viernes, 13 de julio de 2012

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





A LA FRIALDAD


                II

Disperso, suave y atado,
haciendo un fugaz saludo
al ángulo del desnudo
techo, frío y aprisionado.

Al saludar lo pensado,
colmo sutil del menudo
río que fue elaborado
por un tritón barbudo.

Olvido de la corriente,
esencia del sacrificio
y candelas de la orilla.

Cuerpo que se mancilla
ya con el nuevo artificio:
ausente, no estás ausente.


José Lezama Lima

domingo, 8 de julio de 2012

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA




1964


I
Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines. Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,
cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
la fiel memoria y los desiertos días.
Nadie pierde (repites vanamente)
sino lo que no tiene y no ha tenido
nunca, pero no basta ser valiente
para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
y te puede matar una guitarra.

II
Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta
y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna
y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al sur, a cierta puerta, a cierta esquina.


Jorge Luis Borges.

viernes, 6 de julio de 2012

OBITER DICTUM






“He aquí lo más vago: Dios.
        Sólo la idea de Él es más vaga que Él mismo.

 ...Y esa vaguedad fue desde siempre el más desgarrador tormento del hombre. La muerte no introduce precisión alguna en ella, sino sólo en el individuo. Y es que por el hecho de morir no conocemos a Dios más de cerca, porque nos extinguimos con todas las carencias de nuestro ser y nos enteramos de lo que no somos o lo que habríamos podido ser. Y así, la muerte nos ha descargado por última vez del peso del conocimiento.


E. M. Cioran





miércoles, 4 de julio de 2012

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE




REGIONES DESCONOCIDAS


“Las regiones desconocidas de la tierra; los paisajes aún no pisados; las nuevas posibilidades del ser; los nuevos prodigios de la naturaleza… A ellos se dirige desde antiguo la nostalgia de la humanidad, eternamente afanosa. Nuestra época ha convertido esta tendencia, la más humana de todas, en una actividad frenética. Como si hubiésemos entrado en una era de nuestra evolución en que la impaciencia dirigiera el deseo de conocimientos. El hombre actual desea indagar al mismo tiempo el secreto de su origen, caído en el olvido durante milenios, y las posibilidades de su futuro desarrollo. Para sumergirse en las profundidades desconocidas y ascender a alturas tales que le permitan tener una visión de lo que hay más allá de su actual condición terrestre, recurre a la ayuda de todos los medios técnicos de su época.
         Sin embargo, mientras se cierra cada vez más el cerco en torno a las regiones desconocidas de la tierra, mientras las posibilidades de explorar nuevos parajes se reducen progresivamente, parece como si la reputación del trabajo científico palideciera frente a la actitud moderna de nuestro tiempo. Ya no cuenta el resultado alcanzado, sino el récord; la meta no es ya el conocimiento, sino lo sensacional.
         Los exploradores del polo, los escaladores de las más altas cimas, los conquistadores de los más profundos océanos, los descubridores de las selvas y los desiertos luchan entre sí, compitiendo y superándose ¡para ser los primeros!—pues lo consideran la recompensa más alta del saber--. Los antiguos, los verdaderos pioneros, se apartan con razón de aquellos que sólo ven el éxito en la precedencia y sólo busca la satisfacción en lo sensacional.
         También yo penetré en lugares desconocidos, emprendí trabajos de pionero y descubridor en el continente más misterioso, en África. Y también escuché los tristes reproches de los antiguos…”


Ladislaus Almásy. Nadadores en el desierto. Altair viajes.



