miércoles, 10 de octubre de 2012
lunes, 8 de octubre de 2012
OBITER DICTUM
«Pensaba que
cuento y novela no sólo eran dos géneros literarios diferentes sino dos
organismos de naturaleza diversa que sería funesto confundir. Hoy sigo
creyéndolo como entonces, y convencido más que nunca de la supremacía del
cuento sobre la novela.»
Gabriel García Márquez.
domingo, 7 de octubre de 2012
viernes, 5 de octubre de 2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
OBITER DICTUM
«El tiempo de la vida humana es un punto, su esencia fluye, su percepción
es oscura, la composición del cuerpo en su conjunto es corruptible, el alma va
y viene, la fortuna es difícil de predecir, la fama no tiene juicio, en una
palabra, todo lo del cuerpo es un río , lo del alma es sueño y un delirio. La
vida es una guerra y un exilio, la fama póstuma es olvido. »
Marco Aurelio.
martes, 2 de octubre de 2012
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
THE TOMB AT AKR CAAR
“I am thy soul, Nikoptis. I have watched
These five millennia, and thy dead eyes
Moved not, nor ever answer my desire,
And thy light limbs, wherethrough I leapt aflame,
Burn not with me nor any saffron thing.
See, the light grass sprang up to pillow thee,
And kissed thee with a myriad grassy tongues;
But not thou me.
I have read out the gold upon the wall,
And wearied out my thought upon the signs.
And there is no new thing in all this place.
I have been kind. See, I have left the jars sealed,
Lest thou shouldst wake and whimper for thy wine.
And all thy robes I have kept smooth on thee.
O thou unmindful ! How should I forget!
--Even the river many days ago,
The river? thou wast over young.
And three souls came upon Thee--
And I came.
And I flowed in upon thee, beat them off;
I have been intimate with thee, known thy ways.
Have I not touched thy palms and finger-tips,
Flowed in, and through thee and about thy heels?
How 'came I in'? Was I not thee and Thee?
And no sun comes to rest me in this place,
And I am torn against the jagged dark,
And no light beats upon me, and you say
No word, day after day.
Oh! I could get me out, despite the marks
And all their crafty work upon the door,
Out through the glass-green fields...
Yet it is quiet here:
I do not go?”
These five millennia, and thy dead eyes
Moved not, nor ever answer my desire,
And thy light limbs, wherethrough I leapt aflame,
Burn not with me nor any saffron thing.
See, the light grass sprang up to pillow thee,
And kissed thee with a myriad grassy tongues;
But not thou me.
I have read out the gold upon the wall,
And wearied out my thought upon the signs.
And there is no new thing in all this place.
I have been kind. See, I have left the jars sealed,
Lest thou shouldst wake and whimper for thy wine.
And all thy robes I have kept smooth on thee.
O thou unmindful ! How should I forget!
--Even the river many days ago,
The river? thou wast over young.
And three souls came upon Thee--
And I came.
And I flowed in upon thee, beat them off;
I have been intimate with thee, known thy ways.
Have I not touched thy palms and finger-tips,
Flowed in, and through thee and about thy heels?
How 'came I in'? Was I not thee and Thee?
And no sun comes to rest me in this place,
And I am torn against the jagged dark,
And no light beats upon me, and you say
No word, day after day.
Oh! I could get me out, despite the marks
And all their crafty work upon the door,
Out through the glass-green fields...
Yet it is quiet here:
I do not go?”
Ezra Pound
lunes, 1 de octubre de 2012
OBITER DICTUM
No estamos nunca concentrados en nosotros mismos, siempre
permanecemos más allá: el temor, el deseo, la esperanza nos empujan hacia lo
venidero y nos alejan de la consideración de los hechos actuales, para
llevarnos a reflexionar sobre lo que acontecerá, a veces hasta después de
nuestra vida.
Calamitosus est animus futuri anxius.
domingo, 30 de septiembre de 2012
sábado, 29 de septiembre de 2012
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
CONTRA LA LLUVIA
“Lady Augusta Gregory se ha referido una vez a ciertas prácticas
mágicas de los gaélicos antiguos contra la lluvia. Algunas de las cuales exigen
que previamente se identifique un culpable, que lo había, del temporal
pluvioso. En tiempos de las persecuciones de los paganos contra los primeros
cristianos, éstos eran acusados de los chaparrones y las inundaciones. Se
refiere a ello Tertuliano, citando aquello de pluvia cadet, causa christiani
sunt. Llueve, la culpa es de los cristianos. Y en seguida venía la degollina.
Esto de los mártires y la meteorología está sin estudiar. Yo tengo tomadas
algunas notas.
