jueves, 5 de septiembre de 2013
miércoles, 4 de septiembre de 2013
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
FORASTEROS
“Me resulta difícil escribir sobre mi tierra natal, la California
septentrional. Debería ser lo más fácil, porque conocía esa franja orientada
hacia el Pacífico mejor que ningún otro lugar del mundo. Pero me parecía no una
cosa sino muchas…, una impresa encima de la otra hasta que todo se emborrona.
El recuerdo de lo que era y de lo que me pasó a mí allí lo deforma todo hasta
que llega un momento en que es casi imposible la objetividad. Esta carretera de
hormigón de cuatro carriles acuchillada por coches veloces la recuerdo como una
pista de montaña tortuosa y estrecha por la que se desplazaban los carros
cargados de madera, arrastrados por fuertes mulas. Indicaban su llegada con el
dulce y agudo repiqueteo de las campanillas del collar. Esto era una población
muy pequeña, un almacén general bajo un árbol y una fragua y un banco enfrente
para sentarse y escuchar el estruendo del martillo y el yunque. Ahora se
extienden durante kilómetro y medio en todas direcciones casitas, que son todas
iguales, sobre todo porque intentan ser diferentes. Eso era una colina boscosa
con el verde oscuro intenso de los robles contra la hierba agostada donde
cantaban los coyotes las noches de luna. Han cortado la cima y arremete en ella
contra el cielo una estación repetidora de televisión que proporciona una
imagen nerviosa a miles de casitas amontonadas como afídidos junto a las carreteras.
¿Y no
es ésta la queja típica? Nunca me he opuesto al cambio, ni siquiera cuando se
le ha llamado progreso, y sin embargo sentía hostilidad hacia los desconocidos
que inundaban lo que yo consideraba mi tierra con ruido y estruendo y los
inevitables anillos de basura. Y por supuesto aquella gente nueva sentirá
hostilidad hacia la gente más nueva aún. Me acuerdo que cuando era niño
reaccionábamos con una hostilidad espontánea hacia el forastero. Nosotros que
habíamos nacido allí, y nuestros padres también, teníamos un sentimiento
extraño de superioridad respecto a los recién llegados, los bárbaros, los forastieri,
y ellos, los forasteros, sentían hostilidad hacia nosotros y hasta nos hicieron
un tosco poema:
En el cuarenta y nueve vino el minero.
En
el cincuenta y uno vinieron las putas.
Y cuando se juntaron.
Hicieron un nativo.
Y nosotros éramos un ultraje para los
hispano mejicanos y ellos a su vez para los indios. ¿Podría ser por eso por lo
que las secoyas ponen nerviosa a la gente? Aquellos nativos eran árboles
adultos cuando se produjo una ejecución política en el Gólgota. Habían avanzado
mucho ya hacia la madurez cuando César destruyó la República romana
pretendiendo salvarla. Para las secoyas todos son forasteros y bárbaros.
A veces
la visión del cambio queda deformada por un cambio que se ha producido en uno
mismo. El espacio que parecía tan grande se ha encogido, la montaña se ha
convertido en un cerro. Pero eso no es ninguna ilusión en este caso. Recuerdo
Salinas, el pueblo en que nací, cuando proclamaba con orgullo una población de
cuatro mil ciudadanos. Ahora tiene ochenta mil y sigue creciendo
desordenadamente en una progresión matemática: cien mil en tres años y tal vez
doscientos mil en diez, sin límite a la vista. Hasta aquellos que disfrutan con
los números y a los que les impresiona lo grande están empezando a preocuparse,
dándose cuenta poco a poco de que tiene que haber un punto de saturación y que
el progreso puede ser una progresión hacia el estrangulamiento. Y no se ha
encontrado ninguna solución. No puedes prohibir a la gente que nazca…, al menos
aún no.
John
Steinbeck.
Viajes con Charley.
Ediciones Península.
Viajes con Charley.
Ediciones Península.
martes, 3 de septiembre de 2013
lunes, 2 de septiembre de 2013
OBITER DICTUM
“Los poemas realmente impregnados de la magia de lo
mítico no evocan lo leído, sino lo soñado. Aquí está el umbral donde el hoy se
toca con lo que fue siglos atrás. En los sueños volvemos a encontrar ese mundo
de las asociaciones y los símbolos, al margen de la lógica, del que un día
nacieran las sagas y cuentos de todos los pueblos.”