sábado, 30 de junio de 2012

OTRA BALSA EN EL AQUERONTE





YEMBERIÉ IGZAW


         “Era un abisinio del Goyam que se había enrolado en los batallones mixtos, compuestos por ambaras y eritreos. Era bajo de estatura, negro como el carbón y tenía rasgos negroides pero, como buen abisinio, estaba convencido de que era blanco, y decía que los blancos eran rojos, por el colorido del pabellón de la oreja visto a contraluz.
         En amhárico Yemberié significa “mi sol” mientras Igzaw quiere decir “lo dominas”.
         “Mi sol lo dominas” aparentaba una edad indefinible. Parecía un muchachito, pero no debía tener menos de veinticinco años. Al escucharlo, era imposible enterarse de algo. Contaba que se había escapado de casa a los seis años, expatriándose a Eritrea, donde lo habían nombrado jefe de estación –en realidad cuando era un chaval había trabajado como picapedrero a lo largo de la línea ferroviaria y, pasado un tiempo, había conseguido la promoción a capataz--. Pero en cuanto se abrió el reclutamiento para la gente que estaba al otro lado de la frontera, fue corriendo a firmar, y hasta se consideraba un soldado indígena anciano, tan anciano que empezaba a extrañarse de que todavía no lo hubiesen ascendido a muntaz.
         Era un cristiano copto, y orgullosísimo de su fe, se paseaba entre los árabes luciendo en el pecho un gran crucifijo de latón, tan grande que podía ser la envidia de un arzobispo. Tenía una marcada intolerancia hacia los musulmanes, aunque de vez en cuando me hablase con respeto de algún mahometano culto, de algún notable eminente, y tratase con benevolencia a algún artesano honesto y trabajador; pero odiaba sin discriminación a los israelitas, varones o hembras, de todas las edades, cualquiera que fuese su condición social. Las lavanderas de Misurata eran todas hebreas, y Yemberíe se empeñaba en lavarme la ropa blanca para que no se contaminase con contactos impuros. En la primera casa del gueto, hacia el mar, habitaba una lavandera adolescente de una belleza singular, descendiente directa de las mujeres que en el pilón de Betlemme aclaraban la ropa del rey David. Cuando le hablé de esa criatura, que sin duda habría inspirado a Salomón un segundo Cantar de los Cantares, proponiéndole que la invitásemos a casa para dejar en sus manos mis pañuelos sucios, me miro con severidad, y me dijo que nunca más podría sonarme la nariz en un pañuelo tocado por las manos que habían crucificado a Jesús. Intenté en vano demostrarle cómo evidentes razones cronológicas absolvían a esta joven maravillosa del atroz delito, pero me respondió que todos los hebreos eran responsables de la muerte de Cristo, incluso aquellos que no habían nacido.”


Alberto Denti di Pirajno. Medicina para serpientes. Ediciones del Viento.

lunes, 25 de junio de 2012

Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA





DER DICHTER


Du entfernst dich von mir, du Stunde.
Wunden schlägt mir dein Flügelschlag.
Allein: as soll ich mit meinem Tag?
mit meiner Nacht? mit meinen Munde?

Ich habe keine Geliebte, kein Haus,
keine Stelle auf der ich lebe.
Alle Dinge, an die ich mich gebe
werden reich und geben mich aus.

Rainer María Rilke.

martes, 19 de junio de 2012

OBITER DICTUM





“Según la teoría marxista del estado, el ejército es el principal componente del Poder estatal. Quienquiera que desee tomar el Poder estatal y retenerlo, tiene que contar con un poderoso ejército. Cierta gente nos ridiculiza calificándonos de partidarios de la teoría de la omnipotencia de la guerra revolucionaria; eso no es malo; es bueno, marxista. Con sus fusiles, los comunistas rusos crearon el socialismo. Nosotros crearemos una república democrática. La experiencia de la lucha de clases en la era del imperialismo nos demuestra que sólo mediante la fuerza del fusil la clase obrera y las demás masas trabajadoras pueden derrotar a la burguesía y la clase terrateniente armadas; en este sentido cabe afirmar que sólo con el fusil se puede transformar el mundo entero.”


