domingo, 30 de octubre de 2016
sábado, 29 de octubre de 2016
OBITER DICTUM
Una circunstancia indispensable para el extranjero que visita la
capital de Baviera y quiere sacar todo el partido posible, es… la de saber
sepultar en su estómago una docena por lo menos de vasos de cerveza, por día se
entiende, si puede beber mas tanto mejor. No es broma lo que acabo de apuntar,
es exacto, se bebe cerveza todo el día y en todas partes, con ella se entablan
las ilustradas polémicas literarias que forman la vida de Múnich; ella según
parece facilita el uso de la palabra; discútense artes, literatura, historia,
todos los días, siempre…
Gorgonio
Petano
viernes, 28 de octubre de 2016
ALLÁ EN LAS INDIAS
LAS PAJAS, LOS OJOS Y LAS AMISTADES
«Yo me maravillo cómo
vuestra majestad y los de vuestros Consejos han podido sufrir tanto tiempo a un
hombre tan pesado, inquieto e importuno y bullicioso y pleitista, en hábito de
religión, tan desasosegado, tan malcriado y tan injuriador y perjudicial y tan
sin reposo. Yo, ha que conozco al de Las Casas quince años, primero que a esta
tierra viniese, y él iba a la tierra del Perú, y no pudiendo allá pasar, estuvo
en Nicaragua, y no sosegó allí mucho tiempo, y de allí vino a Guatemala y menos
paró allí, y después estuvo en la nación de Guaxaca, y tan poco reposo tuvo
allí como en las otras partes y después que aportó a México estuvo en el monasterio
de Santo domingo, y en él luego se hartó, y tornó a vaguear y andar en sus
bulliciosos y desasosiegos, y siempre escribiendo procesos y vidas ajenas
buscando los males y delitos que por toda esta tierra habían cometido los españoles,
para agraviar y encarecer los males y pecados que han acontecido. Y en esto parece
que tomaba el oficio de nuestro adversario, aunque él pensaba ser más celoso y
más justo que los otros cristianos, y más que los religiosos. Y él acá, apenas
tuvo cosa de religión.
Una vez estaba él hablando con unos frailes y decíales que
era poco lo que hacía, que no había resistido ni derramado su sangre. Como
quiera que el menor de ellos era más siervo de Dios y le servían más y velaban
más las ánimas y la religión y virtudes que no él, con muchos quilates; porque
todos sus negocios han sido con algunos desasosegados, para que le digan cosas
que escriba conformes a su apasionado espíritu contra los españoles mostrándose
que ama mucho a los indios y que él sólo los quiere defender y favorecer más
que nadie. En lo cual, acá, muy poco tiempo se ocupó, si no fue cargándolos y
fatigándolos. Vino el de las Las Casas siendo fraile simple y aportó a la
ciudad de Tlascala, e traía tras de sí, cargados 27 o 37 indios que acá se
llaman tamemes; y en aquel tiempo estaban ciertos obispos y prelados examinando
una bula del Papa Paulo, que habla de los matrimonios y baptismo, y en este
tiempo pusiéronnos silencio que no baptizásemos a los indios adultos, y había
venido un indio, de tres o cuatro jornadas, a se baptizar, y había demandado el
baptismo muchas veces, y estaba bien aparejado, catequizado y enseñado.
Entonces yo, con otros frailes, rogamos mucho al de Las Casas que baptizase
aquel indio, porque venía de lejos, y después de muchos ruegos demando muchas
condiciones de aparejos para el baptismo, como si él sólo supiera más que
todos, y ciertamente aquel indio estaba bien aparejado. Y ya que dijo que lo
baptizaría, vistióse una sobrepelliz con su estola, y fuimos con él tres o
cuatro religiosos a la puerta de la iglesia do el indio, y dejónos y fuese. Yo
entonces dije al de Las Casas: “¿cómo?, padre, ¿todos vuestros celos y amor que
decís que tenéis a los indios, se acaba en traerlos cargados y andar escribiendo
vidas de españoles y fatigando los indios, que sólo vuestra caridad traéis
cargados más indios que treinta frailes?
Y pues un indio no bautizáis ni doctrináis, bien sería que pagásedes a cuantos
traéis cargados y fatigados.”»
Toribio
de Benavente, “Motolinía”.
Carta al emperador Carlos V.
Carta al emperador Carlos V.
miércoles, 26 de octubre de 2016
lunes, 24 de octubre de 2016
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
Losses
I have love
And a child,
A banjo
And shadows.
(Losses of
God,
All will go
And one day
We will hold
Only the shadows.)
