«Recuerdo la última tarde en casa de Wright con King y Brigante. Wright, entonces con más de ochenta años, se lamentaba de su edad. Decía que se sentía como un estorbo y que a veces pensaba en el suicidio. Pero a pesar de su pesimismo pensaba que tenía la obligación de mantener el tipo. Mientras nos citábamos para otra visita dije:
—¿Qué tal el jueves?
—¿Sabes italiano, John?
—No..., realmente, no.
—Oh, entonces el jueves no puede ser. Los jueves sólo hablo en italiano.»
John Huston.