Ahora recuerdo aquel Teótimo de Adana —la ciudad episcopal del
famoso clérigo Teófilos, cuya historia cuenta, entre otros, Gonzalo de Berceo—,
que fue acusado de haber puesto en el cielo, desde el alba a la anochecida, un
espléndido arco iris el día en que fueron quemadas allí unas vírgenes. Salieron
guardas contra Teótimo, lo hubieron, y en su zurrón encontraron el arco iris
doblado. Teótimo hubiera podido atar con él a los persecutores, y quemarlos,
que el arco iris tenía partes de ardiente y terrible fuego, pero era un alma
compasiva. El arco iris se perdió en lo alto, donde parpadean las estrellas, y
Teótimo se dejó cortar a trocitos en la plaza de Adana, junto a la fuente, que
eran cuatro leones que echaban agua por la boca, como en la antigua de la Plaza
Mayor de Lugo.
Volviendo a la magia gaélica, identificado el culpable de las
grandes lluvias en la isla de San Patricio, se averiguaba por qué era pluvioso.
Fagha Fiona, por ejemplo, producía nieblas y grandes lluvias cuando se ponía
melancólico y añoraba los años pasados en Ceash como paje de la hermosa
Guendola. Comenzaba la cenicienta neblina por envolverlo a él, espumilla de la
memoria de los alegres días, y después envolvía su reino y finalmente toda la
isla y el gran mar. Fagha pasa por ser el inventor, en Irlanda, de las
tenacillas para rizar el pelo. El deán Swift se rió una vez de estas fábulas de
las invenciones, a las que los gaélicos fueron tan aficionados como los griegos
del tiempo pasado. Por ejemplo, de Lenke O'Donnell, inventor del colador. Y
volviendo a Fagha Fiona, hubo que convencerlo de que hiciese un viaje a Ceash,
donde todavía vivía Guendola, sentada en la solana, enrollando hojas de menta
seca y diciendo adiós con un pañuelo rojo a los viajeros. Guendola era ya una
anciana, el pelo blanco, pero conservaba toda la dentadura y aún tenía los
labios frescos y colorados. Fagha no se atrevió a acercarse a ella, porque
vestía un traje viejo y mendado, pero le habló desde detrás de la cerca que
hacían al jardín de la dama los varales en los que se enredaba el lúpulo.
Recordaron ambos veranos pasados y Guendola sonrió. Desde entonces Fagha dejó
de ser pluvioso y cada vez que recordaba los días de Ceash recordaba la sonrisa
de Guendola, y entonces, aunque fuese en el medio del cruel invierno, se abría
sobre el mundo una hermosa hora de dulce sol.
Actualizando el pensamiento de aquellos magos célticos, siempre
además poetas en voz alta y arpistas estrepitosos, se podría afirmar que una
concentración en un punto determinado de media docena de tristes y angustiados
puede producir un día de intensa lluvia. Probablemente si encima son literatos,
las lluvias serán más fuertes. Habría que buscarles a los tristes memorias
alegres para que cesasen las lluvias.”
Alvaro Cunqueiro.
Viajes imaginarios y reales.
Tusquets Editores.
Viajes imaginarios y reales.
Tusquets Editores.
viernes, 28 de septiembre de 2012
martes, 25 de septiembre de 2012
lunes, 24 de septiembre de 2012
OBITER DICTUM
La
vida nos enseña la verdadera naturaleza de la vida. Y la verdadera naturaleza
de la vida es una mezcla de sueños y vida. ¡Porque toda la vida es sueño! Esto
ya lo dijo Calderón, que tenía un nivel de conciencia altísimo para su época.
Cuando vives el ahora, ese instante nos parece real, pero una hora después
pertenecerá a la memoria, y las imágenes de la memoria tienen exactamente la
misma calidad que las imágenes de un sueño. Podríamos decir que vamos montados
en un sueño y que todo esto, en la medida en que vamos avanzando y viendo, se
va infiltrando en el mundo de los sueños y se va convirtiendo en sueño. Pero
¿qué ocurre con los sueños? Pues todo lo contrario: soñamos y esos sueños se
van introduciendo en nuestra vida real. Los sueños se van haciendo realidad,
como la realidad se va convirtiendo en sueño. Todo lo que sueñas se acaba
haciendo real.
Alejandro
Jodorowsky
domingo, 23 de septiembre de 2012
miércoles, 19 de septiembre de 2012
OBITER DICTUM
«Como en América todo es posible, hay ciudades, Nueva York por ejemplo, en las que Grecia limita con Polonia, Ucrania con Puerto Rico y China con Italia. Nueva York es el infinito donde muchas naciones juntan sus destinos paralelos. Naciones que en el Viejo Mundo nada sabían unas de otras, se ven en el Nuevo obligadas a convivir, a conocerse y por consiguiente a odiarse. Es ley fatal que las naciones limítrofes estén condenadas al odio o al desprecio, y de esto sabemos mucho los europeos. Ese odio y ese desprecio nunca son recíprocos. El desprecio lo siente quien se cree superior y el odio quien se sabe inferior. El odio es el negativo de la admiración como el desprecio lo es del engreimiento.»
Aquilino Duque.
martes, 18 de septiembre de 2012
lunes, 17 de septiembre de 2012
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
Death by Water
Phlebas the Phoenician, a fortnight dead,
Forgot the cry of gulls, and the deep sea swell
And the profit and loss.
A
current under sea
Picked his bones in whispers. As he rose and fell
He passed the stages of his age and youth
Entering the whirlpool.