Carl Sanburg.
domingo, 23 de octubre de 2016
viernes, 21 de octubre de 2016
miércoles, 19 de octubre de 2016
OBITER DICTUM
“Esto nos revela una diferencia fundamental entre Alemania
e Inglaterra: en Alemania, donde la democracia aún no ha tenido tiempo
suficiente para echar verdaderas raíces (y esto lo olvidan a menudo los
ingleses), la vida pública fue
siempre, por lo general, asunto de los funcionarios públicos, de los expertos en la materia; el alemán era un
indiviudalista mucho mayor que el inglés, y sólo aspiraba a vivir tranquilo. Y es por esto, más que
por la docilidad con que obedecen los alemanes, por lo que es necesario
recurrir a la fuerza para obligarles a participar en la política y para mantenerlos unidos.”
Hedwig Born.
lunes, 17 de octubre de 2016
sábado, 15 de octubre de 2016
viernes, 14 de octubre de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
WILDE
“Yo hacía mis obligatorias visitas a la Exposición. Fue
para mí un deslumbramiento miliunanochesco, y me sentí más de una vez en una
pieza, Simbad y Marco Polo, Aladino y Salomón, mandarín y dalmio, siamés y
cowboy, gitano y mujick; y en ciertas noches, contemplaba en las cercanías de la torre
Eiffel, con mis ojos despiertos, panoramas que sólo había visto en las
misteriosas regiones de los sueños.
Había un bar en los grandes bulevares que se llamaba Calisaya.
Carrillo y su amigo Ernesto Lejeunesse me presentaron allí a un caballero un
tanto robusto, afeitado, con algo de abacial, muy fino de trato y que hablaba
el francés con marcado acento de ultratumba. Era el gran poeta desgraciado Oscar
Wilde. Rara vez he encontrado una distinción mayor, una cultura más elegante y
una urbanidad más gentil. Hacía poco que había salido de la prisión. Sus viejos
amigos franceses que le habían adulado y mimado en tiempo de riqueza y de
triunfo, no le hacían caso. Le quedaban apenas dos o tres fieles, de segundo
orden. Él había cambiado hasta de nombre en el hotel donde vivía. Se llamaba
con un nombre balzaciano, Sebastián Melmoth. En la Inglaterra le habían
embargado todas sus obras. Vivía de la ayuda de algunos amigos de Londres. Por
razones de salud, necesitó hacer un viaje a Italia, y con todo respeto, le
ofreció el dinero necesario un barman de nombre John, que es una de las
curiosidades que yo enseño cuando voy con algún amigo a la Bodega , que está en la
calle de Rivoli, esquina a la de Castiglione. Unos cuantos meses después moría
el pobre Wilde y yo no pude ir a su entierro porque cuando lo supe, ya estaba
el desventurado bajo la tierra. Y ahora, en Inglaterra y en todas partes,
recomienza su gloria...”
Rubén Darío. La vida de Rubén Darío…
jueves, 13 de octubre de 2016
miércoles, 12 de octubre de 2016
lunes, 10 de octubre de 2016
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
VII
Silent
Silent Night
Quench the
holy light
Of thy
torches bright
For possess’d
of Day
Thousand
spirits stray
That sweet
joys betray
Why should
joys be sweet
Used with
deceit
Nor with
sorrows meet?
But an
honest joy
Does itself
destroy
For a harlot
coy.
William Blake.
domingo, 9 de octubre de 2016
viernes, 7 de octubre de 2016
miércoles, 5 de octubre de 2016
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EL SUEÑO DE RACHID
“Nacido de una familia judía, se convirtió al Islam y entró al
servicio de la corte de los kanes de Il. Gradualmente fue ocupando puestos
superiores hasta llegar a ser visir al mando de Uljetu, cargo que le valió un
poder enorme y una riqueza extraordinaria. Sólo en tierras, su imperio
particular se extendía desde los huertos y viñedos de Azerbaiján, atravesando
las plantaciones de palmeras datileras del sur de Irak, hasta las vegas y trigales
de Anatolia. Pero sus cartas no revelan que fuese un adulador ambicioso. Era,
por encima de todo, un intelectual, y es su afición por el estudio y no su
habilidad de estadista lo que deja traslucir más claramente su correspondencia.
Siendo como era un hombre tan poderoso, sorprende el tono erudito de sus cartas.
Escribe a un amigo desde la
India , emocionado por el descubrimiento de unas especias que
no se pueden encontrar en Persia. A otro le invita a visitar el jardín que
acaba de hacer en Fatehabad. Manda “aves, yogur y miel” a un monasterio y “elegantes
prendas de ropa y un caballo” a un intelectual que le ha dedicado un libro. Con
sus hijos adopta una actitud más severa. Escribe a uno de ellos lamentando que
el muchacho se dedique a la astrología (Rachid acababa de nombrarle gobernador
de Bagdad y consideraba que debía ser más estricto con su manera de pensar);
otro recibe un sermón para prevenirle contra “la pereza, el vino y la afición
excesiva a la música y a la disipación”.
