sábado, 21 de noviembre de 2020
viernes, 20 de noviembre de 2020
jueves, 19 de noviembre de 2020
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
II
Sigo una voz,
desconcierta;
si una huella, me
revela
que la mansión más
incierta
no es la que de noche
vela.
Banal idea no recela
de la nube, la
incierta,
fácil onda no se hiela
porque busque boca yerta.
Paradoja sonreída:
la pasión hecha jauría
quiere ser siempre
vencida.
La serpiente es mano
alzada.
Corona del desvarío,
Mano en la mano
ocultada.
José
Lezama Lima.
miércoles, 18 de noviembre de 2020
martes, 17 de noviembre de 2020
domingo, 15 de noviembre de 2020
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
Ahora que este mustélido hambriento, atroz y diminuto, ávido
y vulgar, inagotable, que recorre mis venas para engendrar, arrasar o devorar cada
neurona de mi cerebro con incansable parsimonia os veo por primera vez, os veo
sin el maquillaje de nuestra ruina, os veo grotescos, vanos e innecesarios, aunque
intuyo el posible espejismo, la alucinación, tras ella, codiciosa cazadora, que se burla de nosotros vistiéndonos a todos con el mismo rostro cojitranco antes
de arrojarnos a la escombrera del trapero con una sonrisa por despedida.
Baldomero
Dreira.
viernes, 13 de noviembre de 2020
miércoles, 11 de noviembre de 2020
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
POSESIÓN
Caías en mí.
Eco de tu pesantez mi vida
era una canción precipitándose
en la eternidad.
Inmerso en mi silencio
eres el cielo que sostiene un arroyo,
que levanta un árbol.
En que un lucero corta su voz
de eternidad.
Carmen Conde.
lunes, 9 de noviembre de 2020
sábado, 7 de noviembre de 2020
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
Los horizontes
fluían de sus
ojos
Traía rumor de
selvas en el pecho
y un haz de
sueños rotos
sobre sus
hombros trémulos
La montaña y el
mar sus dos lebreles
le saltaban al
paso
La montaña
asombrada
y el mar
encabritado
Pedro Garfias.
viernes, 6 de noviembre de 2020
jueves, 5 de noviembre de 2020
martes, 3 de noviembre de 2020
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
SONETO
PARA EMPEZAR UN AMOR
Ocurre que el
olvido, antes de serlo,
fue grande amor,
dorado cataclismo;
muchacha en el
umbral de mi egoísmo,
¿qué va a pasar?
mejor es no saberlo.
Muchacha con amor,
¿dónde ponerlo?
Amar son cercanías
de uno mismo.
Como siempre,
rodando en el abismo,
se irá el amor, sin
verlo ni beberlo.
Tumbarse a ver qué
pasa, eso es lo mío;
cumpliendo años
irás en mi memoria,
viviendo para ayer,
como una brasa,
porque no llegará
la sangre al río,
porque un día
seremos sólo historia
y lo de uno es
tumbarse a ver qué pasa.
Manuel
Alcántara.
domingo, 1 de noviembre de 2020
sábado, 31 de octubre de 2020
OBITER DICTUM
«Recuerdo que un día de verano, quizá allá por el año 1985, fui a visitar en su casa de Itzea a don Julio Caro Baroja, llevado por el entonces amigo mío Luis Pancorbo, con quien el sobrino de don Pío tenía cierta relación. Don Julio andaba esa época cabreado en grado sumo con los abertzales vascos y no se cortaba un pelo en ponerles a parir en cualquier momento:
—Dedican todas sus energías a exaltar la patria vasca y a decir barbaridades en sus discursos…, como Mussolini. Sólo que Mussolini los pronunciaba en la Piazza Venezia y estos en medio de las vacas, los borricos y las mulas… Ellos mismos son mulas…, mulas que ergotizan.»
Javier Reverte.
viernes, 30 de octubre de 2020
jueves, 29 de octubre de 2020
ALLÁ EN LAS INDIAS
UN LANSQUENETE EN LAS INDIAS
En el año que se
cuenta después de nacido Cristo nuestro amado Señor y Redentor 1534, yo Ulerich
Schmídel de Straubing he visto las siguientes naciones y tierras, partiendo de
Andorff (Amberes) por mar, a saber: Hispaniam (España), Indiam (Indias), y
muchas islas; con peligros varios por lances de guerra las he visitado y
recorrido; y este viaje (que ha durado desde el susodicho año hasta el de 1554
en que Dios el Todopoderoso me ayudó a llegar otra vez a mi tierra) juntamente
con lo que a mí, y a los mismos mis compañeros aconteció y nos tocó sufrir, lo
he descripto yo aquí con la brevedad posible.
Ulrich Schmídel.
Viaje al Río de la Plata.
miércoles, 28 de octubre de 2020
lunes, 26 de octubre de 2020
OBITER DICTUM
Aquí están las figuras mismas de Hokusai, deambulando con sus impermeables
de paja, sus inmensos sombreros de paja en forma de seta, y sus sandalias del
mismo material; campesinos descalzos, profundamente curtidos por el viento y el
sol; y madres de rostro paciente que llevan a la espalda niños calvos y
sonrientes, y dan pasitos con sus geta (unos altos y ruidosos zuecos de
madera), y comerciantes con túnica, acuclillados, fumando sus pequeñas pipas de
bronce entre los innumerables acertijos de sus tiendas.
Lafcadio Hearn.
sábado, 24 de octubre de 2020
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