Hermann Hesse
domingo, 1 de septiembre de 2013
ALLÁ EN LAS INDIAS
AL PARTIR LA TIERRA I
«Nadie es tan bueno
que no sea de los malos juzgado, y así nuestro caudillo no piense ser en el
mandar único y ser de los riesgos exento. Muchos riesgos tendrá en el discurso
de sus conquistas; pero son de poca consideración en comparación de los que
juntos se le ofrecerán al tiempo de partir la tierra, porque en este día está
en el mayor peligro de sus conquistas, pues vemos la ha de repartir entre los
conquistadores que lo han trabajado y sudado: y justamente vemos las
obligaciones y cuenta que debe tener, acomodando a cada uno sus méritos y
calidad.
También ha de
considerar el perjuicio de los naturales; En este día corre todos los riesgos
juntos, hoy, aventura su vida, su honra, su hacienda, el tiempo, el trabajo, el
servicio del rey y sobre todo el alma, porque si es insapiente, no dudo yo
dejará de dar en todos estos inconvenientes o en la mayor parte de ellos: y,
pues, para el remedio de todo tiene el dechado de las Reales ordenanzas y el
aviso y dechado de esta milicia, sépase valer y gobernar y no duerma y esté
vigilante a lo.que tanto im porta, y no pretenda ignorancia, porque ésta no le
salvará de pecado, con que lo aventure todo; y pues a él le va más que a los
que de fuera damos preceptos, viva con cuidado, pues lo debe vivir, después de
darle parecer e instrucción, escoja lo que mejor le estuviere para efectuar su
intento, sirviendo a Dios y a su príncipe.»
Bernardo
de Vargas Machuca.
Milicia Indiana.
sábado, 31 de agosto de 2013
OBITER DICTUM
“Bassein
fue una de las más florecientes colonias lusitanas: el gran Alburquerque está
sepultado allí; pero su tumba ha quedado ya oculta bajo los espinos y los
bejucos. Las colinas que hay alrededor de Bassein están superpuestas de fortalezas,
de castillos y de conventos, muchos de ellos ruinosos. En numerosos pueblos del
país es todavía importante el elemento portugués.”
Louis
Rousselet.
viernes, 30 de agosto de 2013
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
THE WISHING TREE
I
thought of her as the wishing tree that died
And saw
it lifted, root and branch, to heaven,
Trailing
a shower of all that had been driven
Need by
need by need into its hale
Sap-wood
and bark: coin and pin and nail
Came
streaming from it like a comet-tail
New-minted
and dissolved. I had a visión
Of an
airy branch-head rising through damp cloud,
Of turned-up
faces where the tree han stood.
Seamus
Heaney.
jueves, 29 de agosto de 2013
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
ELOGIO DE LOS GORDOS
“Viene a bordo un hombre de una gordura dominante y eminente. Este hombre
gordo es comunicativo, conversador y ocurrente, amable y de un humor risueño que
no varía, ni aun con los calores ecuatoriales. Lo acompaña una dama graciosa y capitosa,
cuyos “appas" son de los que siempre alaban con preferencia los poetas que
cira en sus narraciones la sutil Scheherezada de Las mil y una noches. El gran portugués Eça de Queiroz dice en
alguna parte, hablando de no recuerdo cuál de sus personajes: era um gordo, e por tanto um prudente. Quizá
la prudencia sea lo que falte a nuestro robusto compañero de navegación, pues a
pesar de sus ciento cincuenta kilos, se atreve a danzar sobre cubierta, con su
alegre dama y otras gentiles pasajeras. Yo he de decir el elogio de los gordos,
porque ellos no dan entrada a la mal aconsejadora melancolía. Casi siempre están
de buen ánimo y saben el precio de la vida. Ríen de verdad, con risa franca y sabrosa.
Gozan de buen apetito y digieren en la paz de su completa satisfacción. Los favorece
el sentido común, la tranquilidad y la feliz armonía con los demás hombres. Raro,
rarísimo será el gordo suicida. Si Bruto hubiera sido gordo, no habría asesinado
a su bienhechor. No lo dice así propiamente Shakespeare, pero recordad los versos
de julio César. Los sueños y las visiones que perturban el ánimo, no frecuentan
a los gordos. Ved al flaco Don Quijote, asaeteado
de penas y cuidados, y al gordo Sancho, que sabe aprovechar el paso de la hora y
llena el bandullo. Todo flaco para en lívido y todo lívido en maligno, por causa
del mal funcionamiento corporal; la sana y bienhechora risa huye de los flacos,
gentes a quien meser Goster no es propicio
y cuyo hígado, órgano ilustre para los orientales, les hace malas bilis y peligrosas
cóleras. Rabelais sabía bien todo esto, y en ello pudo extenderse M. Bergeret, maestro
de conferencias, cuando su visita a Buenos Aires. El gordo del barco es ameno y
afectuoso. Cuenca cuentos picantes; trata a los amigos ocasionales con regocijada
confianza; juega a los juegos ingleses; come sandwichs, ríe con convicción y salud.