Estas advertencia van mezcladas con pasajes en los que muestra gran
entusiasmo por sus proyectos de revivir el estudio en Persia. Para él, uno de
los aspectos más interesantes de Rachiddya era su escuela, y escribe
regularmente a sus hijos describiéndoles sus progresos. Se enorgullecía del
elevado número de lectores del Corán y de doctores en teología, los “cincuenta
médicos que venían de Siria y Egipto”, los ocultistas, cirujanos y
ensalmadores, y especialmente los siete mil estudiantes del todo el mundo islámico.
“Es de la mayor importancia que los estudiantes sean capaces de trabajar con la tranquilidad
de espíritu que da el no tener la angustia de la
pobreza –escribió--. No hay mejor servicio que fomentar la ciencia y la erudición.”
Consecuentemente, no sólo daba grandes cantidades para las casas,
sino también para los estipendios diarios, gastos anuales de ropa, y dinero
para dulces.
Fue a Rachid ed-Din a quien los kanes de Il confiaron la crónica de
la historia oficial de las conquistas mongoles. Fue tan acertada que Uljetu
siguió encargándole otras historias: de los turcos, indios, chinos, judíos y francos,
además de un compendio gramatical. Habían planeado encuadernarlo todo junto en
una historia mundial de un solo tomo, el Jami el Tawarikh, una amplia
enciclopedia histórica, única en la Edad
Media. La administración del reino le ocupaba el día entero,
de manera que debía escribir la
Historia en el tiempo comprendido entre el alba y la plegaria
matutina. Le llevó la mayor parte de su
vida. Aún hoy resulta una lectura fascinante. Especialmente interesante es la Historia de los Francos,
la única obra islámica sobre Europa que se escribió hasta el perído otomano. Algunas
veces las fuentes le llevan a engaño (un texto papal le hizo llegar a la errónea
conclusión de que el papa solía usar la cabeza y la nuca inclinadas del sacro
emperador como estribo para montar sobre su caballo), pero en general es tan
veraz como único, y a la vez está lleno de detalles sorprendentes: por ejemplo,
sabía que en Irlanda no había reptiles venenosos. Como historiador, Rachid era
muy consciente de lo efímero del éxito humano y en su vejez se vio acosado por
la idea de que el trabajo de toda su vida sería olvidado por la posteridad. Tomó
elaboradas medidas para la conservación de sus libros y separó la inmensa
cantidad de sesenta mil dinares para que fuesen copiados y traducidos, y para
los gastos de encuadernación, mapas e ilustraciones “en el mejor papel de Bagdad
y con la caligrafía más bonita y legible”. Pero no sirvió de nada. El enorme
poder y la inmensa riqueza de Rachid sólo podía despertar la envidia entre sus
contemporáneos y, al morir su mecenas Uljetu, los enemigos de Rachid hicieron
lo imposible para asegurarse su destitución. Dos años más tarde, aquel anciano
de setenta y seis años de edad fue llamado a comparecer ante un tribunal que le
acuso de haber envenenado a su señor. Tras un breve juicio, le condenaron a
muerte y pasearon su cabeza por las calles de Tabriz al grito de: Ésta es la
cabeza de un judío que ofendió el nombre de Dios; ¡Que la maldición de dios
caiga sobre él”.
A sus familiares les deshonraron y les confiscaron los estados. Rachiddya fue saqueada e
incendiada. Destruyeron todas las copias que encontraron de su obra. De un brochazo
lo borraron de la historia como a un estalinista caído.
Pero el recuerdo de Rachid ed-Din no se extinguió. Las copias de su
obra traducida sobrevivieron en las bibliotecas de los estados musulmanes
vecinos y, mientras los nombres de sus asesinos han caído en le olvido, la vida
de Rachid se ha conservado como una de las mejores documentadas de su época y,
junto con los Viajes de Polo, su Jami el- Tawarikh actualmente es una de las
fuentes históricas principales el Asia mongol."
William Dalrymple. Tras
los pasos de Marco Polo. Edhasa.
lunes, 3 de octubre de 2016
sábado, 1 de octubre de 2016
viernes, 30 de septiembre de 2016
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
LOS MUERTOS VUELVEN
Los muertos vuelven,
vuelven siempre por sus lágrimas.
El poeta que se fue tras los
antílopes
regresará también.
Nuestras lágrimas son
monedas cotizables.
Guardarlas todas… todas,
para las grandes transacciones.
Hay estrellas lejanas
y yo sé lo que cuestan.
León
Felipe.
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