Mao Zedong

viernes, 15 de junio de 2012

ALLÁ EN LAS INDIAS





HACIA FLORIDA


“Y en esta jornada de la Florida, visto S. M. le daba provisiones e bastante recaudo que en las Indias le diesen 200 caballos e 400 infantes, pagados por 4 meses, y 3 naos de armada y artillería, municiones e bastimentos e todas las costas que pidiese e hubiese menester para echar los franceses luteranos que estaban en la Florida; pareciéndole que partiendo de Cádiz por Junio de 65, como forzoso había de ser, que irse por las islas e Indias a recoger esta caballería, infantería e navíos de armada se detendría mucho e no podría ir a la Florida hasta la primavera del año 66, e que entonces, como está dicho antes de agora, por irles a los franceses que estaban en la Florida mucho socorro de gente, artillería, armas, municiones e bastimento, se fortificarían de manera que cuando el Adelantado fuese por Marzo de 66, no podría hacer el efecto que haría si dende Cádiz se fuese derechamente a la Florida, donde los franceses estaban, antes que fuesen socorridos, o caso que lo hubiesen sido, antes que se fortificasen e ganasen la voluntad de los caciques, que este era el mayor temor que el Adelantado tenía, porque teniendo a los indios naturales de la Florida por enemigos, e a los franceses que los endustriarían para pelear, no era bastante recaudo el que el Adelantado llevaba para poner pie en aquella tierra, ni echar a los luteranos della; e aunque esta particularidad el Adelantado dixo a S. M. en Santa María de Nieva por Abril de 65, y en la Mejorada, y lo dixo a los Señores del Real Consejo de Estado e Guerra, que con él estaban, después lo vino a decir a Madrid, donde esta la Corte, al Presidente del Consejo Real de Castilla e Señores del Real Consejo de Indias, que le diesen dos galeras e dos galeotas del cargo de Don Alvaro de Bazán, para que con sus zabras e pataxes él se adelantase a la Florida, antes que los franceses fuesen socorridos, e que cuando lo hubiesen sido, él desembarcaría en otro puerto, el más cercano que hallase al suyo, que por ser los navíos que llevaba de poco agua, lo podría hacer, y allí se fortificaría, procurando hacer el mal que pudiese a los enemigos, e ganar la voluntad a los caciques; e a la primavera, con la caballería que le fuese de las Indias, ser señor de la campaña y de su puerto, porque tenían el fuerte dos leguas por el río adentro, para que no fuesen socorridos, ni los indios tratasen con ellos e que por esta orden se les haría la guerra con toda buen orden e industria, e podrían ser presto echados de la tierra de la Florida, para que no plantasen en ella su mala seta luterana.
Y porque tenía S. M. aviso que el turco marchaba poderoso sobre Malta, e que las galeras que tenía para resestirle eran pocas, y que por esto no las podía dar, aunque le parecía que la razón que el Adelantado Daba era muy buena, e lo mesmo le respondieron todos los demás señores dichos, con quien lo comunicó, otro día siguiente proveyó S. M. en la Mejorada por su Consejo de Estado e Guerra, diesen al Adelantado 500 hombres bastecidos e pagados, con 4 navíos de armada, todo a costa de S. M., para que con los 500 hombres y 10 chalupas e zabras que el Adelantado llevaba a su costa, conforme al asiento que con S. M. había tomado, sobre la población e conquista de la Florida, y que se fuese por las islas de Puerto Rico, Española e Cuba, e recogiese la caballería, infantería y navíos.
Nombró el Adelantado oficiales de la Hacienda Real a personas muy principales, y entre ellos, a Hernando de Miranda, factor que dio cuenta al Rey, y aprobó las elecciones, porque no se puede ir a conquistar y poblar tierras nuevas sin llevarlos, y su nombramiento toca al General.
En 5 de Mayo escribió de orden del Rey, Francisco de Eraso levantase más gente, y se dio la conveniente por los oficiales de la Casa de la Contratación el mismo día, con lo cual se abrieron las Atarazanas reales y se dio a Pedro Menéndez artillería y municiones de guerra y boca, y aunque mandó S. M. se le diesen 500 hombres, no tuvo efecto: solo se pusieron de cuenta del Rey 299 soldados que llevaron sueldo de 200 hombres repartido y 95 marineros con el piloto mayor, y todo lo demás que tuvo por necesario; porque la misma noticia le había hecho disponer mayor aparato que el de su obligación.”


Gonzalo Solís. 

Pedro Menéndez de Avilés.