Es un ser feliz. Y por su causa he escrito estas líneas, recordando a los abades
conventuales, al noble rey Gambrinus, y a sir John Falstaff, todos ellos de opulenta
y rozagante memoria.”
Rubén Darío. Retratos y figuras. Editorial Torino.
miércoles, 28 de agosto de 2013
martes, 27 de agosto de 2013
lunes, 26 de agosto de 2013
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
ET SUR QUI DÈS LONGTEMPS DESCENDENT LES FRIMAS
Con cuánto amor levante
Mis sueños
Ante la fortuna adversa
De exilio en exilio
Nuestra
vida
Empapada de sangre
Reinos de luz
A través del espanto y de la
incertidumbre
Del miedo y del dolor
No escribir más
Volver a ver los árboles de
Stratford
Decir como Kent Os
Doy mi adiós
A todos Adaptaré
Mi viejo rumbo
A nuevo país
Basta
Hice mi trabajo lo mejor que sabía
He gozado de amistad y de amor
Acompañé mis banderas hasta el fin
Sean ellas leales ahora conmigo
He enterrado a mis muertos
Estoy en paz
José María Álvarez
sábado, 24 de agosto de 2013
jueves, 22 de agosto de 2013
OBITER DICTUM
«Por esto el proletariado de Alemania mira hacia ustedes en esta hora.
Alemania está preñada de la revolución social, pero el socialismo sólo puede
ser realizado por el proletariado mundial.
Y de allí, que los llamamos: "¡Levántense para luchar! ¡Levántense
para la acción! ¡El tiempo de los manifiestos vacíos, las resoluciones
platónicas, y las palabras rimbombantes se ha ido! ¡La hora de la acción ha
dado la Internacional!" Les pedimos que elijan consejos de trabajadores y
de soldados en todas partes que tomarán el poder político, y junto a nosotros,
restableceremos la paz.
Ni Lloyd George, ni Poincaré, ni Sonnino, ni Wilson, ni Ersberger ni
Scheidemann, serán admitidos para hacer la paz. La paz debe concluirse bajo la
divisa ondeante de la Revolución Socialista mundial.
¡Proletarios de todos los países! Los convocamos a completar el trabajo
de la liberación socialista, a darle un aspecto humano al mundo desfigurado y a
hacer verdad aquellas palabras con las cuales a menudo nos saludábamos unos a
otros en los viejos días y que cantábamos mientras partíamos: y la Internacional será la raza
humana.”
Roxa
Luxemburgo
miércoles, 21 de agosto de 2013
lunes, 19 de agosto de 2013
sábado, 17 de agosto de 2013
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EL VINO Y PLATÓN
“Prohíbe Platón
el vino a los adolescentes antes de los dieciocho años, y emborracharse antes
de los cuarenta, mas a los que pasaron esta edad los absuelve y consiente el
que en sus festines Dionisio predomine ampliamente, pues es el dios que
devuelve la alegría a los hombres y la juventud a los ancianos; el que
dulcifica y modera las pasiones del alma, de la propia suerte que el hierro se
ablanda por medio del fuego. El mismo filósofo en sus Leyes encuentra útiles
las reuniones en que se bebe, siempre que en ellas haya un jefe para
gobernarlas y poner orden, puesto que, a su juicio, dice, la borrachera es una
buena y segura prueba de la naturaleza de cada uno, al propio tiempo que
comunica a las personas de cierta edad el ánimo suficiente para regocijarse con
la música y con la danza, cosas gratas de que la vejez no se atreve a disfrutar
estando en completa lucidez. Dice además Platón que el vino comunica al alma la
templanza y la salud al cuerpo, pero encuentra, sin embargo, en su uso las
siguientes restricciones, tomadas en parte a los cartagineses: que se beba la
menor cantidad posible cuando se tome parte en alguna expedición guerrera, y
que los magistrados y jueces se abstengan de él cuando se encuentren en el
ejercicio de sus funciones, o se hallen ocupados en el despacho de los negocios
públicos; añade además que no se emplee el día en beber, pues el tiempo debe
llenarse con ocupaciones de cada uno, ni tampoco la noche que se destine a
engendrar los hijos.”
Michel de Montaigne. Ensayos.
viernes, 16 de agosto de 2013
jueves, 15 de agosto de 2013
miércoles, 14 de agosto de 2013
domingo, 11 de agosto de 2013
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