
Bebo tu sangre, rompo
tus miembros uno a uno.
Y me quedo velando
por años en la selva
tus huesos, tu ceniza,
inmóvil, lejos
del odio y de la cólera,
desarmado en tu muerte,
cruzado por las lianas,
inmóvil, lejos
del odio y de la cólera,
desarmado en tu muerte,
cruzado por las lianas,
inmóvil en la lluvia,
centinela implacable
de mi amor asesino.
Pablo Neruda.
martes, 7 de agosto de 2012
lunes, 6 de agosto de 2012
ALLÁ EN LAS INDIAS
EN
ISLA DE MAL HADO
Desde a dos días que Lope de Oviedo
se había ido, los indios que tenían a Alonso
del Castillo y Andrés Dorantes vinieron al mesmo lugar que nos habían dicho, a comer de aquellas
nueces de que se mantienen, moliendo
unos granillos de ellas, dos meses del año, sin comer otra cosa, y aún esto no lo tienen todos los años, porque acuden uno, y otro no; son del tamaño de las de Galicia, y los árboles son muy grandes,
y hay gran número de ellos.
Un indio me avisó cómo los cristianos eran llegados,
y que si yo quería
verlos me hurtase
y huyese a un canto de un monte que el me señaló; porque él y otros
parientes suyos habían
de venir a ver aquellos
indios, y que me llevarían consigo
adonde los cristianos estaban. Yo me confié
de ellos, y determiné de hacerlo, porque tenían otra lengua distinta de la de mis indios;
y puesto por obra, otro día fueron y me hallaron
en el lugar que estaba señalado; y así, me llevaron consigo. Ya que llegué cerca de donde tenían su aposento,
Andrés Dorantes salió a ver quién era, porque los indios le habían también
dicho como venía un cristiano; y cuando me vio fue muy espantado, porque había muchos días que me
tenían por muerto, y los indios así lo habían dicho. Dimos muchas gracias a Dios de vernos juntos, y este día fue uno de los de mayor placer que en nuestros días habemos
tenido; y llegado donde Castillo
estaba, me preguntaron que donde iba. Yo le dije que mi propósito
era pasar a tierra de cristianos, y que en este rastro y busca iba. Andrés Dorantes
respondió que muchos días había que él rogaba a Castillo
y a Estebanico que se fuesen adelante,
y que no lo osaban hacer porque no sabían nada, y que temían
mucho los ríos y los ancones por donde habían de pasar, que en aquella tierra hay muchos.
Alvar
Núñez Cabeza de Vaca.
Naufragios y comentarios.
Espasa
Calpe.
domingo, 5 de agosto de 2012
viernes, 3 de agosto de 2012
OBITER DICTUM
«La leyenda napoleónica, que comienza cincuenta años más tarde, cuando ya
se han podrido los diez millones de muertos, cuando ya están enterrados todos
los inválidos y aliviada Europa de las devastaciones, juzga, naturalmente, con
más severidad e injusticia a Fouché. Las leyendas históricas son siempre una
especie de "Hinterland" espiritual de la historia y exigen, como todo
"Hinterland", gratuitamente las virtudes que ellas mismas no tienen
que compartir: sacrificios ilimitados de vidas humanas, consagración absoluta a
la locura heroica, a la muerte heroica por causa extraña a la que ha de
tributar una absurda fidelidad.»
Stefan Zweig
jueves, 2 de agosto de 2012
miércoles, 1 de agosto de 2012
domingo, 29 de julio de 2012
jueves, 26 de julio de 2012
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
Como leve sonido:
hoja que roza un vidrio,
agua que acaricia unas guijas,
lluvia que besa una frente juvenil;
Como rápida caricia:
pie desnudo sobre el camino,
dedos que ensayan el primer amor,
sábanas tibias sobre el cuerpo solitario;
Como fugaz deseo:
seda brillante en la luz,
esbelto adolescente entrevisto,
lágrimas por ser más que un hombre;
Como esta vida que no es mía
y sin embargo es la mía,
como este afán sin nombre
que no me pertenece y sin embargo soy yo;
Como todo aquello que de cerca o de lejos
me roza, me besa, me hiere,
tu presencia está conmigo fuera y dentro,
es mi vida misma y no es mi vida,
así como una hoja y otra hoja
son la apariencia del viento que las lleva.
Luis Cernuda
miércoles, 25 de julio de 2012
martes, 24 de julio de 2012
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
RELATOS DE VIAJE
“Hoy, cuando islas polinesias anegadas de
hormigón son transformadas en portaaviones pesadamente anclados en el fondo de
los mares del sur, cuando Asia entera cobra el semblante de una zona enfermiza,
cuando las “villas miseria” corroen África, cuando la aviación comercial y
militar marchita el candor de las selvas americanas o melanesias aun antes de
poder destruir su virginidad, ¿cómo la pretendida evasión del viaje podría
conseguir otra cosa que ponernos frente a las formas más desgraciadas de
nuestra existencia histórica? Esta gran civilización occidental, creadora de
las maravillas de que gozamos, no ha conseguido, ciertamente, producirlas sin
su contrapartida. Como su obra más admirable, pilar donde se elaboran
arquitecturas de una complejidad desconocida, el orden y la armonía de Occidente
exigen la eliminación de una prodigiosa masa de subproductos maléficos que
infectan actualmente la
Tierra. Lo que nos mostráis en primer lugar, ¡oh viajes!, es
nuestra inmundicia arrojada al rostro de la humanidad.
Entonces comprendo la pasión, la locura,
el engaño de los relatos de viaje. Traen la ilusión de lo que ya no existe y que
debería existir aún para que pudiéramos escapar a la agobiadora evidencia de que
han sido jugados 20.000 años de historia. Ya no hay nada que hacer: la
civilización no es más esa flor frágil que preservamos, que hacíamos crecer con
gran cuidado en algunos rincones abrigados de un terruño rico en especies rústicas,
sin duda amenazadoras por su lozanía, pero que permitían variar y vigorizar el
plantel. La humanidad se instala en el monocultivo; se dispone a producir la
civilización en masa, como la remolacha. Su comida diaria sólo se compondrá de
este plato.
Antaño se arriesgaba la vida en las
Indias o en las Américas para traer bienes que hoy nos parecen irrisorios;
madera de brasa (de ahí Brasil), tintura roja, o pimienta, por la que en tiempo
de Enrique IV se enloquecían hasta tal punto que la corte ponía sus granos en
estuches de caramelos, para mordisquearlos. Estas sacudidas visuales u
olfativas, ese gozoso calor en los ojos, esa quemazón exquisita en la lengua,
agregaban un nuevo registro al teclado sensorial de una civilización que no había
sospechado siquiera su propia insipidez. ¿Diremos entonces que nuestros
modernos Marco Polo traen de esas mismas tierras, ahora en forma de fotografías,
libros y relatos, las especias morales que nuestra sociedad, sintiéndose
naufragar en el hastío, necesita con mayor apremio?”
Claude Lévi-Strauss. Tristes Trópicos.
Ediciones Paidós Iberica.
lunes, 23 de julio de 2012
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