Gentile
or Jew
O you who turn the whell and look to windward,
Consider Phlebas, who was onces handsome and tall as you.
T.S. Eliot
domingo, 16 de septiembre de 2012
viernes, 14 de septiembre de 2012
OTRA BALSA EN EL AQUERONTE
EL BUENO, EL FEO Y EL MALO
“Una vez finalizada nuestra conversación
de una hora me puse en pie y me despedí. De pronto Stalin pareció incómodo y me
dijo, con una cordialidad que todavía no había usado nunca conmigo: “Si se va
al amanecer, ¿por qué no vamos a mi casa a beber algo?” Dije que en principio
siempre estaba a favor de este tipo de políticas. De modo que me condujo por
numerosos pasillos y salas hasta salir a una calzada tranquila, dentro del
Kremlin, y al cabo de un par de centenares de metros llegamos al apartamento
donde vivía. Me enseño sus habitaciones, que eran de tamaño mediano, sencillas
y dignas, cuatro en total: un comedor, un estudio, un dormitorio y un cuarto de
baño grande. Entonces aparecieron primero un ama de llaves muy anciana y
después una hermosa niña pelirroja que besó a su padre, como correspondía. Él
me miró con satisfacción y me pareció como si dijera: “¿Lo ve? Hasta los
bolcheviques tenemos una familia”. La hija de Stalin comenzó a poner la mesa y
poco después apareció el ama de llaves con algunos platos. Mientras tanto,
Stalin se había puesto a descorchar varias botellas con las que empezó a
organizar un buen despliegue. Entonces propuso: “y si invitamos a Mólotov? Le
preocupa el comunicado. Podríamos resolverlo aquí. Y Mólotov tiene una ventaja:
sabe beber”. Entonces me di cuenta de que habría una cena. Yo tenía previsto
cenar en la Villa
del Estado núm. 7 donde me esperaba el general Anders, el comandante polaco, de
modo que le pedí a mi nuevo y excelente intérprete, el comandante Birse, que
telefoneara para avisar que no regresaría hasta después de medianoche. En ese
momento llegó Mólotov. Nos sentamos y, con los dos intérpretes, éramos cinco en
total. El comandante Birse había vivido veinte años en Moscú y se entendió muy
bien con el mariscal, con el que mantuvo durante un rato una animada
conversación en la que no puede participar.
Estuvimos
sentados a esta mesa desde la 20.30 hasta las 2.30 de la madrugada, lo que,
sumado a mi entrevista anterior, daba un total de más de siete horas. Evidentemente
la cena se fue improvisando en el momento, pero poco a poco fue llegando más
comida. Picoteamos, como suele ser habitual en Rusia, de una larga serie de
exquisiteces, y degustamos una variedad de vinos excelentes. Molotov se mostró
sumamente afable y Stalin, para aligerar la situación, se burlo de él sin
piedad.
Al
final hablamos sobre los convoyes a Rusia, lo que provocó que hiciera un
comentario desagradable y grosero sobre la casi total destrucción un convoy
ártico en junio.
“Pregunta
el señor Stalin –dijo Pávlov, vacilante—si la Armada británica no tiene sentido de la gloria.
“Le respondí: “Puede creerme que lo que se hizo estuvo bien hecho. Realmente sé
mucho sobre la Armada
y la guerra en el mar”. “Esto significa –dijo Stalin-- que yo no sé nada.”
“Rusia es un animal terrestre –dije--; en cambio, los británicos son animales
acuáticos.” Calló y recuperó su buen humor. Entonces cambié el tema de la
conversación hacia Mólotov. “Sabía el mariscal que la última vez que su
ministro de Asuntos Exteriores estuvo en Washington dijo que estaba decidido a
hacer una visita a Nueva York por su cuenta, y que su regreso no se retrasó por
ningún fallo del avión sino porque se había ido por ahí?”
Aunque
en una cena rusa se puede decir en broma casi cualquier cosa, este comentario
hizo que Mólotov se pusiera bastante serio. En cambio, la cara de Stalin se
encendió de júbilo al decir: “En realidad no fue a Nueva York sino a Chicago,
donde viven los demás gángsteres”.
Winston S. Churchill. La
Segunda Guerra Mundial.
La Esfera
de los Libros.
jueves, 13 de septiembre de 2012
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Y EL ÓBOLO BAJO LA LENGUA
COMILLOS DE LA TARDE
Dos colmillos
de sol triste, entre aguaceros
y camposantos. Un alegato mutilado
y esquivo desova versos, dolor
y defunciones a media tarde.
Un telegrama recorre mi arrugado
rostro salpicado de mástiles movedizos,
letras ilegibles, alucinadas,
y certezas que sabemos imposibles.
Cinco colmillos
de luz acerada en el algodón
de los quirófanos insensatos.
Fascinados los niños, espirales
de gas nasal, vagan bajo la lluvia
sobre tejados de arcilla roja.
En las salas de cine hibernan,
malditas, aquellas promesas
enjauladas entre los árboles.
Silvano Lago.
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